CORROSIONES EN LA PLANCHA DE PLOMO

Por Manuel Álvarez 

PODRÍA SER ETERNO Y ASÍ LO DEMUESTRAN MUCHOS OBJETOS ENCONTRADOS.

No es la plancha de plomo un producto que en la actualidad se emplee ampliamente en cubiertas,  los metales más empleados son la chapa de zinc o plancha de cobre.

En la actualidad, el empleo del plomo, va más destinado a la rehabilitación de cubriciones realizadas de muy antiguo u otras   que por su singularidad lo requieren, bien para las propias cubiertas o para la protección de ornamentos cornisas u otros muy escogidos.

Siempre hemos entendido el plomo , por sus características, como  uno de los más duraderos, ello a juzgar por la longevidad que presentan la mayoría de las cubiertas realizadas con este metal.

Nuestra larga trayectoria, el movernos por infinidad de lugares  nos da  esa gratitud de poder ver de primera mano comportamientos en los metales de cubrición que en la lejanía nos podian parecer hasta imposibles. Mantenemos de siempre que   el mejor laboratorio de ensayos es el tiempo.

Solo hace falta el paso del tiempo, inquietudes y buenos conocimientos para llegar en muchos casos a conclusiones firmes.  Poco o nada habíamos deparado en la investigación del plomo mas allá de conocer lo básico con datos muy vagos . A la vista de algunos resultados nos hemos dado cuenta de nuestro exagerado ayuno en el conocimiento y comportamiento del plomo en cubriciones,  en el catastrófico resultado que puede llegar a dar.    Lo he dicho antes, lo vemos como uno de los mejores. Vamos llegando a importantes conclusiones, en la mayoría de los casos, ocurre también en otro tipo de cubiertas, concluimos en que la causa principal que lleva a la ruina a los materiales es el desconocimiento absoluto a la hora de instalarlos.

 Nunca nos  hemos  atrevido a hablar del posible comportamiento negativo del plomo, pues los datos  que hemos  ido teniendo hasta la fecha han sido muy escasos,  siempre que hicimos alguna intervención en este tipo de cubriciones la impresión ha sido buena y no nos provoco a profundizar en el estudio.

Recientemente hemos realizado una intervención en cubierta de plomo que nos alarmó, pues la corrosión, lo que nunca imaginamos, fue  de tal gravedad que termino arruinando completamente la cubierta y afectando sustancialmente al soporte. Imaginémonos una cubrición con un soporte hecho a conciencia, podíamos decir que hasta exagerado, realizado con los mejores materiales, materiales que conocemos y los entendemos de alta calidad. Podríamos decir que el soporte sin más podría resolver la impermeabilización por muchos años, lo paradójico es que se instaló plancha de plomo para asegurar fielmente la cobertura. Tratándose de un espacio noble, que mejor que el plomo para cubrirlo de perpetuo . Lamentablemente el plomo, en pocos años se destruyo y de no haber acudido a tiempo hubiese terminado de destruir el magnífico soporte y hasta los elementos estructurales, a los que afecto gravemente. En este caso, el material que se consideraba tenía que llegar a viejo no paso ni la adolescencia.  Nació gravemente enfermo, pero eso nadie lo sabía. Apelamos mucho en nuestros artículos al término desconocimiento.     llamamos desconocimiento, a desarrollar sistemas constructivos sin tener contrastado su comportamiento. Hacer las cosas con la ceguera de que como los materiales son buenos sirven para todo no siempre da buen resultado.  

soporte descompuesto

El fenómeno no puedo ser  más interesante. Ello nos ha incitado a hacer una investigación a fondo de los elementos causantes. Hemos realizado un minucioso trabajo de investigación basándonos  en el comportamiento físico-químico del plomo en combinación con cada uno de los elementos que conformaban el soporte. A resultas de una combinación de elementos empleados de la máxima calidad de lo que a priori se podía entender como una cubrición eterna, con garantías absolutas de impermeabilidad, Nunca nos lo hubiésemos imaginado, lo  que puede ocurrir cuando se combinan algunos elementos metálicos y no metálicos, o se hace una instalación basándose en que al ser el material tan bueno, hágase como se haga va a rendir. El resultado es puramente imprevisible , ni  llegamos a pensar, ni acertamos a entender   como ciertos   fenómenos tan simples puede acabar destruyendo un metal del que se han encontrado restos de miles de años enterrados y en perfecto estado. Podemos poner el simple  el ejemplo visible de  los estanques de las fuentes en el Real sitio de la Granja o su empleo en el palacio de Carlos V en Granada  . La realidad, como siempre, nos termino mostrando la parte más negativa de algo que tenemos por muy bueno.pero no por él, no, provocado por los adyacentes.  Todas nuestras conclusiones nos hacen inclinar hacia lo mismo , no es el culpable de la ruina el material finalmente empleado, que va, es el desconocimiento a la hora de planificar la instalación.

Nos encontramos en la actualidad con proyectos escasamente definidos, con exclusivamente datos de instalación genéricos,  a poco que se hurgue en la física y aun siento profanos se llega a entender que van a fallar. Cuando esto sucede, cuando no se definen bien los sistemas obligatoriamente quedan al albedrío del que tenga más “labia” para convencer de lo que más que nada a él le interesa y de hay pueden derivar los males. Es inconcebible que un material como es el plomo llegue a corroerse hasta el punto de quedar inservible en muy pocos años y haya   que atribuirle la culpa a  instalación deficiente.

El trabajo de estudio que hemos realizado se basa, como todos los que presentamos, en un minucioso estudio que concluye en deshilar los motivos reales por los que el plomo llega a corroerse hasta tales extremos que lo dejan sin ninguna posibilidad de reparación .

 Nota: Para la recopilación delos  datos que nos han llevado a esta publicación  se han tenido en cuenta varios trabajos en obras perfectamente identificadas.

Por la importancia que creemos que tienen nuestro trabajo de investigación realizado en este caso, tenemos un amplio reportaje a disposición de los interesados en nuestro departamento técnico.

CUMALSA, S.L.

 

EL ZINC POR DENTRO

PROCESO DE FABRICACIÓN DE LA HOJA DE ZINC

EN CUMALSA, dentro de nuestro afán por conocer los materiales que empleamos en  cubiertas. Por diversos motivos nos estamos adentrando, un poco más que en otros, en el zinc. Por ello aprovechamos  todas las oportunidades que se nos presentan a diario, cada vez con más frecuencia, para escudriñar a fondo en el comportamiento de un material tan utilizado como es el zinc. Son muchas las demandas de información que recibimos a cerca del comportamiento de la hoja de zinc, es mucho también el tránsito que se hace por nuestra Web en busca de todo aquello relacionado con el comportamiento de la chapa de zinc y nuestra opinión por el periodo de vida útil del material.  En todas nuestras opiniones al respecto ofrecemos la información más veraz que extraemos de nuestras investigaciones.

Nuestro empleo del zinc en cubiertas no es ocasional, ni reciente, data de muchos años y ello nos permite hablar con certeza de los resultados, si bien para asimilar algunos fenómenos visibles hay que contar con conocimientos amplios en el campo de la química o de la física. Puede parecer inverosímil pero, el zinc  tiene un comportamiento vivo respondiendo fielmente  ante los agentes  y fenómenos que  lo rodean.

Pocas veces hablamos del material como tal y menos del proceso de fabricación de la hoja de zinc, pero para reforzar nuestros estudios si estamos vigilantes  ante los métodos y procesos de fabricación que se emplean , ello nos lleva a visitar las industrias. Por parte de algunos fabricantes hemos encontrado muchas reservas a la hora de hablar de los procesos, tantas como que igual hasta se despachan con que son secretos de empresa . La información, en la mayoría de los casos, se limita a: aquí se funde, por allí sale, allí se lamina y más allá se recoge inmaculado. Después  una bolsita  con algún catálogo  de cosas bonitas y ya sale uno mas que  ilustrado, endiosado o idiotizado.

Contamos en España con una industria de Vanguardia que es ELZINC”   Asturiana de Laminados. En una primera ocasión que visitamos la fábrica, desde nuestra ignorancia en ese campo, hemos obtenido muchos datos relevantes que nos estimularon para seguir profundizando en nuestros estudios. los resultados nos van obligando a saber más sobre todos los procesos de fabricación, ello nos lleva a realizar nuevas visitas incluso a intercambiar información. Recientemente hemos realizado nueva visita a la Industria “EL ZINC” ya con más conocimientos por nuestra parte, hemos podido comprobar el dinamismo en la investigación y esfuerzo por sobre mejorar el producto terminado,   incluso la   puesta en marcha de novedosos productos hasta ahora, al menos en nuestro país, totalmente desconocidos que amplían la gama contribuyendo a ampliar el abanico del empleo del zinc en construcción.  Tuvimos la magnífica oportunidad de visitar desde el “sótano” hasta el “tejado”, debatir incluso sobre los procesos de fabricación y ver los exquisitos controles de calidad en sofisticados laboratorios. Al final de despedida, un abrazo de cortesía.

Con frecuencia hablamos de ciertos resultados negativos de la chapa de zinc, precisamente siempre atribuimos la negatividad a adyacentes, tales como los soportes. Conociendo a fondo la fabricación como a la que nos hemos referido, nos afianzamos aún mas recomendando su empleo.

Manuel Álvarez

INSPECCIÓN DE CUBIERTAS

En cumalsa, s.l. contamos con un departamento cualificado  que se encarga de informar técnicamente del estado de cualquier cubierta de chapa de zinc, cobre, plomo o pizarra.  Informamos basándonos en nuestros propios conocimientos, investigaciones y estudios científicos, contrastados con diversa documentación asociada.

Nuestros estudios respecto al comportamiento de los metales zinc, cobre y plomo, se están teniendo  en cuenta en algunas  universidades y se utilizan en sus facultades de ingeniería mecánica.

La cubierta es esencial en cualquier edificación; hay una  extensa oferta de materiales que están a disposición en el mercado, pero no todos ellos vienen acompañados de un código que regule su empleo. La mayor parte de las veces nos guiamos por”profesionales” o divulgadores categóricos que juegan a asesores e informan a su antojo, a provecho de su bolsillo . No  son pocas las incógnitas que se plantean a la hora  de planificar una cubierta y mucho mayores cuando se trata de acometer una reparación.

En Cumalsa, s.l. informamos y asesoramos de forma veraz, basándonos en los datos  que vamos consiguiendo  en multitud de  estudios científicos  que día tras día realizamos y contrastamos, además contamos con nuestro propio laboratorio de ensayos metalográficos , lo que nos permite estar al día en el comportamiento y evolución de los metales instalados en cubiertas. 

El empleo de un material  desconociendo  las propiedades y comportamiento del mismo en el tiempo  pueden desembocar en ulterior ruina,   que se podría evitar conociéndolo a fondo y haciéndolo acompañar de   adyacentes adecuados.

Del comportamiento en el tiempo de algunos materiales de cobertura deberían informar los fabricantes o distribuidores, pero utilizan demasiado poco tiempo en informar más allá de las virtudes. Si a la postre resulta ruina,   no tienen escrúpulos en tildar   de incompetente o incurioso al instalador que en parte sigue unas directrices marcadas por quienes venden los materiales,  demostrado está que poco les debe importar el resultado. Lo que importa es vender.

Trabajamos con materiales que van a estar de perpetuo expuestos al ariete demoledor de la atmósfera , por eso  el mejor laboratorio de ensayos  es el  paso del tiempo y también quien termina definiendo   su comportamiento. Para tener un conocimiento aún no pleno y así poder informar con relativa seguridad,tienen que ir pasando  muchos años manteniendo la constancia en las investigaciones, hay que observar periódicamente  muchos trabajos para tímidamente ir viendo su  evolución positiva o negativa.

En CUMALSA, S.L. solo podemos presumir de  11 años como empresa,  pero   arrastramos   mas de 40 años en este fascinante mundo de las cubiertas. Tras muchos tipos de estudios que nos van aportando pequeñas evidencias, algunas con mas contundencia que otras.Después de poder ver y realizar cubiertas en toda la geografía y en las más diferentes situaciones, ello nos va permitiendo extraer esos datos tan necesarios para  asesorar de forma veraz, con absoluto rigor y amplio  conocimiento. Las cubiertas, más las metálicas, tienen un comportamiento dinámico, suele ocurrir que lo que un día damos por sentado nos sorprende poco después con un comportamiento totalmente distinto. 

Resulta sorprendente ver como se recomiendan o se hacen ciertas algunas informaciones sin el más mínimo razonamiento científico,  las que pretenden que creamos  como ciertas por el simple adorno  de “llevamos “x” años en el sector” con imágenes de obras creídas como relevantes  u otros artilugios de marketing.   Los años por si solos nos envejecen   no nos  hacen sabios,  pero son imprescindibles para el saber , pues sin el paso de ellos no se podría saber con certeza la durabilidad de muchos materiales, no se puede decir que un material va a durar  30 años si no  se cuenta con precedentes similares.  Pero, ¿ y qué pasa cuando lo que se  presume que tenía que durar 30  no llega a los 12 a los 10 0 a los 6  y se sigue informando en la misma línea que cuando se recomendó ? Pese a lo que pese, no podemos dejar de decir que recibimos muchas solicitudes  demandando información sobre cubiertas que están en estado ruinoso  llevando muy pocos años realizadas. Añadimos,  en el 99% de los casos las cubiertas que visitamos están en estado agonizante que ya viene de largo, pues rara vez no nos encontramos reparaciones anteriores, reparaciones que sin duda, las que nosotros vemos, contribuyen más a grabar el problema que a resolverlo.

¿ No es vergonzoso ver como cubiertas realizadas con materiales caros, que se venden como de la máxima calidad y se realizan con los consejos algunos meros alquimistas,  al poco tiempo de estar instaladas hay que repararlas, desmontarlos o desesperadamente aguantar?  Lo más grave es que pocos o muy pocos nos atrevemos a razonar científicamente las causas,  y aún más grave aun atreverse a reparar sin el más mínimo escrúpulo, aplicando masillas, láminas asfálticas, pinturas Etc, Etc. A mínimo que pensemos, ¿ como se puede reparar definitivamente un material cuando  para la reparación se utilizan elementos que se sabe a ciencia cierta que duran  menos que el  que se está reparando, claro, de ahí viene que las  reparaciones se vayan sucediendo año tras años hasta que ya no hay remedio. 

Como venimos diciendo,  no es una cubierta, no, son muchas y repartidas por toda nuestra geografía, las que están dando problemas, ¿ Pero si se han realizado con las máximas garantías, siguiendo las recomendaciones de expertos , siguiendo nítidas prescripciones técnicas, cual es la causa que obliga a la ruina ?

Un par de apuntes gráficos. Observemos la siguiente imagen , se trata de una cubierta  de zinc, una chimenea que despide gases de combustión de gasóleo, lleva 15 años instalada y ningún problema. ¿como se explica que eso de la agresión de los agentes externos? puedo asegurar que es inaguantable mantenerse cerca de la chimenea cuando está en funcionamiento, pues el sulfuro que desprende intoxica

El siguiente ejemplo: se nos permitió hacer una cata en una cubierta que habíamos realizado muchos  años atrás, está la chapa de zinc instalada sobre entablado de madera de pino, la humedad a la que esta sometida la madera oscila entre el 60 y el 68%, hasta el punto de haberse corroído totalmente muchos de los clavos que fijaban las tablas, la chapa de zinc esta en perfectas condiciones. Viendo esto ¿ como se explica la teoría de la necesidad “imprescindible” como mantienen algunos, de que en una cubierta de zinc es imprescindible que la chapa este ventilada por su parte interior? sí , se recomiendan láminas magistrales,  de esas mismas que algunas  para hacerlas más llamativas las identifican nombrándolas con la cuarta letra del alfabeto griego. “DELTA” ¿Como se puede aseverar que la tal lámina garantiza la ventilación interior de la chapa, aún estando ayunos de conocimientos sobre aerodinámica se puede concluir de que tal aserto es categóricamente falso. 

Chapa de zinc después de 15 años, con chimenea de combustión de gasóleo pegada

 Nunca nos hemos querido  poner en duda la calidad de los materiales empleados en cubiertas, ni tan siquiera la falta de empeño por parte de los instaladores, pero si la cubierta no funciona,  ¿ qué es lo que ocurre? podemos decir que hay un déficit manifiesto de información y un importante ayuno de oficio a la hora de trabajarlos , eso puede obedecer a intereses que a la larga terminan volviéndose en contra para todos, sobre todo para el que tiene que padecer las consecuencias directas y correr con los gastos de las reparaciones llenas de incógnitas.  

 no tengo  ningún reparo en reconocer que en  tiempos  iniciales  he dado algunas informaciones rozando lo erróneo ,  la ignorancia inicial me permitió comulgar con datos genéricos que, como a todos,  me fueron  proporcionando los intrépidos vendedores, que por la novedad y  a golpe de catálogo conquistaban hasta a los más prestigiosos prescriptores. El objetivo: que se prescribiese la marca y a poder ser también los adyacentes que las mismas firmas, intermediarias,  se encargan de comercializar. Bien es cierto, que cuando se hacen reclamaciones ante la sorpresa del comportamiento de algunos materiales, los suministradores culpan de incuria al instalador. Sí, el sufrido instalador, que si compra mucho  se le venera y promociona. Es de Ley, si el material tiene comportamiento adverso, tiene que recoger  la culpa quien  lo vende, asesora sobre él y dicta adyacentes determinados, sin descartar al ignorante aplicador.

   Nuestro día a día, nuestra preocupación, nuestros conocimientos, también nuestra inquietud, nos ha despertado y hecho escudriñar y así podemos permitirnos el  aproximarnos a la realidad y sencillamente comprender que la mayoría de las informaciones  al uso, muchas de ellas ,  ni  son veraces , ni están contrastadas para promocionarlas como ciertas,   mas bien están orientadas más a vender que a informar. 

Es sorprendente  ver como se reparten catálogos, casi libros de muchas hojas, llenos de detalles de instalaciones que muchas veces, sencillamente son imposibles de llevar a la práctica. Hartos estamos de ver páginas Web  y catálogos con las más atractivas imágenes, de vídeos de cubiertas  los que se hacen apetecer hasta por sus   músicas casi celestiales. Pero a la hora de querer informarse de cual es el comportamiento físico químico o  mecánico del material en el tiempo, nada de nada,  hay  que conformarse con las generales de la “ley”, densidad, color, algunos coeficientes, llevamos años en el sector y  poco más.  Como ejemplo: Se ha llegado a recomendar, por los propios fabricantes,  canalones de cobre, o de zinc,  unidos con elementos sintéticos garantizando su estabilidad en muchos años pasando por alto la soldadura de estaño, que en la cubierta de zinc es imprescindible la ventilación.  cada cual que piense lo que quiera. Instaladores que  siguen  manteniendo a pies juntos que algunos metales, como el zinc,  necesitan de una cámara de ventilación interior,  pero no se matiza el porqué y esto incluso lo dicen algunos empresarios de la instalación, que lo avalan con lo de llevamos 40 años  en el sector o nos hemos creado en el año x, Llegando a recomendar que si se pone chapa de cobre sobre madera esta ha de ser compatible con el cobre (roza la imbecilidad , solo hace falta darse cuenta que las madera se suelen tratar con sales de cobre) pero sí, lo hemos visto como consejo en algún sitio de esos de llevamos años en el sector, realmente patético. (Empresarios que incluso promocionan algunas de sus obras como que están hechas con sistemas de junta alzada cuando en realidad están con junta de listón. Con certeza podemos aseverar que no es de extrañar puesto   que ni han pisado las obras).  Eso sí, parece que todo está resuelto con esas cámaras de ventilación que son mejores o peores dependiendo de donde le venga el aire al que las promociona, no al que las vende, es que lo de tantos años en el sector da para mucho. Y digo yo:  ¿cual es la diferencia entre las buenas láminas y las menos buenas? es de sospechar que la diferencia está  en el precio y la afinidad que se tenga con el distribuidor. Se supone que todas  han de reunir garantías de durabilidad sea de la marca y modelo que sea. Lo lamentable es que cuando aparece el infortunio nadie sabe nada y se vuelven locos buscando las más estúpidas justificaciones. Sería de agradecer que algún fabricante o instalador de esos que aconsejan a pies juntos  aclarase el porqué de las corrosiones  de las chapas de zinc y a que se deben, ¿cuales son los fenómenos químicos o físicos que las provocan?

Claro, que si se habla de otras fórmulas de soporte, se va al garete el negocio de las láminas fantásticas y las patillas especiales y homologadas como han llegado a decir. Lo curioso es que en mayoría y desde siempre, en países con solera en el empleo de estos materiales, se utilizan soportes compatibles. Se conocen cubiertas metálicas centenarias que han resistido el ariete demoledor del tiempo. Nos gustaría conocer alguna, centenaria o de medio siglo, que  esté instalada con láminas de ventilación  de esas llamadas “vapozinc” “lamina delta” Como se las suele vender como láminas de ventilación,  serviría de  mucho que se nos ilustrase con unas breves nociones de aerodinámica haciéndonos saber como  se mueve el aire en esas cavidades, a la vez y ya para completar diciéndonos con que fórmula mágica cuentan   esas láminas para no sufrir degradación en el tiempo. Vamos a ser claros,   las famosas láminas requieren de más fe que la creencia en  los mandiles virginales.  A los pocos años, al menos en las cubiertas que hemos levantado, el resultado está a la vista y la palabra es INSERVIBLES por pura degradación.

 Pocas veces hemos visto imágenes de cubiertas ruinosas, pero las hay y muchas. ¿ si trabajamos con tanta eficacia y tantos conocimientos, como suceden tantos percances? 

Manuel Álvarez

 

PROPIEDADES DEL ZINC

Por Manuel Álvarez.

Según Cohen, el zinc es un metal metaestable, es decir, que todas sus constantes físicas y mecánicas hasta ahora determinadas exceptuando su peso atómico, se refieren a sistema indefinidos. La modificación que se forma después de trescientas treinta y seis horas de calefacción en solución saturada de sulfato de zinc, de densidad 7,102, sólo se convierte  muy lentamente en la estable a la temperatura ordinaria, Según Benedick, además del punto de transformación a unos 340° tiene otros segundo análogo a unos 170°.

Se ha dicho del zinc que es un metal trimorfo: el zinc “x” existiría hasta 170°,  el zinc “b” de 170 a 330° y el zinc “y” de 330 hasta 419°. La polimorfia del zinc no está indicada cualitativamente de modo claro en las marcadas variaciones de la resistencia eléctrica del zinc comercial a temperaturas creciente. Por encima de de 300 a 310°el coeficiente de temperatura es marcadamente negativo. Pero Arpi afirma que estos cambios no deben atribuirse propiamente al zinc , sino que son consecuencias de estar purificado con el cadmio.

Benedick ha sostenido también que las variaciones bruscas que se observan en las curvas de resistencia del zinc a 170, 270 y 320° solo aparecen en presencia de cadmio . Sobre la superficie pulimentada de zinc que se deja enfriar desde una temperatura superior a la del punto de fusión lentamente hasta 180° aparecen grandes poliedros sobre los cuales se hallan otros mezclados más pequeños. Estos últimos son numerosos cuando se enfría el metal entre 360 y 330° y recubren toda la superficie de los grandes cuando el enfriamiento es por debajo de los 330°.

S.Kalischer encontró que la densidad del zinc a 0° era 7,1817 ascendiendo después de calentar a 320 hasta 330° a 7,1841. Kuhlbaum, Roth y Siedler encontraron que para el zinc destilado no prensado a 20° referido al agua a 4° la densidad de 6,1225 y después de prensado a 4000 hasta 10000 atmósferas 7,12722. En cambio, un exceso de presión y estirado en frío disminuyen la densidad. Al pasar del estado sólido al líquido el zinc se dilata, volviéndose por tanto más ligero.

La dureza del zinc es algo mayor que la de la plata y algo inferior a la del cobre. El prensado endurece el zinc, entre 80 y 90° el zinc se ablanda marcadamente, por encima de 90° se va endureciendo con rapidez, de modo que el metal a 110°se comporta como a 30° fuera de que es más quebradizo. El endurecimiento cerca de 110° requiere algún tiempo y no se presenta en el zinc puro. De 110° en adelante el zinc va ablandándose   ligeramente, al subir la temperatura hasta 200° y probablemente hasta 250°.  El zinc puro solo muestra endurecimiento cerca de 200° al principiar a fundir la dureza del zinc todavía es 1½ por 100 de la que tiene a temperatura ordinaria. La dureza del zinc disminuye cuando tiene estaño y aumenta con el antimonio, aluminio, cadmio y magnesio. La acción del 4% de cobre equivale a la 0,25% de magnesio. La misma cantidad de cadmio aumenta la dureza del zinc en un 50%, el aluminio ablanda el zinc y el fósforo lo endurece.

Se consigue que el zinc adquiera maleabilidad y flexibilidad de que carece en las condiciones ordinarias a causa de su estructura cristalina, por calefacción a temperatura elevada. A temperatura ordinaria el zinc es más quebradizo y puede romperse al golpearlo con el martillo.

La maleabilidad del zinc es mucho menor que la del hierro, en cambio la plasticidad , sobre todo la del metal fundido es mucho mayor de lo que muchos creen.

El zinc se  trabaja mejor en caliente, hasta unos 150° pero a más elevada cada vez es más difícil de trabajar de modo que a 200° es más quebradizo que a la temperatura ordinaria. Hasta el punto de que se puede pulverizar en un mortero.

La dilatabilidad del zinc a diferentes temperaturas es la siguiente:

A                                                                               19°    70°   150°   250°   300°

Dilatación %                                                           1,65  300    500     3          2

Límite de carga en Kg por mm. cuadrado       12,4  3,6     2,4     0,7       0,6.

El zinc tiene un color blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, que se conserva si se guarda en sulfuro de carbono.

Por calefacción es el metal más dilatable, algo más que el plomo y dos veces y media más que el hierro forjado.

El coeficiente de dilatación lineal del zinc por el calor es de 0,00002905 y el cúbico entre 0 y 100° 0,000089.

Las varillas de zinc calentadas no recobran su longitud primitiva por enfriamiento.

El punto de ebullición del zinc a la presión de 760 mm. es de 920° cómo temperatura de fusión se indica la de 417°

Destacar que en contacto con el aire seco el zinc conserva su brillo a la temperatura ordinaria, en el aire húmedo se cubre de una película gris que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cabo de algún tiempo toma un color blanco por la acción del ácido carbónico formándose carbonato bárico hidratado. Este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoniaco.

El aire en movimiento oxida más al zinc que el aire en reposo , según la proporción de gas carbónico que contenga el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

Cuando la superficie del zinc está oxidada cesa la acción del oxígeno seco por debajo de los 150° a mayor temperatura sigue.

El hidrógeno sulfurado a la temperatura ordinaria actúa primero sobre el zinc hasta que se ha formado una capa protectora de sulfuro, con el vapor de zinc forma sulfuro de zinc cristalizado. Mezclado con el aire, el hidrógeno sulfurado actúa rápidamente sobre el zinc.

Los halójenos húmedos atacan al zinc.

El cloro puede ser desposeído de todo indicio de agua haciéndolo pasar por limaduras de zinc.

El cloro seco no ataca al zinc y tampoco el cloro húmedo.

vista interior
parte interior de la chapa en contacto con la madera
vista exterior
parte exterior de la chapa, expuesta a la atmósfera reinante

En el agua el zinc es estable, mientras el agua este en todo exenta de gases y el zinc sea puro. En cambio, el agua actúa con energía sobre el zinc en  presencia de oxigeno, sobre todo cuando el metal unas veces está mojado y otras no. En estas condiciones se forma algo de hidróxido que es ligeramente soluble. Destaco la certeza de estos datos, puesto que en algunas de las probetas que se están analizando en Cumalsa, S.l. Durante 17 años, vamos evidenciando que en una superficie de aproximadamente 1000 m², el zinc por su parte interior está sometido a una humedad constante siendo esta humedad provocada por vapor de agua suficientemente clorada y no se aprecia más que una ínfima capa viscosa de hidróxido . Para esta conclusión se han escogido varias  tablas al azar, sometidas a peso, preparamos una  1.120 cm³ de volumen, la cual en el momento de sacarla de su su situación original pesaba 1000 g. Sometida a secado natural en lugar cerrado y soleado durante 30 días, su peso bajo a 550 g. Lo que significa que la diferencia de peso equivale a  la cantidad de agua despejada. concretamente 0.4g/cm³, 0,4  l/dm³. Consideramos así porcentaje aproximado de  81,88% de humedad.   Destacar que la tabla es de, madera de pino, y la chapa esta directamente instalada sobre ella, Si se ha observado una exagerada corrosión   en el clavazón, por el contrario el zinc no acusa ninguna corrosión mas lejos de algunas manchas de hidróxido en zonas puntuales. La imagen  tomada de la chapa por su pare interior, se puede ver claramente las huellas de las tablas y los huecos lineales de separación. ( después de 365 días las mismas muestras extraídas siguen en observación en condiciones diferentes ) La siguiente imagen pertenece a la misma chapa por su parte exterior.

A.De la Rive, hizo detenidos estudios sobre la acción de los ácidos sobre el zinc. Esta acción está favorecida por la presencia de impurezas en el metal y el zinc puro se disuelve con alguna dificultad aún en los ácidos más enérgicos.

En sus combinaciones funciona el zinc como divalente.

El zinc no es separado de sus soluciones directamente por ningún metal, pero se separa de ellas por la corriente eléctrica.


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Ventilación de la chapa de zinc ¿si, o no?

CÁMARA DE VENTILACIÓN EN CUBIERTAS DE ZINC.

Con frecuencia venimos publicando datos sobre los diferentes comportamientos de la chapa de zinc instalada en cubiertas  y de la necesidad de tener en cuenta una serie factores que creemos indispensables para su  durabilidad. Diversas fuentes señalan uno como primordial    procurar una mal llamada cámara de ventilación entre la chapa de zinc y el soporte. Nosotros discrepamos de esa necesidad, diversas probetas nos van confirmando que no es tan necesaria la cámara de aire si se parte de un soporte compatible.

lámina destruida
Lámina totalmente descompuesta
corrosión 15
Chapa de zinc corroída, lleva lámina intermedia
Imagen recogida después de 17 años instalada la chapa de zinc sobre entablado de madera de pino

Algunas filiales de fabricantes conocidos aseveran rigurosas recomendaciones de materiales complementarios, entre ellos las famosas láminas  que ellos mismos comercializan  presentándolas cada cual como la mejor.  Nosotros, cuando nos referimos a estos complementos que por necesarios se deben de instalar intermedios para conseguir más que una cámara de aire, mal llamada de ventilación,  sirven para separar la chapa del soporte la mayoría de las veces incompatible con la hoja de zinc. Hemos decidido llamarle lámina alveolar, huimos de marcas comerciales o de tipologías, consideramos que una cámara de aire es suficiente se logre como se logre, eso sí, el material empleado ha de ser no solo compatible con el zinc a su vez ha de reunir garantías de estabilidad en el tiempo, pues podemos comprobar como muchas  láminas terminan destruyéndose. (así lo podemos comprobar en la imagen) En este caso se instaló chapa de zinc sobre una base de panel prelacado, separando la chapa del panel por medio de una lámina. no solo la lámina esta destruida , a la vez se va desintegrando  la protección de la chapa base (que configura el panel)  de forma que se esta originando la llamada corrosión filiforme en la chapa, lo abunda  quedando la chapa del panel totalmente desprotegida con la consiguiente condena de corrosión que a la vez interactúa con la chapa de zinc.   Seguimos manteniendo que el principal cometido de estos adyacentes es separar la chapa del soporte incompatible. Por tanto, la lámina va a cumplir dos funciones, una separar absolutamente la chapa del soporte incompatible y otra asegurar la minúscula  cámara de aire. Estas recomendaciones de que si unas u otras son mejores, están creando una gran confusión en el consumidor. Se da la circunstancia de que en el zinc se rinde muy rápidamente ante lo que no acepta o le causa daño, no descuidemos que requiere de protección para conservarse a la intemperie, por otra parte  se trata de una chapa de poco grosor  en mayoría de 0,65 mm.  A mínima alteración en el grosor que no cuente con posterior protección se va a ir produciendo la perforación.     Es curioso que se recomiende una cámara de ventilación casi como vital y se pase por alto la forma más efectiva que es el entablado de madera de pino que como añadido es compatible, por su PH ( entre 5 y 7 ) ,  con el zinc. ¿Qué pasa para no referirse a esta fórmula constructiva?  ¿Problema de intereses?   Quizás echaría al traste  el negocio de las láminas mágicas.  Lo significativo es que cuando se escuchan las recomendaciones parecen milagrosas, cada cual parece ser que está fabricada con tanta precisión científica que no da lugar a dudas,  pero cuando se observan algunos resultados, si, cuando el zinc se corroe,o cuando la lámina se descompone,  la culpa nunca es ni del material ni de los complementos que vende el fabricante, que va, rápidamente sin buscar  el origen  se le endosa culpabilidad  al ambiente o al instalador, a este último depende, si compra mucho solo el ambiente es el culpable ahora si compra poco o no compra está condenado.

Podemos confirmar un dato: chapa de zinc sometida a una humedad constante que ronda el 74% en su parte interior, puesta directamente sobe tabla de pino,  la  chapa y tabla permanecen intactas después de varios años. Evidentemente que carece de cámara de ventilación y lo peor, la humedad es constante y esta conmutando la chapa con la tabla, sin embargo, después de años la chapa está funcionando correctamente. Bien conocemos el fenómeno de la corrosión, que se debe a la interacción de un metal con el medio que lo rodea, produciendo el deterioro en sus propiedades tanto físicas como químicas. (de ello hablamos mas extensivamente en nuestro apartado técnico).

Principalmente son tres los fenómenos que pueden terminar acusando las cubiertas de zinc, la corrosión, el resquebrajamiento y la rotura por fatiga o tensión. Los tres pueden ser igual de ruinosos. Analizados minuciosamente el más complicado  es la corrosión. No se conocen estudios encaminados a evitar la corrosión tanto exterior como interior en el zinc. En nuestro departamento técnico nos vamos valiendo de los datos que obtenemos en el día a día.

corrosión 2
la chapa esta sobre un tablero aglomerado

Debería los suministradores, o los fabricantes dar  razonamientos precisos de cual es el motivo de que muchas cubiertas con escasos años de vida estén en estado ruinoso. 

En Cumalsa, S.L. Desde las primeras cubiertas que hemos realizado, observamos el comportamiento del zinc con cierta regularidad y tratamos de analizar escrupulosamente cualquier deficiencia que nos encontramos, ello nos permite no seguir cayendo en el error o errores que causan deficiencias.  Todos los materiales se fabrican bajo un severo control, el zinc sin dudas nos consta que así es, pero ¿Por qué, hablando vulgarmente, se pudre el zinc, por qué se resquebraja o se rompe, cual es la causa, que fenómenos le atacan hasta el punto de que en breve tiempo una cubierta (por zonas de la misma) este inservible, se pudo prever esto a la hora de instalar el zinc?  Son muchas preguntas que sí tienen respuesta razonada. Desde CUMALSA, S.L.  Iremos dando esas respuestas  siempre según nuestro criterio que no es otro que el proveniente de irle dando forma a los datos veraces que tenemos, quizás erremos en alguna explicación científica, pero los  datos no son  fruto de nuestra imaginación, es la pura realidad que tan de cabeza trae a muchos consumidores que han confiado en un metal tan atractivo, funcional y duradero, sin embargo  se ven demasiados resultados nefastos.

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.

¡Necesaria o imprescindible!, la cámara de aire entre la hoja de zinc y el soporte.

NO  IMPRESCINDIBLE, SI ACONSEJABLE

Cuando  utilizamos el término cámara de ventilación, nos estamos refiriendo a una superficie entre la parte inferior de la hoja de zinc y el elemento siguiente sobre el que va apoyada la hoja. Entendemos una separación que se produce a la postre de instalar un elemento con múltiples resaltes  sobre el que se asienta la chapa de zinc quedando esta puntualmente separada menos de 1 cm. . Generalmente, estas láminas se instalan sobre soportes continuos, de tal manera que por un lado evitan el contacto masivo de la chapa con el soporte y por otro “garantizan la ventilación”. hay otras sistemas  de conseguir la tal  “cámara de ventilación” a las que me referiré.

Chapa corroída instalada sobre lámina
Chapa corroída instalada sobre lámina
Cata realizada en cubierta sin lámina, chapa con humedad constante

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primero de nada, deberíamos deslindar si se trata de una cámara de ventilación o de aire, concibiendo esta última como pequeños espacios que obviamente han de contener aire, aire más bien  húmedo y en reposo.    Por muy bien que suene  cámara de ventilación,  son eso, minúsculos espacios  de aire el que  va a entrar en movimiento forzado por presiones que se generen.

Tablero totalmente descompuesto

No hace falta acudir a un estudio aerodinámico para concluir de que la ventilación, entendida como tal en estos espacios es prácticamente nula, lo que lleva implícito de que la renovación del aire sea excesivamente lenta. Teniendo en cuenta esta exposición, fácil es entender que tal cámara no es necesaria. Pero, si llegamos a la conclusión de que no existe tal ventilación efectiva  ¿por qué se hace tanta insistencia y recomienda generar la tal cámara ?. Aduciendo a que se producen condensaciones en la superficie inferior de la hoja ( cara oculta ) y con la cámara se eliminan ya que de no eliminarse esas condensaciones puede surgir la corrosión en la chapa. Hasta aquí todo bien, pero ¿y  qué ocurre para que aún   cumpliendo el protocolo se llegue a corroer la chapa? Aquí surge la gran incógnita.  Si se realiza una instalación siguiendo las directrices de procurar la “ventilación” con láminas concebidas a tal efecto, ¿a qué se deben  el  origen de  las corrosiones?, es evidente que por falta de ventilación no tendrían que suceder. Otros motivos tiene que haber pero nadie se atreve a opinar públicamente. Queda meridianamente claro que la cámara de ventilación no es imprescindible como algunos aseveran. Veamos algunos ejemplos en las tres imágenes , la primera corresponde a una cata realizada en  cubierta de chapa de zinc instalada sin lámina y sometida a una humedad constante de entre el 80 – 82% durante más de 10 años, la segunda corresponde a   cubierta también de zinc instalada sobre lámina y la tercera igualmente instalada sobre lámina y tablero, En este ultimo caso, no solo la chapa estaba inservible, también  tablero totalmente descompuesto claros ejemplos de lo que venimos comentando.

 

las dos últimas imágenes corresponden a una misma cubierta de poco más de un año. Se instalo como soporte tablero aglomerado, lámina alveolar y posteriormente chapa de zinc. Observamos que la chapa esta emanando hidróxido a ritmo agigantado. El tablero de soporte está totalmente descompuesto. Dicho tablero es componente de un panel sándwich. La cubierta cobija un espacio público. En este caso hubiese sido conveniente procurar una cámara de aire, pues todo el vapor que deja pasar el tablero por sus múltiples uniones se podría evacuar, mientras que la lámina lo que hace es custodiarlo y así termina absorbiendo la humedad el tablero  al descomponerse, emana gases químicos volátiles orgánicos cuyos iones repercuten en el zinc. A la vez, como se comprueba, el tablero termina totalmente descompuesto.Una vez que el tablero pierde su resistencia, la hoja de zinc queda totalmente suelta derivando el que pueda salir desplazada por la fuerza del viento.
Si se hubiese instalado sobre el tablero un enrastrelado de madera y posteriormente un entablado de madera, a buen seguro no estaría sucediendo la catástrofe que se visualiza.
En la imagen siguiente representamos un entablado de madera sobre el tablero. Instalamos rastreles de madera de pino de 40×40 mm. aproximadamente  en el mismo sentido de las pendientes, separados unos 50 cm. Sobre ellos, perpendicularmente instalamos la tabla de pino de 170 x 22 mm. aproximadamente, dependiendo de la humedad que se presuma en esa cámara, debemos de utilizar el clavazón adecuado, a poder ser de acero inox. las tablas han de ir separadas no más de 20 mm.  De esta forma conseguimos entre la tabla y el tablero una generosa  cámara de aire , este en movimiento va a crear circuito incluso entre la chapa y la tabla, pues se lo va a permitir la separación de las tablas. Es aconsejable distribuir respiraderos (beatas) ordenados sobre la cubierta, ellos serán suficientes para succionar y expulsar aire que se pondrá en movimiento por la diferencia de presiones. Este sistema conlleva la tal ventaja de permitir instalar la hoja directamente sobre el entablado de madera que siempre recomendamos de pino, prescindiendo así de cualquier elemento separador. Fácil es entender que esta si es una cámara efectiva que nada tiene nada que ver con lo que se representa en las imágenes anteriores.
Nos venimos refiriendo a cubierta de zinc realizada sobre tablero tipo Sándwich. No podemos pasar por alto que algunas  cubiertas se realizan sobre mortero de cemento separando la hoja de zinc por una lámina alveolar, aunque la mayoría llevan rastreles de madera, sobre ellos tablero aglomerado sobre el que se superpone la lámina alveolar u otras y seguidamente la chapa de zinc. En este caso no podemos olvidar la humedad de obra que contiene el forjado y como se va a eliminar. Evidentemente la humedad se va a ir evaporando, tendiendo ese vapor generado a ocupar el espacio que hay entre la losa y el tablero que la irá absorbiendo. El vapor (gas húmedo) tenderá a condensarse tanto en la cámara, dentro del propio tablero o entre la lámina y el mismo. El resultado viene siendo la progresiva degradación del tablero, que en su descomposición mas o menos acelerada, igualmente va a despejar gases.  Importante este último dato, no olvidemos como se produce la corrosión electrolítica,  tablero y   zinc comunicados por un medio húmedo = a pila asegurada. El zinc esta comunicado con los tableros mediante las grapas de fijación que son pueden servir de elementos conductores, así el zinc cederá electrones quedando así con carga positiva y de ahí deriva la corrosión.

Partiendo siempre de que el zinc esta perfectamente concebido para su utilización en cubiertas pudiendo ser su vida útil muy larga, es necesario para que preste íntegramente el resultado esperado, que los adyacentes empleados sean compatibles y vayan acordes con su durabilidad. Lograríamos así una cubierta realmente efectiva. De poco sirve que el metal, como tal, esté fuera de toda duda si fallan o terminan destruyéndolo los elementos que utilizamos para su instalación.
La cámara de aire no es imprescindible si el soporte es compatible y así esta demostrado, si se procura esa cámara con un soporte incompatible, de poco sirve si el propio soporte  va a terminar trastornado al zinc.
Por el contrario, siempre no solo la hoja de zinc, incluso el soporte compatible se va a sentir favorecido si procuramos una cámara de aire efectiva.

Manuel Álvarez

 

 

 

 

 

 

EL PLOMO EN CUBIERTAS

EJECUCIÓN DE TRABAJOS .

Plancha de plomo destruida
Plancha de plomo destruida

Trabajar el plomo no es cosa fácil, hay quienes se atreven a hacerlo basándose en que al ser tan buen metal lo va soportar todo. La verdad es que sí soporta, eso si se instala adecuadamente, de lo contrario la ruina, más bien inmediata, está asegurada. Lamentablemente  las cubiertas o cubriciones  de plomo que requieren de mantenimiento o se encuentran en estado ruinoso son las realizadas en épocas más recientes, con no más de 20 años.  Sabemos de las cualidades de la plancha de plomo y no debería de requerir mantenimiento, la realidad es bien distinta, en la mayoría de los casos el   mantenimiento significa reparación o sustitución de planchas enteras o incluso la totalidad de la cubierta. El problema añadido es que cuando la cubierta no funciona el soporte también se ve afectado. En la mayoría de los casos se valora el estado de la cubierta a la vista de las humedades interiores o exteriores.   y todo ello por una planificación despistada asistida de instalación inadecuada.

Nos ha tocado, en alguna ocasión, desmontar cubriciones de plomo muy antiguas, por documentación nos consta alguna de  1718.  En ella, como en muchas otras,   pudimos estudiar minuciosamente un sinfín de singularísimos detalles. Siendo el destino de la plancha más bien para obras muy singulares en las que no se podían improvisar,  seguramente como en muchos otros casos, los instaladores procedían de Flandes, ellos gozaban de oficio destacado y de aquellos artesanos habrían  podido a penas  aprender algunos de sus asistentes nativos que ellos y sus pupilos se han  ido perdiendo con  el tiempo.

Ya en aquellos entonces, los maestros de obras,  eran muy conscientes de la importancia de las cubiertas, si tiramos de historia, veremos con que materiales se cubrían edificios majestuosos por cualquier parte del mundo, nos vamos a ir encontrando con el plomo, el cobre y la pizarra con diferencia de otros.

Los operarios que trabajen el plomo (plomeros) han de gozar de una nutrida experiencia, práctica y pericia además de conocer algunas de las características del metal. La plancha de plomo requiere de un exquisito cuidado en su instalación, importantísimo es el soporte y la atención a las fijaciones que deben ser de materiales compatibles con el plomo, póngase por ejemplo el cobre. Igualmente hay que tener muy en cuenta los futuros movimientos que va a tener el metal, en esos movimientos no puede haber obstáculos que los frenen, la consecuencia sería la deformación y posterior rotura. Muy importante que la superficie sobre la que se va a poner la plancha de plomo este perfectamente lisa y con garantías de que no se verá degradada por ningún elemento. Siempre que hemos desmontado cubriciones antiguas, nos hemos encontrado con el soporte de madera maciza, incluso yeso. En el caso de la madera, suele estar ligeramente separada y las tablas de poca anchura, con ello se garantiza una pequeña ventilación que evitará minúsculas condensaciones que podría afectar a la madera. En soportes de yeso, siempre hemos visto un elemento separador, generalmente papel común de prensa o de estraza.

El plomo se ha utilizado mucho y aún se utiliza para la coronación de muros, sobre todo en edificios singulares. En estos casos no es muy recomendable acudir a la madera para regularizar las superficies, pues puede llegar a degradarse por la propia humedad de los muros, el yeso tampoco sería efectivo, lo más indicado es acudir a morteros, más bien ricos, posteriormente un fieltro intermedio o simplemente papel de estraza. Nunca se debería poner directamente sobre piedras bastas, pues terminarán  punzonándolo.  En los últimos tiempos, la mayor parte de los trabajos que se acometen con plancha de plomo son de restauración. Siempre nos encontramos el mismo dilema común que es el de los encuentros contra paramentos verticales. Es aquí donde intervienen los elementos sintéticos que van a durar desde luego menos que el plomo. Estos encuentros pueden parecer delicados de resolver, pero en realidad son más sencillos de lo que algunos lo pintan si tenemos en cuenta que el plomo es un excelente sellador. Se pueden preparar amalgamas a base de aceites vegetales y productos químicos que son tremendamente efectivos y ya utilizados en las primeras aplicaciones de plomo. En este tipo de remates, la chapa que ha de ir pegada contra la pared ha de ser independiente de la principal, esta última en ningún caso ira clavada directamente.

Las uniones entre chapas en encuentros o quiebros se pueden resolver plegando el plomo con sumo cuidado si se  batea  ya que puede disminuir su densidad, Estas operaciones de plegados se han de hacer bajo temperatura adecuada, incluso se puede calentar ligeramente la plancha para que resulte más maleable. Si los pliegues ofrecen dudas se debe de acudir a la amalgama antes mencionada que se intermediará entre las chapa. La amalgama tienen la propiedad de ser elástica y perfectamente impermeable. El último recurso es el  estañado, quien lleve a cabo esta labor debe de tener practica suficiente y trabajar con aleaciones de estaño plomo adecuadas. Pocas veces se tiene en cuenta que el plomo en el aire húmedo pronto pierde su brillo y se recubre de una capa de suboxido, este proceso permite que se manifiesten chorretones desagradables por donde discurre el agua que previamente paso por la plancha de plomo, esto se puede evitar con la aplicación de una mano de producto vegetal.

Para el resumen de este trabajo, se ha indagado directamente en diversas obras tales como: Cuartel General del Aire ( Madrid), Monasterio del Escorial, Catedral de León, Catedral de Astorga, Casa de Botines (León) Catedral de Valladolid, Catedral de Palencia, Monasterio del Paular (Rascafría), Jardines y edificios en la Granja de S. Ildefonso, Iglesia de S. Sebastián ( Salamanca) Iglesia de S. Ildefonso ( Toledo) Palacio de Carlos V (granada) Finalmente Catedral de Ávila

algunas imágenes

Manuel Álvarez

PATOLOGÍAS EN LA HOJA DE ZINC

TODO PODRÍA  SER EVITABLE 

Ese zinc que nos vendieron como eterno, como inmejorable para las cubiertas, una  de las patologías  que mayormente  está acusando  son las corrosiones. Cubiertas con muy pocos años dejan ver  este fenómeno que termina llevándolas a la ruina total. Lo más sorprendente es que quienes tanto lo han promorcionado no se pronuncien acorde con la realidad.

El ZINC, se viene utilizando a lo largo de la historia como elemento principal en cubiertas, antaño su presencia era mucho mayor en edificaciones representativas las que incluso se terminaban  coronando  con ricas  ornamentaciones de este material. en Muchas de esas edificaciones aún se puede contemplar el zinc con el desgaste lógico del paso del tiempo, que además le aporta esa característica de color tan singular.
Lamentablemente tenemos que destacar en la actualidad lo evidente y es que con muy pocos años de vida, en ocasiones por debajo de los 5, el zinc acusa patologías que no se dan así en las cubiertas más antiguas. Bien es cierto que hasta hace unos cuantos años, en nuestro país el empleo de la hoja de zinc en cubiertas era muy pequeño, se utilizaba en mayoría como complemento en otro tipo de cubiertas para resolver encuentros, para recogidas de agua, ornamentos etc, . Todo cambió y su utilización pronto  empezó a ocupar los primeros puestos, pasando muy por encima de los materiales tradicionales por nosotros empleados, pizarra, teja por ejemplo.

Es lógico pensar que nadie en aquellas épocas auguraba el futuro, presente que estamos viviendo, ¿ o quizás si ?. Sí o no, la realidad no deja lugar a dudas y son muchas, demasiadas las cubiertas dispersas por toda nuestra geografía que traen de cabeza a sus propietarios, que empiezan dando escasa importancia a una pequeña humedad, pasando a reparar una pequeña gotera y finalmente   sintiendo verdadera impotencia. No nos circunscribimos  a construcciones concretas, los fenómenos adversos se pueden dar en todo tipo de construcciones publicas o privadas, grandes y pequeñas, en el centro, en la montaña o en la costa, en la ciudad o en el rural, es decir, todas pueden ser   susceptibles de sufrir esos daños.

Sería muy alentador  que los  que se consideran expertos reflexionasen sobre esto del funcionamiento de las cubiertas,  o que esasa filiales de los fabricantes llegasen a conclusiones de porqué se producen de forma tan masiva ciertas patologías y prescribiesen soluciones, a menos para que nuevas cubiertas que se realicen se hagan con sistemas que estén lejanos de la duda. Esos que desde su marca  tanto vanaglorian su Zinc y no saben, no quieren o no les interesa ilustrar con los evidentes o posibles resultados. 

Asociaciones de techadores repartidas por Europa, no son ajenas a estos problemas y están dando instrucciones para que se planifiquen bien las instalaciones y así poder evitar resultados tan negativos.

Manuel Álvarez

UNA MIRADA AL FUNCIONAMIENTO DE LA CUBIERTA DE ZINC

 

CORROSIONES EN LA HOJA DE ZINC

En la práctica totalidad de las inspecciones que hacemos en cumalsa, S.L:  Nos encontramos con las mismas patologías que nos son otras que las corrosiones . En la mayoría de los casos la conclusión termina siendo la de retirar toda o la mayor parte de la cubrición.  No entendemos que como siendo el zinc un material tan masivamente empleado en nuestras construcciones, como a la vista de tan graves resultados  nadie se pronuncia. Se  habla muy poco, casi nada o  nada de estos fenómenos de la corrosión y lo que es peor, no sabemos el porqué se siguen prescribiendo y realizando cubiertas  con los mismos sistemas que conocemos como dudosos, es más, sin haber determinado la causa que origino la ruina, se han llegado a hacer  y se hacen reparaciones muy importantes repitiendo exactamente el mismo sistema primitivo.

Desde Cumalsa, S.l. venimos informando de estos fenómenos y como siendo el metal zinc u otros metales plenamente aptos para su utilización en cubiertas., como así se puede constatar su optimo resultado a la vista de muchas cubriciones  que datan de antaño en los diversos puntos de nuestra geografía, también repartidos por todo el mundo. Como es posible que estemos asistiendo a la vista de infinidad de cubiertas ruinosas, con muy pocos años de vida y  ni fabricantes ni presumidos entendidos del sector no se pronuncien claramente y con razonamientos científicos  de porque se producen estos fenómenos. Sería muy conveniente, alentador  y tranquilizador una información creible  para los futuros consumidores.  En Cumalsa, S.l. por nuestra trayectoria, a la vista de estos fenómenos, nos estamos preocupando desde hace varios años por investigar las patologías que se presentan en las cubriciones y podemos aseverar que la mayoría  se podrían haber evitado. No dejamos  de decir que los metales ejemplo el zinc, que es del que más venimos hablando, con las últimas técnicas de fundición y laminación que conocemos directamente como las de  “ELZINC” dejan pocas dudas para su uso,  

A medida que va pasando el tiempo, nos vamos encontrando cada vez más con diversas patologías en la hoja de zinc. En los últimos años ha habido informes crecientes de fallas rápidas de la hoja de zinc debido a la corrosión desde dentro hacia fuera, en algunos casos median menos de 5 años.

Aunque este fenómeno de la corrosión lo vemos mayormente en el zinc, otros materiales como el cobre y el plomo no son ajenos y también se corroen. ( en alguna de nuestras publicaciones, representamos techos de plomo totalmente ruinosos ).

Estos resultados que están dando las cubiertas, no solo en nuestros país, están alertando significativamente a algunas asociaciones, no en vano  la NFRC de representantes de fabricantes, contratistas y expertos en techos se hace eco de los alarmantes resultados  y se manifiesta considerando :  ” que los techadores y la industria y los diseñadores en general necesitan orientación sobre el procedimiento correcto que se debe adoptar en la instalación de techos”   Precisamente para evitar estos fenómenos y así conseguir lo que se espera de la cubierta de zinc, una larga vida útil.

CORROSIONES POR TENSIÓN 

rotura por tensión
rotura por tensión

No nos podemos centrar exclusivamente en las corrosiones de interior a exterior, que científicamente sabemos porque se producen. Puede acusar la hoja de zinc  otro tipo de corrosiones   que no tienen absolutamente nada que ver con las mencionadas. ejemplo  la   “CORROSIÓN POR TENSIÓN ”  Este otro fenómeno muy extendido no es  para nada menos importante que el anterior. Desde nuestra visión, en el 100% de  cubiertas que analizamos, si no es el problema principal, nos  encontramos siempre alguna corrosión por tensión.

Se entiende la corrosión por tensión como una falla estructural relacionada a la corrosión. En este caso el metal de carga presenta grietas y fracturas bajo el límite especifico de carga.

Al tener contacto con iones corrosivos, las grietas microscópicas en el metal causadas por la tensión y el estrés de una carga pesada se propaga a medida que los iones corrosivos alcanzan el final de dicha grieta. Esto causa que la grieta crezca gradualmente y sea una causa potencial de un daño estructural eventual. La corrosión por tensión es muy peligrosa porque puede ocurrir frente a sustancias que por lo general no tienen un alto nivel de corrosión sobre el metal. Ello hace que esta corrosión tan peligrosa se produzca mientras que el resto de la superficie del metal parece no estar afectada.

la prevención de este tipo de corrosión es un tema por lo general de diseño, por otra parte, el metal debería  pasar pruebas de tensión.

La corrosión por tensión se incrementa a altas temperaturas y frente a líquidos que contienen cloruros disueltos.

VER IMÁGENES :  Todas las imágenes que se pueden visualizar en este enlace corresponden a la misma cubierta de unos 600 m/2 . Han sido realizadas en uno de nuestros últimos trabajos de investigación. 

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.

cumalsa, s.l.

EL ZINC, SU FASCINANTE HISTORIA

UN POCO DE HISTORIA

Por Manuel Álvarez

Independientemente de otras muchas aplicaciones,  el zinc es uno de los metales laminados más empleados en cubiertas singulares. Una serie de circunstancias me  han invitado a estudiar e investigar  el  comportamiento de este metal, quise empezar desde el principio y así tuve que indagar  en la historia, pude encontrar datos fascinantes,  muy interesantes. En los estudios a través de multitud de textos, de diferentes autores, se palpa un gran interés por el zinc ya desde los primeros tiempos por parte de los descubridores que fueron encontrando fórmulas, poniéndolas en práctica y así llegar a la actualidad.

Todo este trabajo se va articulando desde la extracción de   datos de numerosos artículos incluso de textos antiguos, no ha sido nada fácil encadenarlos, pues hay relativas contradicciones entre los diferentes autores. Definitivamente  hacen llegar a una redacción obligadamente engorrosa pero creo que amena,  la que quiero compartir con los visitantes de nuestra WEB

Paracelso,  (Felipe Aureolos Teofrasto Bombast de Hohenheim) médico y alquimista suizo, quien conoció algunas propiedades del zinc, a él se le atribuye haberle dado nombre al zinc llamándolo zincum.

                       paracelso

A pesar de que respecto a sus obras no esta aún bien definido cuales son ciertas y cuales no.

Modernos investigadores concluyen que la palabra zinc deriva de persa Seng, que significa piedra o mineral, los antiguos lo denominan como espianter, deriva según unos de la antigua India y según otros de la voz árabe sbiadar, nombre del estaño, esta última palabra sería el sepidrui  (seprido) arabizada, que significa de aspecto blanco brillante. También serian de origen indio o árabe las denominaciones para el zinc, yukena (relacionado con tutia, que es el óxido de zinc) y de calaem.

En Europa llega a confundirse con el estaño en una época que los metales llegaban a ella desde la India y no podían distinguirse bien el uno del otro.

El zinc metálico fue conocido en Europa algo más tarde que otros metales que se le asemejan, como el bismuto y el antimonio, en cambio los indios y los chinos lo conocieron desde tiempos muy lejanos.

Parece que los griegos ya tuvieron conocimiento del zinc muy pronto en la historia. Cuenta el geógrafo y escritor griego Estrabón (nacido allá por el 63 o 64 aC, aunque en algunos textos se afirma no conocer la fecha de su nacimiento, a su muerte se le sitúa hacia el año 20 de nuestra era) que en la comarca de Andeira y de Troas se encontraba una piedra que quemada se convertía en hierro (adquiría un aspecto semejante al hierro) fundiéndola con una piedra especial, tal vez sería carbón, goteaba de ella una suerte de plata.Aunque se le atribuye a Estrabón lo de que algunas descripciones sean poco exactas y que acoja ideas inverosímiles, defecto que en verdad no sólo imputable a Estabrón, porque en el incurrían todos los escritores de la época, sin embargo la geografía de Estrabón es una de las obras de consulta más útil para el conocimiento de la antigüedad.

Un ídolo procedente de la época de Estrabón o tal vez aún más antiguo de origen tercio, está formado por zinc impuro.

Marco Polo, en la descripción de sus viajes publicada en 1298 aunque no menciona el zinc, si habla de la fabricación de Pompholyx (óxido de zinc) lo describe en Persia, como los persas preparaban tutia, solución de vitrolo de zinc para curación de los ojos.

En el siglo XV, vuelve a hablar del zinc el alquimista Basilio Valentino y más adelante conoció Paracelso algunas propiedades importantes del metal. Precisamente a este últimos se le atribuye haberle dado nombre al zinc llamándolo zincum.

Durante mucho tiempo se confundió al zinc con otros metales tales como el bronce.

Henquel, manifestó en 1721 que se podía obtener zinc de la calamina por el flogisto, pero mantuvo en secreto el proceso. Sin embargo Swad en 1742 y Marggraf en 1746 obtuvieron el zinc por reducción de la calamina.

Hasta finales del siglo XVIII, la mayor parte del zinc empleado en Europa procedía de la India.

Se describe la producción del zinc metálico en el libro hindú Rasarnava. Posiblemente escrito hacía el 1200 de nuestra era y de autor desconocido.En Zawar (asentamiento ubicado en el distrito de Udaipur Rajasthan) municipio creado por la empresa minera Hindustan Zinc Limited, para la extracción de zinc y plomo, aquí existe una de las minas de zinc más antiguas del mundo . En esta zona grandes réplicas dan testimonio de la abundante producción de zinc desde el siglo XII al XVI. En la imagen vemos una reproducción del  aparato de obtención  que aparece ilustrado el citado libro.2017-03-03 23.04.30

Los chinos también aprendieron en algún momento sobre la producción de zinc, seguramente allá por el 1600.

El conocimiento de la fundición de zinc deliberada de una  retorta fue adquirida por un ingles en una visita a China antes de 1740. Un procedimiento de retorta vertical, fue desarrollado por willian Champon ( 1709-1789).

En 1730 Isaac Lawson, fundó la primera fábrica de zinc en Inglaterra, para obtenerlo a gran escala en crisoles.

En 1743. J. Champion obtuvo una patente para la destilación y en 1745 fundó en Bristol una fábrica para la destilación por descensum. Que debía producir unas 200 Ton de zinc a partir de la blenda.

El método para llevar a la práctica el principio en que se funda el moderno procedimiento de obtención del zinc fue descubierto por el año 1798 el Silesia. Ruberg construyo hornos de mufla en wessola ( Silesia). En 1805 Jeam-Jacques Dony Daniel, estableció el sistema belga. En 1810 se desarrollo una planta más grande. Concretamente el precursor de la Societe de la Vieille Montagne  convirtiéndose unos años más tarde en la mayor empresa productora de zinc del mundo.

La excelente resistencia del zinc hacia la corrosión atmosférica, invitó a la producción de la hoja de zinc. Así en 1812. Se construye el primer tren de laminado en Bélgica. Los molinos se construyeron en Silesia a partir de 1821.

El galvanizado por inmersión en caliente, que es el proceso más antiguo, se introdujo en Francia allá por el 1836.

Muchas fueron las contribuciones de científicos a la industria del zinc, pero se reconoce como pionero a Sylvester Y Hobson,que dictamino que a 100° el zinc es quebradizo.

En 1833, Krieger dio a conocer que el metal zinc podía emplearse para la obtención de toda suerte de objetos huecos, pronto se extendió la fabricación de estos elementos desde Berlín a toda Alemania.

DIVERSOS ENSAYOS 

El zinc ordinario del comercio nunca es puro, así que siempre contiene mayor o menor proporción de plomo, cadmio, hierro, arsénico y a veces también azufre, carbono y fosforo.  Los metales extraños especialmente el plomo y el cadmio, quedan de residuo, como masa negra esponjosa, cuando se disuelve el zinc en pequeños fragmentos en ácido sulfúrico diluido y se tiene cuidado de que quede sin disolver un pedacito de zinc metálico. Conduciendo el gas hidrógeno sulfurado que se desprende eventualmente en esta operación a una solución de acetato de plomo, no debe ennegrecerse ésta por formarse en ella sulfuro de plomo. (azufre) El reconocimiento del arsénico y del antimonio puede efectuarse mediante el aparato de March. El Fósforo se reconoce por la coloración verde de la llama del hidrógeno. La solución obtenida disolviendo por completo zinc casi puro en ácido clorhídrico no ha de precipitar so solo débilmente, saturándola con Sulfhídrico ( plomo, cadmio,cobre).

Cantidades muy pequeñas de plomo y cadmio pueden reconocerse en el zinc mezclando la solución clorhídrica del mismo con acetato sódico y añadiendo un poco de agua sulfhídrica. Dejando sedimentar el precipitado que se forma se da a conocer la presencia de estos metales extraños por la coloración del mismo. El liquido separado por filtración de estos precipitados, adicionado de amoniaco y agua sulfhídrica, deben dar un precipitado blanco, en caso de existir hierro tendría un color verde sucio.

La presencia de hierro en el zinc puede reconocerse también fácilmente en la solución clorhídrica, después de hervirlo con una pequeña cantidad de clorato potásico, por la coloración roja que toma el líquido frio añadiéndole solución de sulfuro potásico.

USOS DEL ZINC

El zinc metálico tiene muchas aplicaciones a causa de alterarse poco, en las condiciones ordinarias  por la acción del aire y el agua así como por su fácil fusibilidad para obtener objetos de fundición. Para cubiertas, canalones, bajantes, vasijas, en los buques y  un largo etc.

Respecto a sus muchos otros usos, la mayor parte se emplea en la obtención de aleaciones y en el cincado o galvanización.

Merece citarse que el hierro en presencia de humedad, puede preservarse de la oxidación por medio del zinc , fuertemente electropositivo, poniéndolo en contacto con este metal, porque del par hierro-zinc formado se desprende hidrógeno. En este caso es preciso que el agua contenga bastante cantidad de electrolitos, para que sea pequeña la resistencia opuesta al paso de la corriente eléctrica.

Según investigadores de D.Phillips, para que el zinc surta efecto sobre los materiales que ha de proteger, el contacto entre él y el metal a proteger ha de ser continuo.

Desde mediados del siglo XIX, se emplearon bandas de zinc para proteger los cascos de los barcos por la acción del agua de mar.

M.Müller observo corrosión en tubos de zinc por donde escurría el agua de lluvia de un techo de cobre, a causa  de este último metal disuelto por el amoniaco atmosférico contenido en el agua. Las láminas de zinc aplicadas directamente sobre ladrillos que contenían 1,4 % de sales solubles en tiempo húmedo fueron pronto corroídas, mientras que poniendo entre las dos materias una capa de fieltro o cualquier otro separador compatible, el zinc no era atacado.

Según W.H Seamon, el zinc mismo resulta protegido por la capa que él se forma por la acción del aire. Parece que esta capa hace al zinc más resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr. De anhídrido carbónico por litro. Las cantidades de azufre, carbono, arsénico, antimonio, cadmio, estaño y cobre que ordinariamente contiene el zinc no lo perjudican en su empleo. Si tiene más de 0,13% de hierro, el zinc es quebradizo. Hasta el 1% de plomo favorece al zinc, pero más de 1,5% es perjudicial. Se asevera que  La lámina de zinc  sujetarse con clavos de hierro a la madera, pues resultará pronto corroída por los ácidos de esta última.

Respecto a las conducciones de agua  para las que se empleen tubos de zinc solo, según las investigaciones hechas por Nichols y Boarman, las cantidades de zinc que pasan de los tubos al agua son tan pequeñas que no pueden ser nocivas para la salud. Sin embargo Schwarz y Drosk, consideran que el empleo de tubos zincados pueden tener sus inconvenientes, sobre todo cuando el agua que circula por ellos contiene anhídrido carbónico libre y oxigeno.

Según Roman y Delluc, los recipientes de zinc o de hierro galvanizado no son apropiados para conservar o transportar  alcohol, pues el alcohol puede disolverse hasta 0,4 miligramos por litro de zinc del hierro galvanizado.  Esto es de temer a que los alcoholes metílico y etílico rectificados del comercio a menudo tienen reacción ligeramente ácida. Según Heinzeleman, este peligro solo existe cuando se trata de alcohol desnaturalizado de 90% en volumen., pero no respecto al alcohol puro o desnaturalizado de 95 a 96% en volumen.

Para el mosto de cerveza el zinc parece ser un veneno enérgico. Por el contrario J. Brand dice que la cerveza que se pone en contacto con la lámina de zinc permanece limpia. Desmonta así la teoría de que no se deben fabricar filtros para la clarificación de cerveza , se decía de estos que la enturbiaban, sobre todo a las cervezas jóvenes.

Si se considera que se perjudica el vino y el vinagre. Para la conservación de estos líquidos, los recipientes de zinc no son apropiados.

Si parecen recomendables los recipientes de zinc para destinarlos a los aceites refinados. Las grasas para cuero actúan según J.Paesslr, sobre el zinc, porque durante su conservación se forman en ellos ácidos grasos.

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Manuel Álvarez Sandez