IMÁGENES DE CORROSIONES EN LA CHAPA DE ZINC

Imágenes de corrosiones a consecuencia de la lámina inferior. En la misma cubierta se pueden desajustes y reparaciones mal efectuadas así como destonalidades en en el color original de las chapas que en principio se pusieron de diversas tonalidades.

IMÁGENES INÉDITAS

Corrosiones en la chapa de zinc a consecuencia del soporte:
En este caso se trata de una cubierta de chapa de zinc natural, puesta la chapa directamente sobre una lámina.  Como se puede observar fue la lámina la principal causante de la corrosión de la chapa de zinc, lo que ocurrió en muy corto periodo de tiempo.
La cubierta se volvió a realizar con chapa de zinc, para ello se utilizó un soporte de tabla de pino separada, sobre ella se colocó directamente la chapa de zinc.

VENTILACIÓN INTERIOR DE LA CUBIERTA DE ZINC

¿CÁMARA DE VENTILACIÓN O CÁMARA DE AIRE ?.

Con frecuencia venimos publicando datos sobre los diferentes comportamientos de la chapa de zinc instalada en cubiertas  y de la necesidad de tener en cuenta una serie factores que creemos indispensables para su  durabilidad. Diversas fuentes señalan uno como primordial    procurar una mal llamada cámara de ventilación entre la chapa de zinc y el soporte. Nosotros discrepamos de esa necesidad, diversas probetas nos van confirmando que no es tan necesaria la cámara de aire si se parte de un soporte compatible.

lámina destruida
Lámina totalmente descompuesta
corrosión 15
Chapa de zinc corroída, lleva lámina intermedia
Imagen recogida después de 17 años instalada la chapa de zinc sobre entablado de madera de pino

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algunas filiales de fabricantes conocidos aseveran rigurosas recomendaciones de materiales complementarios, entre ellos las famosas láminas  que ellos mismos comercializan  presentándolas cada cual como la mejor.  Nosotros, cuando nos referimos a estos complementos que por necesarios se deben de instalar intermedios para conseguir más que una cámara de aire, mal llamada de ventilación,  sirven para separar la chapa del soporte la mayoría de las veces incompatible con la hoja de zinc. Hemos decidido llamarle lámina alveolar, huimos de marcas comerciales o de tipologías, consideramos que una cámara de aire es suficiente se logre como se logre, eso sí, el material empleado ha de ser no solo compatible con el zinc a su vez ha de reunir garantías de estabilidad en el tiempo, pues podemos comprobar como muchas  láminas terminan destruyéndose. (así lo podemos comprobar en la imagen) En este caso se instaló chapa de zinc sobre una base de panel prelacado, separando la chapa del panel por medio de una lámina. no solo la lámina esta destruida , a la vez se va desintegrando  la protección de la chapa base (que configura el panel)  de forma que se esta originando la llamada corrosión filiforme en la chapa, lo abunda  quedando la chapa del panel totalmente desprotegida con la consiguiente condena de corrosión que a la vez interactúa con la chapa de zinc.   Seguimos manteniendo que el principal cometido de estos adyacentes es separar la chapa del soporte incompatible. Por tanto, la lámina va a cumplir dos funciones, una separar absolutamente la chapa del soporte incompatible y otra asegurar la minúscula  cámara de aire. Estas recomendaciones de que si unas u otras son mejores, están creando una gran confusión en el consumidor. Se da la circunstancia de que en el zinc se rinde muy rápidamente ante lo que no acepta o le causa daño, no descuidemos que requiere de protección para conservarse a la intemperie, por otra parte  se trata de una chapa de poco grosor  en mayoría de 0,65 mm.  A mínima alteración en el grosor que no cuente con posterior protección se va a ir iniciando  la perforación.     Es curioso que se recomiende una cámara de ventilación casi como vital y se pase por alto la forma más efectiva que es el entablado de madera de pino que como añadido es compatible, por su PH ( entre 5 y 7 ) ,  con el zinc. ¿Qué pasa para no referirse a esta fórmula constructiva? ¿Problema de intereses?   Quizás echaría al traste  el negocio de las láminas mágicas.  Lo significativo es que cuando se escuchan las recomendaciones parecen milagrosas, cada cual parece ser que está fabricada con tanta precisión científica que no da lugar a dudas,  pero cuando se observan algunos resultados, si, cuando el zinc se corroe, o cuando la lámina se descompone,  la culpa nunca es ni del material ni de los complementos que vende el fabricante, que va, rápidamente sin buscar  el origen  se le endosa culpabilidad  al ambiente o al instalador, a este último depende, si compra mucho solo el ambiente es el culpable ahora si compra poco o no compra está condenado.

Podemos confirmar un dato: chapa de zinc sometida a una humedad constante que ronda el 74% en su parte interior, puesta directamente sobe tabla de pino,  la  chapa y tabla permanecen intactas después de varios años. Evidentemente que carece de cámara de ventilación y lo peor, la humedad es constante y esta conmutando la chapa con la tabla, sin embargo, después de años la chapa está funcionando correctamente. Bien conocemos el fenómeno de la corrosión, que se debe a la interacción de un metal con el medio que lo rodea, produciendo el deterioro en sus propiedades tanto físicas como químicas. (de ello hablamos mas extensivamente en nuestro apartado técnico).

Principalmente son tres los fenómenos que pueden terminar acusando las cubiertas de zinc, la corrosión, el resquebrajamiento y la rotura por fatiga o tensión. Los tres pueden ser igual de ruinosos. Analizados minuciosamente el más complicado  es la corrosión. No se conocen estudios encaminados a evitar la corrosión tanto exterior como interior en el zinc. En nuestro departamento técnico nos vamos valiendo de los datos que obtenemos en el día a día.

corrosión 2
la chapa esta sobre un tablero aglomerado

Deberían los suministradores, o los fabricantes dar  razonamientos precisos de cual es el motivo de que muchas cubiertas con escasos años de vida estén en estado ruinoso. 

En Cumalsa, S.L. Desde las primeras cubiertas que hemos realizado, observamos el comportamiento del zinc con cierta regularidad y tratamos de analizar escrupulosamente cualquier deficiencia que nos encontramos, ello nos permite no seguir cayendo en el error o errores que causan deficiencias.  Todos los materiales se fabrican bajo un severo control, el zinc sin dudas nos consta que así es, pero ¿Por qué, hablando vulgarmente, se pudre el zinc, por qué se resquebraja o se rompe, cual es la causa, que fenómenos le atacan hasta el punto de que en breve tiempo una cubierta (por zonas de la misma) este inservible, se pudo prever esto a la hora de instalar el zinc?  Son muchas preguntas que sí tienen respuesta razonada. Desde CUMALSA, S.L.  Iremos dando esas respuestas  siempre según nuestro criterio que no es otro que el proveniente de irle dando forma a los datos veraces que tenemos, quizás erremos en alguna explicación científica, pero los  datos no son  fruto de nuestra imaginación, es la pura realidad que tan de cabeza trae a muchos consumidores que han confiado en un metal tan atractivo, funcional y duradero, sin embargo  se ven demasiados resultados nefastos.

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.
observatorio

Ensayos y algunos usos del zinc

DIVERSOS ENSAYOS Y USOS

 

 ensayos del zinc
Aparato de March

El zinc ordinario del comercio nunca es puro, así que siempre contiene mayor o menor proporción de plomo, cadmio, hierro, arsénico y a veces también azufre, carbono y fosforo.  Los metales extraños especialmente el plomo y el cadmio, quedan de residuo, como masa negra esponjosa, cuando se disuelve el zinc en pequeños fragmentos en ácido sulfúrico diluido y se tiene cuidado de que quede sin disolver un pedacito de zinc metálico. Conduciendo el gas hidrógeno sulfurado que se desprende eventualmente en esta operación a una solución de acetato de plomo, no debe ennegrecerse ésta por formarse en ella sulfuro de plomo. (azufre) El reconocimiento del arsénico y del antimonio puede efectuarse mediante el aparato de March. El Fósforo se reconoce por la coloración verde de la llama del hidrógeno. La solución obtenida disolviendo por completo zinc casi puro en ácido clorhídrico no ha de precipitar so solo débilmente, saturándola con Sulfhídrico ( plomo, cadmio,cobre).

Cantidades muy pequeñas de plomo y cadmio pueden reconocerse en el zinc mezclando la solución clorhídrica del mismo con acetato sódico y añadiendo un poco de agua sulfhídrica. Dejando sedimentar el precipitado que se forma se da a conocer la presencia de estos metales extraños por la coloración del mismo. El liquido separado por filtración de estos precipitados, adicionado de amoniaco y agua sulfhídrica, deben dar un precipitado blanco, en caso de existir hierro tendría un color verde sucio.

La presencia de hierro en el zinc puede reconocerse también fácilmente en la solución clorhídrica, después de hervirlo con una pequeña cantidad de clorato potásico, por la coloración roja que toma el líquido frío añadiéndole solución de sulfuro potásico.

USOS DEL ZINC

El zinc metálico tiene muchas aplicaciones a causa de alterarse poco, en las condiciones ordinarias  por la acción del aire y el agua así como por su fácil fusibilidad para obtener objetos de fundición. Para cubiertas, canalones, bajantes, vasijas, en los buques y  un largo etc.

Respecto a sus muchos otros usos, la mayor parte se emplea en la obtención de aleaciones y en el cincado o galvanización.

Merece citarse que el hierro en presencia de humedad, puede preservarse de la oxidación por medio del zinc , fuertemente electropositivo, poniéndolo en contacto con este metal, porque del par hierro-zinc formado se desprende hidrógeno. En este caso es preciso que el agua contenga bastante cantidad de electrolitos, para que sea pequeña la resistencia opuesta al paso de la corriente eléctrica.

Según investigadores de D.Phillips, para que el zinc surta efecto sobre los materiales que ha de proteger, el contacto entre él y el metal a proteger ha de ser continuo.

Desde mediados del siglo XIX, se emplearon bandas de zinc para proteger los cascos de los barcos por la acción del agua de mar.

M.Müller observo corrosión en tubos de zinc por donde escurría el agua de lluvia de un techo de cobre, a causa  de este último metal disuelto por el amoniaco atmosférico contenido en el agua. Las láminas de zinc aplicadas directamente sobre ladrillos que contenían 1,4 % de sales solubles en tiempo húmedo fueron pronto corroídas, mientras que poniendo entre las dos materias una capa de fieltro o cualquier otro separador compatible, el zinc no era atacado.

Según W.H Seamon, el zinc mismo resulta protegido por la capa que él se forma por la acción del aire. Parece que esta capa hace al zinc más resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr. De anhídrido carbónico por litro. Las cantidades de azufre, carbono, arsénico, antimonio, cadmio, estaño y cobre que ordinariamente contiene el zinc no lo perjudican en su empleo. Si tiene más de 0,13% de hierro, el zinc es quebradizo. Hasta el 1% de plomo favorece al zinc, pero más de 1,5% es perjudicial. Se asevera que  La lámina de zinc  no debe sujetarse con clavos de hierro a la madera, pues resultará pronto corroída por los ácidos de esta última.

Respecto a las conducciones de agua  para las que se empleen tubos de zinc solo, según las investigaciones hechas por Nichols y Boarman, las cantidades de zinc que pasan de los tubos al agua son tan pequeñas que no pueden ser nocivas para la salud. Sin embargo Schwarz y Drosk, consideran que el empleo de tubos zincados pueden tener sus inconvenientes, sobre todo cuando el agua que circula por ellos contiene anhídrido carbónico libre y oxigeno.

Según Roman y Delluc, los recipientes de zinc o de hierro galvanizado no son apropiados para conservar o transportar  alcohol, pues el alcohol puede disolverse hasta 0,4 miligramos por litro de zinc del hierro galvanizado.  Esto es de temer a que los alcoholes metílico y etílico rectificados del comercio a menudo tienen reacción ligeramente ácida. Según Heinzeleman, este peligro solo existe cuando se trata de alcohol desnaturalizado de 90% en volumen., pero no respecto al alcohol puro o desnaturalizado de 95 a 96% en volumen.

Para el mosto de cerveza el zinc parece ser un veneno enérgico. Por el contrario J. Brand dice que la cerveza que se pone en contacto con la lámina de zinc permanece límpia. Desmonta así la teoría de que no se deben fabricar filtros para la clarificación de cerveza , se decía de estos que la enturbiaban, sobre todo a las cervezas jóvenes.

Si se considera que se perjudica el vino y el vinagre. Para la conservación de estos líquidos, los recipientes de zinc no son apropiados.

Si parecen recomendables los recipientes de zinc para destinarlos a los aceites refinados. Las grasas para cuero actúan según J.Paesslr, sobre el zinc, porque durante su conservación se forman en ellos ácidos grasos.

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Manuel Álvarez Sandez

LA CRIANZA DEL ZINC

UN VERDADERO ESPECTÁCULO,

Tiene esa propiedad el zinc de mejorar con los años y  y así lo viene demostrando desde hace siglos. Podemos contemplar cubiertas muy longevas que siguen ofreciendo su peculiar hermosura . La chapa de zinc posee esa característica tan particular de autoprotegerse creando una pátina superficial que a la vez le hace ir cambiando de tonalidad,  adquiriendo diferentes tonos que terminarán siendo homogéneos  ofreciendo así su  espectacular belleza, adornando a la vez cualquier edificación en la que esté instalado.
En nuestro afán de seguir la evolución de las cubiertas que realizamos  , hacemos revisiones periódicas,  extrayendo de ellas datos  muy importantes tales como son el comportamiento de la chapa, la respuesta a los sistemas de instalación que utilizamos y como no, los cambios de tonalidad que va adquiriendo .

Hace un año que terminamos una de las instalaciones más arriesgadas. La cubrición de Las    BODEGAS Y VIÑEDOS ARTADI, Se trataba de cubrir con chapa de zinc  las edificaciones que cobijan los aposentos de las diferentes añadas de vino que la renombrada bodega tiene en LAGUARDIA ( ÁLAVA) . No fue fácil la decisión de confiar en el zinc para cubrir tales edificios. Escudriñando en las características del metal, se llego a elegir como suministrador a Aturiana de laminados “EL ZINC”. eligiéndose el zinc natural como mejor opción.  Pues a las prestaciones que se le requieren hay que sumarle el aporte visual que significa por tratarse de un espacio  situado estratégicamente a un kilómetro del centro de la Bella Ciudad y visitado por centenares de personas de los cuatro continentes.

Un año después, las cubiertas  no pasan desapercibidas, ofrecen un  espectáculo visual de lo más llamativo, el zinc  va presentando un colorido inigualable, las chapas están estabilizadas con una planimetría perfecta.  Así se irá comportando el zinc durante los años protegiendo los vinos  en su crianza.

¡Los vinos se irán renovando, pero el zinc perdurará inalterable  viendo pasar  múltiples añadas!.

IMÁGENES UN AÑO DESPUÉS

M. Álvarez

PLANIFICACIÓN, ESENCIAL PARA LA INSTALACIÓN DE UNA CUBIERTA DE ZINC

Planificación, esencial

Una buena planificación es indispensable para acometer la instalación de una cubierta de zinc. Se ha de tener en cuenta su grado de complejidad, su grado de riesgo . la complejidad depende de la configuración de la cubierta, podemos estar ante una cubierta sencilla. compleja o muy compleja, lo que podríamos denominar de complicación   baja, media, alta. Tendremos muy en cuenta a la hora de valorar la complejidad el acceso que tenga la cubierta, muchas cubiertas no cuentan con ningún acceso y por añadidura son extremadamente complejas, ello va a dificultar posibles intervenciones o exploraciones de mantenimiento. En cuanto al riesgo, hemos de valorar la exposición y la ubicación de la edificación, tenderemos también en cuenta  la calidad de la atmósfera reinante.  Pongamos por ejemplos zonas urbanas,   rurales,  arbóreas, montañosas, de alta montaña. De esta forma definiremos una escala de riesgo extremo, alto, medio, bajo.  Conocidas las escalas de riesgo y complejidad  se planifica detalladamente la instalación.  De esta forma obtendremos los mejores resultados.

La cubierta es una de las partes más importantes en la edificación , sin embargo se las presta demasiado poco interés.

A la vista de la gran cantidad de carencias que se vienen observando en las cubiertas, no cabe la menor duda de que se han realizado con escasos conocimientos, que por no saber, no se han planificado adecuadamente. Se echa de menos la falta de directrices básicas en la mayoría de los proyectos, dedican muy poco texto al apartado cubiertas.  Muchos  proyectos se completan con datos genéricos sin ninguna cabida en la obra a la que van destinados. Ello va a dar pie a eso de la “arquitectura del día después” a la improvisación, a los consejos del que con la palabra de “esto lo llevo haciendo muchos años” el instalador termina haciendo lo que le da la gana o como le da la gana con tal de salvar el presupuesto.
Ayudaría mucho el convencerse de un par de cosas, primero; que el zinc es perfectamente servible para acabar una cubierta y segundo; que es un metal y que responde como tal acusando dilataciones, oxidaciones, tensiones etc, es  muy vulnerable , sumando   que utilizamos   chapa demasiado fina.  Esto nos lleva a deducir que para manejar técnicamente la chapa de zinc hay que gozar de no pocos conocimientos.

Para la instalación de una cubierta de zinc ha de contarse con dos figuras principales que son el técnico y el instalador. En realidad el técnico debe ser instalador y  no necesariamente el instalador tiene que ser técnico.

El técnico instalador ha de tener conocimientos amplios de  física, química, geometría y matemáticas como mínimo.  Ello le permitirá   conocer internamente el zinc , conocer sobre  sus reacciones y el ulterior comportamiento del mismo, así como conocer la calidad de los adyacentes que se hayan de utilizar.  A la vez podrá calcular y desarrollar gráficamente cualquier tipo de remate que se le presente. Saber del oficio le va a permitir al técnico resolver cualquier  exigencia , realizando los detalles más apropiados que  se adapten a las vario pintas situaciones que en la obra se suceden. Conocidos todos los detalles y planificada debidamente la obra, es determinante la figura del instalador, pues él va a ser quien con su destreza, maestría y saber,  culminará la instalación siguiendo el plan previamente diseñado. El Técnico no puede ser ajeno a la instalación, pues ha de verificar escrupulosamente  la conversión en realidad de sus detalles. No podemos olvidar la figura del Arquitecto que previamente tuvo que verificar y aceptar los planes de ejecución.

Solo así se podrá realizar una cubierta con plenas garantías, que de haber cualquier fallo se identificaría de inmediato al autor para poner el consiguiente remedio, de lo contrario los fallos pueden producirse pero la identificación del culpable siempre es dificultosa y los remedios en la mayoría de los casos inválidos .

M. Álvarez

Repercusión del soporte en la cubierta de zinc

En la primera representación vemos la losa de hormigón, rastreles , tablero aglomerado y una lámina superpuesta sobre el tablero. Representamos unas nubecillas de vapor en la losa, ese vapor asciende hasta la cámara(espacio que queda entre la losa y el tablero) el vapor, al no tener salida se irá depositando en la parte inferior del tablero, destilándose, la humedad   irá degradando progresivamente el tablero siendo cada vez mayor su higroscopicidad. Toda esa humedad que se concentre en el tablero terminará descomponiéndolo. Seguirá el vapor su camino  ascendente y se irá depositando entre la lámina y el propio tablero y aquí se seguirán produciendo condensaciones, quedando así el tablero atacado por su parte inferior y superior obteniéndose un resultado como el que se muestra en la siguiente imagen.

Tablero descompuesto bajo lámina “delta”

Caso contrario es la segunda representación, en donde vemos la cámara de aire que se encuentra entre la tabla y la losa está liberada por los huecos que quedan entre las tablas . nunca se producirán concentraciones de vapor en ese espacio, por tanto la tabla no acusará degradaciones y a la hora de recibir calórico en ese espacio no se generarán fuertes presiones ya que ellas podrán  disiparse por todo el espacio.

Hay que apuntar además que el tablero, por sus componentes, porta un Ph muy ácido, Muy por debajo de 5 y va a ser captor de electrones de los átomos de zinc. Si la chapa se pone en contacto con el tablero por algún medio acuoso o humectado este medio servirá de electrolito formándose así la pila entre la chapa y el tablero, cediendo electrones el átomo de zinc al medio ácido quedando el primero con carga positiva derivándose de ahí la corrosión. (corrosión electrolítica) TENGAMOS PRESENTE QUE LA CHAPA SIEMPRE VA A ESTAR COMUNICADA CON EL TABLERO POR MULTITUD DE GRAPAS DE FIJACIÓN Y ELLAS SON PROPENSAS A LA HUMECTACIÓN. 

tirafondos corroidos
Tirafondos corroidos
Clavos oxidados

En el segundo caso de entablado de madera, siendo este de pino porta un PH entre 7 y 5, neutro o cercano, en esta situación los átomos de zinc estarán estables. Sí hay que cuidar de que la tabla no lleve tratamientos ácidos, mejor tabla sin tratar.
Este último sistema permite instalar el zinc directamente sobre el entablado, nunca se producirán fuertes presiones entre él y el soporte, precisamente por la separación de las tablas y la cámara generada entre ellas y la losa.

Nota: Todas nuestros artículos provienen de nuestras propias fuentes de investigación contrastadas con diversas investigaciones asociadas. imágenes y contenido están protegidas por derechos de autor.

REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE ZINC


¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones en cubiertas de zinc?

penoso es contemplar  el comportamiento de muchas cubiertas de chapa de zinc que con muy pocos años presentan un estado ruinoso. 

la chapa de zinc necesita de ulteriores transformaciones superficiales para rendir exitosa en el tiempo. la teoría confirma que,  no siendo acosado por la agresividad de materiales adyacentes el zinc  ofrece sus máximas prestaciones de funcionalidad y estética a lo largo de los años. Desafortunadamente la realidad difiere rebosante de la teoría.
Concebimos el ZINC como  duradero optimo para su empleo en cubiertas , que además da un aspecto singular    a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados, que se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables para cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo,  vamos asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas de agrietamientos ,corrosiones u otros. En Cumalsa,  hemos tomado en serio  estos fenómenos, tenemos la más magnífica de las  oportunidades, que es la de poder  estudiar multitud de cubiertas utilizando como laboratorio el paso de los años, de hacer nuestros propios ensayos e ir llegando a conclusiones ineditas.  Imprescindible es  analizar  en profundidad para averiguar las principales causas y así poder configurar soluciones  eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y su soporte.

Así comienza la corrosión en la chapa, puntitos blancos dispersos que pasan desapercibidos y en realidad son perforaciones.

No acertamos a entender como nadie se atreve a hablar del nefasto resultado que están dando   muchas  cubiertas,  que se han ido realizando siguiendo las pautas marcadas por “técnicos” incluso fabricantes e “instaladores” que presumen de llevar en sus  alforjas años  en el montaje o en el sector. El caso es que los resultados son patentes y la necesidad de reparaciones abundan en demasía. Es complicado  de entender como el fenómeno de la corrosión, en muchos de sus sentidos científicos, es la principal causante de la ruina de la chapa hasta límites insospechados, es decir: la destrucción integra del metal. No nos referimos a casos puntuales o aislados, no, se da la fatídica circunstancia de que abundan en demasía  repartidos por cubiertas de toda nuestra  geografía.

Los puntitos de la imagen anterior terminan con este resultado.

Con frecuencia venimos informando de una de las causas más evidentes que provocan  corrosión en la chapa de zinc atribuyendo la incompatibilidad  mayormente a los soportes. Lamentablemente seguimos viendo como se continúan realizando cubiertas con el mismo criterio de instalación que las  que están en estado ruinoso. Es difícil de entender que  a la vista de corrosiones se llegue a cambiar una chapa utilizando el mismo soporte, o peor: poner una chapa nueva sobre la destruida. Esto nos puede llevar a pensar que la desconfianza se centra en el mal resultado de la chapa, por eso; cambiándola queda todo resuelto. Pero no, no es así, ya que al cabo de poco tiempo el desastre generalmente no solo reaparece, también se extiende.

El ZINC: hemos hablado hasta la saciedad de que el zinc  está perfectamente concebido para su utilización en cubiertas y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas  de zinc muy longevas y sin acusar más problemas extraordinarios que los típicos de cualquier techo. Quizá que por falta de mantenimiento, en algunas cubiertas  haya engroses de elementos sólidos sobre la chapa  o en los canalones, o algún ínfimo fallo en remates complicados.Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas  típicas de otros más preocupantes como pueden ser las roturas, soldaduras reventadas o  corrosiones, siendo estas últimas las más extendidas. Tanto unas como otras derivan generalmente de instalaciones deficientes. las roturas se producen principalmente  a causa de tensiones en la chapas consecuencia de obstáculos en la movilidad, las soldaduras se rompen por estar mal realizadas o por utilizar estaño pobre, las corrosiones se producen a consecuencia de elementos que interaccionan con la chapa. Todo esto se podría evitar planificando adecuadamente la instalación. 

Es penoso ver  como en nuestra actualidad alguien se atreva a resolver reparaciones en cubiertas de zinc sin tener

corrosiones por tensión reparadas con estaño pero sin efectividad

 ni pajolera idea utilizando    siliconas , masillas, láminas asfálticas , pinturas de caucho, espumas de poliuretano u otros artilugios caseros industriales.  No hay ninguna duda de que eso no funciona en el tiempo.
Para acometer cualquier tipo de reparación primero debe analizar el origen del desarreglo, y así buscar la solución más eficaz siempre pensando en utilizar materiales nuevos,  si es preciso amputar en amplitud las zonas dañadas para realizarlas de nuevo.  

(Vista de diferentes reparaciones , corrosiones en la chapa y catas)

Vemos con frecuencia canalones unidos con elementos sintéticos al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno, estos, por cierto, exageradamente caros, por lo que vamos viendo tienen una vida muy limitada.

Junta de dilatación resquebrajada

Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño resquebrajadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las optimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo , si  el estaño se resquebraja  es causa de déficit en la aplicación o aleaciones pobres. 
Cuando se acomete la reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar  lo  que esta mal, sanear las zonas afectadas y empezar de nuevo con plegados o estañados  cueste lo que cueste, lo que nunca se debería  hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que se consigue  es agravar el acuciante problema. Ponemos  el  ejemplo al que se refieren las imágenes anteriores. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados , limpiamos y soldamos debidamente, así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que sí se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hacen de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas, Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas,  estamos en total desacuerdo con estos materiales para su empleo en este tipo de reparaciones,  sirven para lo que sirven, no para solucionar definitivamente problemas aplicándolos sobre la superficie de la chapa de zinc. 

Mención muy distinta merecen las corrosiones de la chapa, este asunto nos trae de cabeza, para entendernos, se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo en periodos de tiempo excesivamente cortos. No vemos que nadie  se atreva a hablar de este fenómeno tan frecuente, ruinoso  y cada vez más visible. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a ya muchas  cubiertas que acusan este fenómeno, pero el mutismo es total. La corrosión  es la  causa principal de ruina de un desproporcionado número de  cubiertas de chapa de zinc. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, trabajándola en unas condiciones determinadas y dotándola de un soporte compatible.

Cuando ocurre ese  fenómeno de las corrosiones , ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, eso sí, se dan  opiniones al gusto.  Pero sí hay causa , claro que la hay y a quien más se culpa es a los   fenómenos atmosféricos o la polución ambiental, tan socorridos a la hora de emitir un diagnóstico siendo ellos  los menos incidentes. Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros vamos  viendo , son de interior a exterior, es decir, la contaminación procede de la cámara oculta esa que algunos dan en llamarle de ventilación, otros hasta se atreven a decir que con esa cámara el zinc está más fresquito.    Entendemos que algo se le ha ido de mano a alguien a la hora de aconsejar, a la hora de asesorar, pues el fenómeno de las corrosiones debería estas suficientemente estudiado y controlado. Multitud de instaladores han seguido y siguen a  pies juntos las recomendaciones de “expertos” que auguran que  una cámara de ventilación lograda a base de láminas magistrales es   como la taxidermia  para la chapa. bueno, también hay que añadir los  accesorios homologados del propio fabricante etc, etc.  con ello, ala, cubierta para toda la vida. Utilizando otros términos, muchas no llegan a la primera comunión que antes se hacía a los 7 años  y nadie se atreve a   hablar de la enfermedad que las  va mutilando. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros, incluso mortero  y chapa, utilizando las patillas  (grapas) de marca u otros accesorios siempre de la marca, no tendría  que haber  problemas. Pero el resultado, en demasiados casos,  es exageradamente distinto y eso se ve. Lo más lamentable es  ver la impotencia de los sufridores que no encuentran sosiego a la hora de pedir información.

¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿ cabe solución a estos problemas? Las causas, en su mayoría  son conocidas, las soluciones lamentablemente son bastante complicadas,  acudiendo a tiempo cabe poder  conseguir reparaciones eficaces.

Cumalsa. S.L

RESULTADOS DEL PLOMO CUANDO SE INSTALA SOBRE UN SOPORTE INADECUADO

UN SOPORTE INCOMPATIBLE, UNA INSTALACIÓN DEFICIENTE,  ACARREAN GRAVES CONSECUENCIAS

Un amplio reportaje en el que se ve  como   puede llegar a comportarse el plomo en pocos años. Todo ello a consecuencia del soporte y una deficiente, mala ejecución. Claramente se ve como las hojas de plomo acusan la deficiencia del soporte que en este caso, al descomponerse, perdió su planimetría, ello,  obliga a la deformación de las chapas que   progresivamente se van  resquebrajando. En este caso se utilizó el plomo de 2 mm. para cubrir ciertos espacios de un edificio majestuoso, nada menos que una Catedral. Podemos observar uno de los techos, como acusa las humedades procedentes de las filtraciones que permite la plancha de plomo. Lo mismo sucede en las cubriciones de los muros,en los que el plomo no solamente se corroe, sino que también se resquebraja. Todo ello a consecuencia del soporte.

Se presentan también en este artículo  imágenes de corrosiones más pronunciadas en otras edificaciones, hasta el punto de la desaparición física de  la chapa residuando básicamente  en polvo y láminas de carbonato.  En este caso,  el plomo, aparentemente estaba bien instalado, sin embargo,   sin ninguna duda que  se   erro en el soporte.  Aunque a priori el soporte pudiese parecer o se hizo como inmejorable, nada menos que se realizó con rastreles, más que suficiente aislamiento,  entarimado a conciencia con madera de pino  y lámina como descanso directo de la lámina de plomo.  Sin  embargo el soporte  fue  causante directo de la ruina del plomo, no solo eso, de no haber acudido a tiempo, habría que intervenir en la estructura de acero.

En las últimas imágenes se puede visualizar claramente como se llega a destilar el vapor de agua confinado entre la tela y el entablado de madera, vapor que incluso   llega a atravesar la tela para llegar instalarse entre la lamina de plomo y la propia tela , así, por proceso químico, el plomo está condenado a la destrucción absoluta. Un escrupuloso estudio nos permitió, diciéndolo en síntesis,  concluir que la destilación del vapor en combinación química con otros elementos, fue precisamente la causa destructora del plomo 

El plomo es un metal potente, aún en condiciones muy adversas ofrece una vida útil muy longeva, así lo defendemos en muchos de nuestros artículos, siempre de acuerdo con diversos estudios realizados en obras antiguas. Tiene el plomo  esa característica de adaptarse a cualquier superficie y permite soluciones en remates complejos con garantías de durabilidad, además ofrece imagen de nobleza cuando se combina en construcciones de esas características, no en vano se acude a él para remates o cubiertas de edificaciones de previsión sempiterna.

La importancia del plomo junto a sus incuestionables características no lo pueden todo.  Atreviéndose   a utilizarlo sin gozar del conocimiento de su comportamiento o lo que es lo mismo sin tener oficio, lo más probable es obtener un resultado ruinoso.  Precisamente por sus peculiares características que lo hacen tan fiable permiten el descuido del instalador profano,  que lo asocia con otros metales que emplea  al uso como puede ser el zinc o el cobre, sin embargo, estos   no tienen absolutamente nada que ver.      
Una instalación de plomo eficiente, por muy contrario que parezca, precisa de una minuciosa planificación en la que hay que atender principalmente al conocimiento físico químico del soporte directo o comunicativo (por los elementos de fijación que comunican la plancha con elementos incompatibles), a las fijaciones, cuidándose de que estas sean de metales compatibles. Igualmente se precisa de orientar la plancha de plomo a una instalación que garantice los movimientos a los que de perpetuo se vera sometida la chapa, para esto, independientemente de que los elementos de soporte empleados sean de compatibilidad con el plomo, las superficies de apoyo han de gozar de una planimetría perfecta  y a futuro. El apoyo heterogéneo en superficie obliga  a la plancha de plomo a adquirir las mismas deformaciones desestabilizándose su planimetria, siendo esto un obstáculo para los movimientos que sin duda va a sufrir el plomo. No pudiendo moverse libremente la chapa se crearán deformaciones plásticas que irán en aumento hasta llegar a la rotura. 

M. Álvarez