Todas las imágenes que se pueden ver a continuación corresponden a uno de nuestros trabajos de investigación realizados en una cubierta de aproximadamente 650 m/2. Como en muchos otros casos, se trata de una cubierta de chapa de zinc instalada sobre soporte de tablero aglomerado con lámina intermedia, El tablero está instalado sobre rastreles, estos anclados a una losa de hormigón. Se pudo apreciar que amén de las múltiples corrosiones a las que nos venimos refiriendo, el tablero está prácticamente inservible en su totalidad. En las imágenes podemos observar el fenómeno de este tipo de corrosiones desde su nucleación, rotura microscópica y macroscópica. Teniendo en cuenta que las roturas se producen en sentido perpendicular a las tensiones, pronto nos damos cuenta de cual puede se la causa principal del fenómenos que se esta produciendo. Después del trabajo de campo se han estudiado minuciosamente todos los datos recogidos y así hemos llegado a , en este caso, a poder dar un razonamiento científico al fenómeno de la llamada corrosión por tensión en la hoja de zinc.
NOTA:Todas las imágenes han sido realizadas por cumalsa, S.l. para sus investigación, todas ellas, así como los textos explicativos pertenecen al autor, queda prohibido su copiado, reproducción, modificación o divulgación sin permiso del mismo.
UN SOPORTE INCOMPATIBLE, UNA INSTALACIÓN DEFICIENTE, ACARREAN GRAVES CONSECUENCIAS
Un amplio reportaje en el que se ve como puede llegar a comportarse el plomo en pocos años. Todo ello a consecuencia del soporte y una deficiente, mala ejecución. Claramente se ve como las hojas de plomo acusan la deficiencia del soporte que en este caso, al descomponerse, perdió su planimetría, ello, obliga a la deformación de las chapas que progresivamente se van resquebrajando. En este caso se utilizó el plomo de 2 mm. para cubrir ciertos espacios de un edificio majestuoso, nada menos que una Catedral. Podemos observar uno de los techos, como acusa las humedades procedentes de las filtraciones que permite la plancha de plomo. Lo mismo sucede en las cubriciones de los muros,en los que el plomo no solamente se corroe, sino que también se resquebraja. Todo ello a consecuencia del soporte.
Se presentan también en este artículo imágenes de corrosiones más pronunciadas en otras edificaciones, hasta el punto de la desaparición física de la chapa residuando básicamente en polvo y láminas de carbonato. En este caso, el plomo, aparentemente estaba bien instalado, sin embargo, sin ninguna duda que se erro en el soporte. Aunque a priori el soporte pudiese parecer o se hizo como inmejorable, nada menos que se realizó con rastreles, más que suficiente aislamiento, entarimado a conciencia con madera de pino y lámina como descanso directo de la lámina de plomo. Sin embargo el soporte fue causante directo de la ruina del plomo, no solo eso, de no haber acudido a tiempo, habría que intervenir en la estructura de acero.
En lasúltimasimágenes se puede visualizar claramente como se llega a destilar el vapor de agua confinado entre la tela y el entablado de madera, vapor que incluso llega a atravesar la tela para llegar instalarse entre la lamina de plomo y la propia tela , así, por proceso químico, el plomo está condenado a la destrucción absoluta. Un escrupuloso estudio nos permitió, diciéndolo en síntesis, concluir que la destilación del vapor en combinación química con otros elementos, fue precisamente la causa destructora del plomo
El plomo es un metal potente, aún en condiciones muy adversas ofrece una vida útil muy longeva, así lo defendemos en muchos de nuestros artículos, siempre de acuerdo con diversos estudios realizados en obras antiguas. Tiene el plomo esa característica de adaptarse a cualquier superficie y permite soluciones en remates complejos con garantías de durabilidad, además ofrece imagen de nobleza cuando se combina en construcciones de esas características, no en vano se acude a él para remates o cubiertas de edificaciones de previsión sempiterna.
La importancia del plomo junto a sus incuestionables características no lo pueden todo. Atreviéndose a utilizarlo sin gozar del conocimiento de su comportamiento o lo que es lo mismo sin tener oficio, lo más probable es obtener un resultado ruinoso. Precisamente por sus peculiares características que lo hacen tan fiable permiten el descuido del instalador profano, que lo asocia con otros metales que emplea al uso como puede ser el zinc o el cobre, sin embargo, estos no tienen absolutamente nada que ver. Una instalación de plomo eficiente, por muy contrario que parezca, precisa de una minuciosa planificación en la que hay que atender principalmente al conocimiento físico químico del soporte directo o comunicativo (por los elementos de fijación que comunican la plancha con elementos incompatibles), a las fijaciones, cuidándose de que estas sean de metales compatibles. Igualmente se precisa de orientar la plancha de plomo a una instalación que garantice los movimientos a los que de perpetuo se vera sometida la chapa, para esto, independientemente de que los elementos de soporte empleados sean de compatibilidad con el plomo, las superficies de apoyo han de gozar de una planimetría perfecta y a futuro. El apoyo heterogéneo en superficie obliga a la plancha de plomo a adquirir las mismas deformaciones desestabilizándose su planimetria, siendo esto un obstáculo para los movimientos que sin duda va a sufrir el plomo. No pudiendo moverse libremente la chapa se crearán deformaciones plásticas que irán en aumento hasta llegar a la rotura.
Desde el punto de vista electroquímico, la corrosión es un fenómeno basado en la transferencia de electrones que precisa para su inicio de un metal cuyo potencial sea diferente al de los iones catódicos de la solución con la cual está en contacto. Los iones catódicosencontrados en la mayoría de las soluciones corrosivas naturales son de hidrógeno, de ahí que la tendencia, generalmente de un metal a la corrosión se mida por su potencial con respecto al hidrógeno.
La mayor parte de los principales metales comerciales son de potencial negativo con respecto al hidrógeno, es decir que tienen tendencia a ceder electrones. Mientras que el cobre es el único de ellos con potencial positivo, o sea, que presenta tendencia a admitir electrones. Esta propiedad hace que el cobre (Cu) junto a la plata (Ag), mercurio (Hg) oro (Av) y platino (Pt) los denominados metales nobles, debido a su gran estabilidad y poca tendencia a la corrosión.
En zinc se sitúa en la escala e potenciales con -0,76, por tanto tendente a ceder electrones. Ocurre que los tableros, por su composición, portan un Ph muy ácido, la hoja de zinc, como se ha dicho es tendente a ceder electrones al medio ácido si entran en contacto ambos elementos, generalmente el elemento que los comunique termina formando un electrolito, formándose así la pila.
En la ilustración anterior vemos que la hoja de zinc esta separada del tablero por medio de una lámina, sin embargo vemos también los tirafondos que comunican directamente la hoja de zinc con el tablero a través de la grapa o “patilla” veamos si no la siguiente imagen.
Los tirafondos son susceptibles dehumectacióna causa de condensaciones que se producen en el entorno de su espacio. De esta manera el mismo tirafondo sirve como electrolitocompletando la pila entre la hoja de zinc y el elemento ácido que es el tablero, así se produce una cesión de electrones de la hoja al elemento ácido (tablero) quedándose así la hoja de zinc con carga positiva lo que la conlleva a la corrosión. La humectaciónde los tableros se ve más favorecida cuando el tablero adquiere humedad que puede provenir del vapor de agua que reciba de la parte interior o condensaciones que se producen entre la lámina de separación y el mismo.
Nota: Texto e imágenes están protegidas por derechos de autor, no se autoriza el copiado ni la divulgación por ningún medio sin el permiso por escrito del propio autor.
la Fundación Laboral de la Construcciónde Santiago de Compostela, organizó el Curso superior de Especialización en Gestión de obras de Rehabilitación. (CEGOR). Entre las diversas materias que se imparten han tenido en cuenta la teoría sobre el zinc y el cobre y su empleo en cubriciones. Nos parece un gran acierto POR PARTE DE LA FUNDACIÓN el dar la oportunidad a los profesionales de conocer teoría de unos materiales tan utilizados que juegan un papel vital en las edificaciones, no olvidemos que las cubren, las protegen y han de ofrecer una vida útil sin reservas. Esta materia de cubiertas, por la suma importancia que tiene, se debería abordar en las facultades. Se nota en la mayoría de los facultativos ayuno en el conocimiento de los metales zinc y cobre, de cómo han de planificarse las instalaciones teniendo en cuenta el comportamiento físico- químico de los metales. Lo que obliga a tomar decisiones en base a nociones que pueden dar quienes más convencen. Los resultados de tales carencias de conocimientos, las decisiones desacertadas muchas veces, conducen a resultados catastróficos que con buenos conocimientos se podrían evitar.
la Fundación Laboral de la Construcción, para tratar sobre el zinc y el cobre, cuyo Diseño y coordinación académica corrió a cargo del prestigioso ArquitectoDon Ángel Panero Pardo,de la Oficina Técnica del Consorcio de Santiago,confió en Manuel Álvarez Sandez, experto en cubiertas y estudioso de patologías del zinc, cobre y plomo en cubriciones. Un nutrido grupo de alumnos y alumnas, durante más de 5 horas, sin pestañear han podido, no saciarse, pero si adquirir nuevos conocimientos sobre los metales y su comportamiento en el tiempo, todo en base a una agenda que se componía de hablar de los materiales y su fabricación, de los soportes necesarios para la instalación, de la instalación, de los resultados y también de las reparaciones. Todo muy concentrado, aún así suficiente para disuadirles de que es necesario saber muchos más para terminar realizando los trabajos con garantía.
No podemos pasar por alto el interés mostrado por frabricantes como ELZINC, que sumados a ese interés por que se utilice profesionalmente el zinc, prestan todo su apoyo aportando todo el material de enseñanza necesario. Siguiendo este ritmo, a corto plazo contaremos con los mejores profesionales y nos iremos librando de esos resultados tan catastróficos que en muchas cubiertas venimos observando.
Con relativa frecuencia, desde Cumalsa, s.l., venimos publicando diferentes artículos a cerca del funcionamiento de la chapa de zinc y cobre en cubiertas, lo hacemos en medida que vamos obteniendo resultados propios de nuestras investigaciones. Sabemos de la escasez de conocimientos acerca del comportamiento del zinc y del cobre en cubriciones. Lo que más se da a conocer son las excelencias de los metales, de los complementos que nos dicen obligados para un buen funcionamiento, pero también tienen su lado no tan bueno que se deja ver cuando los trabajos se hacen sin conocimientos, mermados de planificación.
En honor a nuestras publicaciones, bien conocemos las cada vez más visitas con las que cuenta nuestra humilde WEB que pretende más que nada ser lúdica, lo que nos viene a indicar la escasez de datos orientados a informar sobre algo tan importante como son las cubiertas.
Según Cohen, el zinc es un metal metaestable, es decir, que todas sus constantes físicas y mecánicas hasta ahora determinadas exceptuando su peso atómico, se refieren a sistema indefinidos. La modificación que se forma después de trescientas treinta y seis horas de calefacción en solución saturada de sulfato de zinc, de densidad 7,102, sólo se convierte muy lentamente en la estable a la temperatura ordinaria, Según Benedick, además del punto de transformación a unos 340° tiene otros segundo análogo a unos 170°.
Se ha dicho del zinc que es un metal trimorfo: el zinc “x” existiría hasta 170°, el zinc “b” de 170 a 330° y el zinc “y” de 330 hasta 419°. La polimorfia del zinc no está indicada cualitativamente de modo claro en las marcadas variaciones de la resistencia eléctrica del zinc comercial a temperaturas creciente. Por encima de de 300 a 310°el coeficiente de temperatura es marcadamente negativo. Pero Arpi afirma que estos cambios no deben atribuirse propiamente al zinc , sino que son consecuencias de estar purificado con el cadmio.
Benedick ha sostenido también que las variaciones bruscas que se observan en las curvas de resistencia del zinc a 170, 270 y 320° solo aparecen en presencia de cadmio . Sobre la superficie pulimentada de zinc que se deja enfriar desde una temperatura superior a la del punto de fusión lentamente hasta 180° aparecen grandes poliedros sobre los cuales se hallan otros mezclados más pequeños. Estos últimos son numerosos cuando se enfría el metal entre 360 y 330° y recubren toda la superficie de los grandes cuando el enfriamiento es por debajo de los 330°.
S.Kalischer
S.Kalischer encontró que la densidad del zinc a 0° era 7,1817 ascendiendo después de calentar a 320 hasta 330° a 7,1841. Kuhlbaum, Roth y Siedler encontraron que para el zinc destilado no prensado a 20° referido al agua a 4° la densidad de 6,1225 y después de prensado a 4000 hasta 10000 atmósferas 7,12722. En cambio, un exceso de presión y estirado en frío disminuyen la densidad. Al pasar del estado sólido al líquido el zinc se dilata, volviéndose por tanto más ligero.
La dureza del zinc es algo mayor que la de la plata y algo inferior a la del cobre. El prensado endurece el zinc, entre 80 y 90° el zinc se ablanda marcadamente, por encima de 90° se va endureciendo con rapidez, de modo que el metal a 110°se comporta como a 30° fuera de que es más quebradizo. El endurecimiento cerca de 110° requiere algún tiempo y no se presenta en el zinc puro. De 110° en adelante el zinc va ablandándose ligeramente, al subir la temperatura hasta 200° y probablemente hasta 250°. El zinc puro solo muestra endurecimiento cerca de 200° al principiar a fundir la dureza del zinc todavía es 1½ por 100 de la que tiene a temperatura ordinaria. La dureza del zinc disminuye cuando tiene estaño y aumenta con el antimonio, aluminio, cadmio y magnesio. La acción del 4% de cobre equivale a la 0,25% de magnesio. La misma cantidad de cadmio aumenta la dureza del zinc en un 50%, el aluminio ablanda el zinc y el fósforo lo endurece.
Se consigue que el zinc adquiera maleabilidad y flexibilidad de que carece en las condiciones ordinarias a causa de su estructura cristalina, por calefacción a temperatura elevada. A temperatura ordinaria el zinc es más quebradizo y puede romperse al golpearlo con el martillo.
La maleabilidad del zinc es mucho menor que la del hierro, en cambio la plasticidad , sobre todo la del metal fundido es mucho mayor de lo que muchos creen.
El zinc se trabaja mejor en caliente, hasta unos 150° pero a más elevada cada vez es más difícil de trabajar de modo que a 200° es más quebradizo que a la temperatura ordinaria. Hasta el punto de que se puede pulverizar en un mortero.
La dilatabilidad del zinca diferentes temperaturas es la siguiente:
A 19° 70° 150° 250° 300°
Dilatación % 1,65 300 500 3 2
Límite de carga en Kg por mm. cuadrado 12,4 3,6 2,4 0,7 0,6.
El zinc tiene un color blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, que se conserva si se guarda en sulfuro de carbono.
Por calefacción es el metal más dilatable, algo más que el plomo y dos veces y media más que el hierro forjado.
El coeficiente de dilatación lineal del zinc por el calor es de 0,00002905 y el cúbico entre 0 y 100° 0,000089.
Las varillas de zinc calentadas no recobran su longitud primitiva por enfriamiento.
El punto de ebullición del zinc a la presión de 760 mm. es de 920° cómo temperatura de fusión se indica la de 417°
Destacar que en contacto con el aire seco el zinc conserva su brillo a la temperatura ordinaria, en el aire húmedo se cubre de una película gris que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cabo de algún tiempo toma un color blanco por la acción del ácido carbónicoformándose carbonato bárico hidratado. Este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoniaco.
El aire en movimiento oxida más al zinc que el aire en reposo , según la proporción de gas carbónico que contenga el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.
Cuando la superficie del zinc está oxidada cesa la acción del oxígeno seco por debajo de los 150° a mayor temperatura sigue.
El hidrógeno sulfurado a la temperatura ordinaria actúa primero sobre el zinc hasta que se ha formado una capa protectora de sulfuro, con el vapor de zinc forma sulfuro de zinc cristalizado. Mezclado con el aire, el hidrógeno sulfurado actúa rápidamente sobre el zinc.
El cloro puede ser desposeído de todo indicio de agua haciéndolo pasar por limaduras de zinc.
El cloro seco no ataca al zinc y tampoco el cloro húmedo.
parte interior de la chapa después de 20 años en contacto con madera de pinoparte exterior de la chapa después de 20 años expuesta a la atmósfera reinante
En el agua el zinc es estable, mientras el agua este en todo exenta de gases y el zinc sea puro. En cambio, el agua actúa con energía sobre el zinc en presencia de oxigeno, sobre todo cuando el metal unas veces está mojado y otras no. En estas condiciones se forma algo de hidróxido que es ligeramente soluble. Destaco la certeza de estos datos, puesto que en algunas de las probetas que se están analizando en Cumalsa, S.l. Durante 17 años, vamos evidenciando que en una superficie de aproximadamente 1000 m², el zinc por su parte interior está sometido a una humedad constante siendo esta humedad provocada por vapor de agua suficientemente clorada y no se aprecia más que una ínfima capa viscosa de hidróxido . Para esta conclusión se han escogido varias tablas al azar, sometidas a peso, preparamos una 1.120 cm³ de volumen, la cual en el momento de sacarla de su su situación original pesaba 1000 g. Sometida a secado natural en lugar cerrado y soleado durante 30 días, su peso bajo a 550 g. Lo que significa que la diferencia de peso equivale a la cantidad de agua despejada. concretamente 0.4g/cm³, 0,4 l/dm³. Consideramos así porcentaje aproximado de 81,88% de humedad. Destacar que la tabla es de, madera de pino, y la chapa esta directamente instalada sobre ella, Si se ha observado una exagerada corrosión en el clavazón, por el contrario el zinc no acusa ninguna corrosión mas lejos de algunas manchas de hidróxido en zonas puntuales. La imagen tomada de la chapa por su pare interior, se puede ver claramente las huellas de las tablas y los huecos lineales de separación. ( después de 365 días las mismas muestras extraídas siguen en observación en condiciones diferentes ) La siguiente imagen pertenece a la misma chapa por su parte exterior.
Auguste Arthur de la River
A.De la Rive, hizo detenidos estudios sobre la acción de los ácidos sobre el zinc. Esta acción está favorecida por la presencia de impurezas en el metal y el zinc puro se disuelve con alguna dificultad aún en los ácidos más enérgicos.
En sus combinaciones funciona el zinc como divalente.
El zinc no es separado de sus soluciones directamente por ningún metal, pero se separa de ellas por la corriente eléctrica.
Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor. Se prohíbe el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso expreso del autor.
En Cumalsa, s.l, trabajamos con los materiales de cobre, plomo, zinc y pizarra . De Todos ellos es sobradamente conocido su resultado en cubiertas de edificaciones.
Si tuviésemos que mantener un orden por su durabilidad, según nuestras propias investigaciones, situaríamos como más longevo el cobre, siguiendo el orden mencionado al principio. No cabe en este artículo hablar de las excelencias del material, que si las tiene. Corresponde hablar de porqué a pesar de ser un metal al que se le presume una durabilidad extraordinaria, en no pocas ocasiones exige de importantes reparaciones, superándole los demás en resultado efectivo en el tiempo.
En comparación con los otros metales con los que trabajamos, nunca hemos llegado a ver una chapa de cobre corroída en una cubierta hasta el punto de estar perforada. Hemos hablado mucho de las corrosiones que por diversos motivos sufren los metales. En el caso del cobre, si vemos corrosiones, pero en ningún caso hemos llegado a ver la chapa destruida o inservible. Para apoyar más la insistencia de que el cobre es duradero, hemos comprobado cubriciones de cientos de años y están perfectamente servibles, es más, son la mayoría de extraordinaria dificultad de ejecución, sin embargo, no solo permanecen incorruptas sino que ofrecen una peculiar belleza.
¿Cuál es entonces la causa o causas que obligan a tener que hacer reparaciones en las cubiertas de cobre?. Nuestra respuesta es muy sencilla, una precaria instalación. Es así.
De lo anterior dicho, cualquier profano puede concluir, que si el cobre no ofrece absolutamente ninguna duda para su empleo, si a priori descartamos la corrosión de origen químico y en breve plazo permite filtraciones de agua. ¿ qué sucede y porqué ? Insistimos, una instalación incorrecta es la causa, no cabe otra. Pero ¿qué entendemos por incorrecto?. En este caso, a presumir de oficio sin tener la más remota idea del ulterior comportamiento del material aplicando técnicas chapuceramente vanguardistas, a terminar pronto y salvar el presupuesto presumiendo de oficio. Es repugnante ver como una cubierta de considerable precio, de calidad inigualable, necesita de reparaciones hasta el punto de llegar a desesperar por impotencia a quienes tienen que soportar los daños y afrontar los gastos.
No podemos descartar que en una instalación, por cualquier motivo, ocurra algún desajuste que termine dando algún susto, eso sería pasajero. Lo grave es cuando los desajustes se suceden y se reparan asistidos por la misma similar ignorancia que cuando se realizó el trabajo.
Reparación en chimenea de cobre
Los metales están sometidos a importantes dilataciones, en el caso del cobre es buen conductor y acumulador, lo que Sumado a su importante coeficiente de dilatación ya tenemos suficientes datos a tener en cuenta en la instalación. Si sabemos de las dilataciones, no se pueden poner obstáculos a los seguros movimientos clavando las chapas de forma incontrolada. Cuando empleamos adyacentes para hacer efectiva la estanqueidad de la chapa en algunos encuentros, pasamos por alto las condiciones a las que van a estar sometidos estos complementos y que son desconocidos los que resisten en el mismo orden del metal.
La mayor parte de los defectos que observamos en una cubierta de cobre, derivan de roturas por fatiga o descomposición de amalgamas que se utilizan en defecto del estaño. Igualmente nos encontramos estañados corroídos, aquí también conocemos la causa . También es muy corriente ver roturas por tensión.
No podemos termina este artículo sin decir que la mayoría de cubiertas de cobre están instaladas sobre tableros, que aún llevando láminas separadoras, la humedad que se filtre va a ir a parar en algunos puntos al tablero, con la consiguiente degradación de este.
A diferencia de otros metales, el cobre, aún con muchos años admite reparaciones efectivas a base de estañados o pequeñas prótesis en aquellas zonas que lo precisen y por ser la grieta excesiva no garantice solo el estañado. Lo mismo ocurre en encuentros o quiebros. Cuando se vea una rotura, hay que averiguar la causa y repararla de raíz. Lo que nunca se debería hacer es reparar con amalgamas, telas u otros complementos. UNA CUBIERTA DE COBRE, SI SE ACUDE A TIEMPO, SE PUEDE REPARAR DE FORMA EFECTIVA Y DEFINITIVA. PARA ELLO SE REQUIERE DE UN MINUCIOSO ESTUDIO, ANALIZANDO HASTA EL EXTREMO LAS CAUSAS QUE OBLIGAN A LA INTERVENCIÓN Y ASÍ PODER VER LA FORMA EFECTIVA DE HACER LA REPARACIÓN.
M. Álvarez
Todos nuestros artículos son redactados por nuestro personal utilizando nuestros propias fuentes de investigación, cualquier parecido con otros similares son mera coincidencia, Nuestras publicaciones están protegidas por derechos de autor, no se permite ni el copiado ni la difusión completa o incompleta sin autorización por escrito del autor.
No es un montaje, es la más pura realidad. En una de nuestras últimas intervenciones hemos encontrado lo que se visualiza en las imágenes. Para nosotros no fue ninguna sorpresa, puesto que unos meses antes habíamos inspeccionado la cubierta y llegamos a la conclusión de tener que recomendar la necesidad urgente de la retirada de toda la chapa y su soporte de tablero aglomerado hidrófugo.
Se trata de una cubierta de sobre 1200 M/2. La alarma ya saltó hace unos años, pero no se le dio la merecida importancia y se hicieron varias reparaciones al “tun tun” algo así como “tocar de oído” que si no se entiende la música, al menos se hace ruido. El caso es que el problema fue avanzando, y los propietarios, movidos más por la desconfianza que por los conocimientos, decidieron encargar un estudio del estado de la cubierta. Demasiado tarde. El estado de degradación interior, como se puede ver, es tal que obliga a la recogida de la chapa de zinc y el soporte todo a consecuencia de este último. El tablero se presenta totalmente descompuesto, podrido, inservible. De aquello que en su día se vendió como lo más efectivo ahora nadie se hace cargo, los del que vendieron el zinc culpan al tablero. Pero si poniendo una lámina “Delta” que es lo que vendedores representando a fabricantes de prestigio aún siguen recomendando a pies juntos y están garantizadas las cubiertas frías, calientes, cálidas y cualquiera que se ponga por delante, eso sí, tiene que llevar zinc de determinadas marcas, que con lo que dicen, por el simple hecho de estar posicionados en el mercado se hacen tan creíbles que pretenden sentar cátedras, pero de estudios científicos veraces nada de nada. Bueno sería que al aflorar las adversidades estuviesen a la altura dando soluciones o haciendo investigaciones y no tratando de lapidarse unos a otros, dejando a los propietarios en la más absoluta impotencia .
¿Como sucede este fenómeno al que nos referimos en este artículo, alguien lo puede explicar, alguien se lo podía imaginar? Por si hubiese alguna duda, la chapa de zinc comenzó a ser inservible a consecuencia del soporte y no al revés. Pero es que el soporte, el tablero, está todo el protegido por la majestuosa lámina “Delta” y el zinc fijado por “patillas homologadas, en principio todo correcto, pero se está yendo todo a la porra. El tablero hidrófugo se descompone a consecuencia de la humedad que nadie entiende como siendo hidrófugo no la repele, tampoco nadie se atreve a aclarar de donde viene esa humedad . El zinc se corroe y nadie sabe porqué. No es triste que aquello que se instaló con tanta seguridad termine abocando a unos propietarios a la impotencia, hasta el punto de que nadie les de respuesta a algo tan evidente y que al final tengan que sufragar cuantiosos gastos provocados por la inoperancia de presumidos expertos. Afortunadamente en este caso, la propiedad que siempre creyó, sigue creyendo en el zinc y se realizo una nueva cubierta de chapa de zinc natural, eso sí, con sistema de soporte totalmente diferente al primitivo recomendado por los que más que expertos juegan a, alquimistas con rudos conocimientos . En este caso se utilizo chapa de zinc “elzinc“ de la calidad natural y soporte de entablado de madera de pino, así, sin más .
Con frecuencia venimos hablando del comportamiento de los soportes que se utilizan para la chapa de zinc, generalmente hablamos más de alguna calidad de tableros aglomerados cubiertos por láminas separadoras. Independientemente de si la chapa de zinc, por su nomenclatura, pudiese ser más o menos vulnerable, tenemos la certeza científica de que los tableros encontrados amén de degradarse como se ve en las imágenes, repercuten negativamente contra la chapa de zinc. Esta cubierta, como todas las que inspeccionamos, la hemos estudiado con detalle, hemos sacado datos que contribuyen a matizar reforzando nuestras tesis a cerca del comportamiento de las cubiertas de zinc y sus adyacentes.
Cuando se realizo la cubierta ¿alguien se podía llegar a imaginar tal resultado?
IMÁGENES REPRESENTATIVAS DEL RESULTADO DE ALGUNOS TABLEROS QUE SIRVEN COMO SOPORTE EN CUBIERTA DE ZINC.
(Todas las imágenes han sido realizas por Cumalsa, s.l. y están protegidas por derechos de autor)
Todas las imágenes corresponden a una misma cubierta de unos 400 m/2 aproximadamente. Realizadas en una de nuestras intervenciones de inspección . Las patologías obedecen a corrosiones que las hemos calificado como electrolíticas derivadas de elementos perfectamente identificados. El resultado final es la retirada de toda la chapa por inservible. En este caso hemos realizado un minucioso estudio para conocer detalladamente como se producen este tipo de fenómenos en zonas concretas, avanzando posteriormente al resto de las chapas. Se trata de una cubierta instalada atresbolilloy con junta de listón. El sistema de instalación es el menos empleado, sin embargo ofrece una mayor vistosidad a la cubierta, por otra parte es el más efectivo para la ulterior funcionalidad de la hoja de zinc. Como venimos diciendo en nuestros numerosos artículos, de poco nos vale una magnífica instalación si no se tienen en cuenta los elementos de los que hacemos uso y pueden perjudicar gravemente la chapa de zinc como en este caso.
El zinc, desde hace muchos años de alguna forma está presente en las cubiertas de nuestra geografía, bien como elemento principal o como adyacente de los más tradicionales de teja o pizarra. Uno recuerda que en las cubiertas de pizarra cuando mencionábamos forrados metálicos hablábamos de chapa de zinc, de aquella que era del nº 10, 12 o 14. Hojas de zinc de 2000×1000 mm. Todas ellas selladas, no cabía equivocación. De tales habilidades gozaban los instaladores que a simple tacto sabían de su grosor y a simple vista deducían su calidad. Eran otros tiempos, ya historia. Esos Complementos fueron relegados, se quedaron en la historia, su lugar lo ocupan las famosas chapas lacadas de aluminio o incluso hierro, que como cómo su color, para estos menesteres, es negro, compagina muy bien sobretodo con la pizarra y a la vez aporta pingües beneficios.
El caso es que la chapa de zinc, metafóricamente hablando, se cabreo y poco a poco fue ganando enteros hasta el punto de ser uno de los materiales más demandados para cobijar a toda clase de edificaciones. Claro que él zinc, por si solo, no se podía sublevar y ganar prestigio entre los materiales de siempre empleados que masivamente coronaban los edificios más emblemáticos. Podemos observar en nuestra actualidad edificios cubiertos con pizarras naturales, con tejas incluso decoradas, con plomo que evidentemente resisten los demoledores arietes atmosféricos. Echando la vista atrás y a poco que reflexionemos, concluiremos en la impresionante nobleza y resistencia de estos materiales que junto al conjunto de otros que completan las edificaciones, nos permiten contemplar su belleza año tras año. Estos materiales de cobertura superan incluso en durabilidad a los otros que protegen, pues no olvidemos que ellos son “materiales de sacrificio” han de proteger a aquello que cobijan y ser testigos ellos mismos de desgaste antes de apreciarse en los demás.
Aquellas chapas de zinc ya mencionadas en este artículo han quedado en el olvido, también el uso de la chapa de zinc como adyacente o destinado a las ornamentaciones que manos artesanas trabajaban con mimo para aportar singularidad a edificaciones singulares.
la lícita “guerra comercial” nos trajo invasores, firmas extranjeras que “bombardeaban con la chapa de zinc“. Su estrategia era machaqueo a base de marketing y clases “magistrales” de un par de horas o un par de días con las que idiotizaban de tal forma que quienes recepcionamos aquellas parafernalias, salíamos de lo que llamaban cursillos de formación sintiéndonos poco menos que con un doctorado, contentos y doctos. Eso sí, para poner en práctica aquellos conocimientos había que llevarse el maletín de herramientas varias que nos encasquetaban a un buen precio. Aquello era para practicar solo, o para realizar alguna chapuza, pero el mercado iba en auge, el negocio prometía y ya venía la segunda parte, la maquinaría, maquinaría para todo y ojo a sus precios.
Desde otra perspectiva, ya desde lo que uno sabe en la actualidad, se puede decir que aquellas nociones eran pura parafernalia y carecían de lo más elemental, pues no se hablaba de la nomenclatura del zinc, de su resultado en el tiempo, de sus incompatibilidades, solo se mencionaba su majestuosidad.
Todo esto mencionado surgió hace no muchos años. El caso es que en la actualidad estamos viendo multitud, demasiadas cubiertas de zinc en estado ruinoso, es decir , inservibles, que traen de cabeza a sus propietarios, que sienten verdadera impotencia, ya que quienes les convencieron con las maravillas, ahora no les dan soluciones y no se reparten, no, se atribuyen unos a otros las más absurdas culpas.
Muy ingrato resulta ver a quienes confiaron en la cubierta de zinc, quienes ilusionados eligieron el material para su edificación se sienten impotentes viendo como en pocos años su cubierta está totalmente inservible y nadie les da soluciones. ¿ En donde están aquellos que tanto promocionaron el zinc, aquellos que decían que su zinc era el mejor, que garantizaban su durabilidad ? ¿ Por qué se alejan de la realidad, porqué dejan indefenso al consumidor atribuyendo culpas a su antojo? ¿Por qué no nos ilustran con la realidad, pues medios y conocimientos han de tener?.
Independientemente de todo lo dicho, las cubiertas de zinc, según mis datos, son de lo más demandado para nuestras edificaciones. Nunca he entrado a cuestionar el zinc como tal. Si cuestiono muchas otros agentes. Aunque no paso por alto el estudio de la nomenclatura del zinc laminado para cubiertas, no está muy al alcance el conocer las diferentes fases necesarias para llegar al estado de su presentación en el comercio. la lejanía ,las dificultades, el oscurantismo, la falta de información directa, obstruían de alguna forma, para este autor, surtirse de conocimientos sobre el metal, necesarios para terminar realizando trabajos con garantías o al menos tener controladas las adversidades que se puedan presentar.
Contamos en España con una fábrica de laminados de vanguardia,(ELZINC) afortunadamente uno puede extraer datos científicos directos, incluso intercambiar conocimientos de resultados. El intercambio de información siempre es interesante entre quienes fabrican el producto y quienes lo instalan, son estos últimos quienes ven el verdadero resultado. De esta manera, realizando cubiertas con una buena planificación y oficio, podremos disfrutar durante muchos años de lo que ahora está en auge. LAS CUBIERTAS DE ZINC
En cumalsa, s.l. contamos con un departamento cualificado que se encarga de informar técnicamente del estado de cualquier cubierta de chapa de zinc, cobre, plomo o pizarra. Informamos basándonos en nuestros propios conocimientos investigaciones y estudios científicos, contrastados con diversa documentación asociada.
Nuestros estudios respecto al comportamiento de los metales zinc, cobre y plomo, se están teniendo en cuenta en algunas universidades y se utilizan en sus facultades de ingeniería mecánica.
A la vista de muchos resultados adversos que se están observando sobre todo en las cubiertas de chapa de zinc, serían muy indicadas las inspecciones visuales prematuras, es decir, dentro de los primeros años de vida y antes de que expiren los periodos de garantía. En caso de observarse cualquier anomalía o humedades, la inspección debería ser obligada y exhaustiva. No olvidemos que algunos procesos de deterioro en el zinc empiezan siendo muy lentos, casi inapreciables para terminar siendo irreparables, pudiendo terminar haciendo inservible la cubierta. Generalmente cuando la chapa de zinc presenta alguna disfuncionalidad, viene dada a consecuencia de carencias, vicios en la instalación o inadecuación de materiales empleados como complementos . En caso de observarse anomalías, han de conocerse debidamente las causas para reparar el daño de forma efectiva si puede ser posible. Se deben deslindar lo que son defectos puntuales de la instalación de lo que ningún profesional está exento, de las reacciones impropias del metal. lo primero tiene solución, lo segundo es más complejo Ante cualquier distorsión, en la mayoría de los casos, se hacen intervenciones a modo de reparaciones sin darle demasiada importancia, sin embargo, la cubierta sigue demandando intervenciones y así las reparaciones se suceden cada vez con más intensidad, hasta darse de cuenta que ya no hay remedio y ahí es donde empieza la debacle. No necesariamente un instalador tiene que ser experto, pero si ha de tener habilidad y destreza suficientes para realizar aquello que de su oficio se le encargue. Por el contrario, el buen experto si que necesariamente debería ser instalador o gozar de sus conocimientos, por su saber, por su ciencia, sabe adelantarse a la mayoría de las patologías y si de ellas cabe o no su anulación.
LA CUBIERTA
La cubierta es esencial en cualquier edificación; hay una extensa oferta de materiales que están a disposición en el mercado, pero no todos ellos vienen acompañados de un código que regule su empleo. La mayor parte de las veces nos guiamos por”profesionales” o divulgadores categóricos que juegan a asesores e informan a su antojo, a provecho de su bolsillo . No son pocas las incógnitas que se plantean a la hora de planificar una cubierta y mucho mayores cuando se trata de acometer una reparación.
NUESTROS ESTUDIOS
En Cumalsa, s.l. informamos y asesoramos de forma veraz, basándonos en los datos que vamos consiguiendo en multitud de estudios científicos que día tras día realizamos y contrastamos, además contamos con nuestro propio laboratorio de ensayos metalográficos , lo que nos permite estar al día en el comportamiento y evolución de los metales instalados en cubiertas.
El empleo de un material desconociendo las propiedades y comportamiento del mismo en el tiempo pueden desembocar en ulterior ruina, que se podría evitar conociéndolo a fondo y haciéndolo acompañar de adyacentes adecuados.
COMPORTAMIENTO DE LOS MATERIALES EN EL TIEMPO
Del comportamiento en el tiempo de algunos materiales de cobertura deberían informar los fabricantes o distribuidores, pero utilizan demasiado poco tiempo en informar más allá de las virtudes. Si a la postre resulta ruina, no tienen escrúpulos en tildar de incompetente o incurioso al instalador que en parte sigue unas directrices marcadas por quienes venden los materiales, demostrado está que poco les debe importar el resultado. Lo que importa es vender.
Trabajamos con materiales que van a estar de perpetuo expuestos al ariete demoledor de la atmósfera , por eso el mejor laboratorio de ensayos es el paso del tiempo y también quien termina definiendo su comportamiento. Para tener un conocimiento aún no pleno y así poder informar con relativa seguridad,tienen que ir pasando muchos años manteniendo la constancia en las investigaciones, hay que observar periódicamente muchos trabajos para tímidamente ir viendo su evolución positiva o negativa.
En CUMALSA, S.L. solo podemos presumir de 14 años como empresa, pero arrastramos más de 40 años en este fascinante mundo de las cubiertas. Tras muchos tipos de estudios que nos van aportando pequeñas evidencias, algunas con mas contundencia que otras. Después de poder ver y realizar cubiertas en toda la geografía y en las más diferentes situaciones, ello nos va permitiendo extraer esos datos tan necesarios para asesorar de forma veraz, con absoluto rigor y amplio conocimiento. Las cubiertas, más las metálicas, tienen un comportamiento dinámico, suele ocurrir que lo que un día damos por sentado nos sorprende poco después con un comportamiento totalmente distinto.
Resulta sorprendente ver como se recomiendan o se hacen ciertas algunas informaciones sin el más mínimo razonamiento científico, las que pretenden que creamos como ciertas por el simple adorno de “llevamos “x” años en el sector” con imágenes de obras creídas como relevantes u otros artilugios de marketing. Los años por si solos nos envejecen no nos hacen sabios, pero son imprescindibles para el saber , pues sin el paso de ellos no se podría saber con certeza la durabilidad de muchos materiales, no se puede decir que un material va a durar 30 años si no se cuenta con precedentes similares. Pero, ¿ y qué pasa cuando lo que se presume que tenía que durar 30 no llega a los 12 a los 10, o los 6 y se sigue informando en la misma línea que cuando se recomendó ? Pese a lo que pese, no podemos dejar de decir que recibimos muchas solicitudes demandando información sobre cubiertas que están en estado ruinoso llevando muy pocos años realizadas. Añadimos, en el 99% de los casos las cubiertas que visitamos están en estado agonizante que ya viene de largo, pues rara vez no nos encontramos reparaciones anteriores, reparaciones que sin duda, las que nosotros vemos, contribuyen más a grabar el problema que a resolverlo.
¿ No es vergonzoso ver como cubiertas realizadas con materiales caros, que se venden como de la máxima calidad y se realizan con los consejos algunos meros alquimistas, al poco tiempo de estar instaladas hay que repararlas, desmontarlas o desesperadamente aguantar? Lo más grave es que pocos o muy pocos nos atrevemos a razonar científicamente las causas, y aún más grave aun atreverse a reparar sin el más mínimo escrúpulo, aplicando masillas, láminas asfálticas, pinturas Etc, Etc. A mínimo que pensemos, ¿ como se puede reparar definitivamente un material cuando para la reparación se utilizan elementos que se sabe a ciencia cierta que duran menos que el que se está reparando, claro, de ahí viene que las reparaciones se vayan sucediendo año tras años hasta que ya no hay remedio.
Como venimos diciendo, no es una cubierta, no, son muchas y repartidas por toda nuestra geografía, las que están dando problemas, ¿ Pero si se han realizado con las máximas garantías, siguiendo las recomendaciones de expertos , siguiendo nítidas prescripciones técnicas, cual es la causa que obliga a la ruina ?
Un par de apuntes gráficos. Observemos la siguiente imagen , se trata de una cubierta de zinc, una chimenea que despide gases de combustión de gasóleo, lleva 19 años instalada y ningún problema. ¿como se explica que eso de la agresión de los agentes externos? puedo asegurar que es inaguantable mantenerse cerca de la chimenea cuando está en funcionamiento, pues el sulfuro que desprende intoxica
El siguiente ejemplo: Se nos permitió hacer una cata en una cubierta que habíamos realizado muchos años atrás, está la chapa de zinc instalada sobre entablado de madera de pino, la humedad a la que esta sometida la madera oscila entre el 60 y el 68%, hasta el punto de haberse corroído totalmente muchos de los clavos que fijaban las tablas, la chapa de zinc esta en perfectas condiciones. Viendo esto ¿ como se explica la teoría de la necesidad “imprescindible” como mantienen algunos, de que en una cubierta de zinc es indispensable que la chapa este ventilada por su parte interior? sí , se recomiendan láminas magistrales, de esas mismas que algunas para hacerlas más llamativas las identifican nombrándolas con la cuarta letra del alfabeto griego. “DELTA” ¿Como se puede aseverar que la tal lámina garantiza la ventilación interior de la chapa, aún estando ayunos de conocimientos sobre aerodinámica se puede concluir de que tal aserto es categóricamente falso.
Chapa de zinc después de 15 años, con chimenea de combustión de gasóleo pegada
Nunca nos hemos querido poner en duda la calidad de los materiales empleados en cubiertas, ni tan siquiera la falta de empeño por parte de los instaladores, pero si la cubierta no funciona, ¿ qué es lo que ocurre? podemos decir que hay un déficit manifiesto de información y un importante ayuno de oficio a la hora de trabajarlos , eso puede obedecer a intereses que a la larga terminan volviéndose en contra para todos, sobre todo para el que tiene que padecer las consecuencias directas y correr con los gastos de las reparaciones llenas de incógnitas.
No tengo ningún reparo en reconocer que en tiempos iniciales he dado algunas informaciones rozando lo erróneo , la ignorancia inicial me permitió comulgar con datos genéricos que, como a todos, me fueron proporcionando los intrépidos vendedores, que por la novedad y a golpe de catálogo conquistaban hasta a los más prestigiosos prescriptores. El objetivo: que se prescribiese la marca y a poder ser también los adyacentes que las mismas firmas, intermediarias, se encargan de comercializar. Bien es cierto, que cuando se hacen reclamaciones ante la sorpresa del comportamiento de algunos materiales, los suministradores culpan de incuria al instalador. Sí, el sufrido instalador, que si compra mucho se le venera y promociona y si no compra es incompetente. Es de Ley, si el material tiene comportamiento adverso, tiene que recoger la culpa quien lo vende, asesora sobre él y dicta adyacentes determinados, sin descartar al ignorante que haciéndose el experto comulga con lo que el hábil vendedor le recomienda .
Nuestro día a día, nuestra preocupación, nuestros conocimientos, también nuestra inquietud, nos ha despertado y hecho escudriñar y así podemos permitirnos el aproximarnos a la realidad y sencillamente comprender que la mayoría de las informaciones al uso, muchas de ellas , ni son veraces , ni están contrastadas para promocionarlas como las mejores, mas bien están orientadas a vender que a informar.
Es sorprendente ver como se reparten catálogos, casi libros de muchas hojas, llenos de detalles de instalaciones que muchas veces, sencillamente son imposibles de llevar a la práctica. En ellos no se habla absolutamente nada del comportamiento adverso que puede tener el zinc, por lo contrario solo se habla de las virtudes que claro que las tiene. Claro, que si se mencionase algunas incompatibilidades el negocio no sería el mismo.
Hartos estamos de ver páginas Web y catálogos con las más atractivas imágenes, de vídeos de cubiertas los que se hacen apetecer hasta por sus músicas casi celestiales. Pero a la hora de querer informarse de cual es el comportamiento físico químico o mecánico del material en el tiempo, nada de nada, hay que conformarse con las generales de la “ley”, densidad, color, algunos coeficientes, llevamos años en el sector y poco más.
Como ejemplo: Se ha llegado a recomendar, por algunos fabricantes, canalones de cobre, o de zinc, unidos con elementos sintéticos garantizando su estabilidad en muchos años pasando por alto la soldadura de estaño. ¿ a alguien le puede caber en la cabeza que una masilla pueda acompañar en durabilidad a una chapa de cobre por ejemplo.
Mucho se lleva hablado de que en la cubierta de zinc es imprescindible la ventilación, adornando con tímidas explicaciones a modo de papel de caramelo. Cada cual que piense lo que quiera, pero los resultados saltan a la vista. Resulta sorprendente, cuando se va a vender todo son maravillas, en el momento que aparece algo extraño, que después de lo que se esta viendo es más común que extraño, nadie se pone de acuerdo el porqué de tales resultandos.
Instaladores que siguen manteniendo a pies juntos que algunos metales, como el zinc, necesitan de una cámara de ventilación interior, pero no se matiza el porqué y esto incluso lo dicen algunos empresarios de la instalación, que lo avalan con lo de llevamos 40 años en el sector o nos hemos creado en el año X, (con los años, a poquitos debieron ir siendo iluminados espiritualmente, por que lo que es conocimientos han adquirido muy pocos) Véase un ejemplo: alguno llega a decir en sus publicaciones que si se pone chapa de cobre sobre madera esta ha de ser compatible con el cobre (roza la imbecilidad , solo hace falta darse cuenta que las madera se suelen tratar con sales de cobre) pero sí, lo hemos visto como consejo en algún sitio de esos de llevamos años en el sector, realmente patético. (Empresarios que incluso promocionan algunas de sus obras como que están hechas con sistemas de junta alzada cuando en realidad están con junta de listón. Con certeza podemos aseverar que no es de extrañar puesto que ni han pisado las obras y aún así se atreven a dar lecciones de sabiduría). Eso sí, parece que todo está resuelto con esas cámaras de ventilación que son mejores o peores dependiendo de donde le venga el aire al que las promociona, no al que las vende, es que lo de tantos años en el sector da para mucho. Y digo yo: ¿cual es la diferencia entre las buenas láminas y las menos buenas? es de sospechar que la diferencia está en el precio y la afinidad que se tenga con el distribuidor. Se supone que todas han de reunir garantías de durabilidad sea de la marca y modelo que sea. Lo lamentable es que cuando aparece el infortunio nadie sabe nada y se vuelven locos buscando las más estúpidas justificaciones. Sería de agradecer que algún fabricante o instalador de esos que aconsejan a pies juntos aclarase el porqué de las corrosiones de las chapas de zinc y a que se deben, ¿cuales son los fenómenos químicos o físicos que las provocan?
Claro, que si se habla de otras fórmulas de soporte, se va al garete el negocio de las láminas fantásticas y las patillas especiales y homologadas como han llegado a decir. Lo curioso es que en mayoría y desde siempre, en países con solera en el empleo de estos materiales, se utilizan soportes compatibles. Se conocen cubiertas metálicas centenarias que han resistido el ariete demoledor del tiempo. Nos gustaría conocer alguna, centenaria o de medio siglo, que esté instalada con láminas de ventilación de esas llamadas “vapozinc” “lamina delta” Como se las suele vender como láminas de ventilación, serviría de mucho que se nos ilustrase con unas breves nociones de aerodinámica haciéndonos saber como se mueve el aire en esas cavidades, a la vez y ya para completar diciéndonos con que fórmula mágica cuentan esas láminas para no sufrir degradación en el tiempo. Vamos a ser claros, las famosas láminas requieren de más fe que la creencia en los mandiles virginales. A los pocos años, al menos en las cubiertas que hemos levantado, el resultado está a la vista y la palabra es INSERVIBLES por pura degradación.
Pocas veces hemos visto imágenes de cubiertas ruinosas, pero las hay y muchas. ¿ si trabajamos con tanta eficacia y tantos conocimientos, como suceden tantos percances?
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.
ACEPTAR
Debe estar conectado para enviar un comentario.