GENIAL, REPARACIÓN DE CHAPA DE ZINC CON MASILLA Y MANGA PASTELERA.
Cada cierto tiempo aparece en internet algún iluminado que decide enseñar “como se repara una cubierta o un remate de zinc… y ahí lo tienes: bote de masilla en mano, sonrisa de tutorial y una buena dosis de cara dura. Si existiera un ranking mundial de las chapuza, esta práctica sería campeona indiscutible.

El zinc no perdona a los incompetentes
El zinc es un material serio, noble y exigente. Se trabaja con plegados, engatillados y estañados. Cuando toca reparar, con soldadura a estaño. ¿Por qué? porque así se garantiza estanqueidad, durabilidad y oficio.
Pero claro, como el estaño requiere de aprender a practicar y dominar la técnica, más de uno se rinde y abre el bote de masilla. Untan como quien unta mantequilla, solo le falta la manga pastelera, y hala: “Problema solucionado”. Eso sí, hasta que llueve y la cubierta empieza a filtrar como un colador. Entonces el cliente descubre que ha pagado por una farsa con fecha de caducidad.
Lo que en realidad consigue la masilla
– Ocultar la incompetencia
– Acelerar la ruina de la cubierta : el zinc se mueve, la masilla se raja
– Dar falsa seguridad al propietario, que cree que su problema está resuelto.
– Convertir una avería puntual en un destrozo generalizado.
En resumen: La masilla no repara, la masilla engaña.
Lo peor: se difunde como ejemplo
Y como desfachatez no tienen límites, estas “Obras maestras” de la cutrez se graban, se suben a redes y se difunden con si fuera la panacea. Tutoriales que debería titularse: “Como destrozar una cubierta en 5 minutos”




¿Y las asociaciones?
Silencio absoluto. Ni un comunicado, ni una denuncia, ni un mísero “esto no se hace” ¿Será que el gremio prefiere mirar hacia otro lado mientras el oficio se degrada con esas aberraciones?
Conclusión ( con toda la crudeza)
La reparación de cubierta o remates de zinc con masilla no es una reparación: es una estafa descarada. Una práctica que degrada el oficio, destroza al material y engaña al cliente.
Quien lo hace carece de escrúpulos, no merece llamarse profesional. y quien lo publica con orgullo debería figurar el el museo universal de la chapuza, con un cartel bien grande: “Ejemplo de lo que jamás debe hacerse”
El zinc se respeta. y respetarlo significa estaño, conocimiento y oficio. Todo lo demás es basura disfrazada de solución.
Manuel Álvarez
Nota: Las imágenes han sido tomadas de la red linkedin: https://www.linkedin.com/feed/update/urn:li:activity:7371407131532550144/?commentUrn=urn%3Ali%3Acomment%3A(ugcPost%3A7371267849677471744%2C7372563375425396736)&dashCommentUrn=urn%3Ali%3Afsd_comment%3A(7372563375425396736%2Curn%3Ali%3AugcPost%3A7371267849677471744)
Debe estar conectado para enviar un comentario.