INSPECCIÓN DE CUBIERTAS

Verificación de estado de cubiertas.


En cumalsa, s.l. contamos con un departamento cualificado  que se encarga de informar técnicamente del estado de cualquier cubierta de chapa de zinc, cobre, plomo o pizarra.  Informamos   basándonos en nuestros propios conocimientos investigaciones y estudios científicos, contrastados con diversa documentación asociada.

Nuestros estudios respecto al comportamiento de los metales zinc, cobre y plomo, se están teniendo  en cuenta en algunas  universidades y se utilizan en sus facultades de ingeniería mecánica.

LA CUBIERTA

La cubierta es esencial en cualquier edificación; hay una  extensa oferta de materiales que están a disposición en el mercado, pero no todos ellos vienen acompañados de un código que regule su empleo. La mayor parte de las veces nos guiamos por”profesionales” o divulgadores categóricos que juegan a asesores e informan a su antojo, a provecho de su bolsillo . No  son pocas las incógnitas que se plantean a la hora  de planificar una cubierta y mucho mayores cuando se trata de acometer una reparación.

NUESTROS ESTUDIOS

En Cumalsa, s.l. informamos y asesoramos de forma veraz, basándonos en los datos  que vamos consiguiendo  en multitud de  estudios científicos  que día tras día realizamos y contrastamos, además contamos con nuestro propio laboratorio de ensayos metalográficos , lo que nos permite estar al día en el comportamiento y evolución de los metales instalados en cubiertas. 

El empleo de un material  desconociendo  las propiedades y comportamiento del mismo en el tiempo  pueden desembocar en ulterior ruina,   que se podría evitar conociéndolo a fondo y haciéndolo acompañar de   adyacentes adecuados.

COMPORTAMIENTO   DE LOS MATERIALES EN EL TIEMPO 

Del comportamiento en el tiempo de algunos materiales de cobertura deberían informar los fabricantes o distribuidores, pero utilizan demasiado poco tiempo en informar más allá de las virtudes. Si a la postre resulta ruina,   no tienen escrúpulos en tildar   de incompetente o incurioso al instalador que en parte sigue unas directrices marcadas por quienes venden los materiales,  demostrado está que poco les debe importar el resultado. Lo que importa es vender.

Trabajamos con materiales que van a estar de perpetuo expuestos al ariete demoledor de la atmósfera , por eso  el mejor laboratorio de ensayos  es el  paso del tiempo y también quien termina definiendo   su comportamiento. Para tener un conocimiento aún no pleno y así poder informar con relativa seguridad,tienen que ir pasando  muchos años manteniendo la constancia en las investigaciones, hay que observar periódicamente  muchos trabajos para tímidamente ir viendo su  evolución positiva o negativa.

En CUMALSA, S.L. solo podemos presumir de  11 años como empresa,  pero   arrastramos   más de 40 años en este fascinante mundo de las cubiertas. Tras muchos tipos de estudios que nos van aportando pequeñas evidencias, algunas con mas contundencia que otras.Después de poder ver y realizar cubiertas en toda la geografía y en las más diferentes situaciones, ello nos va permitiendo extraer esos datos tan necesarios para  asesorar de forma veraz, con absoluto rigor y amplio  conocimiento. Las cubiertas, más las metálicas, tienen un comportamiento dinámico, suele ocurrir que lo que un día damos por sentado nos sorprende poco después con un comportamiento totalmente distinto. 

Resulta sorprendente ver como se recomiendan o se hacen ciertas algunas informaciones sin el más mínimo razonamiento científico,  las que pretenden que creamos  como ciertas por el simple adorno  de “llevamos “x” años en el sector” con imágenes de obras creídas como relevantes  u otros artilugios de marketing.   Los años por si solos nos envejecen   no nos  hacen sabios,  pero son imprescindibles para el saber , pues sin el paso de ellos no se podría saber con certeza la durabilidad de muchos materiales, no se puede decir que un material va a durar  30 años si no  se cuenta con precedentes similares.  Pero, ¿ y qué pasa cuando lo que se  presume que tenía que durar 30  no llega a los 12 a los 10 0 a los 6  y se sigue informando en la misma línea que cuando se recomendó ? Pese a lo que pese, no podemos dejar de decir que recibimos muchas solicitudes  demandando información sobre cubiertas que están en estado ruinoso  llevando muy pocos años realizadas. Añadimos,  en el 99% de los casos las cubiertas que visitamos están en estado agonizante que ya viene de largo, pues rara vez no nos encontramos reparaciones anteriores, reparaciones que sin duda, las que nosotros vemos, contribuyen más a grabar el problema que a resolverlo.

¿ No es vergonzoso ver como cubiertas realizadas con materiales caros, que se venden como de la máxima calidad y se realizan con los consejos algunos meros alquimistas,  al poco tiempo de estar instaladas hay que repararlas, desmontarlos o desesperadamente aguantar?  Lo más grave es que pocos o muy pocos nos atrevemos a razonar científicamente las causas,  y aún más grave aun atreverse a reparar sin el más mínimo escrúpulo, aplicando masillas, láminas asfálticas, pinturas Etc, Etc. A mínimo que pensemos, ¿ como se puede reparar definitivamente un material cuando  para la reparación se utilizan elementos que se sabe a ciencia cierta que duran  menos que el  que se está reparando, claro, de ahí viene que las  reparaciones se vayan sucediendo año tras años hasta que ya no hay remedio. 

Como venimos diciendo,  no es una cubierta, no, son muchas y repartidas por toda nuestra geografía, las que están dando problemas, ¿ Pero si se han realizado con las máximas garantías, siguiendo las recomendaciones de expertos , siguiendo nítidas prescripciones técnicas, cual es la causa que obliga a la ruina ?

Un par de apuntes gráficos. Observemos la siguiente imagen , se trata de una cubierta  de zinc, una chimenea que despide gases de combustión de gasóleo, lleva 15 años instalada y ningún problema. ¿como se explica que eso de la agresión de los agentes externos? puedo asegurar que es inaguantable mantenerse cerca de la chimenea cuando está en funcionamiento, pues el sulfuro que desprende intoxica

El siguiente ejemplo: se nos permitió hacer una cata en una cubierta que habíamos realizado muchos  años atrás, está la chapa de zinc instalada sobre entablado de madera de pino, la humedad a la que esta sometida la madera oscila entre el 60 y el 68%, hasta el punto de haberse corroído totalmente muchos de los clavos que fijaban las tablas, la chapa de zinc esta en perfectas condiciones. Viendo esto ¿ como se explica la teoría de la necesidad “imprescindible” como mantienen algunos, de que en una cubierta de zinc es imprescindible que la chapa este ventilada por su parte interior? sí , se recomiendan láminas magistrales,  de esas mismas que algunas  para hacerlas más llamativas las identifican nombrándolas con la cuarta letra del alfabeto griego. “DELTA” ¿Como se puede aseverar que la tal lámina garantiza la ventilación interior de la chapa, aún estando ayunos de conocimientos sobre aerodinámica se puede concluir de que tal aserto es categóricamente falso. 

Chapa de zinc después de 15 años, con chimenea de combustión de gasóleo pegada

 Nunca nos hemos querido  poner en duda la calidad de los materiales empleados en cubiertas, ni tan siquiera la falta de empeño por parte de los instaladores, pero si la cubierta no funciona,  ¿ qué es lo que ocurre? podemos decir que hay un déficit manifiesto de información y un importante ayuno de oficio a la hora de trabajarlos , eso puede obedecer a intereses que a la larga terminan volviéndose en contra para todos, sobre todo para el que tiene que padecer las consecuencias directas y correr con los gastos de las reparaciones llenas de incógnitas.  

 no tengo  ningún reparo en reconocer que en  tiempos  iniciales  he dado algunas informaciones rozando lo erróneo ,  la ignorancia inicial me permitió comulgar con datos genéricos que, como a todos,  me fueron  proporcionando los intrépidos vendedores, que por la novedad y  a golpe de catálogo conquistaban hasta a los más prestigiosos prescriptores. El objetivo: que se prescribiese la marca y a poder ser también los adyacentes que las mismas firmas, intermediarias,  se encargan de comercializar. Bien es cierto, que cuando se hacen reclamaciones ante la sorpresa del comportamiento de algunos materiales, los suministradores culpan de incuria al instalador. Sí, el sufrido instalador, que si compra mucho  se le venera y promociona. Es de Ley, si el material tiene comportamiento adverso, tiene que recoger  la culpa quien  lo vende, asesora sobre él y dicta adyacentes determinados, sin descartar al ignorante instalador.

   Nuestro día a día, nuestra preocupación, nuestros conocimientos, también nuestra inquietud, nos ha despertado y hecho escudriñar y así podemos permitirnos el  aproximarnos a la realidad y sencillamente comprender que la mayoría de las informaciones  al uso, muchas de ellas ,  ni  son veraces , ni están contrastadas para promocionarlas como ciertas,   mas bien están orientadas más a vender que a informar. 

Es sorprendente  ver como se reparten catálogos, casi libros de muchas hojas, llenos de detalles de instalaciones que muchas veces, sencillamente son imposibles de llevar a la práctica.

Hartos estamos de ver páginas Web  y catálogos con las más atractivas imágenes, de vídeos de cubiertas  los que se hacen apetecer hasta por sus   músicas casi celestiales. Pero a la hora de querer informarse de cual es el comportamiento físico químico o  mecánico del material en el tiempo, nada de nada,  hay  que conformarse con las generales de la “ley”, densidad, color, algunos coeficientes, llevamos años en el sector y  poco más.

 Como ejemplo: Se ha llegado a recomendar, por algunos  fabricantes, canalones de cobre, o de zinc,  unidos con elementos sintéticos garantizando su estabilidad en muchos años pasando por alto la soldadura de estaño.

Mucho se lleva hablado de  que en la cubierta de zinc es imprescindible la ventilación, adornando con tímidas explicaciones a modo de papel de caramelo.  Cada cual que piense lo que quiera, pero los resultados saltan a la vista. Resulta sorprendente, cuando se va a vender todo son maravillas, en el momento que aparece algo extraño, que después de lo que se esta viendo es más común que extraño, nadie se pone de acuerdo el porqué de tales resultandos.   

Instaladores  que  siguen  manteniendo a pies juntos que algunos metales, como el zinc,  necesitan de una cámara de ventilación interior,  pero no se matiza el porqué y esto incluso lo dicen algunos empresarios de la instalación, que lo avalan con lo de llevamos 40 años  en el sector o nos hemos creado en el año X, (con los años, a poquitos debieron ser iluminados espiritualmente, por que lo que es conocimientos han adquirido muy pocos)  Véase un ejemplo:  alguno llega a decir en sus publicaciones  que si se pone chapa de cobre sobre madera esta ha de ser compatible con el cobre (roza la imbecilidad , solo hace falta darse cuenta que las madera se suelen tratar con sales de cobre) pero sí, lo hemos visto como consejo en algún sitio de esos de llevamos años en el sector, realmente patético. (Empresarios que incluso promocionan algunas de sus obras como que están hechas con sistemas de junta alzada cuando en realidad están con junta de listón. Con certeza podemos aseverar que no es de extrañar puesto   que ni han pisado las obras).  Eso sí, parece que todo está resuelto con esas cámaras de ventilación que son mejores o peores dependiendo de donde le venga el aire al que las promociona, no al que las vende, es que lo de tantos años en el sector da para mucho. Y digo yo:  ¿cual es la diferencia entre las buenas láminas y las menos buenas? es de sospechar que la diferencia está  en el precio y la afinidad que se tenga con el distribuidor. Se supone que todas  han de reunir garantías de durabilidad sea de la marca y modelo que sea. Lo lamentable es que cuando aparece el infortunio nadie sabe nada y se vuelven locos buscando las más estúpidas justificaciones. Sería de agradecer que algún fabricante o instalador de esos que aconsejan a pies juntos  aclarase el porqué de las corrosiones  de las chapas de zinc y a que se deben, ¿cuales son los fenómenos químicos o físicos que las provocan?

Claro, que si se habla de otras fórmulas de soporte, se va al garete el negocio de las láminas fantásticas y las patillas especiales y homologadas como han llegado a decir. Lo curioso es que en mayoría y desde siempre, en países con solera en el empleo de estos materiales, se utilizan soportes compatibles. Se conocen cubiertas metálicas centenarias que han resistido el ariete demoledor del tiempo. Nos gustaría conocer alguna, centenaria o de medio siglo, que  esté instalada con láminas de ventilación  de esas llamadas “vapozinc” “lamina delta” Como se las suele vender como láminas de ventilación,  serviría de  mucho que se nos ilustrase con unas breves nociones de aerodinámica haciéndonos saber como  se mueve el aire en esas cavidades, a la vez y ya para completar diciéndonos con que fórmula mágica cuentan   esas láminas para no sufrir degradación en el tiempo. Vamos a ser claros,   las famosas láminas requieren de más fe que la creencia en  los mandiles virginales.  A los pocos años, al menos en las cubiertas que hemos levantado, el resultado está a la vista y la palabra es INSERVIBLES por pura degradación.

 Pocas veces hemos visto imágenes de cubiertas ruinosas, pero las hay y muchas. ¿ si trabajamos con tanta eficacia y tantos conocimientos, como suceden tantos percances? 

Manuel Álvarez