PIZARRA DE TECHAR, EL ARTE DE SU FABRICACIÓN

 LA PIZARRA, INDISCUTIBLEMENTE  NATURAL 

Desde siempre, el ser humano necesita proteger  de forma eficaz  sus edificaciones. Remontándonos en la historia, nos daremos cuenta que se han ido buscando los materiales más duraderos y distinguidos para cubrir cualquier tipo de edificación. Desde  las más antiguas cabañas a los más modernos edificios, la pizarra permanece inalterable junto a majestuosas construcciones de piedra protegiéndolas y contribuyendo a la vez a su singular belleza.

Cuando se ha querido dar un toque de singularidad a sobrias edificaciones, se acudió principalmente a la pizarra para coronarlas cubriendo torreones, cúpulas o partes prácticamente inaccesibles que a la vez destacan a modo de sello de identidad en iglesias, palacios, monasterios y edificios singulares de  cualquier ciudad o pueblo no solo de nuestra geografía,  en cualquier parte del mundo, en los lugares más inverosímiles se pueden  contemplar cubiertas de pizarra.

El hombre, tardo poco en descubrir la generosidad y durabilidad de la piedra  para emplearla en las construcciones más robustas. De poco le serviría, si no encontrarse la forma de proteger de forma eficaz y duradera lo que con tanto empeño y esfuerzo  a través de los tiempos fue construyendo. Encontró también en la piedra llamada pizarra el material más idóneo para garantizar la protección de las edificaciones y así va permaneciendo por siglos, codeándose con las materiales más duraderos, 

Como todo, la elaboración de pizarra ha ido evolucionando singularmente adaptándola cada vez más a las necesidades que se van presentando. Se ha evolucionado desde la extracción hasta la instalación. Como idea genérica, la pizarra se extrae bruta en una cantera, se transporta a naves  en donde se manipula hasta darle el último formato quedando lista para  su instalación.

Mucho dista desde las primeras explotaciones hasta la fecha. Se empezó extrayendo la pizarra manualmente para su empleo en las construcciones más próximas a los yacimientos, se podían sacar piezas definitivas en forma de lajas  de formatos totalmente irregulares y grosores muy abundantes, se encargaban de colocarla los propios canteros que intervenían en la construcción. Las lajas de pizarra entrelazadas, vertiendo unas sobre otras, con abundantes solapes  garantizaban que el agua no retrocediese.   las losas se sujetaban por  su propio peso sobre estructuras rudimentarias de madera con posterior enlatado  también de madera generalmente de muy poca pendiente. En medida que la pendiente hiciese dudar y la pizarra corriese riesgo de deslizarse, se fijaban las piezas al enlatado con “espigos” de madera a modo de clavos, para ello se hacia un agujero en una parte que quedaría oculta de la pizarra sin riesgo de que recibiese agua, se taladraba la madera y se metía el espigo, así nos hemos encontrado algunas cubiertas.  Este tipo de cubiertas requería de estructuras muy sólidas y resistentes por el peso que suponía la propia pizarra. Avanzando se empezaron a fabricar  piezas de menos grosor, ellas, más generosas dejándose trabajar, permitían hacer cubriciones más inclinadas. Para fijar las piezas, se empezaron empleando clavos de forja y ya se iban dando formas a las pizarras para hacer más atractivas las cubiertas. El crecimiento de la demanda, motivado por la confianza que ofrece la pizarra,  obligó a tomarse en  serio las explotaciones, buscando  yacimientos duraderos de donde extraer pizarra en abundancia, para cubrir en principio la demanda nacional.  Se empezó a emplear maquinaría pesada para la extracción en la que se empleaban explosivos para romper las rocas, una vez tareadas, en grandes bloques  se transportaban a naves para allí convertirlos en la definitivas piezas de pizarra. La excelencia de nuestra pizarra, pronto se hizo conocer en los cinco continentes, esto supuso las exigencias de nuevas adaptaciones, exigencias de calidades, formatos, características, etc,etc, obligan  a una industrialización de pro. Las empresas de fabricación se ponen al día con sus propios equipos  de investigación y control que se familiarizan con la pizarra desde que se intuye el yacimiento hasta que se paletizan las piezas, empleando los últimos avances tecnológicos tanto para la extracción como para la elaboración. Se paso de utilizar el conocimiento empírico a los fiables ensayos de laboratorio,  Lo más importante de la pizarra está en el yacimiento, los avanzados conocimientos de ingeniería en esta materia, permiten localizar los filones  conociendo a ciencia cierta su calidad y el entramado que concierne a una explotación minera a cielo abierto en su mayoría, todo ello va a permitir obtener una pizarra con identidad propia.

Sin duda, el mejor avance fue la extracción por aserrado, dejando al margen  los explosivos en los tramos finales. Los  grandes bloques, con el aserrado , no sufren las consecuencias negativas que le pueden aportar las ondas expansivas y llegan con su solidez original a las naves de elaboración. En la naves sufren una minuciosa transformación, aquí , aserrando los grandes bloques (rachones), se convierten en pequeños bloques en forma de cubo, fácilmente manipulables de mediadas largo y ancho similares a las que finalmente tendrán las definitivas piezas. Operarios con singular destreza, convierten los pequeños bloques en finas piezas  (labrado) , esta labor artesanal, podemos compararla imaginándonos el ir extrayendo hojas de un libro, pensemos que las hojas están todas  pegadas unas a otras y valiéndonos de una espátula las vamos separando.

La pizarra tiene esta nobleza de dejarse separar en finas láminas sin alterarse, conservando íntegramente su textura y resistencia. Es la perfecta maquina del hombre quien a través de sus manos , ayudadas por una especie de cincel y martillo, a simple golpe con coordinados movimientos y rapidez admirable  van extrayendo pieza a pieza de grosores idénticos e integra. En esta labor , vista, oído y tacto se emplean al 100%, clasificando  las piezas que pasarán una a una por otro proceso que es el de corte, aquí se dan las medidas definitivas haciendo un corte biselado por los cuatro lados, terminado el corte, la pizarra está lista para su embalaje, un embalaje muy sólidos que no permite ningún movimiento de las piezas en su transporte. Así va a llegar la pizarra a la obra lista para su instalación.

Cubierta realizada hace más de 30 años
Cubierta realizada hace 35 años

Todos los procesos mencionados van acompañados de un minucioso control, del que se encargan técnicos educados para el seguimiento de las diferentes secuencias, finalmente podemos confiar en que la pizarra está identificada por las calidades de económica, tercera, segunda, primera y especial.

Bien instalada la pizarra,  nos permitirá disfrutar de su singular belleza con la tranquilidad de que permanecerá definitivamente inalterable su funcionalidad.

  Manuel Álvarez 

CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC

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CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC.

El zinc se utiliza  en construcción como material de cobertura desde hace muchísimos años, si bien en las últimas décadas su empleo ha sido masivo al menos en nuestro país. El zinc de comercio, llamado natural, que se emplea para cubriciones , tiene un color  blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, color que una vez instalado pronto desaparecerá. (ver cambio de color en la chapa de zinc)

pieza de zinc nº 12 (cámara de comercio de Orán) data del siglo XlX

Antaño se empleaba la chapa de zinc para la cubrición de edificios muy singulares y ornamentaciones destacadas, curiosamente se observa más en ciudades portuarias quizá por las facilidades del transporte y la importación de otras culturas.
La instalación antiguamente era muy artesanal, las ornamentaciones eran de serie, estampados idénticos que se repetían  en la mayoría de los ornamentos. Fuera de nuestras fronteras,en diversos países,  se pueden contemplar remates estampados procedentes de una misma fábrica. Diferentes culturas arquitectónicas   han utilizado mucho el zinc en sus edificios emblemáticos, tanto para cubrirlos como para adornarlos con majestuosas cúpulas, linternas  y chapiteles. Podemos contemplar algunas edificaciones muy antiguas cubiertas con “tejas de zinc” de romboidales o de pico,  que en la actualidad están casi  intactas, lo que viene a significar que el zinc es metal fiable.

En España a diferencia de otros países con más cultura en la instalación, el trabajo de colocar el zinc se reservaba a los hojalateros, por aquello de que sabían estañar y contaban en sus talleres con  herramientas con las que podían manufacturar las chapas, generalmente alguna plegadora. El empleo principal era en canalones, bajantes y escasas cubiertas de chapiteles, miradores, fachadas o algún que otro palco ornamentado en plazas públicas. Todas las instalaciones estaban lejanas de los sistemas que se siguen en la actualidad. Todo lo que nos encontramos de antaño esta realizado con juntas en lo que media una pieza longitudinal de madera de  pinus. Se le suele llamar junta belga, también junta de listón. Para darle más ímpetu,nos orientan hacia un listón de forma trapezoidal, curiosamente no hay concordancia en como se instala, unos dicen que apoyado por la base mayor, otros que por la menor, Nuestros antecesores se limitaban a un rastrel cuadrado o rectangular sin más. 

A diferencia de España, En otros países si podemos ver edificios muy antiguos cubiertos totalmente con zinc. Curiosamente aquí , hasta hace unos años  hemos contado con una importante fabrica de zinc, concretamente en Lugones, la que se llamó Asturiana de zinc, allí  se laminaba también zinc para construcción y se servía generalmente  en chapas de 200×100 cm. las que conocíamos para su empleo en cubiertas  se sellaban con los nº 10,12 y 14. ello no ha significado que el zinc se emplease como material principal de cubrición en nuestro geografía, pues le superaban la pizarra y la teja. Más bien se utilizaba para ornamentaciones, cúpulas, chapiteles, algunas cubiertas de edificios muy singulares y en zonas muy determinadas. Si ha tenido una presencia muy activa en todas las  cubriciones de pizarra, toda la rematería se realizaba con chapa de zinc, en contadas ocasiones con plomo y una mínima presencia de cobre; lo mismo sucedía en las cubriciones de teja. Era de tal importancia económica la repercusión de los “forrados metálicos” así se los llamaba, que una cubierta que llevase pocos remates no interesaba hasta el punto de que cuando se empezó a implantar el zinc como material principal, los precios que suben y los avispados que se dan cuenta , de un acelerón descubren  el aluminio lacado en negro o la chapa lacada que como es negra también y conjuga con la pizarra, ala, el zinc ya no es tan bueno, para hacer cubiertas si, pero para los remates no y eso solo porque el sustituyente es de color negro. (Conscientes del interés de nuestros lectores, de estos cambios interesados de costumbres hablamos en nuestro apartado técnico)

El bum de construcción que hemos vivido trajo consigo el empleo masivo de materiales que apenas antes se empleaban. El Zinc, sin lugar a dudas, se adapta a cualquier tipo de construcción y aunque sea cosa discutible no deja de aportar cierta identidad asociada con la calidad. A la vez que se promocionaba  el empleo de zinc en cubiertas empezaron a aparecer máquinas, herramientas más diferentes para realizar los  trabajos de manufacturación, también diferentes ofertas de acabados y accesorios que los mismos vendedores facilitaban a los espontáneos instaladores.  La falta de oficio y escasa cultura en el conocimiento del comportamiento del metal, no tardo en dejarse notar con resultados muy negativos incluso la ruina de muchas cubiertas.

A la hora de planificar una cubierta de chapa de zinc, es primordial  tener en cuenta algunos factores,  por ejemplo: la ubicación de la edificación, su complejidad y muy importante el soporte, entendiendo este último como elemento con el que la chapa va a estar en contacto permanente de por vida. Igualmente es importante el definir bien los diversos remates y el modo de resolverlos. Partiremos de la base de que la chapa de zinc tiene muy poco grosor, tiene un coeficiente de dilatación muy alto (2,9 mm. a 100°), La dilatabilidad del zinc cambia a diferentes temperaturas. Se debería tener un escueto conocimiento físico químico  del comportamiento del zinc antes de acometer cualquier trabajo. Comparando con el cobre otro metal muy empleado y para el que se siguen protocolos de instalación similares, el zinc es ligeramente más blando y aunque se trabajan de forma similar  requiere minuciosos cuidados. Su maleabilidad es mucho menor que la del hierro. Se trabaja mejor en caliente, hasta 15°, pero a 200° es más quebradizo que a temperatura ordinaria.  Téngase en cuenta que entre 80 y 90° el zinc se ablanda marcadamente, por encima de 90° se va endureciendo con rapidez, de modo que el metal a 110° se comporta como a 30º.  Fuera de que es más quebradizo, de 110° en adelante el zinc va ablandándose ligeramente al subir la temperatura hasta 200° y probablemente  hasta 250°. Estos factores han de tenerse en cuenta a la hora de perfilar, plegar o golpear la chapa, sobre todo en épocas de frío. con temperatura muy baja el zinc rompe con mucha facilidad, para evitarlo algunas veces se acude al calentado de la chapa de forma descontrolada y se puede conseguir lo mismo o peor que si se trabajase en frío. Lo mismo sucede cuando se estaña en uniones que requieren de soldadura,( tema del que hablaremos en otro apartado)

 Kalischer encontró que la densidad del zinc a 0° era  7,1812 ascendiendo después de calentar a 320 hasta 330° a 7,1841. otros investigadores tales como Kuhlbaum, Rot, y siedler encontraron otras densidades para el zinc en diferentes estados, textos al alcance sitúan la densidad en 7,14. Es de potencial negativo (-0,76) con respecto al hidrógeno, por tanto tendente a ceder electrones y quedando a la postre con carga positiva, por otra parte  su coeficiente de dilatación lineal por el calor es muy alto  0,00002905  y el cúbico entre 0 y 100° 0,000089. Por calefacción es el material más dilatable algo más que el plomo y dos veces y media más que el hierro forjado.

Se debe atender especialmente a procurar que las chapas de zinc en su instalación gocen de libertad para moverse y su soporte sea compatible. A diferencia de lo que se suele recomendar como una cámara de ventilación efectiva, si tenemos en cuenta algunos resultados, la cámara de ventilación es de dudosa necesidad o al menos utilizando materiales compatibles, no la consideramos estrictamente necesaria. Volvemos a insistir que es más importante que el soporte no ofrezca dudas. También se debe huir de hacer chapas demasiado largas, más recomendable es hacerlas cortas, no más allá de los 5 metros  cuidándose de que las fijaciones garanticen la movilidad. Por supuesto, los encuentros y remates, si no se pueden garantizar con pliegues hay que utilizar estaño al 50%, huir de emplear estaño al 30% y  jamás  resolver con masillas o siliconas. A ser posible la estructura ha de tener suficiente pendiente para que al menos no haya posibilidad de que quede agua estancada, pues en las zonas de estancamiento se suelen acumular residuos sólidos, estos pueden portar ácidos orgánicos, a la vez que terminan siendo altamente higroscópicos y pueden provocar corrosiones en la chapa. En cubiertas que por necesidad tengan poca pendiente se debe procurar alguna limpieza máxime si hay vegetación arbórea cercana.

La chapa de zinc, en la actualidad, se sirve mayormente en bobinas de diferentes tonelajes, también de diferentes grosores y acabados. Con esto tenemos suficiente para proyectar el tipo de cubierta de que se nos antoje. Importante tener en cuenta que los diferentes acabados son solo  superficiales de la chapa que en teoría se van a ir degradando en el tiempo, si bien ofrecen a priori una acabado  diferente. Si tomamos como base la chapa de zinc de acabado natural, nos referimos a metal de color plateado muy brillante, que se va a ir transformando en su parte vista. Ya lo dictamino W.H. Seamón que el zinc mismo resulta protegido por la capa que el se forma por la acción del aire, él mismo decía que parecía ser que dicha capa hace al zinc muy resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr, de anhídrido sulfuroso o de anhídrido carbónico por litro. A consecuencia de la combinación con el  aire húmedo de la atmósfera renovada va a ir creando una capa de carbonato básico e hidróxido, lo que tradicionalmente se llama pátina, ella va  a proteger la chapa, su color termina en un gris mate, entendiéndolo como oscuro y sombrío.

Si tenemos en cuenta que la reacción del zinc  estando a la intemperie es inevitable y a la vez necesaria, pues el recubrimiento de la capa de carbonato va a ser homogénea protegiendo toda la superficie y así  a evitar las posibles agresiones atmosféricas u otras. Es de entender que la degradación de las chapas que se sirven provistas de diversos acabados a la hora de irse degradando tales acabados, las degradaciones no van a ser ni excesivas ni homogéneas, entendiendo que más bien van a ser puntuales, por tanto nos sería fácil deducir que en aquellos puntos en los que vaya quedando el zinc sin la previa  capa, se van a producir la típica reacción soltando a la vez hidróxido, pero el punto que reacciona no se va a ver favorecido por otras aportaciones próximas, lo que significa que se va a ir perdiendo materia sin compensación y ello podría provocar alguna picadura, aunque esto no esté científicamente comprobado, si vemos que  los pre-patinados son más proclives a reacciones dudosas.

 SOPORTE PARA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

Mención destacada merece este apartado. El soporte, más allá de los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, la mal llamada lámina de ventilación. Entenderíamos mejor si precisásemos diciendo por ejemplo que es una lámina de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) elementos que permiten cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, Eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones . Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones como causa algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso que los vendedores les atribuyen resultados magistrales a cada cual venden. Cuando surge  este tipo de debates se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,  ¿ si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc, Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena? . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos muy complicados, que no son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debe mantener, mantenerse inalterable para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventilación es imprescindible sin dar el más mínimo  razonamiento, aportando como aval  científico el de la auto alabanza de decir que se llevan “x” años el sector. No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc, seguía las indicaciones de vendedores de reconocidas firmas alentado a la vez  por  providencia divina, bien es cierto que siempre realice, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener idea. Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban no tenían ni puñetera idea y si la tenía la ocultaban. Era más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  paria una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices sean los causantes. 

Lo de que el zinc es un material apto para cubiertas jamás lo vamos a poner en duda, ni vamos a entrar en este apartado en el organismo del mismo para destripar todos sus componentes,  aburrirían sabiendo que estamos ante un metal de calidad y eso encierra suficiente como para fiarse de él. Claro, si se ven resultados negativos hay que averiguar el porqué y dignamente informar, pese lo que pese y a quien le pese.  Igual si los fabricantes se dedicasen a vender zinc informando debidamente y dejarse de aconsejar hasta casi imponer complementos mágicos sin contrastar en el tiempo, quien sabe, posiblemente los resultados podían ser otros.   Ya desde 1805  en que JeanJacques Dony Daniel, estableció el sistema belga de producción,  investigadores de prestigio dan como óptima la hoja de zinc para su empleo en cubiertas advirtiendo que no debía  sujetarse con clavos a las maderas pues resultaría pronto corroído por los ácidos de esta última. si bien daban como buenas las pináceas. Aquellos de la época no  eran muy claros a la hora de dar detalles, sabido es cómo se lleva esto de las investigaciones y cómo actúa cada investigador a la hora de dar a conocer sus tesis,  pero no estaban  ayunos de razón ya que es verídica la repercusión negativa de algunas maderas hacia el zinc. Por otra parte, podemos asegurar que lo de ser imprescindible la cámara de ventilación en sentido genérico es  rigurosamente falso, pues tenemos datos de cubierta sometida a humedad constante durante años suficientes para poder asegurar que no a tenido la más mínima repercusión negativa, Igualmente tenemos datos de cubiertas realizadas hace más de 30 años estando el zinc instalado sobre cartón sin ninguna cámara de aire intermedia,  sin embargo si tenemos datos que con la majestuosa cámara de ventilación en corto periodo de tiempo el zinc terminó corroído en diversas zonas.  y otros de igual o peor resultado en zinc instalado directamente sobre láminas lisas.    Por el simple hecho de dotar la parte interior de esta lámina parece ser que queda todo resuelto, pero la realidad es en muchos casos bien distinta, pues vamos encontrando cubiertas con corrosiones importantes y en su mayoría están dotadas de este sistema de lámina intermedia. Nuestra opinión es que estas láminas sirven únicamente para separar la chapa del soporte que generalmente suele ser tablero aglomerado. Pues es bien sabido que la mayoría de los tableros portan un PH muy alto en acidez por debajo de 5 y ello termina repercutiendo en la chapa si hay algún tipo de comunicación acuosa, pues ella terminará haciendo de electrolito y se formara una pila entre el tablero y la chapa, cediendo electrones el zinc y quedando con carga positiva, a la postre corrosión garantizada.  Si atendemos a las indicaciones de antiguos investigadores, no hay conclusión definitiva si de no existir solución acuosa puede incluso repercutir la negatividad.

Nuestras recomendación es procurar un soporte a base de tablas de madera de pino, sabido es, por estar así demostrado, que la madera de pino está con un PH entre 5 y 7, por ello es perfectamente compatible y se puede poner el zinc directamente sobre ella, si conviene que la tabla  este un poco separada para favorecer el paso de aire. Se está observando que aunque se produzcan condensaciones no afectan negativamente al zinc. Sin duda que el soporte de tabla puede resultar un poco más costoso que el tablero, pero el resultado justifica con creces la diferencia de precio que pueda haber. La formula más recomendable es instalar rastreles de madera en el mimo sentido de las pendientes, estos rastreles de 40 x 30 mm.  fijados al soporte estructural, bien sea hormigón, o incluso tableros tipo sándwich, llevarán una separación entre 35 y 50 cm. Posteriormente y en sentido perpendicular se realizará el entablado con tablas de no más de 15 cm. de ancho por 22 mm. de grueso, clavadas convenientemente de tal forma que las cabezas de las puntas queden incrustadas  y separadas las tablas entre si  no más de 20 mm. De esta forma quedara garantida una cámara de aire. Se debe de tener en cuenta, que el zinc no debe de estar en contacto con otros metales, ejemplo el hierro y a ser posible se debe de evitar que reciba aguas procedentes de otros metales, pues ellas pueden transportar iones y repercutir negativamente en la chapa.

LA INSTALACIÓN

Elegiremos un grosor de chapa no exagerado, pero si abundante, se suele comercializar en muchos espesores , podemos citar  0,5, 0,65, 0,7, 0,8, 1 mm. …. 0,7 mm. puede servirnos. De aquí podemos calcular el peso por m/2 que se despejara multiplicando el espesor por la densidad. A ello le añadiremos un porcentaje dependiendo de la complejidad de la  cubierta, generalmente se viene aplicando un 25%. Si es junta de listón se puede incrementar un 5%..La chapa de zinc para cubiertas viene regularizada, puede conducirnos a engaño algunos añadidos tales como “aleado al cobre titanio”. Lo que muchos dan en llamarlo zinc titanio, la realidad es que estos aportes en la fundición son ínfimos y lo vemos más como una cuestión de marketing. Si nos hemos percatado que no todos los fabricantes presentan la chapa con la misma textura de la misma forma que el comportamiento a la hora de irse creando la pátina no es igual en todos. Aunque en términos generales podríamos confiar en que el zinc que está en el mercado es   perfectamente apto.

 

entrando en perfiladorajunta alzada

Los sistemas de instalación se mueven entra la junta alzada o la junta de listón. En raras y especiales ocasiones se utiliza también la junta plana.  Ofrece cada una de ellas un aspecto muy diferenciado. Tengamos en cuenta que la junta de listón va a presentar un volumen de unos 6 cm. aproximadamente y la junta alzada  2. La junta plana se     eleva 1cm. por la anchura que se le quiera dar.

La junta alzada, es la más extendida, la chapa se manufactura en   máquinas  especiales que por un sistema de rodillos la van moldeando a ambos lados de tal forma que posteriormente se pueden ir uniendo unas chapas con otras para terminar  “engatillandolas” las fijaciones se hacen con grapas que pueden ser fijas o móviles, las móviles permiten el movimiento de las chapas. Este tipo de instalación es mucho más cómoda rápida, a la vez conlleva menos material que la otra citada. Se debe tener especial cuidado a la hora de perfilar, la máquina debe de estar bien ajustada para que la chapa no sufra al irse doblando a la vez también hay que procurar que haya una temperatura más bien elevada , el mismo cuidado, en cuanto a la temperatura habrá que tener cuando se trabaje la instalación y sobre todo cuando nos dispongamos a hacer los engatillados, una temperatura baja puede facilitar la rotura del zinc. El factor temperatura, se debe de tener en cuenta sea cual sea el tipo de instalación. En épocas de invierno, cuando es necesario hacer pliegues, se suele ir calentando previamente la chapa.

La junta plana se suele utilizar para cubriciones muy especificas, de muros, aleros, techos  u otras en las que no conlleven mucho o ningún  riesgo, pues no son tan seguras como cualquiera de las otras.junta plana

Ni que decir tiene que en cualquier tipo de instalación que dispongamos hacer, se debe   procurar que las chapas gocen de plena libertad para moverse, no han de estar en contacto con otros elementos metálicos o propios de construcción, se debe  aportar algún separador.  Laminas de zinc, aplicadas directamente sobe ladrillos  que contengan al menos 1,4% de sales solubles en tiempo húmedo  inmediatamente se corroen.  

Los remates han de resolverse   mediante pliegues, engafetados u  otros que garanticen la estanqueidad y por supuesto no ofrezcan riesgo de resquebrajarse. Ante la duda se puede acudir al estañado de uniones. Nunca se acudirá a resolver uniones mediante remaches, masillas o siliconas. Cualquier oficial ha de gozar de destreza y habilidad suficiente para resolver los remates debidamente con el propio material, para ello hay herramientas especiales que permiten hacer cualquier tipo de trabajo complicado con las máximas garantías.

LOS CANALONES

Especial importancia tienen los canalones en una cubierta. Creemos que por motivos estéticos, se tiende a proyectar canalones interiores,   lo que lleva implícito  asumir un importante riesgo, pues cualquier fuga va a repercutir directamente en el interior y se termina sabiendo cuando el agua se hace visible y a traspasado todo el soporte, muchas veces las fugas son ínfimas y cuando se ve la humedad ya ocasionado el gran desastre en el soporte,. Por eso hay que poner especial empeño a la hora de instalar canalones máxime  si son interiores o de pesebre como vulgarmente se les suele llamar.

El soporte del canalón ha de ser exactamente igual al que lleve el resto de la cubierta y a poder ser dotarlo de algún  elemento aislante, pues se suelen producir fuertes condensaciones. La base debería de ser semicircular y siempre con pendientes suficientes hacia las bajantes. Las bajantes que han de calcularse con respecto a la superficie de cubierta, entre ellas hay que hacer juntas de dilatación, si puede ser no más lejanas de 6 metros. Por comodidad, se han empleado y aún se emplean juntas de dilatación de neoprenIMG_2286o, que consisten en una banda que embebe a ambos lados una chapa de zinc que posteriormente se suelda a las chapas de canalón, esta banda permite los movimientos de las chapas, pero hemos comprobado que no son eficaces, pues terminan rompiéndose, de modo que lo mejor es acudir al sistema tradicional que consiste en: soldar los cabezales de la chapa de canalón, dejarlos separados y cubrirlos con una posterior capota, para esto ha de haber pendiente suficiente para que el agua no se estanque. Pero de poco sirve todo esto si no atendemos a dejar holgura suficiente para que se pueda mover la chapa y a la vez no fijamos debidamente de tal forma que las chapas puedan moverse con absoluta libertad. No es raro ver canalones clavados  en vez de estañados, remachados en las uniones y con una capa de silicona.

Las uniones han de estañarse siempre con estaño al 50%.. Solemos recomendar que se hagan unos aliviaderos, que servirán para en caso de obstrucción de las bajantes el agua pueda salir libremente al exterior, pues de lo contrario entraría hacia el interior.

CANALONES COLGADOS

Respecto a los canalones colgados, pueden ser de sección redonda o cuadrada de desarrollo variables, no deberíande exceder de 35 cm. Generalmente son más estables los de sección redonda, pues no acusan tanto las deformaciones y conducen mejor el agua hasta las bajantes.

Se suelen servir en piezas de 2 y tres metros que se irán uniendo con estaño, aunque no es raro verlos unidos con silicona, lo cual nunca se debería hacer. Hay que procurar suficientes  juntas de dilatación, que se distribuirán entre bajantes . Las juntas de deben resolver de la misma forma descrita  para los canalones de pesebre. los canalones colgados  van soportados por unas palomillas que describen la misma figura del canalón y van fijadas al alero, han de ser suficiente rígidas y no quedar demasiado distanciadas, 50 cm. sería lo ideal. En algunos casos, dependiendo de la zona geográfica se suelen reforzar con tirantes superiores para que aguanten las sobrecargas.  Para resolver las esquinas, juntas de dilatación, y bajantes, existen piezas normalizadas que evitan las soldaduras en obra permitiendo así mayor agilidad en la instalación, respecto a las conexiones de bajantes, igualmente existen embocaduras especiales que evitan tener que soldar los tubos directamente contra el canalón a la vez de que permiten una mejor evacuación.

BAJANTES

Las bajantes vienen normalizadas de fábrica, de sección redonda o cuadrada, se sirven en piezas de dos o tres metros , unidas longitudinalmente mediante engatillado o electrosoldadura, son  diferentes secciones, las más empleadas son de 80 o 100 mm. han de ir acordes con la sección del canalón que empleemos. Es recomendable en la parte más cercana al canalón poner una cazoleta que a parte de ser un elemento decorativo, sirve mayormente para que en caso de atascamiento el agua se despeje por ella. En la instalación, las bajantes se embocan unas en otras y se fijan fijar a los paramentos verticales mediante abrazaderas. Es conveniente no apretarlas demasiado para que puedan moverse en caso de dilataciones.

REPARACIONES

 ¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones?

En teoría, una cubierta de zinc no tendría que acusar  ningún problema y por tanto no requerir de reparaciones, pero   la realidad es bien distinta. Nadie se supone a priori, que una cubierta de chapa de zinc llegue a permitir  filtraciones de agua suponiéndola como funcional en el tiempo.

Concebimos el material como de larga  durabilidad, que además da un aspecto singular y de carácter a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados que,  se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables por cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero, que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo,  vamos asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas mayormente presentan agrietamientos y corrosiones, ello requiere de un análisis en profundidad para averiguar las principales causas y así poder llegar a remedios eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y a la vez su soporte.

El zinc laminado está perfectamente concebido para su utilización como material de cubrición y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas muy longevas y sin acusar más defectos que los típicos de cualquier cubierta de semejante calidad, quizá que por falta de mantenimiento haya engroses de elementos sólidos sobre la cubierta o en los canalones, algún ínfimo fallo en remates complicados o incluso podría manifestarse alguna rotura causa de fatiga en remates o pliegues excesivamente complicados. 

Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas típicas de otros más preocupantes como pueden ser las corrosiones, que manifiestan de interior a exterior. Sin duda que algo muy  negativo tiene que suceder en esa  parte oculta para que sucedan tales ruinas.

Aún en la actualidad, durante la instalación,  se están resolviendo algunos remates con siliconas o masillas , sabido es que eso no funciona en el tiempo. Los remates han de hacerse con plegados o soldándolos con estaño al  50%, atendiendo siempre a las posibles dilataciones, realizandolos oficio experimentado garante de pericia y si cabe moralidad, pues para este oficio de instalador de cubiertas de zinc que a su vez en ocasiones le tocará reparar, no vale con que el operador se suponga poseedor de arte y ciencia competente. no, ha de demostrarla. sería menester exigir del operario que se dedique al oficio una formación especial, de carácter marcadamente centrado en la materia.

 

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Vemos con frecuencia Canalones unidos con elementos sintéticos al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno. Estos, por lo que hemos visto en algunas zonas tienen una vida limitada no más allá de los 6 años, parecido ocurre con las juntas resueltas con sellados. Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño reventadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las óptimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo caso, cuando el estaño revienta es causa de déficit en la aplicación.

Cuando se acomete una reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar   los elementos que no funcionan o se sabe que causan el daño,  sanear las zonas afectadas y empezar de nuevo con plegados o estañados   cueste lo que cueste. Lo que nunca se debería de hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que conseguimos es agravar el problema. Pongamos un ejemplo acompañado de imágenes. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados, limpiamos y soldamos debidamente y así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que si se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hace de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas. Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas, no estamos en desacuerdo con estos materiales, pero sirven para lo que sirven, no para solucionar definitivamente problemas sobre la superficie de la chapa de zinc.

corrosión de la chapa
corrosiones en la chapa
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corrosiones

 

Mención muy distinta merecen las corrosiones de la chapa. Este asunto nos trae de cabeza, pues para entendernos, se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo. No vemos que muchos se atrevan a hablar de este fenómeno tan   frecuente. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a demasiadas cubiertas que acusan este fenómeno  La corrosión de la chapa de zinc es el principal problema de ruina de muchas cubiertas. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, hay que trabajarla en    condiciones determinadas.

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Cuando ocurre este fenómeno, ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, pero la hay, claro que la hay. Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros hemos observado, son de interior a exterior, entendemos que esto no debería  suceder cuando multitud de instaladores han seguido a pies juntos las recomendaciones de vendedores, los que auguraban que con una cámara de ventilación estaba todo resuelto. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros y chapa no habría problemas, pero el resultado es exageradamente distinto y eso se ve. ¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿cabe solución a estos problemas?. La causa podría ser ya sobradamente conocida, soluciones desgraciadamente no las encontramos en todos los casos que se nos presentan. La mayoría de las veces llegamos demasiado tarde y no podemos recomendar más allá de lo que menos nos gusta hacer que es desmontar la cubierta.  

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso por escrito del autor.

Manuel Álvarez.

¡Necesaria o imprescindible!, la cámara de aire entre la hoja de zinc y el soporte.

NO  IMPRESCINDIBLE, SI ACONSEJABLE

Cuando  utilizamos el término cámara de ventilación, nos estamos refiriendo a una superficie entre la parte inferior de la hoja de zinc y el elemento siguiente sobre el que va apoyada la hoja. Entendemos una separación que se produce a la postre de instalar un elemento con múltiples resaltes  sobre el que se asienta la chapa de zinc quedando esta puntualmente separada menos de 1 cm. . Generalmente, estas láminas se instalan sobre soportes continuos, de tal manera que por un lado evitan el contacto masivo de la chapa con el soporte y por otro “garantizan la ventilación”. hay otras sistemas  de conseguir la tal  “cámara de ventilación” a las que me referiré.

Chapa corroída instalada sobre lámina
Chapa corroída instalada sobre lámina
Cata realizada en cubierta sin lámina, chapa con humedad constante

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primero de nada, deberíamos deslindar si se trata de una cámara de ventilación o de aire, concibiendo esta última como pequeños espacios que obviamente han de contener aire, aire más bien  húmedo y en reposo.    Por muy bien que suene  cámara de ventilación,  son eso, minúsculos espacios  de aire el que  va a entrar en movimiento forzado por presiones que se generen.

Tablero totalmente descompuesto

No hace falta acudir a un estudio aerodinámico para concluir de que la ventilación, entendida como tal en estos espacios es prácticamente nula, lo que lleva implícito de que la renovación del aire sea excesivamente lenta. Teniendo en cuenta esta exposición, fácil es entender que tal cámara no es necesaria. Pero, si llegamos a la conclusión de que no existe tal ventilación efectiva  ¿por qué se hace tanta insistencia y recomienda generar la tal cámara ?. Aduciendo a que se producen condensaciones en la superficie inferior de la hoja ( cara oculta ) y con la cámara se eliminan ya que de no eliminarse esas condensaciones puede surgir la corrosión en la chapa. Hasta aquí todo bien, pero ¿y  qué ocurre para que aún   cumpliendo el protocolo se llegue a corroer la chapa? Aquí surge la gran incógnita.  Si se realiza una instalación siguiendo las directrices de procurar la “ventilación” con láminas concebidas a tal efecto, ¿a qué se deben  el  origen de  las corrosiones?, es evidente que por falta de ventilación no tendrían que suceder. Otros motivos tiene que haber pero nadie se atreve a opinar públicamente. Queda meridianamente claro que la cámara de ventilación no es imprescindible como algunos aseveran. Veamos algunos ejemplos en las tres imágenes , la primera corresponde a una cata realizada en  cubierta de chapa de zinc instalada sin lámina y sometida a una humedad constante de entre el 80 – 82% durante más de 10 años, la segunda corresponde a   cubierta también de zinc instalada sobre lámina y la tercera igualmente instalada sobre lámina y tablero, En este ultimo caso, no solo la chapa estaba inservible, también  tablero totalmente descompuesto claros ejemplos de lo que venimos comentando.

 

las dos últimas imágenes corresponden a una misma cubierta de poco más de un año. Se instalo como soporte tablero aglomerado, lámina alveolar y posteriormente chapa de zinc. Observamos que la chapa esta emanando hidróxido a ritmo agigantado. El tablero de soporte está totalmente descompuesto. Dicho tablero es componente de un panel sándwich. La cubierta cobija un espacio público. En este caso hubiese sido conveniente procurar una cámara de aire, pues todo el vapor que deja pasar el tablero por sus múltiples uniones se podría evacuar, mientras que la lámina lo que hace es custodiarlo y así termina absorbiendo la humedad el tablero  al descomponerse, emana gases químicos volátiles orgánicos cuyos iones repercuten en el zinc. A la vez, como se comprueba, el tablero termina totalmente descompuesto.Una vez que el tablero pierde su resistencia, la hoja de zinc queda totalmente suelta derivando el que pueda salir desplazada por la fuerza del viento.
Si se hubiese instalado sobre el tablero un enrastrelado de madera y posteriormente un entablado de madera, a buen seguro no estaría sucediendo la catástrofe que se visualiza.
En la imagen siguiente representamos un entablado de madera sobre el tablero. Instalamos rastreles de madera de pino de 40×40 mm. aproximadamente  en el mismo sentido de las pendientes, separados unos 50 cm. Sobre ellos, perpendicularmente instalamos la tabla de pino de 170 x 22 mm. aproximadamente, dependiendo de la humedad que se presuma en esa cámara, debemos de utilizar el clavazón adecuado, a poder ser de acero inox. las tablas han de ir separadas no más de 20 mm.  De esta forma conseguimos entre la tabla y el tablero una generosa  cámara de aire , este en movimiento va a crear circuito incluso entre la chapa y la tabla, pues se lo va a permitir la separación de las tablas. Es aconsejable distribuir respiraderos (beatas) ordenados sobre la cubierta, ellos serán suficientes para succionar y expulsar aire que se pondrá en movimiento por la diferencia de presiones. Este sistema conlleva la tal ventaja de permitir instalar la hoja directamente sobre el entablado de madera que siempre recomendamos de pino, prescindiendo así de cualquier elemento separador. Fácil es entender que esta si es una cámara efectiva que nada tiene nada que ver con lo que se representa en las imágenes anteriores.
Nos venimos refiriendo a cubierta de zinc realizada sobre tablero tipo Sándwich. No podemos pasar por alto que algunas  cubiertas se realizan sobre mortero de cemento separando la hoja de zinc por una lámina alveolar, aunque la mayoría llevan rastreles de madera, sobre ellos tablero aglomerado sobre el que se superpone la lámina alveolar u otras y seguidamente la chapa de zinc. En este caso no podemos olvidar la humedad de obra que contiene el forjado y como se va a eliminar. Evidentemente la humedad se va a ir evaporando, tendiendo ese vapor generado a ocupar el espacio que hay entre la losa y el tablero que la irá absorbiendo. El vapor (gas húmedo) tenderá a condensarse tanto en la cámara, dentro del propio tablero o entre la lámina y el mismo. El resultado viene siendo la progresiva degradación del tablero, que en su descomposición mas o menos acelerada, igualmente va a despejar gases.  Importante este último dato, no olvidemos como se produce la corrosión electrolítica,  tablero y   zinc comunicados por un medio húmedo = a pila asegurada. El zinc esta comunicado con los tableros mediante las grapas de fijación que son pueden servir de elementos conductores, así el zinc cederá electrones quedando así con carga positiva y de ahí deriva la corrosión.

Partiendo siempre de que el zinc esta perfectamente concebido para su utilización en cubiertas pudiendo ser su vida útil muy larga, es necesario para que preste íntegramente el resultado esperado, que los adyacentes empleados sean compatibles y vayan acordes con su durabilidad. Lograríamos así una cubierta realmente efectiva. De poco sirve que el metal, como tal, esté fuera de toda duda si fallan o terminan destruyéndolo los elementos que utilizamos para su instalación.
La cámara de aire no es imprescindible si el soporte es compatible y así esta demostrado, si se procura esa cámara con un soporte incompatible, de poco sirve si el propio soporte  va a terminar trastornado al zinc.
Por el contrario, siempre no solo la hoja de zinc, incluso el soporte compatible se va a sentir favorecido si procuramos una cámara de aire efectiva.

Manuel Álvarez

 

 

 

 

 

 

UNA MIRADA AL FUNCIONAMIENTO DE LA CUBIERTA DE ZINC

 

CORROSIONES EN LA HOJA DE ZINC

En la práctica totalidad de las inspecciones que hacemos en cumalsa, S.L:  Nos encontramos con las mismas patologías que nos son otras que las corrosiones . En la mayoría de los casos la conclusión termina siendo la de retirar toda o la mayor parte de la cubrición.  No entendemos que como siendo el zinc un material tan masivamente empleado en nuestras construcciones, como a la vista de tan graves resultados  nadie se pronuncia. Se  habla muy poco, casi nada o  nada de estos fenómenos de la corrosión y lo que es peor, no sabemos el porqué se siguen prescribiendo y realizando cubiertas  con los mismos sistemas que conocemos como dudosos, es más, sin haber determinado la causa que origino la ruina, se han llegado a hacer  y se hacen reparaciones muy importantes repitiendo exactamente el mismo sistema primitivo.

Desde Cumalsa, S.l. venimos informando de estos fenómenos y como siendo el metal zinc u otros metales plenamente aptos para su utilización en cubiertas., como así se puede constatar su optimo resultado a la vista de muchas cubriciones  que datan de antaño en los diversos puntos de nuestra geografía, también repartidos por todo el mundo. Como es posible que estemos asistiendo a la vista de infinidad de cubiertas ruinosas, con muy pocos años de vida y  ni fabricantes ni presumidos entendidos del sector no se pronuncien claramente y con razonamientos científicos  de porque se producen estos fenómenos. Sería muy conveniente, alentador  y tranquilizador una información creible  para los futuros consumidores.  En Cumalsa, S.l. por nuestra trayectoria, a la vista de estos fenómenos, nos estamos preocupando desde hace varios años por investigar las patologías que se presentan en las cubriciones y podemos aseverar que la mayoría  se podrían haber evitado. No dejamos  de decir que los metales ejemplo el zinc, que es del que más venimos hablando, con las últimas técnicas de fundición y laminación que conocemos directamente como las de  “ELZINC” dejan pocas dudas para su uso,  

A medida que va pasando el tiempo, nos vamos encontrando cada vez más con diversas patologías en la hoja de zinc. En los últimos años ha habido informes crecientes de fallas rápidas de la hoja de zinc debido a la corrosión desde dentro hacia fuera, en algunos casos median menos de 5 años.

Aunque este fenómeno de la corrosión lo vemos mayormente en el zinc, otros materiales como el cobre y el plomo no son ajenos y también se corroen. ( en alguna de nuestras publicaciones, representamos techos de plomo totalmente ruinosos ).

Estos resultados que están dando las cubiertas, no solo en nuestros país, están alertando significativamente a algunas asociaciones, no en vano  la NFRC de representantes de fabricantes, contratistas y expertos en techos se hace eco de los alarmantes resultados  y se manifiesta considerando :  ” que los techadores y la industria y los diseñadores en general necesitan orientación sobre el procedimiento correcto que se debe adoptar en la instalación de techos”   Precisamente para evitar estos fenómenos y así conseguir lo que se espera de la cubierta de zinc, una larga vida útil.

CORROSIONES POR TENSIÓN 

rotura por tensión
rotura por tensión

No nos podemos centrar exclusivamente en las corrosiones de interior a exterior, que científicamente sabemos porque se producen. Puede acusar la hoja de zinc  otro tipo de corrosiones   que no tienen absolutamente nada que ver con las mencionadas. ejemplo  la   “CORROSIÓN POR TENSIÓN ”  Este otro fenómeno muy extendido no es  para nada menos importante que el anterior. Desde nuestra visión, en el 100% de  cubiertas que analizamos, si no es el problema principal, nos  encontramos siempre alguna corrosión por tensión.

Se entiende la corrosión por tensión como una falla estructural relacionada a la corrosión. En este caso el metal de carga presenta grietas y fracturas bajo el límite especifico de carga.

Al tener contacto con iones corrosivos, las grietas microscópicas en el metal causadas por la tensión y el estrés de una carga pesada se propaga a medida que los iones corrosivos alcanzan el final de dicha grieta. Esto causa que la grieta crezca gradualmente y sea una causa potencial de un daño estructural eventual. La corrosión por tensión es muy peligrosa porque puede ocurrir frente a sustancias que por lo general no tienen un alto nivel de corrosión sobre el metal. Ello hace que esta corrosión tan peligrosa se produzca mientras que el resto de la superficie del metal parece no estar afectada.

la prevención de este tipo de corrosión es un tema por lo general de diseño, por otra parte, el metal debería  pasar pruebas de tensión.

La corrosión por tensión se incrementa a altas temperaturas y frente a líquidos que contienen cloruros disueltos.

VER IMÁGENES :  Todas las imágenes que se pueden visualizar en este enlace corresponden a la misma cubierta de unos 600 m/2 . Han sido realizadas en uno de nuestros últimos trabajos de investigación. 

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.

cumalsa, s.l.

 CUBIERTA DE PIZARRA, LA MEJOR OPCIÓN

 BELLEZA, DURABILIDAD, SINGULARIDAD,

La pizarra tiene el principal mérito de ser un producto indiscutiblemente natural. Es una roca generosa a la hora de  dejarse trabajar, permite ser exfoliada en finas láminas, ser cortada con cierta facilidad y perforada sin quiebros más allá del propio orificio. La belleza que ofrece la pizarra en una cubierta es inigualable en relación con otros materiales de cobertura al uso.

Cuando se presentan otros productos destinados a la cubrición, se suelen acompañar de un amplio dosier con sus características y composiciones etc,etc, todo el adorno a propósito de infundir y lograr la máxima confianza del posible consumidor dependiendo del producto de que se trate.  La pizarra no necesita más que el nombre a secas. No vamos a generalizar  dejando de lado que hay diferentes calidades, colores, grosores, medidas, formatos y a consecuencia diferentes precios. Es lógico que en la elaboración se aproveche la roca al máximo siempre con un resultado servible. Conviene tener en cuenta que cada edificación por diversos motivos va a requerir de un tamaño, grosor o calidad de pizarra diferentes. Cumpliendo el requisito de saber emplear la pizarra adecuada tendríamos garantiza su estabilidad y funcionalidad en el tiempo. Una precisión: Si visitamos cualquier almacenamiento de pizarra, veremos que se acopia a la intemperie, esto ya nos dice bastante, Pocos otros materiales de cobertura se almacenan así  y no digamos de los metálicos. En mi trayectoria de instalador de cubiertas, raras veces me he encontrado con cubiertas que estén inservibles por descomposición de la pizarra, si ha sucedido alguna vez, pero los años que distan desde su instalación a la fecha de retirada superan con mucho a otros materiales.

Cuando hemos tenido que retirar cubiertas de pizarra o hacer reparaciones, siempre o casi siempre ha sido por causas ajenas al propio material, es más, en ocasiones se ha aprovechado el materia original, utilizándose el nuevo como de reposición.

El bombardeo de empresas comercializadoras de otros productos, han hecho desviar la atención de los proyectistas a por ejemplo metales que permiten adaptarse a cualquier tipo de diseño.  La pizarra si obliga a que el diseño la permita, no nos olvidemos de que se trata de piezas independientes de tamaños reducidos y que van a conducir el agua unas sobre otras sin permitir que se desvíe hacia el interior, solo esto último va a suceder cuando una pieza se rompe, tiene poco solape, poca pendiente o fallan los materiales adyacentes ( de esto hablaremos en otra entrega)  Por lo demás, un instalador, artesano y con oficio puede hacer que una cualquier cubierta  de pizarra    ofrezca una singular belleza a parte de gratificarnos con la máxima durabilidad.

Manuel Álvarez Sandez

SOPORTE PARA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

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Soporte de cubierta realizado con madera de pino

Mención destacada merece este apartado. El soporte, más allá de los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, la también mal llamada lámina de ventilación. Se entendería mejor si precisásemos diciendo, por ejemplo, que es una lámina de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) elementos que permiten mantener una minúscula cámara entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones . Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones como causa algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso es que los vendedores atribuyen resultados magistrales a cada cual lámina  venden. Cuando surge  este tipo de debates, se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,   si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc. Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo

madera de pino
soporte de madera de pino después de 17 años

contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos que no por complicados  son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debería garantizar,  manteniéndose  inalterable y perenne en su estado inicial para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunaas aseveraciones  promulgando que la cámara de ventilación es imprescindible. Conste que yo mismo hace años me lo creía. 

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lámina descompuesta después de 12 años

Gustaría conocer de esos afirmantes  algún dato más científico que la simple y socorrida auto alabanza de  decir  que se llevan “x” años el sector. No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc. Seguía las indicaciones de  la providencia divina alentada por las arengas  de vendedores de reconocidas firmas, bien es cierto que siempre realice, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener ni la más remota  idea. Ese “San Benito” que me asiste desde casi siempre, el de llevar la contraria, en este caso me vino al pelo.  Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban, una de dos, o falseaban la realidad o  no tenían ni puñetera idea.  Lo más llamativo es que las cubiertas de zinc en la antigüedad siempre se han realizado sobre maderas pináceas. Así lo podemos verificar en intervenciones que estamos realizando fuera de nuestras fronteras y que gozan de una cultura respecto a las cubiertas infinitamente mayor a la nuestra. El zinc se ha utilizado para coronar majestuosas edificaciones repartidas por todo el mundo y muchas ahí están, tristemente en nuestro prospero país nos encontramos cubriciones publicas y privadas con escasos años de existencia en estado absolutamente ruinoso y seguimos ” R que R” nadie se atreve ni tan siquiera a opinar. Una expresión muy popular ” se puede revolver el gato”.   Es  más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  pare una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos. instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices. El caso es que nos vamos encontrando numerosos casos de corrosión  los que  en la inmensa mayoría son consecuencia de soportes incompatibles. 

Tablero descompuesto

Podemos aseverar, por pruebas que tenemos realizadas, que una cubierta de zinc puede durar muchos años y sin cámara de ventilación alguna, podemos basarnos, para estas manifestaciones, en probetas que llevan funcionando 17 años, en las que el zinc y la madera   que lo sostiene  (madera de pino) están sometidos a una humedad constante de entre el 68 y 73%, en donde incluso han llegado a destruirse por completo la mayoría de los clavos que sujetaban las tablas de madera, sin embargo,  el zinc sigue intacto ¿ es o no imprescindible la santa cámara de ventilación basada en una simple lámina? ¿ no sería mejor un soporte con garantías, es decir un soporte de madera sobre la que se puede instalar directamente el zinc sin el más mínimo riesgo ? No se nos olvide, el soporte de madera maciza tiene la particularidad de permitir una cámara de aire que favorecerá no solo al zinc, también a ella misma.

Pero cual es el problema y porqué decimos soporte incompatible, muy fácil, se da la circunstancia de muchos tableros aglomerados, por su composición, tienen un PH por debajo o muy por debajo de 5, es decir, excesivamente ácidos y esto al zinc no le gusta, pues en el momento que entren en contacto por algún medio, que puede ser acuoso, se va a producir una pila en la que el zinc cede electrones quedando así con carga positiva y a la postre corrosión garantizada.
Importante, ¿porqué no nos previenen de las posibles adversidades  los flamantes vendedores que hasta presumen de tener documentos de idoneidad técnica en su marca? Todo tiene su explicación…. Ante  la ruina de una cubierta, solo hay que preguntarles a esos que siguen el guión que les marca el marketing , ¿que esta pasando, cual es la causa?, no se sorprenda nadie ante la contundente respuesta, culpan al humilde instalador y si no convence a la universalidad., nunca dan una definición científicamente creíble, pero como son ellos ,los fabricantes ,los que marcan las pautas a ciegas se les tiene que creer e incluso ante la duda tener fe. 

Y, ¿por qué defendemos la madera?, muy fácil también, las  maderas de pino, salvo excepciones,  se encuentra con un PH, entre 5 y 7, garantizado está que no va  a haber esas reacciones electrolíticas entre la chapa y los ácidos de la madera.

………….. Más en nuestro apartado técnico.  

M. Alvarez.

CENTRO COMERCIAL PONTEVELLA

LIMPIEZA Y TRATAMIENTO DE LAS CUBIERTAS.

 

El centro comercial Pontevella, situado estratégicamente, colindante con una de las principales entradas  a la ciudad de Ourense (Rua Riveira Sacra),  se hace ser visto tanto a la entrada como a la salida, se accede a él desde la propia vía principal. En un trayecto obligatoriamente lento de unos 300 m. En ambos sentidos,  se puede contemplar la fascinante edificación adornada por sus cubiertas  inclinadas de cobre. Se mire desde donde se mire invita a la contemplación no solo por el espectacular colorido de sus cubiertas si no también por su espectacular edificación, La cubiertas  emiten la sensación de cuadros abstractos de colores mágicamente cambiantes, no arriesgamos diciendo que es imposible encontrar la misma imagen de un día a otro, de la mañana al atardecer. Da la sensación de estar viendo una naturaleza diariamente distinta., Se puede recomendar sin miedo a equivocación que  viendo las cubiertas a primera hora del día no va a coincidir con lo que podemos disfrutar ni a medio día ni al atardecer, pues siempre la vista va a encontrar algo diferente en sus cubiertas de cobre que atraen de forma diferente en las diversas horas del día, pues como por arte de magia,ofrecen diferentes coloridos . Sin duda, este edificio ofrece  un destacado atractivo  de los muchos con los que cuenta  la Histórica Ciudad.

En su afán de cumplir con las exigencias de imagen externa que requiere un centro comercial de las características de Pontevella, su Gerente, Comuneros y Jefe de mantenimiento, así como asesores técnicos , han confiado a Cumalsa, S.l,  la limpieza y tratamiento de las cubiertas de cobre.

Asumido el arriesgado encargo, hemos analizado hasta lo ínfimo todos los detalles. No se trataba únicamente de limpiar la cubierta, amén de ello propusimos su tratamiento para que el metal de cobre ofrezca su singular  belleza, que se pueda identificar fácilmente y que llene la vista de quien lo contemple. No fue fácil. Se han ido haciendo pruebas durante todo un año para determinar los productos a emplear, productos químicos lógicamente, siempre dentro de la más estricta seguridad para las personas y medio ambiente. Toda una compleja amalgama de potingues con los que impregnamos la chapa a fin de conseguir  provocar reacciones en la misma muy semejantes a las propias que se van originando con el paso del tiempo, asegurándonos de su bajísima, por no decir nula agresividad para el metal. Se consiguió así una atractiva e inigualable desarmonización de colores  verdes, de intensos a medios terminando de nulos a ocres, todo cambiante durante el día y que a modo de mesa de mezclas termina regulando  la propia meteorología. Al final, un verdadero espectáculo con el que nos pueden deleitar metales como el cobre . metal tan asociado a la riqueza desde siglos. Ofrece así Pontevella una imagen  y única al estilo de las más modernas edificaciones.

Manuel Álvarez

 

TRANSFORMACIÓN DE COLOR EN LA CHAPA DE ZINC

Casi siempre que nos disponemos a realizar una cubierta de zinc, nos encontramos con la misma pregunta. ¿cómo va a ir variando el color del zinc ?. ¿Cuánto tiempo va a durar ese color natural característico blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso?

HE AQUÍ LA RESPUESTA.

Ese color brillante va a durar muy poco, el proceso más o menos largo va a depender de la atmósfera reinante, en cualquier caso es más cuestión de días que de meses.

En contacto con el aire seco el zinc conserva su color y  brillo a la temperatura ordinaria; en el aire húmedo se cubre de una película gris, que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cavo de algún tiempo toma  color blanco por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado, este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoniaco. La oxidación del zinc es tanto mayor cuanto  más grosera   es su estructura cristalina.

Como producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

Curiosamente ya W.H. Seamón  investigo sobre este proceso de transformación dictaminando que el mismo zinc resulta protegido por la capa que en él se forma por la acción del aire, parece que esta capa hace al zinc muy resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr. de anhídrido sulfuroso o de anhídrido carbónico por litro.

En atmósferas contaminadas, el hidróxido de zinc formado inicialmente reacciona con los contaminantes para formar sales básicas. Estas sales se van formando por zonas y aumentando progresivamente hasta unirse todas ellas dando lugar a esa capa protectora que protegerá la chapa.

 

 

En las dos imágenes anteriores vemos la primera que se corresponde a zinc natural, la siguiente a zinc pre-patinado.

Podemos deducir que el proceso de cambio es relativamente corto. En algunas zonas geográficas el cambio de tonalidad se puede producir en un par de días siempre que se coincida con la atmósfera adecuada. En cualquier caso el zinc natural  va a dejar su brillo en tiempo muy breve

En la imagen se muestran unas chapas que en origen eran de color negro,    se puede ver como en la parte exterior el zinc esta prácticamente como si fuese natural después de haber su proceso típico,  mientras que en la parte protegida (interior) se  conserva casi su color original.

chapa de color negro, después de unos años, en origen era como vemos la parte interior

Para evitar este proceso visual de cambio de tonalidad se suele acudir a la elección de chapa pre-patinada de nombres comerciales conocidos, que a priori no tienen más que eso, un color diferente desde el inicio a parte del precio significativamente  mayor, el color ,similar al que la chapa de color natural va a adquirir en breve plazo de tiempo.

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.

M. Álvarez