SOLUCIÓN A UNA CUBIERTA DE ZINC EN MAL ESTADO

ANTES DE DISPONERSE A REPARAR EN UNA CUBIERTA DE ZINC, SEA DE LA GRAVEDAD QUE SEA,  HAY QUE ESTUDIAR RIGUROSAMENTE LA PATOLOGÍA QUE OBLIGA A LA REPARACIÓN Y PLANIFICAR UNA INTERVENCIÓN , SI ES QUE LA HAY, ACORDE CON LA NECESIDAD PRESENTE O FUTURA.

NUNCA, JAMÁS  SE DEBERÍA PREMITIR REPARAR UNA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC CON TELAS, MASILLAS O PINTURAS SEAN DE LA CALIDAD QUE SEAN.  CASI SIEMPRE ESTE ES EL PRINCIPIO DEL FIN DE LAS  CUBIERTAS DE ZINC.

Es cada vez más frecuente ver cubiertas de zinc que con pocos años de vida manifiesten degradaciones,  de las que nos damos cuenta cuando vemos humedad dentro de la edificación  o persisten humedades que presuntamente ya se habían controlado. Se dan casos  en los que se ven esparcidos por el suelo pequeños trozos de zinc . la primera pregunta sería ¿ por qué se degrada la cubierta ?  la segunda ,  ¿Tienen remedio, se pueden reparar las cubiertas de zinc de forma eficaz?.

El primer episodio es que nos salta la alarma   cuando vemos humedad en el interior del edificio, generalmente en los techos, humedad que se puede manifestar de formas muy diversas,  manchas amarillentas que se van tornando en marrones para pasar a negro. En las paredes se presentan en forma de lágrimas que se van extendiendo hacia el suelo,  todo acompañado de un olor desagradable a moho.
Muy diferente es cuando se produce la gotera, en este caso veríamos directamente una sucesión de gotas de agua que se  desprende del techo o chorretones que bajan por la pared.
A menos que se trate de una circunstancia extraordinaria, siempre precederá la mancha de humedad a la gotera. las manchas negras significan la descomposición o putrefacción de elementos de construcción, al principio,  se originan después de entradas de humedad cíclicas muy tenues  que,  quedando custodiadas por los materiales de fábrica los irán descomponiendo o corroyendo,  emergiendo  así como múltiples manchas de moho polvorientas una vez secas, en las habitaciones  suele reinar un olor característico a humedad y descomposición de vegetales. 

(Es de tener en cuenta las  consecuencias negativas para la salud que puede acarrear la humedad en las habitaciones)

En medida que las humedades van avanzando , si no se ha puesto remedio, la superficie de las manchas aumenta considerablemente, pudiendo llegar a cubrir buena parte de techos o paredes, incluso se puede manifestar en el suelo. Una vez cesan las filtraciones, aún produciéndose gotera, parte del agua, sino toda, quedará custodiada en los elementos de construcción, terminará vaporizándose lentamente y se condensará entre los  elementos, Al descomponerse los elementos se originan esas manchas del color característico ya citado.

Se presenten como se presenten las manchas, lo cierto es que son de humedad y ella tienen que venir de algún sitio y es así cuando llegamos a darnos cuenta de que algo  puede estar  pasando en la cubierta.

Lo peor en una cubierta de zinc es cuando se empiezan a producir esas filtraciones   ínfimas, que ni vemos ni nos imaginamos. Aquí es cuando entra en juego la función de los complementos, las láminas, los tableros u otros elementos que se suelen poner para por si acaso. Bien, pues llegado el caso del por si acaso, resulta que los elementos son los que sufren, los que se degradan, los que ocultan y los que pueden terminar destruyendo la cubierta. 

Ya sabemos que se suelen recomendar láminas con una falsa seguridad. Pues si por algún motivo dejase de funcionar la cubierta, ahí está la lámina que, entre otras cosas va actuar como una “segunda cubierta”. Falso, todo falso, la lámina puede sacar de algún apuro pero nunca, nunca actuar como un cubierta de perpetuo.

Tenemos que quedarnos con este dato; si fuésemos capaces de ver cuando la cubierta permite filtraciones por el motivo que sea, el elemento impermeable existente sería perfecto ya que puede evacuar el agua ¿hasta donde?, el caso es que la desplazará del punto de origen hasta otro punto cualquiera. Lo de que cuando se producen filtraciones el agua llegue hasta los canalones o fuera de zonas de riesgo, se antoja casi, por no decir imposible imposible. Claro que las láminas pueden servir de remedio en tanto no se acomete la reparación,  pero el inconveniente está en que no sabemos si hay filtraciones ya que las láminas ocultan,  reciben esos pequeñas cantidades de agua que nos hacen creer que la conducen hasta los canalones y no es cierto.  Son, al principio, cantidades muy pequeñas que se pueden quedar en la periferia del punto de entrada.  Cuando se produce un desajuste en la cubierta, el inicio de filtraciones puede llegar a ser microscópico e irá avanzando a lo macroscópico, las entradas de agua serán cada vez más caudalosas y transitando por las láminas, antes de llegar a los canalones, desembocaran en multitud de puntos en los que las láminas están perforadas por las grapas de fijación y es ahí en sonde se empieza a producir la oculta ruina que   la veremos cuando nos salte la alarma de ver las humedades en el interior. 

la triquiñuela está en que,  las láminas bajo la chapa de zinc nos van a privar de conocer que la cubierta da problemas hasta que ellas mismas los den o los haya originado   y esto hay que explicarlo bien. 

 Una cubierta de chapa de zinc es fiable, por tanto sobran los complementos  impermeabilizantes.  la chapa de zinc unida a una instalación eficaz  tiene que rendir. Eso de poner algo “por si acaso” ya genera alguna duda, se está concibiendo  de antemano que el zinc puede  fallar.  Es como si nos compramos una gabardina  de última moda,  y como complemento nos ponemos un impermeable antes de la gabardina  por si cala esta última, no tiene sentido. Tampoco estamos en contra de que se ponga algún complemento, eso sí, ¡Ojo con lo que se hace! ya que esos complementos pueden ser  los que destruyan el zinc u otros elementos de soporte.

Está comprobado y sentenciado,  que en muchos casos, por no decir la inmensa mayoría,   los complementos son los que degradan los soportes y arruinan  la chapa de  zinc.

Muy importante; veamos: generalmente, cuando  la chapa de zinc permite la filtración es más bien por leves roturas, por algún desajuste o por picaduras localizadas.  Cuando por cualquier de estas causas  se inician  filtraciones , empiezan siendo muy ínfimas, se traducen en leves gotas de agua que muchas veces ni se separan de la cara interior de la  chapa, evaporándose contra la misma dejando un pequeño residuo de hidróxido. Claro, es imposible que esto se sepa, ya que no hay ninguna alarma que nos los indique ni ningún indicio de dominio profano por el que se pueda  deducir que algo está pasando. (Me paro aquí para decir que; cuando se producen roturas,  o picaduras, suele ser mayormente porque la cubierta ya nació viciada, y está interaccionando desde el primer día con elementos incompatibles, por tanto, me permito decir que es muy recomendable que un experto en cubiertas audite la cubierta no más allá de pasados los dos primeros años de vida, el experto, por su ciencia empírica ha de saber si la cubierta presenta algún síntoma )

Reparaciones con masillas que dan lugar a la corrosión de la chapa
Chapas destruidas a causa de la corrosión (Instalación y reparación deficientes)

Precisamente, esas pequeñas grietas, o picaduras que comienzan siendo casi microscópicas van a ir aumentando a consecuencia de las corrosiones que en ellas mismas van a ir generando,   esos pequeños residuos de hidróxido que he mencionado,  van aumentando y quedando atrapados entre la cara interior del zinc y las láminas, empezándose  generar una masa de carbonato que ella misma interacciona de forma electrolítica con la chapa llevándola a la destrucción total hasta el punto de hacerla desaparecer.

Explicado por encima uno de los principales episodios que pueden ocurrir en una cubierta, llega la pregunta. ¿EXISTEN SOLUCIONES ?  Si se acude a tiempo, hay muchos casos en los que se puede dar solución. Aunque aquí también tengo que mencionar que muchas veces acudiendo a tiempo, si no interviene un experto, más que solucionar se puede  agravar el problema.

cuando se detecta algún desajuste en la cubierta de zinc, ha de ser un profesional quien estudie debidamente la solución y trabaje con los materiales adecuados, es decir ZINC Y ESTAÑO.

POR MUCHAS EXCELENCIAS QUE SE LE ATRIBUYAN AL ZINC, ES SUSCEPTIBLE DE ALTERACIONES COMO CUALQUIER OTRO ELEMENTO.  HEMOS DE SER CONSCIENTES QUE SE TRATA DE UN METAL Y POR TANTO SOMETIDO A REACCIONES PROPIAS CONOCIDAS. POR AÑADIDURA, LA CHAPA QUE SE EMPLEA ES DE POCO GROSOR, CUALQUIER MERMA QUE TENGA, SI NO ES RECOMPENSADA POR MATERIAS PROPIAS QUE GENERA EL ZINC, PUEDE GENERAR ALTERACIONES IRREVERSIBLES.

En aquellos casos que con un estudio minucioso se pudo planificar una solución ideal, acude el atrevido el alquimista con sus productos fantásticos ( telas, pinturas, amalgamas ) y a la porra la cubierta, lo peor es que se llevan una pasta por hacer un mal trabajo. (veamos unas imágenes en la que en un conjunto de cubiertas, dos se pueden mantener, sin embargo a una no se llego a tiempo, precisamente por haber utilizado productos inadecuados)

Una de las cubiertas exigía de su cambio total. Se planifico el soporte adecuado. las otras cubiertas se pueden mantener.
Cubierta reparada, realizada nuevamente con chapa de zinc sobre un entablado de madera de pino

Pese a quien le pese, Una cubierta de zinc no se puede reparar en ningún caso con telas, con pinturas ni con masillas. Una cubierta de zinc se repara con zinc y estaño. Bien se sabe que reparando con MATERIALES INADECUADOS  los problemas se van sucediendo años tras año, hasta que se llega a la desesperación y es entonces cuando el agraviado entra en desesperación y empieza a documentarse. En la mayoría de los casos, el único remedio es la retirada total de la cubierta asumiendo íntegramente los costes, con pocas posibilidades de reclamación.  

Manuel Álvarez

comportamiento del plomo sobre soporte inadecuado

Tratan las imágenes de un estudio rigurosamente científico de comportamiento de chapa de plomo que se realizó sobre una cubierta a los 10 años de estar instalada.
La cubierta fue planificada para instalar con una técnica de vanguardia que resultó tan infructuosa que llevo al plomo a la ruina.
Precisamente se abundo en adyacentes de la mejor calidad para hacer una cubierta exquisitamente funcional hasta el extremo de conseguir una cobertura adyacente bajo la plancha de plomo. Tales materiales empleados que no reproducimos aquí, so los que exactamente condujeron no solo el plomo, también la estructura a la ruina, por suerte esta última se pudo salvar.

Manuel Álvarez

 

 

 

 

 

 

 

 

Estudios sobre el comportamiento del plomo

Por inimaginable que pueda parecer, el plomo puede llegar a destruirse por completo en una cubierta, a carbonatarse a consecuencia de la influencia de sus adyacentes, puede deformarse a consecuencia de una deficiente instalación que descontrola los obligados movimientos de dilatación y contracción, puede rasgarse por fatiga, también puede deformarse a consecuencia de invalidarse el soporte. No obstante se siguen proyectando cubriciones de plomo sobre tableros prefabricados de los llamados hidrófugos u otros y con láminas intermedias.
Desde muy antiguo se emplea el plomo en cubiertas, en canalones, en estanques a parte de otros múltiples usos que tenía  en construcción.
Yéndonos a muchos años atrás, en nuestra geografía, se ha empleado el plomo sobre todo para cubrir edificios singulares, también como adyacente de otros materiales de construcción ancestrales como la pizarra, quizás no se haya empleado el cobre por su alto precio, no olvidemos que este último estaba muy presente en la fabricación de monedas. En cualquier caso, el plomo era el más  fiable para proteger obras más bien majestuosas. Había verdaderos sabios del oficio a los que se les denominaba plomeros que solían venir sobretodo de Flandes.
Unos ejemplos. En Madrid hay muchas cubiertas de plomo, el Palacio Real esta cubierto en su integridad con plancha de plomo, El palacio Real de Aranjuez, el Monasterio de San Lorenzo del Escorial tiene numerosos puntos resueltos con plomo.
El Palacio de la Granja, sus estanques están impermeabilizados con plomo (curiosamente un simple canalón moderno de plomo  presenta el aspecto que vemos en las imágenes , menudo contraste)

el Monasterio del Paular en Rascafria, y así muchos otros edificios como podíamos nombrar también  la Iglesia de Los Jesuitas de Toledo que tiene una linterna cubierta con unas 9 toneladas de plomo.
El plomo tiene tal nobleza y maleabilidad que se adapta a cualquier superficie y por otra parte, por sus características, puede tener una duración incalculable.

El caso es que esa confianza que deriva de la creación de nuestros maestros antecesores  ciega a algunos ,  a la fecha, como vemos aún plomo de siglos que resiste, pues ala, cualquiera se atreve a instalarlo, previa  prescripción facultativa claro.

Antes, en aquellos tiempos en los que dominaba la ciencia empírica , para instalar  el plomo se necesitaba de un oficio experimentado, aquellos a los que se les llamaba maestros plomeros, repito, solían venir de Flandes y así está documentado. Aquellos que incluso fundían el plomo en obra para emplomar gárgolas, u otros elementos que lo requiriesen, lo trabajaban con mimo, con entusiasmo, con su pericia controlaban cualquier reacción a posteriori y ahí están los resultados. En la actualidad también se recurre al plomo, yo creo que con las mismas intenciones que se hacía antaño.  Eso sí, el resultado no está siendo el mismo.

Ahora se proyecta a lo moderno, lo puede instalar cualquier a, solo hay que dar con alguien intrépido , hasta el punto de que se pueden resolver las uniones con sellados , los soportes pueden ser tableros prefabricados, láminas, barreras de vapor, butilos, telas bituminosas. etc, etc. Con todas esas modernidades nos ponemos por encima de nuestros antiguos, somos más modernos, sabemos más ¿y que resulta?, pues resulta que erramos y erramos porque experimentamos a cerca de lo que ya está sobradamente experimentado  y de esto tienen gran culpa los prescriptores que se dejan endiosar por la propaganda sin contrastar, sin verificar, sin analizar.

La utilización del plomo requiere de un oficio muy ilustrado además de cuidadoso y hábil.  El plomo necesita de unos adyacentes que vayan acorde con su durabilidad y sobre todo no le hagan enfermar, de lo contrario pasa lo que está pasando, que cubiertas, canalones y otras cubriciones con muy pocos años se arruinan hasta el punto de carbonizarse plomo. Claro que es difícil de creer, pero es cierto que se hacen cubriciones de plomo con la idea de máxima garantía y fracasan al poco tiempo , no por  el material, fracasan por no planificarlas adecuadamente.

Se han tenido que retirar cubiertas completas de plomo precisamente por la disfuncionalidad del soporte.   Resulta poco entendíble que se sigan realizando igual,  seguimos viendo proyectos ayunos de detalles rigurosos, queda la instalación libre a la  presumible sapiencia   del oficio que para colmo no lo hay. Pero bueno, el Facultativo, como es un material magnifico  se puede consentir hasta incluso cualquier aberración en la instalación ya que el plomo lo puede todo.

El plomo, para su instalación, además de un oficio experimentado, requiere de un simple soporte que puede ser de mortero o yeso siempre que sea liso, con buena planimetría y medie un simple papel de estraza. De utilizar maderas, nunca se debe confiar en tableros prefabricados, siempre ha de utilizarse madera maciza (tabla-lata) no ácida, procurando como mínimo una pequeña separación entre ella y su apoyo, las tablas han de instalarse mínimamente separadas para que circule el aire entre ellas y si se puede poner también papel de estraza aunque no sea estrictamente necesario.

Estructura dañada en cubierta de plomo
Estructura corroída a consecuencia de condensaciones y contacto con el plomo

los demás soportes en los que se abunda sobretodo en diferentes tipos de láminas, pueden terminar con el plomo incluso atacar las estructuras. Tengamos en cuenta que las láminas impermeables actúan también como barreras de vapor, el vapor o gas que llegue hasta ellas queda atrapado acarreando unas reacciones destructivas a los materiales que encuentre incluso estructurales. Las imágenes nos muestran claramente gotas de agua entre la tela y el entablado de madera. En este caso estudiado, el motor propulsor de la corrosión del plomo ha sido el gas o vapor concentrado entre la lámina y la tela, no llegó a afectar a la tabla, sin embargo en las partes de tablero lo destruyo por completo.

 

Estructura dañada a consecuencia de condensaciones provocadas por la existencia de tela
Gotas de agua entre tela y entablado de madera.

Manuel Álvarez

Galería de imágenes

 

LA CHAPA DE COBRE EN CUBIERTAS.

 

Sin lugar a dudas y sin depreciar a ninguno de los otros metales que se pueden emplear en cubiertas,  el cobre es inigualable,  ofrece una belleza singular propia, acompañada de un durabilidad incomparable. Sus propiedades son  de sobra conocidas,  dan al material una vida dinámica ofreciendo  cambios impresionantes en lo que a su tonalidad se refiere sin alterar en absoluto su resistencia.  la cubierta de cobre es inconfusa,  se  identifica por su color desde el primer día, desde su color natural va tornado a un color oscuro negruzco que varía  hacia un azul verdoso característico exclusivo que solo el cobre ofrece. Además, la chapa de cobre, por sus características, permite al artesano instalador  trabajarla a su mejor intuición sin riesgo.

Trabajar una cubierta de cobre es como hacer traje a medida, con el mejor paño. Por eso merece de una un oficio bien formado  que sea capaz de lograr con su trabajo poesía. La cubierta de cobre tiene que deleitar al mirarla, para eso hay que armonizar las formas, los pliegues, el sentido de las chapas, el esmero en la instalación hasta conseguir el exclusivo traje.

Desde hace muchos años se viene utilizando la chapa de cobre más bien en edificaciones singulares en los que el proyectista busca originalidad y distinción,  por eso su instalación  exige de esmero para conseguir  armonización con el resto de la edificación.  La cubierta de cobre siempre va a ir asociada a una construcción de nobleza y superior calidad.

Con todo lo antes dicho encumbrando el material,   no cabe duda que hay poco margen para que una cubierta de cobre fracase o se arruine. Sería impensable que una cubierta de cobre termine inservible  exigiendo de su retirada, sin embargo sucede que muchas, muchas cubiertas de cobre presentan un deterioro lamentable, ¿ y esto porqué? Si el metal es el más resistente y duradero ¿ cuál puede ser la causa de que haya que retirar o reparar profundamente una cubierta de cobre ? la respuesta es nítida, el oficio o la planificación son los elementos causantes. Claro, también puede haber causas  fortuitas, pero son las menos, en cualquier caso, la causa fortuita va permitir siempre una reparación eficaz y nunca exigirá la retirada de la cubierta por inservible.
Hay algo muy controvertido ¿ y sí la cubierta funciona y exige de su retirada ? parece inconcuso, inverosímil , incomprensible que haya que retirar una cubierta de cobre que está funcionando, que la chapa está servible, que permanece su impermeabilidad,  pero hay que recogerla .

No olvidemos la definición de la palabra cubierta, que no es otra que cubrir y que la definición no tiene nada que ver con soporte o estructura, sin embargo la cubierta está asociada por necesaria al  soporte y el soporte a la estructura de cubierta. Dicho esto, si falla el soporte, falla necesariamente la cubierta y corre riesgo la estructura de cubierta.

Chapa de cobre sobre lámina nodular y tablero. Se puede ver el tablero totalmente desintegrado, de ahí el tener que retirar toda la cubierta.

Con frecuencia insisto en la importancia del soporte, de la vital importancia que tiene para el buen funcionamiento de la cubierta. En este caso me ciño a hablar de cobre, no de otros materiales sobre los que también  en ocasiones me pronuncio y  como dato doy el que por ejemplo; el soporte puede alterar  la chapa de zinc.  Sin embargo,  el soporte no va alterar la chapa  de cobre, pues ya he mencionado el cobre como un material resistente a la agresividad de ácidos o a la corrosión,  es un metal que se puede considerar  noble.

Desafortunadamente se sigue el ritmo de proyectar, de hacer cubiertas de cobre sobre soportes vulnerables que no van acorde con la durabilidad que ofrece el cobre. Se siguen proyectando e instalando cubiertas de cobre sobre tableros prefabricados mediando una lámina entre el tablero y la chapa. Se siguen instalando cubiertas de cobre sobre tableros tipo Sándwich terminados en tablero hidrófugo y lámina intermedia y nadie se pronuncia del sin sentido del sistema.

Tablero bajo la lámina totalmente descompuesto.

Ya de por sí, el hecho de trabajar con un material de tan alta calidad y pensar en simple tablero  de apoyo,  dotarlo de una lámina  intermedia,  invita a  reflexionar sobre  la ignorancia de quien lo prescribe o consiente. Solo hace falta que medie la lógica o el sentido común para entender que eso es una tropelía, no digamos si se tienen unos conocimientos básicos de física. o si de vez en cuando se destinase un poquito de tiempo a pensar.

Si nos queremos documentar, solo hace falta ver alguna cubierta de cobre antigua y sobre lo que se asienta la chapa, desde luego que sobre tablero no va a estar instalada, entre otras cosas porque no los había en la época que se hizo la cubrición, pero si había madera  maciza y sobre eso está la chapa de cobre. Por el contrario y para documentarnos también; muchas cubiertas de cobre de nueva época, realizadas con los avances y conocimientos más recientes  están inservibles. ¿qué es lo que falla? Parece que el cobre que es el que tiene que impermeabilizar es el que ofrece más dudas, o sino para que se ponen láminas protectoras bajo la chapa con ese razonamiento  irónico  de que si el cobre falla, siempre queda la lámina, es decir, que se da más importancia a una simple lámina que al metal noble. Claro, lo que nadie se pregunta es ¿ y qué papel terminara desempeñando la lámina soportando  el calórico que le transmite el cobre y que pasará con el vapor o aire húmedo que se almacene entre la lámina y el tablero? ahí está la clave, en el vapor o aire húmedo que pulule entre la lámina y el tablero, sencillamente será que la humedad va a terminar pudriendo, así como suena pudriendo el tablero, descomponiéndolo volviéndolo en nomenclatura a su inicio, es decir a serrín.

Tirafondos de fijación inservibles por la corrosión. Ellos los los que fijan el sándwich a la estructura. El tablero hidrófujo se despego totalmente del aislamiento.

¿Son  eficientes los tableros Sándwich o los tableros prefabricados para soportar directamente una cubierta de cobre o?  rotundamente no por las condiciones físicas que se dan entre la chapa y el soporte Y ¿qué pasa cuando el tablero se pudre? Sencillamente el cobre queda libre de fijaciones y la cubierta saldrá desplazada. es decir, que el cobre sigue funcionando pero el soporte desaparecido y no solo eso, que a la vez que se va pudriendo el soporte entran en oxidación los elementos de fijación estructurales.

Queda así explicado como una cubierta de máxima calidad puede resultar desastrosa a consecuencia del soporte.
Todo lo dicho en este artículo no es antojo del autor, no, responde a muchas realidades  que sumadas me invitaron a articular este artículo que está amparado por veracidad pasada y reciente.

Recientemente hemos retirado una cubierta de cobre que parecía intacta, no daba ningún problema de humedad, sin embargo estaba próxima a desplazarse . Hubo que planificar  minuciosamente un sistema que paso por retirar la chapa de cobre, los restos de tablero, fijación de la capa de tablero interior y aislamiento a la estructura, instalación de un nuevo soporte a base de entablado de madera de pino sobre rastreles ,sin más, sobre   la tabla directamente chapa de cobre.

Manuel Álvarez

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PREOCUPACIÓN POR LOS CERRAMIENTOS EN CONSTRUCCIÓN

Ha tenido que suceder.

Vaya por delante que lamento  lo sucedido en Valencia.

Una desgracia abre los ojos y pone en movimiento a los responsables de la construcción, facultativos, técnicos, fabricantes, comerciales, Colegios profesionales, docentes de arquitectura  etc, etc.
Estamos mentalizados de eso que se llama eficiencia energética. Se recomienda, casi se obliga y no sé si hasta se llega a financiar. Para lograrla contribuyen eficazmente los aislamientos. Hay que envolver los edificios, aislarlos al máximo y las empresas que están alerta  pronto inundan el mercado con  productos que a base de marketing introducen de forma masiva. Barreras de vapor, láminas, impermeabilizantes y aislamientos que lo pueden todo hasta incluso le tribuyen ser impermeables. ¿ y eso de las fachadas ventiladas qué? .  Hay que envolver  , hermetizar  al máximo  para conseguir el mayor ahorro de energía,  y no hay quien se dé cuenta de que se pueden conseguir auténticos hornos si ocurre un imprevisto.
¿Cómo los estudios científicos de materiales de construcción no prevén resultados a posteriori, cómo no son capaces de adelantarse al resultado del laboratorio natural? resultados tan graves como que llegue a arder en tiempo record todo el envolvente de un edificio o varios sumados por ser inflamables los materiales empleados. Eso sí, cuando suceden las desgracias no falta quienes opinen y den consejos. ¿en dónde estaban o están esos que se pronuncian cuando se emplean los materiales, nadie se dio cuenta, nadie se atreve a pronunciarse? Tenemos sobrados medios para adelantarnos a los resultados de los materiales, incluso nos serviría la lógica o el sentido común.

Cuando ocurre la desgracia que se podría repetir  despierta la pregunta ¿Y a partir de ahora qué?

Pues a partir de ahora es cuando entran en juego los famosos “expertos” deambulado por los medios, lucubrando y repartiendo razonamientos. Es decir, qué hasta ahora nadie se ha dado cuenta de la vulnerabilidad y peligro de esos y otros materiales. Que pena de docentes, científicos, técnicos y estudiosos, que incluso algún catedrático de arquitectura se atreva a salir en los medios opinando sobre algo tan grave que se ha estado recomendando como eficiente, cuando lo que tenían que haber hecho era investigar el material en el momento que se puso en el mercado, analizando o simplemente tirando de lógica. ¡ LOS MATERIALES INFLAMABLES ARDEN, SON VOLATILES Y SIN EMBARGO SE HA PERMITIDO PONER MILES Y MILES DE METROS CUADRADOS EN CERRAMIENTOS Y FACHADAS!! ¿ Y AHORA QUÉ? Sería muy apropiado que se pronunciasen esos que editan los documentos DIT por ejemplo. Esos que tanto se preocupan por la eficiencia energética que no se han dado cuenta de que envolver las edificaciones con esos ciertos materiales supone más de un peligro. Ahora que saltó la liebre se ponen a buscar que hacer, que puede suceder con las edificaciones envueltas con materiales inflamables. No se han vuelto inflamables con el tiempo, no, son altamente inflamables desde su fabricación , pues a la vista está.
¿Y ahora qué ? hay que ser rigurosos, lo que ha sucedido puede volver a suceder, solo hace falta el iniciador, el combustible sigue estando ahí.

Manuel Álvarez

DIFERENTES REACCIONES DE LA HOJA DE ZINC

FENÓMENOS AMBIENTALES O ATMOSFÉRICOS PUEDEN LLEGAR A DESTRUIR LA CHAPA DE ZINC

Es lamentable tener que decir que seguimos viendo cubiertas de zinc con diferentes patologías muchas veces difíciles de explicar.
Venimos hablando con frecuencia de las corrosiones que derivan principalmente de la incompatibilidad de la chapa de zinc con los soportes,  también de las corrosiones por tensión, sin embargo, en nuevas auditorias nos van apareciendo fenómenos diferentes, para nosotros inéditos. 
A medida que va pasando el tiempo, cada vez con más frecuencia,  verificamos cubiertas de zinc en mal estado y vamos viendo, al menos para nosotros, nuevas patologías que nos invitan a un estudio en profundidad sobre el comportamiento del metal.  Patologías que nada tienen que ver con los soportes y ni tan siquiera con un mal empleo del metal, pues aún cuidando meticulosamente la instalación, eligiendo la calidad que más nos convence, vemos resultados de muy difícil razonamiento científico, sin embargo son de tal calado que llevan la cubierta o partes de la misma a su total ruina.

Roturas en la chapa de zinc por presencia de amoniaco.

Poco nos habíamos parado, por desconocidas, a hablar de las roturas que inexplicablemente se producen en las chapas cuando estas gozan de libertad de movimientos, roturas que surgen en cualquier parte de las chapa sin ninguna explicación, y en muy cortos periodos de vida. Podemos aseverar  que en  un  año de vida se pueden presentar roturas irreparables en las chapas.
Estamos trabajando en la investigación de estas patologías extrañas. A priori si tenemos algún dato claro y es que;  antes de disponerse a hacer una cubierta hay que tener  bien en cuenta, su ubicación, la zona geográfica y la atmósfera reinante. Esto nos conducirá a planificar el sistema de instalación más adecuado, elegir el grosor más idóneo o sencillamente desechar la utilización del material.
Aunque ya habíamos visto con anterioridad roturas extrañas en algunas chapas,    siempre lo hemos asociado con tensiones. Sin embargo, en una inspección reciente, nos llamó poderosamente la atención lo dañadas que estaban algunas chapas con un año de vida en la cubierta. Una cubierta realizada con esmero que  acusa preocupantes roturas.
Aún no tenemos la certeza exacta  de cuales son los fenómenos que dan pie a algunas patologías, pero la realidad está ahí, por tanto,  algún fenómeno la provoca. Barajamos aún muchas incógnitas, si podemos adelantar que la chapa de  zinc no lo puede todo, fenómenos ambientales o atmosféricos pueden llegar a hacerla inservible. por ejemplo el alto contenido de amoniaco en la atmósfera. 
M. Álvarez

Nota: Imágenes y texto protegidas por derechos de autor

 

AHORA NOS SORPRENDE EL AISLAMIENTO

TENEMOS RAZONES PARA INVESTIGAR.

AISLAMIENTO CARCOMIDO POR LAS HORMIGAS

la necesidad de dotar de aislamientos térmicos las edificaciones está más que justificada, pero ¿Son inalterables los aislamientos para estar siempre a pleno rendimiento?.

Recientemente, desmontando una cubierta, nos hemos encontrado algo realmente inédito para nosotros y es que el aislamiento térmico que completa el panel sándwich, en muchas zonas está inservible, sin masa a consecuencia de la destrucción que le provocan las hormigas. Hormigas que posiblemente se alimenten directamente de los tableros descompuestos que conforman el “inmaculado panel sándwich”. Nos da a entender que el aislamiento es la incubadora perfecta para la especie formicidae sin descartar que puedan residir otros himenópteros.

AISLAMIENTO ANIDADO POR HORMIGAS
Aislamiento que compone panel Sándwich anidado por hormigas

Estamos realizando estudios sobre el fenómeno destructivo que no deja de ser alarmante ya que a la vez, en la misma cubierta nos hemos encontrado otros fenómenos que la han llevado a la ruina total  con el consiguiente riesgo de desprenderse de no haber acudido a tiempo.

Lamentablemente, muchas cubiertas realizadas con chapas metálicas( cobre, zinc, plomo) sobre soportes y aislamientos  inadecuados están manifestando serios problemas.

Esperamos obtener  pronto resultados sobre el estudio de estas, para nosotros,  nuevas patologías, que nos han pillado despistados.  Los daremos a conocer.

Manuel  Álvarez

EL ZINC, 141 AÑOS PROTEGIENDO VILLA ANDREA


VILLA ANDREA O CASA DEL MARQUÉS

En pleno centro de la Ciudad de Sarria ( lugo ) se encuentra una histórica  edificación que destaca mayormente por la singularidad  de su cubierta  de zinc.
Curioso, Villa Adrea fue el  lugar en el que los vecinos de Sarria pudieron ver por primera vez la televisión allá por 1958. Los moradores de la casa en  aquella época pusieron la caja receptora en una de las galerías , así los vecinos espectadores pudieron ver una pantalla en blanco, acompañada de un ruido del que místicamente cada cual extraería lo que le convenía. La realidad era que solo en Madrid y en Barcelona se emitía la televisión y como no, también en Sarria nada menos que en Villa Andrea, allí bajo su magnífica cubierta de zinc.


Según nuestras referencias data del año 1880  (siglo XIX). A la fecha, alzados y cubiertas, estructuralmente,  siguen siendo los originales.

La edificación se podría identificar comúnmente como “casa de indianos”. Se diferencian estas edificaciones por su singularidad, por ser más portentosas que el resto  en el radio más amplio posible, suelen tener tintes constructivos de otras culturas y  muy ricas en ornamentaciones. las fachadas y cubiertas son lo  propicio para mostrar de perpetuo las diferencias y así las enriquecían con  rebuscados ornamentos. la cercanía del ferrocarril permitía a los adinerados poner a pie de obra los más exquisitos materiales como en este caso el zinc y los ornamentos singulares que venían de las lejanías, de algunos sobrantes de interior o zonas portuarias.

las cubiertas, siendo la parte final del edificio, las más visibles, eran las  indicadas para demostrar el poder económico, la diferencia. Así, algunas edificaciones, como es el caso, las cubrían con chapa de zinc. Algo muy difícil de alcanzar en la época a menos que se gozase de muy buena economía. Se hacían así las cubiertas muy llamativas, pero no bastaba solo la cubierta, había que darle más vistosidad surtiéndola de ornamentaciones también de zinc. Daban así mayor majestuosidad al edificio.

 

No nos hubiésemos parado a hablar de este edificio si no fuese por lo llamativo de su cubierta de zinc. Hemos tenido la  suerte de que desde el Consistorio Municipal su Alcalde D. Claudio Garrido junto con la Concejalía de Cultura   nos permitiesen estudiar la cubierta. Hemos realizado un riguroso estudio científico de la estructura, la chapa de zinc y su comportamiento. Hemos obtenido resultados sorprendentes que nos permiten seguir  hablando con mucho acierto sobre el comportamiento del zinc. No podemos olvidar que el zinc lleva instalado nada menos que 141 años, no le han hecho falta ni tableros, ni láminas, ni cumbreras o lagrimeros de ventilación ni “farrapos de gaita“,   ahí sigue resistiendo el zinc  vientos y tempestades sobre una estructura de madera con un entablado de madera que lo sostiene. Lógicamente, ante tantos años,  el zinc acusa un visible desgaste y como no algunas roturas propias por el paso del tiempo, pero sí no fuese por   infructuosas reparaciones no  podríamos ni aventurar  su final de vida útil.

Al estilo de la época, toda la chapa de zinc se apoya sobre un entablado de madera maciza de pino que perpendiculariza sobre cabios de madera. La instalación difiere mucho de los sistemas actuales y  es de lo más sencilla, sigue el sistema de junta contra listón ( que era el que se podía emplear en la época )  en chapas de dos metros de longitud siguiendo un riguroso orden para permitir cualquier movimiento que se produzca en las chapas. Interesa ver la escasez de soldaduras, prácticamente todos los remates y encuentros están resueltos con minuciosos pliegues, dando vida ellos mismos a las ornamentaciones que muchas de ellas esconden engorrosos encuentros resueltos con envidiable artesanía. Las mansardas están cubiertas con  chapas romboidales individuales (tipo teja) gozan de un meticuloso ensamblaje que las hace definitivamente impermeables, todas ellas van fijadas individualmente  al entablado de la forma más peculiar ( impensable en nuestro tiempo ) .  Nada menos que 11 buhardas sobresalen de las cuatro mansardas. Estas buhardillas están totalmente cubiertas de zinc ornamentado, son de una singular belleza, dan a entender que han sido realizadas a propósito para esta empresa, pues las hemos llegado a ver similares en troquelados pero no en fabricación artesanal. Igualmente destacan las cumbreras y otros apliques que sí son de serie, tal vez llegados de algún taller Belga a juzgar por otros similares que hemos encontrado. Como de Flandes posiblemente hayan venido los techadores encargados de realizar la cubierta.

M.  Álvarez

EL ZINC, LA MEJOR OPCIÓN PARA SUSTITUIR UNA CUBIERTA

EL ZINC TERMINA SIENDO LA MEJOR OPCIÓN

Estado inicial de la cubierta de placas asfálticas

Una vivienda situada en un entorno  de construcciones  utilizadas mayormente  como segundas residencias.  En esta zona, como en muchas otras de nuestra geografía,  antaño la pizarra era el material que predominaba,  a parte de su indiscutible calidad, le daba un aporte de belleza distinto a las edificaciones.

La diversidad de modelos de construcción impera también en estos lugares de descanso,  tienen  su sitio construcciones más bien ligeras, no por ello exentas de calidad. Quizás por ese afán de ver algo novedoso,  con toque  de distinción ,  fueron haciéndose hueco las cubriciones asfálticas imitando la pizarra.  las láminas asfálticas, con una importante oferta de acabados,   se ponía en el mercado con las máximas garantías de funcionalidad y durabilidad.
El inexorable paso del tiempo pone a prueba cualquier material, es el tiempo el mejor laboratorio de ensayos. Es el paso del tiempo quién determina y expide acta del comportamiento de los materiales que se utilizan en cubiertas. En este caso, el breve tiempo  fue determinante, poniendo  fin a una cubierta obligando a su cambio, a su restitución por inservible .

Materiales suficientemente contrastados como puede ser el zinc no ofrecen dudas ni hay que acudir a ensayos para disponerle confianza asegurada en que nos va a ofrecer una vida útil muy larga.  Aunque  hablamos muchas veces de los resultados negativos que ofrece el zinc,  lo hacemos razonadamente pero, no hablamos del zinc como tal, sino que hablamos de los soportes que se utilizan para su instalación, ellos, junto con algunas incurias, son los que dan origen a la mayoría de las patologías que también en tiempo breve pueden terminar con el zinc.

Si se instala el zinc sobre un soporte adecuado, seguido de un esmerado oficio, conseguiremos un trabajo duradero y agradecido. Una cubierta de zinc, dentro de su gama, puede ofrecer una belleza inigualable.

Entablado de madera sobre las placas asfálticas

Nos encontramos una vivienda cubierta con láminas asfálticas instaladas directamente sobre un tablero. Descomponer  en este articulo la ruina de la cubierta no viene al caso, simplemente decir que la cubierta no estaba funcionado y había que buscar una opción de cubierta ligera, aprovechado para aumentar en aislamientos añadiendo distinción a la edificación, es decir, un cambio radical con el mínimo coste posible.

Cubierta de chapa de zinc

Se planificó una cubierta de zinc sobre un nuevo soporte. Sin desmontar la cubierta original, se instalaron rastreles de madera con aislamiento rígido intermedio para seguir entarimando toda la superficie con tabla de pino separada y posteriormente la chapa  de zinc. La chapa de zinc natural de 0,65 mm de espesor , calidad “ELZINC” se perfiló en obra para su instalación por el sistema de junta alzada, empleando chapas cortas que se colocaron  directamente sobre  el entablado de madera. Conseguimos así  una cubierta singular que a parte de su funcionalidad da un llamativo toque de distinción a la vivienda, que la hace resaltar como única sobre todas las de su alrededor.

Ver imágenes

M. Álvarez

CAMBIO DE TONALIDAD EN LA CHAPA DE ZINC

UNA VERDADERA ODISEA , DECIDIRSE POR UN ACABADO U OTRO EN LA CHAPA DE ZINC

Hay que empezar por decir que los fabricantes nos tienen absolutamente confundidos con su interminable paleta de colores (acabados en la chapa de zinc). Es tal la propaganda de unos y otros que hasta hacen creer que la calidad del zinc va en sintonía con el nombre propagandístico, puro marketing, con el que identifican las tonalidades. Ejemplo: Muchos  creen que  en  el zinc al  cuarzo, otros en el zinc al grafito,  etc, etc, uno por ser de color gris y otro de color negro, ya no digamos de otros nombres, que no se entienden de donde pueden salir ni que significan, al final  todo una pantomima. Es preciso saber que   solo se trata de una tonalidad  superficial que dependiendo del pigmento se logra un color u otro. Sí, por muchas vueltas que les den, es una aplicación superficial aplicada una vez el zinc laminado, vamos que como si de pintar la chapa de un coche se tratase, aunque con otras características. Solo hay que preguntar si está garantizada la tonalidad del zinc en el tiempo, nos van a decir que si, pero no nos lo va a certificar, es que ni tan siquiera aseguran una igualdad de tonalidad si se piden partidas diferentes.

Nos hemos encontrado con casos en los que pasados unos, pocos años, zinc de color negro en origen se ha tornado en gris, con el de color gris no hay que decir nada  ya que el zinc natural va a adquirir ese color final, con otros coloridos ya lo explicamos en adelante.
Científicamente está  demostrado que el zinc, a la intemperie, torna a adquirir su tonalidad característica, es decir, la que adquiere si se utiliza chapa simple, el de siempre, sin ningún tipo de acabado superficial. El caso es que el zinc, se ponga como se ponga es zinc y la pintura lo único que hace es satisfacer la vista, bueno y hacer aflojar los bolsillos. No hay que perder de vista que el precio final del zinc, por eso de resultar más atractivo, resulta también mucho más caro por ir pintado. Un dato importante. la mayoría de nuestros peritajes surgen en cubiertas de zinc “pre patinado”, ¿por qué será?

Casi siempre que nos disponemos a realizar una cubierta de zinc, se nos hace   la misma pregunta. ¿cómo va a ir variando el color del zinc ?. ¿Cuánto tiempo va a durar ese color natural característico blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso?  Respuestas inconcretas pueden conducirnos a la elección de un zinc prepatinado para salvar esa transición obligada que va a ir sufriendo el zinc. Sin duda, el zinc “pre-patinado” ofrece una apariencia visual totalmente diferente, más homogénea. Llega a obra provisto de un film, que no con poco trabajo   una vez instalado se retira, ofreciendo un aspecto espectacular que casi justifica el elevado precio.
El que el zinc sea “pre-patinado” no garantiza la perpetuidad ni tan siquiera la homogeneidad del color, ni exime al metal de ulteriores reacciones por mucho que nos lo aseguren, pues los resultados que vamos viendo en nuestras investigaciones  nos confirman  las preocupantes alteraciones que podemos razonar. Pero el objetivo de este artículo es el explicar como se va tornando el color de la chapa en el tiempo, y.
 

HE AQUÍ LA RESPUESTA

Ese color brillante va a permanecer muy poco tiempo, en algunas atmósferas pude cambiar el color en  horas coincidiendo con la noche,  así se puede entender de que el proceso sea más o menos largo va a depender de la atmósfera reinante y de los contaminantes reactivos que porte, en cualquier caso es más cuestión de días,  que de meses o años como algunos aseveran.

Entre muchas otras, tiene esa propiedad el zinc de que en contacto con el aire seco él  conserva su color y  brillo a la temperatura ordinaria; en el aire húmedo se cubre de una película gris, que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cavo de algún tiempo toma  color blanco por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado, este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoniaco. La oxidación del zinc es tanto mayor cuanto  más grosera   es su estructura cristalina.

Como producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

Curiosamente ya W.H. Seamón  investigo sobre este proceso de transformación dictaminando que el mismo zinc resulta protegido por la capa que en él se forma por la acción del aire, parece que esta capa hace al zinc muy resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr. de anhídrido sulfuroso o de anhídrido carbónico por litro.

En atmósferas contaminadas, el hidróxido de zinc formado inicialmente reacciona con los contaminantes para formar sales básicas. Estas sales se van formando por zonas y aumentando progresivamente hasta unirse todas ellas dando lugar a esa capa protectora que protegerá la chapa.

En las dos imágenes anteriores vemos la primera que se corresponde a zinc natural, la siguiente a zinc pre-patinado.

Podemos deducir que el proceso de cambio de color en la chapa  es relativamente corto. En algunas zonas geográficas el cambio de tonalidad se puede producir en un par de días siempre que se coincida con la atmósfera adecuada. En cualquier caso el zinc natural  va a dejar su brillo en tiempo muy breve.

En las imágenes siguientes podemos ver, además de otros fenómenos, como cambia radicalmente el color de la chapa de zinc. La imagen de la derecha nos muestra una chapa que  en origen era de color negro, color que aún sigue conservando en su parte interior, todo lo contrario a la exterior que no se diferencia si en origen fue natural o de color negro. Resultado más llamativo vemos en la imagen de la izquierda, en este caso la chapa era de color rojo, de manera, a primera vista, inexplicable se va desprendiendo  del pigmento dejándose ver el color natural. Se da la circunstancia de que en la cubierta que se puso chapa con este acabado rojo o granate, se hizo una secuencia de coloridos diferentes con otras chapas de tonalidad gris, verde y alguna más. Curiosamente, todas las chapas presentan el mismo estado de decoloración y no solo eso, lo más lamentable, la cubierta requiere de su recogida.
Parece que este zinc nadie lo fabricó y ningún técnico da explicaciones de como pueden suceder tales cosas. Nosotros si sabemos y así lo hemos explicado, porqué hubo esas pérdidas de color y llega el zinc incluso a la corrosión. 

chapa de color negro, después de unos años, en origen era como vemos la parte interior

 

estado de chapa pigmentada pasando 10 años
Chapa que fue de color rojo, véase el estado después de 10 años

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para evitar este proceso visual de cambio de tonalidad se suele acudir a la elección de chapa pre-patinada de nombres comerciales conocidos,  a priori no tienen más que  un color diferente desde el inicio, a parte del precio significativamente  mayor, el color ,similar al que la chapa de color natural va a adquirir en breve plazo de tiempo. Nos referimos siempre a pre-patinados que se asemejan al  color final del zinc natural, las demás ofertas de colores tienen otro comportamiento si bien la tendencia hasta ahora es la de ir perdiendo el pigmento, así lo podemos observar en la imagen siguiente.
Podemos observar otra imagen, un zinc pigmentado del que es difícil deducir el color  se intuye que fue de tono rojizo. Lo que   si sabemos que no es natural.
Han pasado a penas 10 años y  vemos claramente   como va desapareciendo  parcialmente  el pigmento dejándose ver el color natural  . De esta forma, el zinc empieza con su proceso natural e ira manifestando chorretones blancos sobre la chapa, terminando por presentar una tonalidad más bien desagradable, es decir,  no teniendo nada que ver con esa tonalidad perpetua que se le presumía cuando se instaló. Por otra parte, estas alteraciones pueden acarrear algunas consecuencias más graves que la simple perdida de color. En algún otro artículo hablamos de las patologías que pueden devenir a consecuencia de la pérdida deshomogeneizada del pigmento.

la siguiente imagen corresponde a la misma cubierta de la que se extrajo la muestra de la imagen anterior. En esta última se ve claramente la diferencia de tonalidades cuando va desapareciendo el pigmento. 

 Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.

M. Álvarez