LA CRIANZA DEL ZINC

UN VERDADERO ESPECTÁCULO,

Tiene esa propiedad el zinc de mejorar con los años y  y así lo viene demostrando desde hace siglos. Podemos contemplar cubiertas muy longevas que siguen ofreciendo su peculiar hermosura . La chapa de zinc posee esa característica tan particular de autoprotegerse creando una pátina superficial que a la vez le hace ir cambiando de tonalidad,  adquiriendo diferentes tonos que terminarán siendo homogéneos  ofreciendo así su  espectacular belleza, adornando a la vez cualquier edificación en la que esté instalado.
En nuestro afán de seguir la evolución de las cubiertas que realizamos  , hacemos revisiones periódicas,  extrayendo de ellas datos  muy importantes tales como son el comportamiento de la chapa, la respuesta a los sistemas de instalación que utilizamos y como no, los cambios de tonalidad que va adquiriendo .

Hace un año que terminamos una de las instalaciones más arriesgadas. La cubrición de Las    BODEGAS Y VIÑEDOS ARTADI, Se trataba de cubrir con chapa de zinc  las edificaciones que cobijan los aposentos de las diferentes añadas de vino que la renombrada bodega tiene en LAGUARDIA ( ÁLAVA) . No fue fácil la decisión de confiar en el zinc para cubrir tales edificios. Escudriñando en las características del metal, se llego a elegir como suministrador a Aturiana de laminados “EL ZINC”. eligiéndose el zinc natural como mejor opción.  Pues a las prestaciones que se le requieren hay que sumarle el aporte visual que significa por tratarse de un espacio  situado estratégicamente a un kilómetro del centro de la Bella Ciudad y visitado por centenares de personas de los cuatro continentes.

Un año después, las cubiertas  no pasan desapercibidas, ofrecen un  espectáculo visual de lo más llamativo, el zinc  va presentando un colorido inigualable, las chapas están estabilizadas con una planimetría perfecta.  Así se irá comportando el zinc durante los años protegiendo los vinos  en su crianza.

¡Los vinos se irán renovando, pero el zinc perdurará inalterable  viendo pasar  múltiples añadas!.

IMÁGENES UN AÑO DESPUÉS

M. Álvarez

CORROSIÓN BAJO TENSIÓN- CORROSIÓN GALVÁNICA

La corrosión bajo tensión (CBT)  es un mecanismo de rotura progresiva de los metales que se crea por la contaminación de un medio ambiente corrosivo y de una tensión de tracción mantenida. El fallo estructural debido a la CBT es muchas veces imprevisible y aparece tanto tras pocas horas como tras meses o años de servicios satisfactorios. Se encuentra frecuentemente en ausencia de cualquier otro tipo de ataque corrosivo. Virtualmente todas las aleaciones son sensibles a la CBT en medio de un ambiente específico y con un conjunto de condiciones.

las imágenes nos dan claro ejemplo de como pueden producirse las roturas por tensión, o bajo tensión. 

La tensión de tracción necesaria para la CBT está “estática” y puede ser residual y/o aplicada. El agrietamiento progresivo debido a tensiones “cíclicas” se llama “fatiga –corrosión” el límite entre la CBT y la fatiga-corrosión no es evidente a cada vez. Sin embargo, como los mecanismos que se provocan cada fenómeno son distintos, se separan y se consideran como mecanismos de rotura diferentes. EL SHOT PEENINGCONTROLADO ,  introduciendo una tensión residual de comprensión en la superficie del material, actúa sobre los fenómenos y puede impedirlos o retrasarlos.

Orígenes para CBT.

Residual= (soldadura( (estampación, corte, desgarro) (plegar, engastar, remachar) (mecanizado)

Aplicada=  (templado)(ciclos térmicos)(expansión térmica) (vibración)(presión)(carga muerte).

 Lo más importante es que la introducción de tensiones residuales de comprensión en la superficie del metal debida al shot peening puede ser una medida efectiva para impedir la CBT.

CORROSIÓN GALVÁNICA

La corrosión galvánica se representa cuando dos metales diferentes en contacto conectados por medio de un conductor eléctrico son expuestos a una solución conductora.   En este caso, existe una diferencia en potencial  eléctrico entre los metales diferentes y sirve como fuerza directriz para el paso de la corriente eléctrica a través del agente corrosivo, de tal forma que el flujo de corriente corroe uno de los metales del par formado.

Mientras más grande es la diferencia de potencial entre los metales, mayor es la probabilidad de que se presente la corrosión galvánica, debiéndose notar este tipo de  corrosión solo causa deterioro en uno de los metales, mientras que el otro del par casi no sufre daño.

 El que se corroe recibe el nombre de activo , mientras que el otro se denomina metal noble.

Todo proceso de corrosión necesita por lo menos una reacción de oxidación y una reacción de reducción .

M.Alvarez

JUNTAS DE DILATACIÓN, RÁPIDAS Y EFICACES ¿ PUEDE QUÉ UN TIMO ?

Así se promocionan, como algo fácil de instalar duradero y fiable. Juntas de dilatación que facilitan el trabajo a la hora de instalar canalones, capotas u otros remates que lo requieran.
los canalones son uno de los puntos más críticos de la cubierta que para más inri los proyectistas son muy dados a ocultarlos, es decir a integrarlos en los propios faldones a fin de que pasen desapercibidos, a estos les llamamos canalones interiores o de pesebre, a los demás canalones colgados.
la imagen nos muestra los dos tipos de canalón.

Canalón interior, canalón colgado
desnivel para canalón interior

Fácil es entender que si se produce alguna fisura, rotura o cualquier otro percance que reste impermeabilidad al canalón, el agua va a ir directamente al interior en el de pesebre mientras que el colgado caerá en libertad al exterior.
Los canalones van a funcionar como conductos que recibiendo toda el agua de los faldones la conducirán a las respectivas bajantes. Es evidente que tiene que soportar abundantes caudales  y por ello se han de diseñar con capacidad suficiente y de tal forma que puedan  evacuar sin riesgo todo el caudal que reciban, lo contrario significa disfuncionalidad.
generalmente los canalones suelen ser de chapa, evidentemente en las cubiertas de zinc o cobre se realizan con estos mismos metales.
En ambos casos, sean  interiores o colgados, los canalones requieren de un diseño que garantice durabilidad y perfecta funcionalidad que se basa principalmente en la estanquidad, aunque los canalones colgados no tengan el mismo riesgo, ellos se hacen para que funcionen, de lo contrario mejor no ponerlos.
De siempre han preocupado los canalones interiores y se han adoptado multitud de soluciones utilizando diversos materiales pensando siempre en la efectividad.
Para facilitar el desagüe, se hace el asiento del canalón con desnivel suficiente hacia las bajantes, aprovechando los puntos más altos para situar las juntas de dilatación, Tanto mayor sea la pendiente que tenga el canalón mejor va a desaguar, facilitándose a la vez la limpieza desviando a las bajantes todos los sólidos que pueda recibir.   Obligatoriamente los canalones van necesitar de soldaduras para resolver los encuentros entre chapas ya que se suelen fabricar mayormente en chapa de dos metros de longitud.
Por su situación, los canalones interiores tienen que soportar temperaturas  muy elevadas , que superan con  creces las de la cubierta, ello hace que estén sometidos a una serie de esfuerzos  mecánicos que hay que controlar. Lo que más le va a atacar son las dilataciones y contracciones que el metal resiste bien, cosa distinta son las soldaduras o los sellados tan recomendados.

detalle de junta de dilatación para canalón

Los flamantes estudiosos no han sido ajenos a este problema de la disfuncionalidad  de los canalones y conocen perfectamente  que se debe al trabajo físico mecánico al que está sometidos los canalónes a consecuencia del calórico que los ataca, ahí está la clave. De quienes pudimos aprender nos hubiesen enseñado a estañar debidamente, a hacer juntas de dilatación funcionales,  a cuidar la instalación de tal forma que el canalón pueda gozar de libres movimientos.  Pero para librarnos de la escasez de oficio y poder hacer igual los trabajos,  trabajan los inventores o alquimistas, que pronto nos dicen que una cosa va a durar 20 años porque lo soñaron.  Y ahí están las famosas juntas de dilatación que lo resuelven todo, hasta el punto que ni hace falta darle desnivel al canalón, si, el canalón puede tener desnivel cero que como la junta es plana el agua puede moverse al ritmo que quiera. Evidentemente esto ahorra mucho, pues hacer una junta de dilatación con el propio material, que es como se debe hacer, cuesta trabajo y hay que saber no poco. lo mismo ocurre con otro tipo de juntas que requeridas en diversos remates, pues nada, se resuelven con la mágica junta de neopreno que además se sirve en diversos colores y pasa desapercibida.  ¿ Alguien  puede creerse  que una banda de neopreno  de 3 mm. de grosor pueda acompañar en vida útil a una chapa de zinc? , igual sí pero, la realidad es evidente y lo que se ve en las imagen es solo una muestra  lo que sucede no pasando mucho tiempo

junta resquebrajada
Juntas inservibles
juntas reparadas

Es decir, que el neopreno adquiere rugosidades o deformaciones plásticas, se cuartea presentando fisuras y ello supone agravios costosos o imposibles de solucionar fuera de la retirada del canalón. Pues  dándonos cuenta de que las juntas ya no funcionan llega el alquimista con los engrudos de silicona y solución para un año si lo dura. En tanto las juntas bien realizadas con el propio material y debidamente estañadas siguen funcionando

M.Álvarez

Nota: texto e imágenes están protegidos por derechos de autor.

PLANIFICACIÓN, ESENCIAL PARA LA INSTALACIÓN DE UNA CUBIERTA DE ZINC

Planificación, esencial

Una buena planificación es indispensable para acometer la instalación de una cubierta de zinc. Se ha de tener en cuenta su grado de complejidad, su grado de riesgo . la complejidad depende de la configuración de la cubierta, podemos estar ante una cubierta sencilla. compleja o muy compleja, lo que podríamos denominar de complicación   baja, media, alta. Tendremos muy en cuenta a la hora de valorar la complejidad el acceso que tenga la cubierta, muchas cubiertas no cuentan con ningún acceso y por añadidura son extremadamente complejas, ello va a dificultar posibles intervenciones o exploraciones de mantenimiento. En cuanto al riesgo, hemos de valorar la exposición y la ubicación de la edificación, tenderemos también en cuenta  la calidad de la atmósfera reinante.  Pongamos por ejemplos zonas urbanas,   rurales,  arbóreas, montañosas, de alta montaña. De esta forma definiremos una escala de riesgo extremo, alto, medio, bajo.  Conocidas las escalas de riesgo y complejidad  se planifica detalladamente la instalación.  De esta forma obtendremos los mejores resultados.

La cubierta es una de las partes más importantes en la edificación , sin embargo se las presta demasiado poco interés.

A la vista de la gran cantidad de carencias que se vienen observando en las cubiertas, no cabe la menor duda de que se han realizado con escasos conocimientos, que por no saber, no se han planificado adecuadamente. Se echa de menos la falta de directrices básicas en la mayoría de los proyectos, dedican muy poco texto al apartado cubiertas.  Muchos  proyectos se completan con datos genéricos sin ninguna cabida en la obra a la que van destinados. Ello va a dar pie a eso de la “arquitectura del día después” a la improvisación, a los consejos del que con la palabra de “esto lo llevo haciendo muchos años” el instalador termina haciendo lo que le da la gana o como le da la gana con tal de salvar el presupuesto.
Ayudaría mucho el convencerse de un par de cosas, primero; que el zinc es perfectamente servible para acabar una cubierta y segundo; que es un metal y que responde como tal acusando dilataciones, oxidaciones, tensiones etc, es  muy vulnerable , sumando   que utilizamos   chapa demasiado fina.  Esto nos lleva a deducir que para manejar técnicamente la chapa de zinc hay que gozar de no pocos conocimientos.

Para la instalación de una cubierta de zinc ha de contarse con dos figuras principales que son el técnico y el instalador. En realidad el técnico debe ser instalador y  no necesariamente el instalador tiene que ser técnico.

El técnico instalador ha de tener conocimientos amplios de  física, química, geometría y matemáticas como mínimo.  Ello le permitirá   conocer internamente el zinc , conocer sobre  sus reacciones y el ulterior comportamiento del mismo, así como conocer la calidad de los adyacentes que se hayan de utilizar.  A la vez podrá calcular y desarrollar gráficamente cualquier tipo de remate que se le presente. Saber del oficio le va a permitir al técnico resolver cualquier  exigencia , realizando los detalles más apropiados que  se adapten a las vario pintas situaciones que en la obra se suceden. Conocidos todos los detalles y planificada debidamente la obra, es determinante la figura del instalador, pues él va a ser quien con su destreza, maestría y saber,  culminará la instalación siguiendo el plan previamente diseñado. El Técnico no puede ser ajeno a la instalación, pues ha de verificar escrupulosamente  la conversión en realidad de sus detalles. No podemos olvidar la figura del Arquitecto que previamente tuvo que verificar y aceptar los planes de ejecución.

Solo así se podrá realizar una cubierta con plenas garantías, que de haber cualquier fallo se identificaría de inmediato al autor para poner el consiguiente remedio, de lo contrario los fallos pueden producirse pero la identificación del culpable siempre es dificultosa y los remedios en la mayoría de los casos inválidos .

M. Álvarez

CURSO SUPERIOR DE ESPECIALIZACIÓN EN GESTIÓN DE OBRAS DE REHABILITACIÓN 2020

                        zinc-cobre (instalación)

Aún saboreando el éxito de la pasada edición, la Fundación Laboral de la Construcción de Galicia pone de nuevo en  marcha un año más el Curso Superior de Especialización en Gestión de obras de Rehabilitación.    Una magnifica oportunidad que acerca la Fundación Laboral de la Construcción junto con el Consorcio de Santiago de Compostela a facultativos, profesionales y técnicos del sector.

El curso se impartirá desde el 12 de junio hasta finales de noviembre próximo.   Consta de cuatro  módulos : Gestión administrativa, Gestión económica, materiales y técnicas, Instalación y eficiencia energética. Sin duda materias suficientes para cubrir una asignatura en cualquier Facultad en la que se formen Facultativos para la construcción, por el contrario se tocan casi de perfil.   

No falta en el curso el apartado que concierne a las cubiertas de chapa de zinc y cobre, en el que se darán  a conocer conocimientos empíricos y didáctica estrenada sobre el tan controvertido comportamiento estos metales en los últimos años

El curso se imparte por más de 30   profesionales y reconocidos expertos en sus respectivas materias.  Todos ellos coordinados por el    D. ÁNGEL PANERO PARDO. Arquitecto Coordinador en la Oficina Técnica del Consorcio de Santiago. Experto del programa ASIA-URBS de la Unión Europea para la cooperación internacional con la ciudad histórica y premio internacional Dubai internacional de buenas prácticas 2002, otorgado por el Cómite Habitat de las Naciones unidas CNUAH (Habitat) a la rehabilitación y recuperación urbana de Santiago de Compostela. 

Se puede consultar el dossier del  curso en el siguiente enlace:

https://www.fundacionlaboral.org/actualidad/noticias/fundacion/la-fundacion-laboral-y-el-consorcio-de-santiago-convocan-el-curso-superior-de-especializacion-en-gestion-de-obras-de-rehabilitacion-2020-1  

M. Álvarez

Repercusión del soporte en la cubierta de zinc

En la primera representación vemos la losa de hormigón, rastreles , tablero aglomerado y una lámina superpuesta sobre el tablero. Representamos unas nubecillas de vapor en la losa, ese vapor asciende hasta la cámara(espacio que queda entre la losa y el tablero) el vapor, al no tener salida se irá depositando en la parte inferior del tablero, destilándose la humedad   irá degradando progresivamente el tablero siendo cada vez mayor su higroscopicidad. Toda esa humedad que se concentre en el tablero terminará descomponiéndolo. Seguirá el vapor su camino  ascendente y se irá depositando entre la lámina y el propio tablero y aquí se seguirán produciendo condensaciones, quedando así el tablero atacado por su parte inferior y superior obteniéndose un resultado como el que se muestra en la siguiente imagen.

Tablero descompuesto bajo lámina “delta”

Caso contrario es la segunda representación, en donde vemos la cámara de aire que se encuentra entre la tabla y la losa está liberada por los huecos que quedan entre las tablas . nunca se producirán concentraciones de vapor en ese espacio, por tanto la tabla no acusará degradaciones y a la hora de recibir calórico en ese espacio no se generarán fuertes presiones aya que ellas podrán  disiparse por todo el espacio.

Hay que apuntar además que el tablero, por sus componentes, porta un Ph muy ácido, Muy por debajo de 5 y va a ser captor de electrones de los átomos de zinc. Si la chapa se pone en contacto con el tablero por algún medio acuoso o humectado este medio servirá de electrolito formándose así la pila entre la chapa y el tablero, cediendo electrones el átomo de zinc al medio ácido quedando el primero con carga positiva derivándose de hay la corrosión. (corrosión electrolítica) TENGAMOS PRESENTE QUE LA CHAPA SIEMPRE VA A ESTAR COMUNICADA CON EL TABLERO POR MULTITUD DE GRAPAS DE FIJACIÓN Y ELLAS SON PROPENSAS A LA HUMECTACIÓN. 

tirafondos corroidos
Tirafondos corroidos
Clavos oxidados

En el segundo caso de entablado de madera, siendo este de pino porta un PH entre 7 y 5, neutro o cercano, en esta situación los átomos de zinc estarán estables. Sí hay que cuidar de que la tabla no lleve tratamientos ácidos, mejor tabla sin tratar.
Este último sistema permite instalar el zinc directamente sobre el entablado, nunca se producirán fuertes presiones entre él y el soporte, precisamente por la separación de las tablas y la cámara generada entre ellas y la losa.

Nota: Todas nuestros artículos provienen de nuestras propias fuentes de investigación contrastadas con diversas investigaciones asociadas. imágenes y contenido están protegidas por derechos de autor.

PATOLOGÍAS EN LA HOJA DE ZINC

MUCHOS FENÓMENOS PODRÍAN SER EVITABLES.

Ese zinc que se vendió  como eterno, como inmejorable para las cubiertas, una  de las patologías  que mayormente  está acusando  son  corrosiones. Cubiertas con muy pocos años dejan ver  este fenómeno que termina llevándolas a la ruina total. Lo más sorprendente es que quienes tanto han promocionado la chapa de zinc “escondan la cabeza bajo el ala” y  no se pronuncien acorde con la realidad, con la realidad de lo que está sucediendo. Que nosotros sepamos, por parte de los fabricantes,  no se están dan razonamientos concretos a cerca del comportamiento de la hoja de zinc que en muchísimos casos se está viendo a lo largo de nuestra geografía. Los datos de cubiertas ruinosas que barajamos son tan suficientemente alarmantes que bien merece destinar tiempo a un estudio en profundidad a fin de dar con el origen de las patologías,  y no seguir cayendo en el error de prescribir cubiertas con sistemas que sabemos que no funcionan. Es incomprensible ver comos la demanda de la hoja de zinc  más que mantenerse  crece y se siguen utilizando los mismos sistemas de instalación que están conduciendo a la ruina a las ya realizadas. 

Imagen de chapa de zinc inservible a consecuencia de la corrosión (cubierta con pocos años de vida )

El ZINC, se viene utilizando a lo largo de la historia como elemento principal en cubiertas, antaño su presencia era mucho mayor en edificaciones representativas las que incluso se terminaban  coronando  con ricas  ornamentaciones de este material. En muchas de esas edificaciones aún se puede contemplar el zinc con el desgaste lógico del paso del tiempo, que además le aporta esa característica de color tan singular.

Lamentablemente tenemos que destacar en la actualidad lo evidente y es que con muy pocos años de vida, en ocasiones por debajo de los 5 años, el zinc se agota  acusando  patologías que no se dan así en las cubiertas más antiguas. Bien es cierto que hasta hace unos cuantos años, en nuestro país el empleo de la hoja de zinc en cubiertas era muy pequeño, se utilizaba en mayoría como complemento en otro tipo de cubiertas para resolver encuentros, para recogidas de agua, ornamentos etc, . Todo cambió y su utilización pronto  empezó a ocupar los primeros puestos, pasando muy por encima de los materiales tradicionales por nosotros empleados, pizarra, teja por ejemplo.

Es lógico pensar que nadie en aquellas épocas auguraba un  futuro ruinógeno, presente que estamos viviendo, ¿ o quizás sí ?. Sí o no, la realidad no deja lugar a dudas, son muchas demasiadas las cubiertas dispersas por toda nuestra geografía que traen de cabeza a sus propietarios o responsables, que empiezan dando escasa importancia a una pequeña humedad, pasando de reparar una pequeña gotera a finalmente   sentir verdadera impotencia, aquellos que les vendieron majestuosidades o no aparecen o se terminan culpando unos a otros o culpando a la atmósfera que lo puede todo. No nos circunscribimos  a construcciones ni a zonas  concretas, los fenómenos adversos se pueden dar en todo tipo de construcciones publicas o privadas, grandes y pequeñas, en el centro, en la montaña o en la costa, en la ciudad o en el rural, es decir, todas pueden ser   susceptibles de sufrir esos daños, la realidad así lo demuestra.

Sería de gran utilidad  que los  que,   alardeando de que llevan años en el sector se consideran expertos dando consejos por doquier, estudiasen, analizasen o simplemente leyesen para terminar  reflexionando   sobre esto del funcionamiento de las cubiertas de zinc. Muchas cubiertas se arruinan hasta el punto de deshacerse totalmente la chapa  y los autollamados “expertos” las conocen ¿cómo es posible que no sepan dar un diagnóstico razonando a lo que sucede con aquello que han aconsejado con tanta firmeza ? como son los soportes de tableros , las láminas de ventilación los adyacentes fabricados a propósito para las ventilaciones tales como  lagrimeros, beatas, cumbreras, laterales  etc etc. Todos estos adyacentes, complementos o como se les quiera llamar, a juicio de este autor, sirven más que nada para engrosar el presupuesto y obtener pingües beneficios económicos. O de lo contrario, ¿porque realizadas las cubiertas con tanto adorno se corroen? Lo peor de todo es que nadie sabe o no quiere decir cual es la causa que por otra parte es evidente. Si la chapa se corroe partiendo de la cara oculta es muy sencillo deducir que algo la está atacando, pues hasta ahora, que sepamos, el zinc tiene que ser ayudado por algún otro elemento para que despierte el fenómeno de la corrosión, esos elementos se utilizaron  en la instalación y se vendieron con todas las garantías, es más, sin ellos, a priori, no se garantizaría la durabilidad de la chapa. Claro, reconocer que los adyacentes son los que conducen a la destrucción significa apechugar con la culpa teniendo que asumir la recogida de lo que se hizo. Al final nadie se aclara, en la mayoría de los casos se termina derimiendo en foros judiciales.  

Convendría que los  fabricantes o sus filiales dedicasen tiempo al estudio de campo,  para así ver y llegar a conclusiones firmes    de porqué se producen de forma tan masiva ciertas patologías y prescribiesen soluciones efectivas, a menos para que nuevas cubiertas que se realicen se hagan con sistemas que estén lejanos de la duda.  

Una de las patologías que más se repiten son las corrosiones electrolíticas, en menos medida las roturas por tensión. En cualesquiera de los casos, una vez realizada la cubierta,   corregir estos fenómenos es sino imposible muy difícil.

Rotura por tensión
Rotura por tensión

Sabido es que las corrosiones electrolíticas se producen dada la formación de un pila entre el zinc y elementos generalmente interiores masivos como pueden ser los tableros, también nos hemos encontrado este mismo fenómeno en ausencia de tableros instalado el zinc directamente sobre una lámina. (de este fenómeno hablamos en otro articulo). Se puede llegar a atajar el problema cuando la corrosión se presenta puntual y se llega a tiempo, aunque son mínimos los casos. Por otra parte, las roturas por tensión se producen a consecuencia de dilataciones y contracciones de la chapa de zinc, cuando sucede este fenómeno suele ser  a consecuencia de obstáculos que no permiten los libres movimientos, generalmente son defectos de instalación. las roturas se producen mayormente en

las juntas alzadas cuando están realizadas a doble pliegue y  las chapas son curvas o de longitudes considerables, vemos un ejemplo de rotura por tensión en la imagen anterior. En la misma imagen se puede ver como se intentó reparar la rotura con estaño sin embargo de nuevo se volvió a romper. La reparación se hizo con absoluto desconocimiento del fenómeno limitándose a cubrir la grieta con estaño  para evitar la entrada de agua. Puede ocurrir que las roturas se lleguen a producirse incluso en las fijaciones y no las veamos, no deja de ser este fenómeno menos grave, pues se queda la chapa libre ofreciendo mínima resistencia al viento.

Rotura por tensión en la grapa de fijación (grapa fija)

 

Asociaciones de techadores repartidas por el resto de Europa, no son ajenas a los  problemas que se están dando en las cubiertas, principalmente de zinc, cobre y plomo.  (  https://www.nfrc.co.uk/blog/nfrc-blog/2016/01/20/corrosion-of-fully-supported-metal-roofing-the-situation  ) y están dando instrucciones firmes  para que se planifiquen bien las instalaciones y así poder evitar resultados tan negativos.

(ver imágenes)

Manuel Álvarez

 

REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE ZINC


¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones en cubiertas de zinc?

penoso es contemplar  el comportamiento de muchas cubiertas de chapa de zinc que con muy pocos años presentan un estado ruinoso. 

la chapa de zinc necesita de ulteriores transformaciones superficiales para rendir exitosa en el tiempo. la teoría confirma que,  no siendo acosado por la agresividad de materiales adyacentes el zinc  ofrece sus máximas prestaciones de funcionalidad y estética a lo largo de los años. Desafortunadamente la realidad difiere rebosante de la teoría.
Concebimos el ZINC como  duradero optimo para su empleo en cubiertas , que además da un aspecto singular    a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados, que se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables para cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo,  vamos asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas de agrietamientos ,corrosiones u otros. En Cumalsa,  hemos tomado en serio  estos fenómenos, tenemos la más magnífica de las  oportunidades, que es la poder  estudiar multitud de cubiertas utilizando como laboratorio el paso de los años, de hacer nuestros propios ensayos e ir llegando a conclusiones inéditas.  Imprescindible es  analizar  en profundidad para averiguar las principales causas y así poder configurar soluciones  eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y su soporte.

Así comienza la corrosión en la chapa, puntitos blancos dispersos que pasan desapercibidos y en realidad son perforaciones.

No acertamos a entender como nadie se atreve a hablar del nefasto resultado de muchas y relevantes  cubiertas,  que se han ido realizando siguiendo las pautas marcadas por “técnicos” incluso fabricantes e “instaladores” que presumen de llevar en sus  alforjas años  en el montaje. El caso es que los resultados son patentes y la necesidad de reparaciones abundan en demasía. Es complicado  de entender como el fenómeno de la corrosión, en muchos de sus sentidos científicos, es la principal causante de la ruina de la chapa hasta límites dificilmente en un principio sospechados, es decir: la destrucción integra del metal. No nos referimos a casos puntuales o aislados, no, se da la fatídica circunstancia de que abundan en demasía  repartidos por cubiertas de toda nuestra  geografía.

Los puntitos de la imagen anterior terminan con este resultado.

Con frecuencia venimos informando de una de las causas más evidentes que provocan  corrosión en la chapa de zinc atribuyendo la inestablidad mayormente a los soportes. Lamentablemente seguimos viendo como se continúan realizando cubiertas con el mismo criterio de instalación que las  que están en estado ruinoso. Es difícil de entender que  a la vista de corrosiones se llegue a cambiar una chapa utilizando el mismo soporte, o peor: poner una chapa nueva sobre la destruida. Esto nos puede llevar a pensar que la desconfianza se centra en el mal resultado de la chapa, por eso; cambiándola queda todo resuelto. Pero no, no es así, ya que al cabo de poco tiempo el desastre generalmente no solo reaparece, también se extiende.

El ZINC: hemos hablado hasta la saciedad de que el zinc  está perfectamente concebido para su utilización en cubiertas y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas  de zinc muy longevas y sin acusar más problemas extraordinarios que los típicos de cualquier techo. Quizá que por falta de mantenimiento, en algunas cubiertas  haya engroses de elementos sólidos sobre la chapa  o en los canalones, o algún ínfimo fallo en remates complicados.Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas  típicas de otros más preocupantes como pueden ser las roturas, soldaduras reventadas o  corrosiones, siendo estas últimas las más extendidas. Tanto unas como otras derivan generalmente de instalaciones deficientes. las roturas se producen principalmente  a causa de tensiones en la chapas consecuencia de obstáculos en la movilidad,las soldaduras revientan por estar mal realizadas o por utilizar estaño pobre, las corrosiones se producen a consecuencia de elementos que interaccionan con la chapa. Todo esto se podría evitar planificando adecuadamente la instalación. 

 

Es penoso ver  como en nuestra actualidad alguien se atreva a resolver reparaciones en cubiertas de zinc sin tener

corrosiones por tensión reparadas con estaño pero sin efectividad

 ni pajolera idea utilizando    siliconas , masillas, láminas asfálticas , pinturas de caucho, espumas de poliuretano u otros artilugios caseros.  No hay ninguna duda de que eso no funciona en el tiempo. Para acometer cualquier tipo de reparación primero debe analizar el origen del desarreglo, y así buscar la solución más eficaz siempre pensando en utilizar materiales nuevos,  si es preciso amputar en amplitud las zonas dañadas para realizarlas de nuevo.  

(Vista de diferentes reparaciones , corrosiones en la chapa y catas)

 

Vemos con frecuencia canalones unidos con elementos sintéticos al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno. Estos, por cierto, exageradamente caros, por lo que vamos viendo tienen una vida muy limitada . Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño resquebrajadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las optimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo , si  el estaño se resquebraja  es causa de déficit en la aplicación o aleaciones pobres. 
Cuando se acomete la reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar lo  que esta mal, sanear las zonas afectadas y empezar de nuevo con plegados o estañados  cueste lo que cueste, lo que nunca se debería  hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que se consigue  es agravar el acuciante problema. Ponemos  el  ejemplo al que se refieren las imágenes anteriores. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados , limpiamos y soldamos debidamente, así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que sí se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hacen de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas, Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas,  estamos en total desacuerdo con estos materiales para su empleo en este tipo de reparaciones,  sirven para lo que sirven, no para solucionar definitivamente problemas aplicándolos sobre la superficie de la chapa de zinc. 

Mención muy distinta merecen las corrosiones de la chapa, este asunto nos trae de cabeza, para entendernos, se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo en periodos de tiempo excesivamente cortos. No vemos que nadie  se atreva a hablar de este fenómeno tan frecuente, ruinoso  y cada vez más visible. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a ya muchas  cubiertas que acusan este fenómeno, pero el mutismo es total. La corrosión  es la  causa principal de ruina de un desproporcionado número de  cubiertas de chapa de zinc. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, trabajándola en unas condiciones determinadas y dotándola de un soporte compatible.

Cuando ocurre ese  fenómeno de las corrosiones , ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, eso sí, se dan  opiniones al gusto.  Pero sí hay causa , claro que la hay y curiosamente los   fenómenos atmosféricos o la polución ambiental, tan socorridos a la hora de emitir un diagnóstico son los menos incidentes. Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros vamos  viendo , son de interior a exterior, es decir, la contaminación procede de la cámara oculta esa que algunos dan en llamarle de ventilación, otros hasta se atreven a decir que con esa cámara el zinc está más fresquito.    Entendemos que algo se le ha ido de mano a alguien a la hora de aconsejar, a la hora de asesorar, pues el fenómeno de las corrosiones debería estas suficientemente estudiado y controlado. Multitud de instaladores han seguido y siguen a  pies juntos las recomendaciones de “expertos” que auguran que  una cámara de ventilación lograda a base de láminas magistrales es   como la taxidermia  para la chapa. bueno, también hay que añadir los  accesorios homologados del propio fabricante etc, etc.  con ello, ala, cubierta para toda la vida. Utilizando otros términos, muchas no llegan a la primera comunión que antes se hacía a los 7 años  y nadie se atreve a   hablar de la enfermedad que las  va mutilando. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros y chapa, utilizando las patillas  (grapas) de marca u otros accesorios siempre de la marca, no tendría  que haber  problemas. Pero el resultado, en demasiados casos,  es exageradamente distinto y eso se ve. Lo más lamentable es  ver la impotencia de los sufridores que no encuentran sosiego a la hora de pedir información .

¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿ cabe solución a estos problemas? Las causas, en su mayoría  son conocidas, las soluciones lamentablemente son bastante complicadas,  acudiendo a tiempo cabe poder  conseguir reparaciones eficaces.

Remitimos al interesado en conocer este fenómeno a nuestro apartado técnico. En el  abundamos sobre este fenómeno de las corrosiones y su origen. (ver imágenes ).

CUMALSA. SL

Corrosión del zinc, datos

CORROSIÓN DEL ZINC.

Se entiende por corrosión, la destrucción de los cuerpos metálicos por acciones de agentes externos, persista o no su forma.

Una de las principales causas de ruina de  la cubierta de zinc es la corrosión de la chapa.

  El material, tanto el de acabado natural como el pre-patinado se presentan en el mercado con las máximas garantías. Por tanto, en principio, si sufre alteraciones son consecuencia de factores externos que han de tenerse en cuenta previa a la instalación y durante la misma.

El zinc, instalado en sitio adecuado y de forma optima no tendría por que dar absolutamente ningún problema.  Se pueden ver cubiertas  con muchos años al igual que ornamentos que siguen cumpliendo su cometido, de modo que  habrá que analizar el porqué de algunas alteraciones en cortos periodos de tiempo. Algún conocido fabricante en sus recomendaciones iniciales incluía: ” Consecuencias de la mala comercialización o instalaciones provocan alteraciones importantes en el conjunto de las obras. Debido  la naturaleza química del producto, las malas condiciones de almacenamiento o transporte pueden causar alteraciones importantes en las acabadas. Las posibilidades de transformación obligatorias requieren de equipos, consejos y experiencias precisas” . 

Quiero Precisar que algunos  fabricantes poco se ha preocupado de que  sus recomendaciones se tuviesen en cuenta ya que de lo contrario posiblemente no estaríamos asistiendo a tantas  cubiertas en estado ruinoso, que precisamente se hicieron siguiendo también recomendaciones de representantes de esos mismos fabricantes. Por si no se entiende el párrafo: Se daban unas recomendaciones muy severas para el almacenamiento, por el contrario para la instalación no se tenían en cuenta, todo se resolvía con una lámina especial, variopintos accesorios etc, etc, Eso sí, con sello de la casa es decir “homologados” y adornados con unos precios supra . Y si no se hacía así, es decir, gastándose un pastizal, la cubierta no tenía garantías. ¿Y ahora que?;  cubiertas que realizadas así, con todas las majestuosidades, se vea que el zinc se descompone, se corroe, que hay que retirarlo ¿Cual es la respuesta? Pues muy simple, que se hizo mal, que se planifico mal,  lo que se vendía como inmejorable solo obedecía a intereses económicos. ¿Y si tenemos que retirar la cubierta la volvemos a realizar igual, o buscamos otro sistema? No estaría de menos que quienes a más le interesa la venta,  esos que van sacando novedades cada vez más novedosas  primero nos ilustrasen de como puede llegar el zinc al extremo de ser inservible, de pudrirse para luego darnos el consejo  de como hacer una nueva  instalación con garantías. Porque si la volvemos a realizar igual,el resultado ya lo conocemos. Claro, como hay que cambiar el sistema, eso supone reconocer que el anterior no era el indicado que sin embargo se vendió como el mejor.  Reconocer  supondría hacerse cargo y por eso es mejor dejar  que cada cual se las arregle como pueda. 

Sin duda y a primera vista, uno de los fenómenos que más pudieran  agredir al zinc son los atmosféricos, pero no por ello hemos de pasar por alto  otros que pueden resultar más agresivos y que también los manejamos para su instalación,  tales como los complementos que se hacen necesarios para la optima instalación de la hoja de zinc. De hecho, la mayoría de las cubiertas que manifiestas patologías graves, ellas vienen producidas desde el interior. Es decir, se generan en la cámara oculta, esa cámara que tan de cabeza trae a los alquimistas que se han hocicado en resolver el problema generando láminas de separación, incluso imprimando el zinc por su cara interior, todo al objeto de que no le ataquen los fenómenos que en esa cámara se producen. Lo cierto es que algo sí se va logrando y es más que nada dar opciones para otros pocos años y todo basándose en los ensayos de laboratorio. ¿tan difícil es reconocer  como trabajaban aquellos que pudieron ser nuestros maestros, es decir, que instalando la chapa sobre un simple soporte compatible consiguieron que aún podamos disfrutar de la belleza de muchas cubiertas centenarias. ¿ Que está ocurriendo para que en la actualidad la mayoría de las cubiertas de zinc estén dando problemas principalmente de corrosiones ? Preciso que la mayoría de las corrosiones tienen su origen en la cara interior de la chapa de zinc, entendiendo esta como la cara oculta que es la que más protegida esta, pues ella no se siente atacada por los meteoros ni por otro fenómenos agresivos que se dan a la intemperie. 

La corrosión puede manifestarse de interior a exterior o a viceversa, lo que significa que puede provenir de orígenes  totalmente distintos.  La atmósfera esta mucho más contaminada en nuestra época actual que hace 50 años, contra esto poco podemos hacer, pero a sabiendas del riesgo se deberían de tomar debidas precauciones. Sabemos que el zinc se comercializa en diferentes grosores, para cubierta se pueden considerar desde 0,65 mm. a 0,8 mm.   Conociendo las propiedades naturales del metal, podemos concluir en que la chapa por sí sola no terminaría siendo muy longeva, pero sí tiene esa particularidad el zinc  es la de auto-protegerse. En contacto con el aire seco el zinc se conserva  a temperatura ordinaria. En el aire húmedo se cubre de una película gris, que preserva las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una capa de hidróxido y metal; al cabo de algún tiempo toma color blanquecino por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado. Este se adhiere bien, pero es soluble al agua que contenga anhídrido  carbónico y amoniaco.  La oxidación del zinc es tanto mayor cuanta más grosera es su estructura cristalina. Como  producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad, la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

El hierro que queda al descubierto puede ser causa de que se acelere la destrucción de una cubierta de zinc.

Si tenemos en cuenta que la capa de protección  se crea desde el propio metal en su superficie, es fácil despejar que la chapa pierde grosor de metal virgen y  por tanto densidad y resistencia. Si la atmósfera es agresiva (dependiendo de la zona en que esté situada la cubierta) y habida cuenta de que las tolerancias permitidas en los grosores pueden irse a la baja,  se debería de emplear un zinc más grueso dentro de la escala. Por otra parte, sería muy conveniente el dar pendientes pronunciadas a los faldones, de esta manera la cubierta de va a auto-limpiar, la fuerza del agua de lluvia va a arrastrar en su recorrido los depósitos sólidos que pueda haber almacenados sobre la chapa.

 En algunas  situaciones tienen alta importancia  fenómenos tales como la descomposición de los vegetales. El leñoso o celulosa que componen casi toda la sustancia sólida de las plantas, se descompone en el aire húmedo absorbiendo oxigeno , desprendiendo un volumen de ácido carbónico igual al del oxigeno absorbido , dejando sobre las cubiertas una materia llamada mantillo, compuesta de mucho carbono y poco oxigeno e hidrógeno . Esta descomposición es lenta y se verifica en el oxigeno del aire, el hidrógeno de la sustancia vegetal se une con el oxigeno del aire para formar agua y un cantidad proporcional de oxigeno de aquella se desprende combinada con el carbono , debiendo quedar entonces un exceso de este último.  

Tanto más escasa sea la pendiente. más posibilidades  hay  que se vayan creando depósitos sólidos que pueden contener esas sustancias  agresivas, por otra parte son altamente higroscópicos  y puede activar la corrosión del metal.  Tal efecto destructor, que sobre las superficies metálicas opera el moho u orín producido por la humedad y el ácido carbónico contenido en el agua, en contacto con el zinc

zinc descompuesto 6 La oxidación de los metales, principio y agente de su corrosión, es tanto más activa cuanto mayor es el grado higrométrico y más elevada la temperatura., y se acelera rápidamente por acciones galvánicas que consumen rápidamente el metal. Tales causas son las principales que se han de procurar  evitar o contrarrestar. La acción galvánica no solamente se  produce entre metales distintos: partes distintas de un mismo trozo de metal pueden estar suficientemente separadas en la serie electro-motriz, debido a diferencia de densidad etc.

Ante la imposibilidad de proyectar   fuertes pendientes, se debería de acudir a una chapa de más grosor y  no estaría de menos el hacer limpiezas periódicas de la cubierta durante los primeros años de vida ya que pueden acumularse residuos sólidos, ellos pueden contener elementos que lleguen a combinar negativamente con la chapa de zinc. Por otra parte, empleando chapa de más grosor, sera mayor el espesor una vez creada la pátina pátina. la pátina es la que definitivamente va a proteger la chapa. 

Otro factor importante a tener en cuenta es la proximidad de chimeneas de calefacción u otras  que emanen gases de combustión  de gasóleo, o industrias cercanas que puedan emitir gases contaminantes para el zinc. Se ha alertado mucho a cerca de las chimeneas instaladas sobre las cubiertas de zinc, sin embargo  no esta totalmente demostrado que todos los gases de combustión agredan al zinc ya que nos hemos encontrado en situaciones en las que residuos de gases terminan depositándose sobre la chapa creando ellos mismos una capa de protección.
En la imagen podemos ver chapa de zinc cubierta totalmente cubierta de oxido a consecuencia del gas de combustión de gasóleo que desprende una chimenea situada en la cubierta. la chapa esta funcionando perfectamente después de 19 años. Viendo esto se puede concluir que no siempre el zinc es atacado por los gases como se viene afirmando categóricamente. 

 


En breve trataremos sobre la corrosión procedente de la parte interior. (VER IMÁGENES)

CUMALSA, SL

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