LA CUBIERTA DEL CONSERVATORIO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA NO RESISTE A LA FUERZA DEL VIENTO

No nos podemos conformar con que el viento fue el causante de que parte de  la cubierta se desplazase.

De antemano agradezco a El Correo Gallego por autorizarme a utilizar sus imágenes,  las   que van a ilustrar este artículo.

Vista de la chapa y lámina junto con los rastreles de fijación, cara interior. (correo Gallego)

Hay que escudriñar en cual fue realmente la causa del evidente siniestro.

Retirada de la cubierta (correo Gallego)
Retirada del paquete compactado ( Correo gallego)
Vista general de toda la cubierta

Si bien el bien el viento fue factor determinante. Se trata de un edificio de gran envergadura, de un edificio singular que a buen seguro se construyo con las mejores garantías, cobijado por una cubierta singular de zinc, que a juicio de este autor, su sistema de instalación carece de calidad y  no va a acorde con la magnitud y diseño de la estructura. No se puede confiar a unos simples rastreles la seguridad de toda una cubierta.
Saben bien algunos que hay por la zona cubiertas instaladas de forma similar , por tanto, lo mismo que paso puede volver a pasar en cualquier otro momento, a alguna me consta que se    ha llegado a tiempo y se ha retirado  antes de que se desprendiese.

Se ve el canalón y sus respectivos ganchos fijados a los rastreles (Correo Gallego)
Conjunto completo, chapa, lámina, rastreles, canalón. ( Correo Gallego)

No siempre un periodista gráfico eficiente llega a tiempo y por eso algunos casos pasan desapercibidos, por no darse a conocer al vulgo, pero existen muchos casos  y existen también en Santiago de Compostela.
Hay que felicitar al fotógrafo , posiblemente haya querido plasmar solamente la magnitud del siniestro, que lo consiguió con creces. Pero, quizás por serendipia, consiguió un reportaje de gran valor para el estudio  forense,  al menos a este autor le sirven  para ver nítidamente  el porqué del siniestro.
Con ironía me comentaba un facultativo a la vista de cómo están retorcidas las chapas  “parece un diseño de Frank GehrY”

Chapas encartonadas (Correo Gallego)

las imágenes hablan por sí solas, no pueden ser más expresivas para dar a entender la   magnitud catastrófica. Lo primero que se vendrá a la imaginación del profano o incluso algún técnico, es; “Menudo temporal tan extremo que tuvo que haber para que sucediese tal percance” nada menos que arrancó parte de una cubierta.
(A juzgar por lo que yo  veo, la cubierta es  de zinc, zinc pre-patinado).  El caso es que el culpable del desastre fue ” el viento” que dio un empujoncito.  Si consultásemos a alguien autorizado, nos diría que las cubiertas de estas características  resisten rachas de viento mucho más fuertes que la que trajo el “Kirk”.  los fabricantes, los que venden garantizan que las cubiertas de chapa de zinc resisten fuertes temporales y así es. Se conocen cubiertas   realizadas en zonas mucho más críticas y están funcionando desde hace muchos años. Pero, entonces, ¿cómo se explica lo sucedido?, además que, está cubierta que nos incumbe, no está tan expuesta, mucho más lo están las torres de la Catedral. El caso es que se levanto hasta el canalón que estaba fijado mediante ganchos a los rastreles.

Por otra parte y concretamente, la zona Santiago, a Coruña cuenta con excelentes profesionales del sector, que presumen de años y años de profesión. Un pequeño dato, años y años en el sector dan para mucho y cuidado que se   puede “revolver el gato”, es decir, que lo que no se hace bien termina acarreando estos resultados. El viento solo empuja y si lo que encuentra no opone resistencia o está débil se lo lleva.

Está claro de que a esta cubierta solo le hacía falta un fenómeno como el acontecido para que se desencajase, un pequeño empujoncito, suerte que no salió desplazada,  como lo hicieron las planchas de aislamiento.
al  técnico no se le puede colar   que el viento fue el causante, el viento solo empujo algo que por precario no resistió y todo debido a que la planificación para su instalación fue inadecuada. Es decir, que la cubierta nació viciada.
La gran pregunta ¿cómo se explica lo sucedido? Las imágenes no dejan dudas de como ha sido instalada la chapa. Debería ser quien   diseño el sistema el que razonase técnicamente que  razones le llevaron a hacerla de esa manera tan simple y dudosa.

No hace falta recurrir a estudios ingenieriles complejos, al fin solo es una cubierta. Solo harían falta unos pequeños ensayos de fuerza y unos mínimos conocimientos de física para comprender que una instalación así no reúne garantías a posteriori. Entre otras cosas, repito lo temerario de confiar la fijación de las chapas a un simple rastrel. Puede parecer todo muy simple, pero si se entrase  a desgranar con precisión el porqué de lo acontecido se articularía una tesis

Son muchos los artículos que llevo escrito hablando de los soportes, ejemplarizando que   ellos son, en mayoría, la cusa de ruina de las cubiertas de zinc, cobre o plomo. Pero, aún no sé porqué o a que intereses obedece el que se sigan haciendo cubiertas sobre soportes demostrablemente inadecuados.
Con demasiada frecuencia estoy haciendo peritajes de cubiertas a las que el mal estado o su obligada retirada se debe única y exclusivamente a la ineficacia del soporte. Cuando digo soporte, me refiero a sobre lo que está instalado el zinc, si, para entendernos, lo que está por debajo, lo que no se ve; rastreles tableros, láminas. Algunas ni tan siquiera tablero, eso sí la lámina que no falte.  En esta que nos incumbe, se ve claramente como las chapas son arrancadas junto con el rastrel de fijación (en este caso no hay tableros, se utiliza el aislamiento cómo elemento de apoyo), rastrel que aún estando bien podría ofrecer dudas a menos que las fijaciones de los mismos al elemento soporte fuesen muy firmes y no susceptibles de degradación.
Que a nadie le quepa duda de que si los rastreles acompañan a la chapa en el arranque, es porque fallaron  y si los vemos servibles lo que fallo fueron las fijaciones de estos últimos.

La explicación podría estar en que el sistema de fijación contra rastreles es simple o inadecuado,  pero resulta que los rastreles en su mayoría, son arrancados del soporte y eso se debe a que han fallado las fijaciones de los rastreles, que no ofrecen la suficiente resistencia bien pos ser escasas, bien por ser débiles o sencillamente porque se han ido corroyendo a causa de la humedad que reciben (venga de donde venga). Eso es muy fácil de deducir ya que el sistema empleado, a parte de ser precario, permite que se produzcan condensaciones que afecten a los rastreles, a su vez a los fijaciones de los mismos, todo ello por tener una lámina de separación que le suelen llamar de ventilación, amén de que el simple rastrel es insuficiente para fijar una cubierta de estas características, a la que confiaron tanta seguridad que ni tan siquiera hicieron una simple junta de seguridad.
Galería de imágenes:

 

 

 

CEGOR. CURSO SUPERIOR DE ESPECIALIZACIÓN DE OBRAS DE REHABILITACIÓNEN GESTIÓN

MANUEL ÁLVAREZ, UN AÑO MÁS IMPARTE CLASE EN EL CEGOR.

CEGOR,   Curso Superior de de Especialización en Gestión de Obras de Rehabilitación que organiza el Consorcio de Santiago junto con la Fundación laboral de la Construcción.

D. Ángel Panero (con casco) director del curso

Unos 180 alumnos han pasado ya por este curso único en toda España, en el que se imparten diversas materias relacionadas con la construcción, “me  compete  ilustrar sobre cubriciones de zinc, cobre y plomo” . Una clase que se basa  en los propios conocimientos adquiridos a lo largo de los años instalando y peritando cubiertas por toda la geografía. Los alumnos pueden asomarse a conocimientos de metalografía en los que se ve el comportamiento de los materiales en el tiempo y como pueden evitarse resultados ruinosos en las cubiertas. Pueden entender la ingeniería forense para distinguir los indicios que conducen a los metales a la ruina. En definitiva, tienen la oportunidad de conocer los metales y saber cómo se han de emplear para que den su resultado optimo en el tiempo. lo que llanamente se suele decir, saber diferenciar cuando se están haciendo las cosas bien o viceversa ya que en la instalación de cubiertas no hay término medio, lo que se hace bien dura, lo que se hace mal la lleva a la ruina.
Desafortunadamente estamos asistiendo a infinidad de cubiertas en estado ruinoso, que con muy pocos años tienen que ser retiradas, ello obedece a instalaciones deficientes y a facultativos que lo consienten por no tener nociones básicas sobre el comportamiento de los materiales. Con estos alumnos que se forman en el Cegor, al menos en las cubiertas que ellos   dirijan,  difícilmente habrá tanto cúmulo de equivocaciones y las cubiertas podrán durar los años que los fabricantes dicen que duran.

 

SOLUCIÓN A UNA CUBIERTA DE ZINC EN MAL ESTADO

ANTES DE DISPONERSE A REPARAR EN UNA CUBIERTA DE ZINC, SEA DE LA GRAVEDAD QUE SEA,  HAY QUE ESTUDIAR RIGUROSAMENTE LA PATOLOGÍA QUE OBLIGA A LA REPARACIÓN Y PLANIFICAR UNA INTERVENCIÓN , SI ES QUE LA HAY, ACORDE CON LA NECESIDAD PRESENTE O FUTURA.

NUNCA, JAMÁS  SE DEBERÍA PREMITIR REPARAR UNA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC CON TELAS, MASILLAS O PINTURAS SEAN DE LA CALIDAD QUE SEAN.  CASI SIEMPRE ESTE ES EL PRINCIPIO DEL FIN DE LAS  CUBIERTAS DE ZINC.

Es cada vez más frecuente ver cubiertas de zinc que con pocos años de vida manifiesten degradaciones,  de las que nos damos cuenta cuando vemos humedad dentro de la edificación  o persisten humedades que presuntamente ya se habían controlado. Se dan casos  en los que se ven esparcidos por el suelo pequeños trozos de zinc . la primera pregunta sería ¿ por qué se degrada la cubierta ?  la segunda ,  ¿Tienen remedio, se pueden reparar las cubiertas de zinc de forma eficaz?.

El primer episodio es que nos salta la alarma   cuando vemos humedad en el interior del edificio, generalmente en los techos, humedad que se puede manifestar de formas muy diversas,  manchas amarillentas que se van tornando en marrones para pasar a negro. En las paredes se presentan en forma de lágrimas que se van extendiendo hacia el suelo,  todo acompañado de un olor desagradable a moho.
Muy diferente es cuando se produce la gotera, en este caso veríamos directamente una sucesión de gotas de agua que se  desprende del techo o chorretones que bajan por la pared.
A menos que se trate de una circunstancia extraordinaria, siempre precederá la mancha de humedad a la gotera. las manchas negras significan la descomposición o putrefacción de elementos de construcción, al principio,  se originan después de entradas de humedad cíclicas muy tenues  que,  quedando custodiadas por los materiales de fábrica los irán descomponiendo o corroyendo,  emergiendo  así como múltiples manchas de moho polvorientas una vez secas, en las habitaciones  suele reinar un olor característico a humedad y descomposición de vegetales. 

(Es de tener en cuenta las  consecuencias negativas para la salud que puede acarrear la humedad en las habitaciones)

En medida que las humedades van avanzando , si no se ha puesto remedio, la superficie de las manchas aumenta considerablemente, pudiendo llegar a cubrir buena parte de techos o paredes, incluso se puede manifestar en el suelo. Una vez cesan las filtraciones, aún produciéndose gotera, parte del agua, sino toda, quedará custodiada en los elementos de construcción, terminará vaporizándose lentamente y se condensará entre los  elementos, Al descomponerse los elementos se originan esas manchas del color característico ya citado.

Se presenten como se presenten las manchas, lo cierto es que son de humedad y ella tienen que venir de algún sitio y es así cuando llegamos a darnos cuenta de que algo  puede estar  pasando en la cubierta.

Lo peor en una cubierta de zinc es cuando se empiezan a producir esas filtraciones   ínfimas, que ni vemos ni nos imaginamos. Aquí es cuando entra en juego la función de los complementos, las láminas, los tableros u otros elementos que se suelen poner para por si acaso. Bien, pues llegado el caso del por si acaso, resulta que los elementos son los que sufren, los que se degradan, los que ocultan y los que pueden terminar destruyendo la cubierta. 

Ya sabemos que se suelen recomendar láminas con una falsa seguridad. Pues si por algún motivo dejase de funcionar la cubierta, ahí está la lámina que, entre otras cosas va actuar como una “segunda cubierta”. Falso, todo falso, la lámina puede sacar de algún apuro pero nunca, nunca actuar como un cubierta de perpetuo.

Tenemos que quedarnos con este dato; si fuésemos capaces de ver cuando la cubierta permite filtraciones por el motivo que sea, el elemento impermeable existente sería perfecto ya que puede evacuar el agua ¿hasta donde?, el caso es que la desplazará del punto de origen hasta otro punto cualquiera. Lo de que cuando se producen filtraciones el agua llegue hasta los canalones o fuera de zonas de riesgo, se antoja casi, por no decir imposible imposible. Claro que las láminas pueden servir de remedio en tanto no se acomete la reparación,  pero el inconveniente está en que no sabemos si hay filtraciones ya que las láminas ocultan,  reciben esos pequeñas cantidades de agua que nos hacen creer que la conducen hasta los canalones y no es cierto.  Son, al principio, cantidades muy pequeñas que se pueden quedar en la periferia del punto de entrada.  Cuando se produce un desajuste en la cubierta, el inicio de filtraciones puede llegar a ser microscópico e irá avanzando a lo macroscópico, las entradas de agua serán cada vez más caudalosas y transitando por las láminas, antes de llegar a los canalones, desembocaran en multitud de puntos en los que las láminas están perforadas por las grapas de fijación y es ahí en sonde se empieza a producir la oculta ruina que   la veremos cuando nos salte la alarma de ver las humedades en el interior. 

la triquiñuela está en que,  las láminas bajo la chapa de zinc nos van a privar de conocer que la cubierta da problemas hasta que ellas mismas los den o los haya originado   y esto hay que explicarlo bien. 

 Una cubierta de chapa de zinc es fiable, por tanto sobran los complementos  impermeabilizantes.  la chapa de zinc unida a una instalación eficaz  tiene que rendir. Eso de poner algo “por si acaso” ya genera alguna duda, se está concibiendo  de antemano que el zinc puede  fallar.  Es como si nos compramos una gabardina  de última moda,  y como complemento nos ponemos un impermeable antes de la gabardina  por si cala esta última, no tiene sentido. Tampoco estamos en contra de que se ponga algún complemento, eso sí, ¡Ojo con lo que se hace! ya que esos complementos pueden ser  los que destruyan el zinc u otros elementos de soporte.

Está comprobado y sentenciado,  que en muchos casos, por no decir la inmensa mayoría,   los complementos son los que degradan los soportes y arruinan  la chapa de  zinc.

Muy importante; veamos: generalmente, cuando  la chapa de zinc permite la filtración es más bien por leves roturas, por algún desajuste o por picaduras localizadas.  Cuando por cualquier de estas causas  se inician  filtraciones , empiezan siendo muy ínfimas, se traducen en leves gotas de agua que muchas veces ni se separan de la cara interior de la  chapa, evaporándose contra la misma dejando un pequeño residuo de hidróxido. Claro, es imposible que esto se sepa, ya que no hay ninguna alarma que nos los indique ni ningún indicio de dominio profano por el que se pueda  deducir que algo está pasando. (Me paro aquí para decir que; cuando se producen roturas,  o picaduras, suele ser mayormente porque la cubierta ya nació viciada, y está interaccionando desde el primer día con elementos incompatibles, por tanto, me permito decir que es muy recomendable que un experto en cubiertas audite la cubierta no más allá de pasados los dos primeros años de vida, el experto, por su ciencia empírica ha de saber si la cubierta presenta algún síntoma )

Reparaciones con masillas que dan lugar a la corrosión de la chapa
Chapas destruidas a causa de la corrosión (Instalación y reparación deficientes)

Precisamente, esas pequeñas grietas, o picaduras que comienzan siendo casi microscópicas van a ir aumentando a consecuencia de las corrosiones que en ellas mismas van a ir generando,   esos pequeños residuos de hidróxido que he mencionado,  van aumentando y quedando atrapados entre la cara interior del zinc y las láminas, empezándose  generar una masa de carbonato que ella misma interacciona de forma electrolítica con la chapa llevándola a la destrucción total hasta el punto de hacerla desaparecer.

Explicado por encima uno de los principales episodios que pueden ocurrir en una cubierta, llega la pregunta. ¿EXISTEN SOLUCIONES ?  Si se acude a tiempo, hay muchos casos en los que se puede dar solución. Aunque aquí también tengo que mencionar que muchas veces acudiendo a tiempo, si no interviene un experto, más que solucionar se puede  agravar el problema.

cuando se detecta algún desajuste en la cubierta de zinc, ha de ser un profesional quien estudie debidamente la solución y trabaje con los materiales adecuados, es decir ZINC Y ESTAÑO.

POR MUCHAS EXCELENCIAS QUE SE LE ATRIBUYAN AL ZINC, ES SUSCEPTIBLE DE ALTERACIONES COMO CUALQUIER OTRO ELEMENTO.  HEMOS DE SER CONSCIENTES QUE SE TRATA DE UN METAL Y POR TANTO SOMETIDO A REACCIONES PROPIAS CONOCIDAS. POR AÑADIDURA, LA CHAPA QUE SE EMPLEA ES DE POCO GROSOR, CUALQUIER MERMA QUE TENGA, SI NO ES RECOMPENSADA POR MATERIAS PROPIAS QUE GENERA EL ZINC, PUEDE GENERAR ALTERACIONES IRREVERSIBLES.

En aquellos casos que con un estudio minucioso se pudo planificar una solución ideal, acude el atrevido el alquimista con sus productos fantásticos ( telas, pinturas, amalgamas ) y a la porra la cubierta, lo peor es que se llevan una pasta por hacer un mal trabajo. (veamos unas imágenes en la que en un conjunto de cubiertas, dos se pueden mantener, sin embargo a una no se llego a tiempo, precisamente por haber utilizado productos inadecuados)

Una de las cubiertas exigía de su cambio total. Se planifico el soporte adecuado. las otras cubiertas se pueden mantener.
Cubierta reparada, realizada nuevamente con chapa de zinc sobre un entablado de madera de pino

Pese a quien le pese, Una cubierta de zinc no se puede reparar en ningún caso con telas, con pinturas ni con masillas. Una cubierta de zinc se repara con zinc y estaño. Bien se sabe que reparando con MATERIALES INADECUADOS  los problemas se van sucediendo años tras año, hasta que se llega a la desesperación y es entonces cuando el agraviado entra en desesperación y empieza a documentarse. En la mayoría de los casos, el único remedio es la retirada total de la cubierta asumiendo íntegramente los costes, con pocas posibilidades de reclamación.  

Manuel Álvarez

comportamiento del plomo sobre soporte inadecuado

Tratan las imágenes de un estudio rigurosamente científico de comportamiento de chapa de plomo que se realizó sobre una cubierta a los 10 años de estar instalada.
La cubierta fue planificada para instalar con una técnica de vanguardia que resultó tan infructuosa que llevo al plomo a la ruina.
Precisamente se abundo en adyacentes de la mejor calidad para hacer una cubierta exquisitamente funcional hasta el extremo de conseguir una cobertura adyacente bajo la plancha de plomo. Tales materiales empleados que no reproducimos aquí, so los que exactamente condujeron no solo el plomo, también la estructura a la ruina, por suerte esta última se pudo salvar.

Manuel Álvarez

 

 

 

 

 

 

 

 

Estudios sobre el comportamiento del plomo

Por inimaginable que pueda parecer, el plomo puede llegar a destruirse por completo en una cubierta, a carbonatarse a consecuencia de la influencia de sus adyacentes, puede deformarse a consecuencia de una deficiente instalación que descontrola los obligados movimientos de dilatación y contracción, puede rasgarse por fatiga, también puede deformarse a consecuencia de invalidarse el soporte. No obstante se siguen proyectando cubriciones de plomo sobre tableros prefabricados de los llamados hidrófugos u otros y con láminas intermedias.
Desde muy antiguo se emplea el plomo en cubiertas, en canalones, en estanques a parte de otros múltiples usos que tenía  en construcción.
Yéndonos a muchos años atrás, en nuestra geografía, se ha empleado el plomo sobre todo para cubrir edificios singulares, también como adyacente de otros materiales de construcción ancestrales como la pizarra, quizás no se haya empleado el cobre por su alto precio, no olvidemos que este último estaba muy presente en la fabricación de monedas. En cualquier caso, el plomo era el más  fiable para proteger obras más bien majestuosas. Había verdaderos sabios del oficio a los que se les denominaba plomeros que solían venir sobretodo de Flandes.
Unos ejemplos. En Madrid hay muchas cubiertas de plomo, el Palacio Real esta cubierto en su integridad con plancha de plomo, El palacio Real de Aranjuez, el Monasterio de San Lorenzo del Escorial tiene numerosos puntos resueltos con plomo.
El Palacio de la Granja, sus estanques están impermeabilizados con plomo (curiosamente un simple canalón moderno de plomo  presenta el aspecto que vemos en las imágenes , menudo contraste)

el Monasterio del Paular en Rascafria, y así muchos otros edificios como podíamos nombrar también  la Iglesia de Los Jesuitas de Toledo que tiene una linterna cubierta con unas 9 toneladas de plomo.
El plomo tiene tal nobleza y maleabilidad que se adapta a cualquier superficie y por otra parte, por sus características, puede tener una duración incalculable.

El caso es que esa confianza que deriva de la creación de nuestros maestros antecesores  ciega a algunos ,  a la fecha, como vemos aún plomo de siglos que resiste, pues ala, cualquiera se atreve a instalarlo, previa  prescripción facultativa claro.

Antes, en aquellos tiempos en los que dominaba la ciencia empírica , para instalar  el plomo se necesitaba de un oficio experimentado, aquellos a los que se les llamaba maestros plomeros, repito, solían venir de Flandes y así está documentado. Aquellos que incluso fundían el plomo en obra para emplomar gárgolas, u otros elementos que lo requiriesen, lo trabajaban con mimo, con entusiasmo, con su pericia controlaban cualquier reacción a posteriori y ahí están los resultados. En la actualidad también se recurre al plomo, yo creo que con las mismas intenciones que se hacía antaño.  Eso sí, el resultado no está siendo el mismo.

Ahora se proyecta a lo moderno, lo puede instalar cualquier a, solo hay que dar con alguien intrépido , hasta el punto de que se pueden resolver las uniones con sellados , los soportes pueden ser tableros prefabricados, láminas, barreras de vapor, butilos, telas bituminosas. etc, etc. Con todas esas modernidades nos ponemos por encima de nuestros antiguos, somos más modernos, sabemos más ¿y que resulta?, pues resulta que erramos y erramos porque experimentamos a cerca de lo que ya está sobradamente experimentado  y de esto tienen gran culpa los prescriptores que se dejan endiosar por la propaganda sin contrastar, sin verificar, sin analizar.

La utilización del plomo requiere de un oficio muy ilustrado además de cuidadoso y hábil.  El plomo necesita de unos adyacentes que vayan acorde con su durabilidad y sobre todo no le hagan enfermar, de lo contrario pasa lo que está pasando, que cubiertas, canalones y otras cubriciones con muy pocos años se arruinan hasta el punto de carbonizarse plomo. Claro que es difícil de creer, pero es cierto que se hacen cubriciones de plomo con la idea de máxima garantía y fracasan al poco tiempo , no por  el material, fracasan por no planificarlas adecuadamente.

Se han tenido que retirar cubiertas completas de plomo precisamente por la disfuncionalidad del soporte.   Resulta poco entendíble que se sigan realizando igual,  seguimos viendo proyectos ayunos de detalles rigurosos, queda la instalación libre a la  presumible sapiencia   del oficio que para colmo no lo hay. Pero bueno, el Facultativo, como es un material magnifico  se puede consentir hasta incluso cualquier aberración en la instalación ya que el plomo lo puede todo.

El plomo, para su instalación, además de un oficio experimentado, requiere de un simple soporte que puede ser de mortero o yeso siempre que sea liso, con buena planimetría y medie un simple papel de estraza. De utilizar maderas, nunca se debe confiar en tableros prefabricados, siempre ha de utilizarse madera maciza (tabla-lata) no ácida, procurando como mínimo una pequeña separación entre ella y su apoyo, las tablas han de instalarse mínimamente separadas para que circule el aire entre ellas y si se puede poner también papel de estraza aunque no sea estrictamente necesario.

Estructura dañada en cubierta de plomo
Estructura corroída a consecuencia de condensaciones y contacto con el plomo

los demás soportes en los que se abunda sobretodo en diferentes tipos de láminas, pueden terminar con el plomo incluso atacar las estructuras. Tengamos en cuenta que las láminas impermeables actúan también como barreras de vapor, el vapor o gas que llegue hasta ellas queda atrapado acarreando unas reacciones destructivas a los materiales que encuentre incluso estructurales. Las imágenes nos muestran claramente gotas de agua entre la tela y el entablado de madera. En este caso estudiado, el motor propulsor de la corrosión del plomo ha sido el gas o vapor concentrado entre la lámina y la tela, no llegó a afectar a la tabla, sin embargo en las partes de tablero lo destruyo por completo.

 

Estructura dañada a consecuencia de condensaciones provocadas por la existencia de tela
Gotas de agua entre tela y entablado de madera.

Manuel Álvarez

Galería de imágenes

 

LA CHAPA DE COBRE EN CUBIERTAS.

 

Sin lugar a dudas y sin depreciar a ninguno de los otros metales que se pueden emplear en cubiertas,  el cobre es inigualable,  ofrece una belleza singular propia, acompañada de un durabilidad incomparable. Sus propiedades son  de sobra conocidas,  dan al material una vida dinámica ofreciendo  cambios impresionantes en lo que a su tonalidad se refiere sin alterar en absoluto su resistencia.  la cubierta de cobre es inconfusa,  se  identifica por su color desde el primer día, desde su color natural va tornado a un color oscuro negruzco que varía  hacia un azul verdoso característico exclusivo que solo el cobre ofrece. Además, la chapa de cobre, por sus características, permite al artesano instalador  trabajarla a su mejor intuición sin riesgo.

Trabajar una cubierta de cobre es como hacer traje a medida, con el mejor paño. Por eso merece de una un oficio bien formado  que sea capaz de lograr con su trabajo poesía. La cubierta de cobre tiene que deleitar al mirarla, para eso hay que armonizar las formas, los pliegues, el sentido de las chapas, el esmero en la instalación hasta conseguir el exclusivo traje.

Desde hace muchos años se viene utilizando la chapa de cobre más bien en edificaciones singulares en los que el proyectista busca originalidad y distinción,  por eso su instalación  exige de esmero para conseguir  armonización con el resto de la edificación.  La cubierta de cobre siempre va a ir asociada a una construcción de nobleza y superior calidad.

Con todo lo antes dicho encumbrando el material,   no cabe duda que hay poco margen para que una cubierta de cobre fracase o se arruine. Sería impensable que una cubierta de cobre termine inservible  exigiendo de su retirada, sin embargo sucede que muchas, muchas cubiertas de cobre presentan un deterioro lamentable, ¿ y esto porqué? Si el metal es el más resistente y duradero ¿ cuál puede ser la causa de que haya que retirar o reparar profundamente una cubierta de cobre ? la respuesta es nítida, el oficio o la planificación son los elementos causantes. Claro, también puede haber causas  fortuitas, pero son las menos, en cualquier caso, la causa fortuita va permitir siempre una reparación eficaz y nunca exigirá la retirada de la cubierta por inservible.
Hay algo muy controvertido ¿ y sí la cubierta funciona y exige de su retirada ? parece inconcuso, inverosímil , incomprensible que haya que retirar una cubierta de cobre que está funcionando, que la chapa está servible, que permanece su impermeabilidad,  pero hay que recogerla .

No olvidemos la definición de la palabra cubierta, que no es otra que cubrir y que la definición no tiene nada que ver con soporte o estructura, sin embargo la cubierta está asociada por necesaria al  soporte y el soporte a la estructura de cubierta. Dicho esto, si falla el soporte, falla necesariamente la cubierta y corre riesgo la estructura de cubierta.

Chapa de cobre sobre lámina nodular y tablero. Se puede ver el tablero totalmente desintegrado, de ahí el tener que retirar toda la cubierta.

Con frecuencia insisto en la importancia del soporte, de la vital importancia que tiene para el buen funcionamiento de la cubierta. En este caso me ciño a hablar de cobre, no de otros materiales sobre los que también  en ocasiones me pronuncio y  como dato doy el que por ejemplo; el soporte puede alterar  la chapa de zinc.  Sin embargo,  el soporte no va alterar la chapa  de cobre, pues ya he mencionado el cobre como un material resistente a la agresividad de ácidos o a la corrosión,  es un metal que se puede considerar  noble.

Desafortunadamente se sigue el ritmo de proyectar, de hacer cubiertas de cobre sobre soportes vulnerables que no van acorde con la durabilidad que ofrece el cobre. Se siguen proyectando e instalando cubiertas de cobre sobre tableros prefabricados mediando una lámina entre el tablero y la chapa. Se siguen instalando cubiertas de cobre sobre tableros tipo Sándwich terminados en tablero hidrófugo y lámina intermedia y nadie se pronuncia del sin sentido del sistema.

Tablero bajo la lámina totalmente descompuesto.

Ya de por sí, el hecho de trabajar con un material de tan alta calidad y pensar en simple tablero  de apoyo,  dotarlo de una lámina  intermedia,  invita a  reflexionar sobre  la ignorancia de quien lo prescribe o consiente. Solo hace falta que medie la lógica o el sentido común para entender que eso es una tropelía, no digamos si se tienen unos conocimientos básicos de física. o si de vez en cuando se destinase un poquito de tiempo a pensar.

Si nos queremos documentar, solo hace falta ver alguna cubierta de cobre antigua y sobre lo que se asienta la chapa, desde luego que sobre tablero no va a estar instalada, entre otras cosas porque no los había en la época que se hizo la cubrición, pero si había madera  maciza y sobre eso está la chapa de cobre. Por el contrario y para documentarnos también; muchas cubiertas de cobre de nueva época, realizadas con los avances y conocimientos más recientes  están inservibles. ¿qué es lo que falla? Parece que el cobre que es el que tiene que impermeabilizar es el que ofrece más dudas, o sino para que se ponen láminas protectoras bajo la chapa con ese razonamiento  irónico  de que si el cobre falla, siempre queda la lámina, es decir, que se da más importancia a una simple lámina que al metal noble. Claro, lo que nadie se pregunta es ¿ y qué papel terminara desempeñando la lámina soportando  el calórico que le transmite el cobre y que pasará con el vapor o aire húmedo que se almacene entre la lámina y el tablero? ahí está la clave, en el vapor o aire húmedo que pulule entre la lámina y el tablero, sencillamente será que la humedad va a terminar pudriendo, así como suena pudriendo el tablero, descomponiéndolo volviéndolo en nomenclatura a su inicio, es decir a serrín.

Tirafondos de fijación inservibles por la corrosión. Ellos los los que fijan el sándwich a la estructura. El tablero hidrófujo se despego totalmente del aislamiento.

¿Son  eficientes los tableros Sándwich o los tableros prefabricados para soportar directamente una cubierta de cobre o?  rotundamente no por las condiciones físicas que se dan entre la chapa y el soporte Y ¿qué pasa cuando el tablero se pudre? Sencillamente el cobre queda libre de fijaciones y la cubierta saldrá desplazada. es decir, que el cobre sigue funcionando pero el soporte desaparecido y no solo eso, que a la vez que se va pudriendo el soporte entran en oxidación los elementos de fijación estructurales.

Queda así explicado como una cubierta de máxima calidad puede resultar desastrosa a consecuencia del soporte.
Todo lo dicho en este artículo no es antojo del autor, no, responde a muchas realidades  que sumadas me invitaron a articular este artículo que está amparado por veracidad pasada y reciente.

Recientemente hemos retirado una cubierta de cobre que parecía intacta, no daba ningún problema de humedad, sin embargo estaba próxima a desplazarse . Hubo que planificar  minuciosamente un sistema que paso por retirar la chapa de cobre, los restos de tablero, fijación de la capa de tablero interior y aislamiento a la estructura, instalación de un nuevo soporte a base de entablado de madera de pino sobre rastreles ,sin más, sobre   la tabla directamente chapa de cobre.

Manuel Álvarez

VER IMÁGENES

PREOCUPACIÓN POR LOS CERRAMIENTOS EN CONSTRUCCIÓN

Ha tenido que suceder.

Vaya por delante que lamento  lo sucedido en Valencia.

Una desgracia abre los ojos y pone en movimiento a los responsables de la construcción, facultativos, técnicos, fabricantes, comerciales, Colegios profesionales, docentes de arquitectura  etc, etc.
Estamos mentalizados de eso que se llama eficiencia energética. Se recomienda, casi se obliga y no sé si hasta se llega a financiar. Para lograrla contribuyen eficazmente los aislamientos. Hay que envolver los edificios, aislarlos al máximo y las empresas que están alerta  pronto inundan el mercado con  productos que a base de marketing introducen de forma masiva. Barreras de vapor, láminas, impermeabilizantes y aislamientos que lo pueden todo hasta incluso le tribuyen ser impermeables. ¿ y eso de las fachadas ventiladas qué? .  Hay que envolver  , hermetizar  al máximo  para conseguir el mayor ahorro de energía,  y no hay quien se dé cuenta de que se pueden conseguir auténticos hornos si ocurre un imprevisto.
¿Cómo los estudios científicos de materiales de construcción no prevén resultados a posteriori, cómo no son capaces de adelantarse al resultado del laboratorio natural? resultados tan graves como que llegue a arder en tiempo record todo el envolvente de un edificio o varios sumados por ser inflamables los materiales empleados. Eso sí, cuando suceden las desgracias no falta quienes opinen y den consejos. ¿en dónde estaban o están esos que se pronuncian cuando se emplean los materiales, nadie se dio cuenta, nadie se atreve a pronunciarse? Tenemos sobrados medios para adelantarnos a los resultados de los materiales, incluso nos serviría la lógica o el sentido común.

Cuando ocurre la desgracia que se podría repetir  despierta la pregunta ¿Y a partir de ahora qué?

Pues a partir de ahora es cuando entran en juego los famosos “expertos” deambulado por los medios, lucubrando y repartiendo razonamientos. Es decir, qué hasta ahora nadie se ha dado cuenta de la vulnerabilidad y peligro de esos y otros materiales. Que pena de docentes, científicos, técnicos y estudiosos, que incluso algún catedrático de arquitectura se atreva a salir en los medios opinando sobre algo tan grave que se ha estado recomendando como eficiente, cuando lo que tenían que haber hecho era investigar el material en el momento que se puso en el mercado, analizando o simplemente tirando de lógica. ¡ LOS MATERIALES INFLAMABLES ARDEN, SON VOLATILES Y SIN EMBARGO SE HA PERMITIDO PONER MILES Y MILES DE METROS CUADRADOS EN CERRAMIENTOS Y FACHADAS!! ¿ Y AHORA QUÉ? Sería muy apropiado que se pronunciasen esos que editan los documentos DIT por ejemplo. Esos que tanto se preocupan por la eficiencia energética que no se han dado cuenta de que envolver las edificaciones con esos ciertos materiales supone más de un peligro. Ahora que saltó la liebre se ponen a buscar que hacer, que puede suceder con las edificaciones envueltas con materiales inflamables. No se han vuelto inflamables con el tiempo, no, son altamente inflamables desde su fabricación , pues a la vista está.
¿Y ahora qué ? hay que ser rigurosos, lo que ha sucedido puede volver a suceder, solo hace falta el iniciador, el combustible sigue estando ahí.

Manuel Álvarez

DIFERENTES REACCIONES DE LA HOJA DE ZINC

FENÓMENOS AMBIENTALES O ATMOSFÉRICOS PUEDEN LLEGAR A DESTRUIR LA CHAPA DE ZINC

Es lamentable tener que decir que seguimos viendo cubiertas de zinc con diferentes patologías muchas veces difíciles de explicar.
Venimos hablando con frecuencia de las corrosiones que derivan principalmente de la incompatibilidad de la chapa de zinc con los soportes,  también de las corrosiones por tensión, sin embargo, en nuevas auditorias nos van apareciendo fenómenos diferentes, para nosotros inéditos. 
A medida que va pasando el tiempo, cada vez con más frecuencia,  verificamos cubiertas de zinc en mal estado y vamos viendo, al menos para nosotros, nuevas patologías que nos invitan a un estudio en profundidad sobre el comportamiento del metal.  Patologías que nada tienen que ver con los soportes y ni tan siquiera con un mal empleo del metal, pues aún cuidando meticulosamente la instalación, eligiendo la calidad que más nos convence, vemos resultados de muy difícil razonamiento científico, sin embargo son de tal calado que llevan la cubierta o partes de la misma a su total ruina.

Roturas en la chapa de zinc por presencia de amoniaco.

Poco nos habíamos parado, por desconocidas, a hablar de las roturas que inexplicablemente se producen en las chapas cuando estas gozan de libertad de movimientos, roturas que surgen en cualquier parte de las chapa sin ninguna explicación, y en muy cortos periodos de vida. Podemos aseverar  que en  un  año de vida se pueden presentar roturas irreparables en las chapas.
Estamos trabajando en la investigación de estas patologías extrañas. A priori si tenemos algún dato claro y es que;  antes de disponerse a hacer una cubierta hay que tener  bien en cuenta, su ubicación, la zona geográfica y la atmósfera reinante. Esto nos conducirá a planificar el sistema de instalación más adecuado, elegir el grosor más idóneo o sencillamente desechar la utilización del material.
Aunque ya habíamos visto con anterioridad roturas extrañas en algunas chapas,    siempre lo hemos asociado con tensiones. Sin embargo, en una inspección reciente, nos llamó poderosamente la atención lo dañadas que estaban algunas chapas con un año de vida en la cubierta. Una cubierta realizada con esmero que  acusa preocupantes roturas.
Aún no tenemos la certeza exacta  de cuales son los fenómenos que dan pie a algunas patologías, pero la realidad está ahí, por tanto,  algún fenómeno la provoca. Barajamos aún muchas incógnitas, si podemos adelantar que la chapa de  zinc no lo puede todo, fenómenos ambientales o atmosféricos pueden llegar a hacerla inservible. por ejemplo el alto contenido de amoniaco en la atmósfera. 
M. Álvarez

Nota: Imágenes y texto protegidas por derechos de autor

 

AHORA NOS SORPRENDE EL AISLAMIENTO

TENEMOS RAZONES PARA INVESTIGAR.

AISLAMIENTO CARCOMIDO POR LAS HORMIGAS

la necesidad de dotar de aislamientos térmicos las edificaciones está más que justificada, pero ¿Son inalterables los aislamientos para estar siempre a pleno rendimiento?.

Recientemente, desmontando una cubierta, nos hemos encontrado algo realmente inédito para nosotros y es que el aislamiento térmico que completa el panel sándwich, en muchas zonas está inservible, sin masa a consecuencia de la destrucción que le provocan las hormigas. Hormigas que posiblemente se alimenten directamente de los tableros descompuestos que conforman el “inmaculado panel sándwich”. Nos da a entender que el aislamiento es la incubadora perfecta para la especie formicidae sin descartar que puedan residir otros himenópteros.

AISLAMIENTO ANIDADO POR HORMIGAS
Aislamiento que compone panel Sándwich anidado por hormigas

Estamos realizando estudios sobre el fenómeno destructivo que no deja de ser alarmante ya que a la vez, en la misma cubierta nos hemos encontrado otros fenómenos que la han llevado a la ruina total  con el consiguiente riesgo de desprenderse de no haber acudido a tiempo.

Lamentablemente, muchas cubiertas realizadas con chapas metálicas( cobre, zinc, plomo) sobre soportes y aislamientos  inadecuados están manifestando serios problemas.

Esperamos obtener  pronto resultados sobre el estudio de estas, para nosotros,  nuevas patologías, que nos han pillado despistados.  Los daremos a conocer.

Manuel  Álvarez

EL ZINC, 141 AÑOS PROTEGIENDO VILLA ANDREA


VILLA ANDREA O CASA DEL MARQUÉS

En pleno centro de la Ciudad de Sarria ( lugo ) se encuentra una histórica  edificación que destaca mayormente por la singularidad  de su cubierta  de zinc.
Curioso, Villa Adrea fue el  lugar en el que los vecinos de Sarria pudieron ver por primera vez la televisión allá por 1958. Los moradores de la casa en  aquella época pusieron la caja receptora en una de las galerías , así los vecinos espectadores pudieron ver una pantalla en blanco, acompañada de un ruido del que místicamente cada cual extraería lo que le convenía. La realidad era que solo en Madrid y en Barcelona se emitía la televisión y como no, también en Sarria nada menos que en Villa Andrea, allí bajo su magnífica cubierta de zinc.


Según nuestras referencias data del año 1880  (siglo XIX). A la fecha, alzados y cubiertas, estructuralmente,  siguen siendo los originales.

La edificación se podría identificar comúnmente como “casa de indianos”. Se diferencian estas edificaciones por su singularidad, por ser más portentosas que el resto  en el radio más amplio posible, suelen tener tintes constructivos de otras culturas y  muy ricas en ornamentaciones. las fachadas y cubiertas son lo  propicio para mostrar de perpetuo las diferencias y así las enriquecían con  rebuscados ornamentos. la cercanía del ferrocarril permitía a los adinerados poner a pie de obra los más exquisitos materiales como en este caso el zinc y los ornamentos singulares que venían de las lejanías, de algunos sobrantes de interior o zonas portuarias.

las cubiertas, siendo la parte final del edificio, las más visibles, eran las  indicadas para demostrar el poder económico, la diferencia. Así, algunas edificaciones, como es el caso, las cubrían con chapa de zinc. Algo muy difícil de alcanzar en la época a menos que se gozase de muy buena economía. Se hacían así las cubiertas muy llamativas, pero no bastaba solo la cubierta, había que darle más vistosidad surtiéndola de ornamentaciones también de zinc. Daban así mayor majestuosidad al edificio.

 

No nos hubiésemos parado a hablar de este edificio si no fuese por lo llamativo de su cubierta de zinc. Hemos tenido la  suerte de que desde el Consistorio Municipal su Alcalde D. Claudio Garrido junto con la Concejalía de Cultura   nos permitiesen estudiar la cubierta. Hemos realizado un riguroso estudio científico de la estructura, la chapa de zinc y su comportamiento. Hemos obtenido resultados sorprendentes que nos permiten seguir  hablando con mucho acierto sobre el comportamiento del zinc. No podemos olvidar que el zinc lleva instalado nada menos que 141 años, no le han hecho falta ni tableros, ni láminas, ni cumbreras o lagrimeros de ventilación ni “farrapos de gaita“,   ahí sigue resistiendo el zinc  vientos y tempestades sobre una estructura de madera con un entablado de madera que lo sostiene. Lógicamente, ante tantos años,  el zinc acusa un visible desgaste y como no algunas roturas propias por el paso del tiempo, pero sí no fuese por   infructuosas reparaciones no  podríamos ni aventurar  su final de vida útil.

Al estilo de la época, toda la chapa de zinc se apoya sobre un entablado de madera maciza de pino que perpendiculariza sobre cabios de madera. La instalación difiere mucho de los sistemas actuales y  es de lo más sencilla, sigue el sistema de junta contra listón ( que era el que se podía emplear en la época )  en chapas de dos metros de longitud siguiendo un riguroso orden para permitir cualquier movimiento que se produzca en las chapas. Interesa ver la escasez de soldaduras, prácticamente todos los remates y encuentros están resueltos con minuciosos pliegues, dando vida ellos mismos a las ornamentaciones que muchas de ellas esconden engorrosos encuentros resueltos con envidiable artesanía. Las mansardas están cubiertas con  chapas romboidales individuales (tipo teja) gozan de un meticuloso ensamblaje que las hace definitivamente impermeables, todas ellas van fijadas individualmente  al entablado de la forma más peculiar ( impensable en nuestro tiempo ) .  Nada menos que 11 buhardas sobresalen de las cuatro mansardas. Estas buhardillas están totalmente cubiertas de zinc ornamentado, son de una singular belleza, dan a entender que han sido realizadas a propósito para esta empresa, pues las hemos llegado a ver similares en troquelados pero no en fabricación artesanal. Igualmente destacan las cumbreras y otros apliques que sí son de serie, tal vez llegados de algún taller Belga a juzgar por otros similares que hemos encontrado. Como de Flandes posiblemente hayan venido los techadores encargados de realizar la cubierta.

M.  Álvarez