LAS CUBIERTAS DE ZINC EN AUGE

CRECE LA DEMANDA DEL ZINC

El zinc, desde hace muchos años de alguna forma está presente en las cubiertas de nuestra geografía, bien como elemento principal o como adyacente de los  más   tradicionales   de   teja o  pizarra.  Uno recuerda que en las cubiertas de pizarra cuando mencionábamos  forrados metálicos hablábamos de chapa de zinc, de aquella que era del nº 10, 12 o 14. Hojas de zinc de 2000×1000 mm. Todas ellas selladas, no cabía equivocación. De tales habilidades gozaban los instaladores que a simple tacto sabían de su grosor y a simple vista deducían su calidad s. Eran otros tiempos, ya historia. Esos  Complementos  fueron relegados, se quedaron en la historia, su lugar lo ocupan las famosas chapas lacadas de aluminio o incluso hierro, que como cómo su color, para estos menesteres, es negro, compagina muy bien sobretodo con la pizarra y a la vez aporta  pingües beneficios.

El caso es que la chapa de zinc, metafóricamente  hablando, se cabreo y poco a poco fue ganando enteros hasta el punto de ser uno de los materiales más demandados  para cobijar a toda clase de edificaciones. Claro que él zinc,  por si solo, no se podía sublevar y ganar prestigio entre los materiales de siempre empleados que masivamente coronaban  los edificios más emblemáticos. Podemos observar en nuestra actualidad edificios cubiertos con pizarras naturales, con tejas incluso decoradas, con plomo que evidentemente resisten los demoledores arietes atmosféricos. Echando  la vista atrás y a poco que reflexionemos, concluiremos en la impresionante nobleza y resistencia de estos materiales que junto al conjunto de otros que completan  las edificaciónes, nos permiten contemplar su belleza año tras año. Estos materiales de cobertura superan incluso en durabilidad a los otros que protegen, pues no olvidemos que ellos son “materiales de sacrificio” han de proteger a aquello que cobijan y ser testigos ellos mismos de desgaste antes de apreciarse en los demás.

Aquellas chapas de zinc ya mencionadas en este artículo han quedado en el olvido, también el uso de la chapa de zinc como adyacente o destinado a las ornamentaciones que manos artesanas trabajaban con mimo para aportar singularidad a edificaciones singulares.

la lícita “guerra comercial” nos trajo invasores, firmas extranjeras que “bombardeaban con la chapa de zinc“. Su estrategia era machaqueo a base de marketing y clases “magistrales” de un par de horas o un par de días con las que idiotizaban de tal forma que  quienes recepcionábamos aquellas parafernalias, salíamos de lo que llamaban cursillos de formación sintiéndonos poco menos que con un doctorado, contentos y doctos. Eso sí, para poner en práctica aquellos conocimientos había que llevarse el maletín de herramientas varias  que nos encasquetaban a  un buen precio. Aquello era para practicar solo, o para realizar alguna chapuza, pero el mercado iba en auge, el negocio prometía y ya venía la segunda parte,  la maquinaría, maquinaría para todo y ojo a sus precios.

Desde otra perspectiva, ya desde lo  que uno sabe en la actualidad, se puede decir que aquellas nociones eran pura parafernalia y carecían de lo más elemental, pues no se hablaba de la nomenclatura del zinc, de su resultado en el tiempo, de sus incompatibilidades, solo se mencionaba  su majestuosidad.

Todo esto mencionado surgió hace no muchos años. El caso es que en la actualidad estamos viendo multitud, demasiadas   cubiertas de zinc en estado ruinoso, es decir , inservibles, que traen de cabeza a sus propietarios, que sienten verdadera impotencia,  ya que quienes les convencieron con las maravillas, ahora  no les dan soluciones y no se reparten, no, se atribuyen unos a otros las más absurdas culpas.

Muy ingratificante resulta ver a quienes confiaron en la cubierta de zinc, quienes ilusionados eligieron el material para su edificación se sienten impotentes viendo como en pocos años su cubierta está totalmente inservible y nadie les da soluciones. ¿ En donde están aquellos que tanto promocionaron el zinc, aquellos que decían que su zinc era el mejor, que garantizaban su durabilidad  ? ¿ Por qué se alejan de la realidad, porqué  dejan indefenso al consumidor atribuyendo culpas a su antojo? ¿Por qué no nos ilustran con la realidad, pues medios y conocimientos han de tener?.

Independientemente de todo lo dicho, las cubiertas de zinc, según mis datos, son de lo más demandado para nuestras edificaciones. Nunca he entrado a cuestionar el zinc como tal. Si cuestiono muchas otros agentes.  Aunque no paso por alto el estudio de la nomenclatura del zinc laminado para cubiertas, no está muy al alcance el conocer las diferentes fases necesarias  para llegar al estado de su presentación en el comercio. la lejanía ,las dificultades, el oscurantismo, la falta de información directa, obstruían de alguna forma, para  este autor, surtirse de conocimientos sobre el metal, necesarios para terminar realizando trabajos con garantías o al menos tener controladas las adversidades que se puedan presentar.

Contamos en España con una fábrica de laminados de vanguardia,(ELZINC) afortunadamente uno puede extraer datos científicos directos, incluso intercambiar conocimientos de resultados. El intercambio de información siempre es interesante entre quienes fabrican el producto y quienes lo instalan, son estos  últimos   quienes ven el verdadero  resultado.  De esta manera, realizando cubiertas con una buena planificación y oficio,  podremos disfrutar durante muchos años de lo que ahora está en auge. LAS CUBIERTAS DE ZINC

Manuel Álvarez