MAGNÍFICA EXPERIENCIA.

El pasado día 28 de octubre tuve la magnífica experiencia de impartir una clase sobre el comportamiento de las cubiertas de zinc, cobre y plomo a un alumnado de excepción. 35 alumnos arquitectos, arquitectos técnicos, restauradora, constructor y lo más relevante DOÑA MARÍA LUISA GIL, INMARCESIBLE, PREMIADA ARQUITECTA, que a iniciativa propia quiso escuchar 5 horas a este humilde profesor. A la par asistió el también premiado y director, arquitecto DON ÁNGEL PANERO PARDO.
Tengo que destacar la participación del fabricante ELZINC, siempre en disposición de colaborar poniendo a disposición su material sin reservas
La clase de contenido basado en la ciencia empírica, en la que los alumnos pudieron conocer las excelencias de los metales y su comportamiento en el tiempo, así como obtener datos inéditos de ingeniería forense aplicada a los metales para poder anticiparse a sus resultados adversos cuando a ellos se les condenan por impericias.

Todo un éxito. A buen seguro, lo aprendido, servirá a los asistentes, como a los de otros años, a realizar cubiertas con acierto y duraderas. De esa forma los materiales ofrecerán perpetuamente la belleza que portan sin verse enturbiados.
Manuel Álvarez
La física estudia, en particular, los fenómenos comunes a todos los cuerpos o a una clase de cuerpos, por ejemplo: la gravedad, la caída de los cuerpos la electrización, la fusión de sólidos, la vaporización de líquidos. La química estudia principalmente, las propiedades particulares de los cuerpos y su acción mutua . Entre ambas clases de fenómenos, no existe ninguna diferencia esencial.

Por muy fácil que parezca, la decisión de hacer una cubierta no está fuera de riesgo, máxime si no se tienen en cuenta factores esenciales necesarios para que la cubierta ofrezca su máxima vida útil. El zinc es un metal que se sitúa en la escala de potenciales de hidrógeno con -0,76, es decir, vulnerable, por otra parte es anfótero, lo cual significa que reacciona ante los ácidos y ante las bases. Dicho esto, Es preciso que quien planifique una cubierta de zinc sea experto y tenga amplios conocimientos de física y química para resolver y poner el zinc en las mejores condiciones de funcionamiento y solo así se logrará el resultado de que ofrezca una vida útil muy amplia.
En nuestras investigaciones, en nuestras auditorías estamos viendo muchos comportamientos adversos que proceden de haber realizado la instalación con simpleza, pensando que el zinc lo puede todo, cuando es todo lo contrario.
No es el objeto de este artículo dar a conocer como se ha de realizar una cubierta, más bien hablamos de una serie de elementos que perfectamente se pueden asociar al comportamiento del zinc y se deben de conocer por el experto, que es quien debe exponer las magnificencias del zinc, dirigir y comprobar la instalación, para que no lleguen a producirse fenómenos tan repetidos como el que vemos en la siguiente imagen.
Magnitud: se llama magnitud todo lo que es susceptible de aumento o disminución.
Todo fenómeno se caracteriza por la variación de ciertas magnitudes.
LEYES FÍSICAS; Una ley física es la relación entre las magnitudes que figuran en un fenómeno.
El simple conocimiento cualitativo de un fenómeno sólo da de él una idea muy incompleta y que no se presta a aplicaciones plásticas. Por ejemplo: no basta saber que una barra de hierro se estira, al calentarse; sino que se debe determinar cuanto se aumenta por una elevación de temperatura dada; es decir, que se necesita saber la ley de dilatación del hierro.
Medir una magnitud es compararla con otra de la misma especie tomada como unidad.
ELASTICIDAD: Se da el nombre de elasticidad a la propiedad que tiene un cuerpo, deformado por la acción de una fuerza de volver a su forma primitiva cuando la fuerza deja de influir.
Si esta fuerza tiene suficiente intensidad, la deformación puede subsistir parcialmente , y entonces, se dice que ha pasado el límite de elasticidad. Finalmente, si aumenta aún la intensidad de la fuerza, el cuerpo sólido puede romperse.
Las fuerzas pueden obrar de distintas maneras sobre los cuerpos sólidos y producir diferentes clases de elasticidad.
ELASTICIDAD DE TRACCIÓN: cuando una barra de longitud L y de sección S es estirada en sentido de su longitud por una fuerza F sufre in alargamiento l.
COEFICIENTE DE ELASTICIDAD: Los experimentos demuestran que el alargamiento es igual a F y a la longitud L , y en razón inversa de la sección. Luego podemos indicar;
l= FL/ES de donde E= FL/Sl , E se denomina coeficiente de elasticidad de la sustancia.
COEFICIENTE DE ROTURA.- TENACIDAD , Cuando una fuerza de tracción se hace demasiado intensa, a la barra se rompe. Esto se produce por la acción de una fuerza proporcional a la sección y variable según la sustancia. Se denomina coeficiente de rotura la fuerza que determina el rompimiento de una barra de 1 mm³ de sección .
Algunos coeficientes: plomo 1K, oro 11Kg aluminio 14, plata 17, cobre 24, hierro 30, níquel 48, acero ordinario de 30 a 80 Kg.
EL VOLUMEN DE UNA MASA DE GAS ES, A LA MISMA TEMPERATURA, INVERSAMENTE PROPORCIONAL A SU PRESIÓN. ESTO QUIERE DECIR QUE SI LA PRESIÓN SE HACE 2,3,4, VECES MAYOR , EL VOLUMEN SE VUELVE 2,3,4, VECES MÁS PEQUEÑO Y RECÍPROCAMENTE.
LA DENSIDAD DE UNA MASA DE GAS ES, A TEMPERATURA CONSTANTE, PROPORCIONAL A SU PRESIÓN. EN EFECTO, CUANDO LA PRESIÓN AUMENTA, EL VOLUMEN DE GAS DISMINUYE; POR LO TANTO, SU DENSIDAD TIENE QUE AUMENTAR, Y COMO LA DENSIDAD DE LA MASA DE GAS VARÍA EN RAZÓN INVERSA DE SU VOLUMEN, DEBE SER, PUES, PROPORCIONAL A SU PRESIÓN.
DIFUSIÓN DELOS GASES A TRAVÉS DE LAS PAREDES POROSAS Y LOS PEQUEÑOS ORIFICIOS.
Cuando dos masas de gas están separadas por una pared con pequeño orificio o por un tabique de sustancia porosa, los gases se difunden unos entre otros; pero, difundiéndose más pronto el menos denso.
la velocidad de un gas a través de una pared porosa o de un pequeño orificio, es inversamente proporcional a la raíz cuadrada de su densidad.
los líquidos tienen la propiedad de absorber los gases en proporciones más o menos grandes: en esto consiste el fenómeno de la disolución.
cuando un gas se encuentra en contacto con un líquido que lo disuelve, se establece una relación constante, dada la misma temperatura, entre el volumen y el gas disuelto, medido a la presión final de la atmósfera gaseosa, y el volumen disolvente.
VARIACIÓN DE COEFICIENTE DE SOLUBILIDAD CON LA TEMPERATURA
El coeficiente de solubilidad de un gas disminuye siempre que la temperatura aumenta,. Se hace nulo antes de que el líquido llegue a su temperatura de ebullición. de aquí resulta que, cuando se calienta un líquido que lleva en disolución un gas, este gas se desprende.
DEFINICIÓN DEL CALÓRICO Se llama calórico la causa de nuestras sensaciones de calor y de frío. Se ha dado en decir que un cuerpo se calienta cuando recibe calor y que lo pierde cuando se enfría.
al calentarse un cuerpo sólido, todas sus dimensiones aumentan al mismo tiempo. por esto, si se toma una bola de cobre que pase justamente por un anillo, cuando esta se enfría, no podrá pasar por él si se calienta, a menos de calentar también el anillo. Pero si se calientan a la vez el anillo y la bola , esta pasará a través del anillo.
Si se calienta un gas impidiéndole dilatarse, aumenta su fuerza elástica. El efecto del calor consiste entonces en un aumento de la fuerza elástica del gas calentado.
COEFICIENTE DE DILATACIÓN LINEAL
Se llama coeficiente de dilatación lineal de una sustancia a la prolongación que sufre una longitud de 1 cm a 0° en una elevación de temperatura de 1°
EFECTOS MECÁNICOS DE LAS DILATACIONES Y CONTRACCIONES
Al dilatar el calor los cuerpos, produce un efecto inverso al de una comprensión.
DILATACIÓN Y DENSIDAD DE LOS GASES
Si se mantiene constante la presión de una masa de gas y se eleva su temperatura, su volumen aumenta. Inversamente, cuando la temperatura del gas baja, su volumen disminuye.
si se mantiene constante el volumen de un gas y se eleva su temperatura, su presión aumenta. Este fenómeno se llama impropiamente dilatación a volumen constante.
Un gas se dilata uniformemente cuando su temperatura se eleva.
Coeficiente de dilatación.- Llamase coeficiente de dilatación de un gas, a presión constante, el aumento de volumen a que experimenta la unidad de volumen del gas, medida a 0° cuando la temperatura sube 1°
la masa específica de un gas es esencialmente variable con su presión y su temperatura.
UNA UNIDAD DE CALOR SE MIDE EN CALORÍAS. LA CALORÍA ES LA CANTIDAD DE CALOR NECESARIA PARA ELEVAR DE 15 A 16° LA TEMPERATURA DE UN GRAMO DE AGUA PURA. SE LLAMA TAMBIÉN PEQUEÑA CALORÍA POR OPOSICIÓN A LA GRAN CALORÍA O KILOCALORÍA QUE ES LA CANTIDAD DE CALOR NECESARIA PARA ELEVAR DE 15 A 16° LA TEMPERATURA DE UN KIOLOGRAMO DE AGUA.
Calor específico de un cuerpo: Es el número de calorías necesario para elevar, como término medio, la temperatura de 1 gramo del cuerpo, en 1 grado entre dichas temperaturas.
En cada gas, hay que diferenciar dos coeficientes: el calor específico a presión constante y el calor especifico o volumen constante.
FUSIÓN Y SOLIDIFICACIÓN
Casi todos los cuerpos sólidos, al calentarse, se transforman en líquidos. Este fenómeno se denomina fusión. Ciertos cuerpos antes de fundirse, se reblandecen y pasan por todos los estados intermedios entre el sólido y el líquido. Se dice que sufren la fusión pastosa o vidríosa. Pero otros cuerpos, el paso del estado sólido al líquido se efectúa sin estados intermedios. se le llama la fusión franca.
Dada una presión constante, todo cuerpo entra en fusión a una temperatura determinada e invariable para cada sustancia; esa temperatura se llama punto de fusión.
Desde que empieza la fusión de un cuerpo, la temperatura deja de subir y permanece igual al punto de fusión hasta que aquella sea completa.
Todo el calor comunicado al cuerpo durante la fusión no produce ningún aumento de temperatura: de donde se deduce consumido por la fusión.
Llamase generalmente calor de fusión de un cuerpo el número de calorías necesarias para fundir un gramo de este cuerpo sin aumento de temperatura.
EVAPORACIÓN
La velocidad de evaporación es proporcional a la magnitud de la superficie libre del líquido.
Es proporcional a la diferencia entre la presión máxima F del vapor líquido a la temperatura a la que se experimenta , y la presión f que, en este momento tiene el vapor del líquido en la atmósfera.
La velocidad de evaporización es inversamente proporcional a la presión atmosférica.
La corriente de aire activa la evaporación , renovando la atmósfera y retrasando la saturación.
HUMEDAD
Humedad que se deposita en los cuerpos fríos colocados en una atmósfera caliente cargada de vapor.Cuando el cuerpo frío se halla en medio de una atmósfera caliente se establece a su alrededor un equilibrio de temperatura; pero el vapor contenido en el aire pasa prontamente al estado acuoso y se deposita sobre el cuerpo.
En el invierno los vidrios de un aposento en el que hay lumbre están interiormente cubiertos de agua, porque el vapor que se halla en el aposento. pasando por los vidrios, pierde en ellos su calórico y se reduce a agua que se deposita en su superficie. Esta agua continuamente refrescada se suele convertir en hielo. Según las leyes de la afinidad que le hacen tomar formas particulares: de ahí nacen las ramificaciones cristalinas que aparecen sobre los vidrios en las mañanas de los días muy fríos.
Manuel Álvarez.
TORRE DEL CÓNSUL EN PUIGCERDÁ.


una Pirámide hexadecagonal de 4.50 metros de altura inscrita en un círculo sobre el que se asienta su esbelta estructura de madera perfectamente estudiada para descansar sobre ella una mimada cobertura de zinc natural realizada de forma artesanal .
166 piezas de zinc natural, ninguna igual, todas ellas cubren cada uno de los 16 lados que embellecen la torre que como un “minarete” adosada a la mansión se eleva desde el suelo hasta alcanzar los 25 metros de altura.
Si el diseño de la instalación del zinc es totalmente singular, no menos merito tiene el ornamento de remate que la corona. Para este remate se utilizo el mismo zinc y se diseño sobre la marcha sin tener en cuenta ningún referente, por eso se puede presumir de que es único .
La torre ya contaba con cubierta de zinc desde su origen que se data en 1884, algunas reparaciones se habían efectuado, pero las maderas estructurales no soportaron más tiempo las cíclicas entradas de humedad que transmitían los múltiples clavos que fijaban el zinc.


El deterioro era tal que hubo que reponer íntegramente todas las piezas de madera estructurales reconstruyendo de nuevo la torre. Eso permitió diseñar una forma de instalación diferente, destacando con aristas los 16 lados que la forman, logrando así un preciso relieve perceptible desde cualquier ángulo y longitud que se la mire.
¡¡UNA AUTÉNTICA JOYA!! De la que presumimos haber diseñado y realizado siempre con el beneplácito de su propietaria Myríam , directora de decoración Marta y personal de ayuda.
Cambiado totalmente el estilo original, la torre se debería de llamar ahora TORRE DE MYRIAM, pues si la construcción de la edificación se circunscribe al capricho de un Cónsul, no menos interés emocional tiene el empeño de restauración de la nueva propietaria . Si uno la hizo para lugar de descanso, la nueva propietaria la restauró en honor a su padre. Eso me movió a darle singularidad.

Hasta la capital de la comarca de la Cerdaña habrá que desplazarse para contemplar directamente la mansión que allá por 1884 mando construir D. Germán Schirbech, Cónsul de Dinamarca en Barcelona. Entusiasmado el Cónsul de la Villa de la Cerdaña , para sus veraneos, encargó el proyecto de una mansión al arquitecto Salvador Viñals, actuando como constructor el maestro de casas Enric Aleu. la casa quedo bautizada como “RO DE RIGOLISA” En Danés RO significa reposo.
El palacete se Construye en un altozano de la villa. destaca un torreón de planta circular con 8 miradores en su última planta desde los que se puede admirar toda la villa y lejanías, aunque para ello haya que salvar 35 escalones engullidos en forma de caracol que parten dese la última planta de la vivienda hasta la planta observatorio.
La torre poligonal se cubrió con plancha de zinc que disimulaba el polígono haciendo intuir un cono. El deterioro era extremo y de ahí la reconstrución plena de la obra.
Una obra Singular para la historia que se ve por necesidad desde la mayor parte de la ciudad y alrededores lejanos.
Manuel Álvarez
LA PARTE OSCURA DE LAS REPARACIONES DE CUBIERTAS.
Nuestro trabajo nos permite ir acumulando experiencia, aún no lo sabemos todo.
Son unos cuantos años paseando por toda la geografía visitando, desmontando y realizando cubiertas de todas la variedades. En las que visitamos nos fijamos en su estado, en las que desmontamos analizamos minuciosamente las causas de su ruina y en las que realizamos ponemos en práctica los conocimientos adquiridos no descuidándonos de observarlas periódicamente.
En cualquier edificación la cubierta es parte fundamental y no se debería descuidar, requiere de revisiones periódicas y en muchos casos de algún mantenimiento.
Hay algunos países en los que es de obligado cumplimiento el mantenimiento periódico de las cubiertas.
Nos solemos acordar de la cubierta cuando vemos humedades en el interior del edificio. ( es como lo de Santa Bárbara, nos acordamos de Ella cuando truena y si no encontramos la cruz devocional nos sirve hacerla con los dedos con tal de que pare de tronar). Es entonces cuando a la desesperada buscamos a quien nos solucione el problema y casi siempre es en esas circunstancias cuando empieza el verdadero problema.
Existe un sector especializado en sacar provecho de la desesperación, que se atreven a todo lo que caiga, lo suelen resolver todo a base de masillas, láminas asfálticas o lo que cuadre con tal de tapar provisionalmente el agujero. Juegan además con la ventaja de que subir a la cubierta para comprobar el trabajo efectuado resulta complicado y no todo mundo se atreve.
El caso es que si las reparaciones no se hacen de forma definitiva y empleando los mismos materiales, la cubierta quedará condenada, así el daño se irá sucediendo hasta terminar teniendo que retirar toda la cubierta que es lo que viene sucediendo.
Lo peor es, que por lo que venimos observando, se cambia la cubierta asumiendo que lo hay que hacer porqué el vecino también lo hace o porque se entiende que ha llegado a su límite.
Es curioso, pero en muchos de los casos se podría reutilizar la mayoría de la pizarra que se retira. Entonces ¿Por qué hay que retirar la cubierta cuando presumimos de que una cubierta de pizarra es de las más duraderas? este autor mantiene que la pizarra supera con creces la duración de cualquier otro material exceptuando el cobre o el plomo.
De siempre hemos presumido y con razón, de que la pizarra es el material más duradero a excepción de los ya dichos. Se trata simple y llanamente de algo natural, de una piedra sin más. Sabiendo cuidar su instalación ofrece una belleza inigualable. Es llamativo, en España se produce y se destina a todo el mundo, sin embargo, aquí, en España las cubiertas de pizarra llevan años decayendo en favor de las de zinc por ejemplo. y si cerramos un poco el círculo, en donde más cubiertas se retiran es precisamente en las zonas próximas o aledañas a las de fabricación.

VEAMOS DOS COMPORTAMIENTOS:
PRIMERO; a la vista de una gotera, humedad o algún defecto que observamos en el tejado, lo ponemos en conocimiento de quien que realizo el trabajo, si lo encontramos.
SEGUNDO; lo ponemos en conocimiento de otro profesional que no tenga nada que ver con el primero.
Las respuestas serán totalmente contrarias, en el primer caso el profesional autor, buscará todas las justificaciones posibles para convencer al sufridor de que siga teniendo confianza y que solo se trata de algo casual. En el segundo caso ocurrirá todo lo contrario, el profesional aprovechando el momento de desesperación intentará desprestigiar al que realizó la cubierta para garantizarse él la confianza y que le terminen confiando la reparación, adornando su discurso con la exposición de otras intervenciones, promocionando productos mágicos todo inclinado a que a costa de lo que sea le dispensen confianza.
Tienen algunos tal habilidad que nada se le opone, da lo mismo que la cubierta sea de pizarra, de zinc, de cobre, de teja, de plomo o de lo que sea. los productos milagroso sirve para todo. Hemos visto auténticas barbaridades. ¿ cómo se puede reparar una cubierta de pizarra con telas asfálticas pegadas sobre las pizarras, una cubierta de cobre, de zinc o de plomo con masillas, con telas o pinturas milagrosas.? Esto significa no tener ni puñetera idea de lo que se está haciendo. Sin embargo seguimos viendo tejados mal reparados con estas artes. ¿ por qué será? lo peor es que se le dice al sufridor que eso no está bien y te mira como diciendo que le quieres engañar cuando lo que tratas es de decirle cual es el verdadero alcance del problema.
No es el primer caso en que se empieza por una minúscula gotera y se termina levantando toda la cubierta al paso de poco tiempo. Solo un detalle. ¿Cuándo se hace una reparación, alguien garantizan el trabajo por algún tiempo o hay que volver al año siguiente,o antes, porque no hay forma de reparar definitivamente? .
Cayó no hace mucho en mis manos un artículo fascinante. Vengo defendiendo desde hace muchos años mis discrepancias sobre milagros que se le atribuyen a las espumas de poliuretano proyectado. Sí, a ese producto que se aplica en construcción de color amarillo, que va en unos bidones y creo que se le aplica una dosis de emulsionante y después se proyecta . Yo empecé a conocer este producto allá por el año 85 más o menos y a pesar de los escasos conocimientos ya me ofrecía varias sospechas. La primera y más principal: que no es impermeabilizante no, pero se vendió como tal además de ser aislante. Alguien con gran sentido del humor coincide con mi teoría. El caso es que aún se sigue vendiendo como material impermeabilizante y de hecho se sigue proyectando en el interior de algunas cubiertas incluso en el exterior, se acude a este remedio para rellenar huecos y así preservarlos de la humedad. Alguien ha dado en llamarles a los profesionales que utilizan este producto “alquimistas de las goteras” Hemos llegado a ver tejados de pizarra reparados con este material , incluso se ha empleado para sujetar pizarras sueltas.
Otro producto muy empleado y mágico, las famosas pinturas que una vez aplicadas terminan convertidas en casi caucho. llega el mago con el bote con la brocha y ala aplicar que seque la pintura y todo solucionado, da lo mismo un canalón, que una bandeja de zinc, pizarra, cobre o lo que sea, sirve para todo, realmente fascinante. Sin duda que, si algún fabricante de estos productos viese este artículo se asombraría y nos haría muchas preguntas. Pero si llega a sus manos que nadie se ofenda ya que defendemos todos los productos como inmejorables, pues cada cual tiene sus características pero son para lo que son, eso sí, como con los medicamentos, se debería leer primero el prospecto y aplicarlo donde proceda por sus características y no en cualquier parte en la que se nos antoje para salir de los apuros, además, para el buen empleo hay que seguir la pautas marcadas e incluso aplicando tratamientos previos al acabado. Estos productos junto con las láminas asfálticas, y siliconas, masillas y hasta incluso chicles son los más empleados en las reparaciones de cubiertas y canalones,que por otra parte son los que las terminan arruinando. Pues estas no son reparaciones, son eventuales que pareciendo efectivas se van sucediendo y llega un momento de tal aglomeración que ya no hay remedio que no sea la retirada de la cubierta ¡que gracia¡.

Nosotros vamos a la antigua usanza, somos de los que reparamos reemplazando los materiales inservibles por otros nuevos de las mismas características. Una pizarra rota no se puede reparar ya que se volverá a romper, hay que sustituirla por otra nueva y que sea de las mismas dimensiones. Una perforación en una chapa de zinc no se puede cubrir con masilla o pintura, hay que estañar o sustituirla si es necesario, pasa lo mismo con una rotura o perforación en una chapa de cobre o plomo.
Hemos visto canalones interiores de zinc y de cobre a los que les han reventado las soldaduras y se han intentado reparar pegando una tela y al año siguiente, o antes, otra vez y así sucesivamente. igualmente que hay multitud de cubiertas de chapa de zinc de cobre y de pizarra a las que le van poniendo capas de lámina asfáltica cada vez que aparecen humedades.
Las cubiertas tienen la gran desventaja de ser poco accesibles y ello juega a favor de los “alquimistas de las goteras” aunque si se les puede ver cuando bajan o suben a realizar los trabajos de reparación, esta observación casi nos llegaría para intuir lo que se estuvo haciendo. A un tejado de pizarra, disponiéndose a una reparación, se sube con pizarra, martillo y clavos y se baja siempre con escombro y no poco. Al de zinc se sube con soplete, estaño y chapa de zinc, aquí siempre si hay desechos no se preocupen que se baja, la chatarra está muy bien pagada. Al de cobre y plomo se sube igualmente que al de zinc, cambiando los materiales claro. Posiblemente algún “profesional” pondrá pegas pero siempre habrá quien lo haga.
No cabe duda de que el zinc va cobrando cada vez más relevancia en las cubiertas. la generosidad que ofrece de dejarse trabajar, de poderlo moldear a cualquier superficie permiten al buen artesano instalador perfeccionar un “traje a medida” para cualquier tipo de superficie que se quiera cubrir, pudiéndose conseguir cubiertas de singular belleza.
A diferencia de otros materiales, tiene el zinc, de color natural, esa propiedad de ir cambiando de entonaciones que invita a contemplarlo identificándolo siempre con lo que es sin imitaciones.
Son muchos los artículos en los que, desde cumalsa, nos referimos al funcionamiento del zinc, a los malos resultados que termina ofreciendo en pocos años, pero nunca hemos achacado directamente al zinc o a su calidad, aunque conviene mencionar que no todos los tipos de zinc se comportan igual. Siempre razonamos que los resultados ruinógenos del zinc, hasta ahora, nuestros estudios nos permiten decir que deben a instalaciones deficientes o a soportes inadecuados sin más.
Muchas cubiertas se cambian asumiendo que han llegado a su límite por edad y se vuelven hacer siguiendo las mismas pautas primitivas. Sin embargo, otras cubiertas realizadas con los mismos materiales, vecinas a las que se cambian, siguen durando ¿ y eso por qué? la respuesta es sencilla, no se han instalado igual ya que el material es el mismo.
Cuando una cubierta no funciona, por los motivos que sea, el tener que retirarla siempre supone además de un gasto un riesgo decidirse por qué material utilizar finalmente.
Generalmente, el perjudicado con un cargamento de dudas suele acudir a algún profesional que le pueda asesorar y ahí está la clave. La clave está en saber buscar el material que enriquezca la transición, que permita conseguir belleza y singularidad y ahí puede encajar EL ZINC.





En este caso hemos actuado en una edificación encuadrada dentro de un entorno plenamente rural diseñada en su día para cubierta de teja y cubierta con teja estuvo varios años . Adaptarla para cubrirla con zinc no deja de ser arriesgado, no se trata de un ensayo, de una prueba, se trata de cambiar definitivamente la cubierta para verla de perpetuo totalmente diferente.
El zinc da muchas ventajas, la calidad del material puede estar asegurada, la singularidad no ofrece ninguna duda, solo hace falta mimo, buenos conocimientos y no poca profesionalidad para alcanzar el objetivo de conseguir esas prestaciones estéticas y funcionales tan valiosas del metal.


Cada cubierta es diferente, hay que saber buscar el motivo que las haga destacar, bien sea en remates, en formas de instalación, en combinaciones. Como si de una buena sastrería se tratase, a cada cliente o clienta hay que hacerle traje a su medida y si es de buen paño, de calidad, más lucirá.
Manuel Álvarez
Podríamos denominar la PATOLOGÍA, en este caso, como ciencia que se propone estudiar los procesos morbosos de la chapa de zinc una vez instalada en una cubierta.
Debe considerarse así, la patología, como ciencia por tener sujetos y métodos propios de investigación que la caracterizan.
Aplicando así la patología, la podemos entender como una ciencia autónoma en la que objeto consiste en el estudio del comportamiento del zinc por influencias internas o externas, físicas o químicas.
Los métodos patológicos que en nuestros estudios mantenemos son la observación, la experimentación y el raciocinio. la observación que es el resultado de aplicar atentamente los sentidos a los fenómenos que se desarrollan en el metal. la observación directa y seguida del material una vez instalado, pone de manifiesto la manera de producirse los fenómenos, como se desarrollan y modo de atajarlos, si cabe.
El raciocinio es la filosofía de la observación y experimentación. los hechos recogidos y la anotación de los experimentos, de poco nos servirían si el raciocinio no formula un criterio apropiado para cada caso morboso.
la repetición de casos o sus analogías nos permiten erigir veraces doctrinas, teorías e hipótesis que vamos dando a conocer.
MUCHOS FENÓMENOS PODRÍAN SER EVITABLES.
Ese zinc que se vendió, se vende como eterno, como inmejorable para las cubiertas. Precisamente una de las alteraciones que mayormente está acusando son corrosiones. Cubiertas con muy pocos años dejan ver este fenómeno que termina llevándolas a la ruina total. Lo más sorprendente es que quienes tanto han promocionado la chapa de zinc “escondan la cabeza bajo el ala” y no se pronuncien acorde con la realidad, con la realidad de lo que está sucediendo. Que nosotros sepamos, no se están dando razonamientos concretos a cerca del comportamiento negativo, ruinoso de la hoja de zinc que , en muchísimos casos se está viendo a lo largo de nuestra geografía.
Los datos de cubiertas ruinosas que barajamos son tan suficientemente alarmantes que bien merece destinar tiempo a un estudio en profundidad a fin de dar con los fenómenos morbosos que alteran el metal, y no seguir cayendo en el error de prescribir cubiertas con sistemas que sabemos que no funcionan.
Es incomprensible ver como la demanda de la hoja de zinc más que mantenerse crece y se siguen utilizando los mismos sistemas de instalación que están conduciendo a la ruina a las ya realizadas.

El ZINC, se viene utilizando a lo largo de la historia como elemento principal en cubiertas, antaño su presencia era mucho mayor en edificaciones representativas las que incluso se terminaban coronando con ricas ornamentaciones de este material. En muchas de esas edificaciones aún se puede contemplar el zinc con el desgaste lógico del paso del tiempo, que además le aporta esa característica de color tan singular.
Lamentablemente tenemos que destacar en la actualidad lo evidente y es que con muy pocos años de vida, en ocasiones por debajo de los 5 , el zinc se agota acusando patologías que no se dan así en las cubiertas más antiguas.
Bien es cierto que hasta hace unos cuantos años, en nuestro país el empleo de la hoja de zinc en cubiertas era muy pequeño, se utilizaba en mayoría como complemento en otro tipo de cubiertas para resolver encuentros, para recogidas de agua, ornamentos etc, . Todo cambió y su utilización pronto empezó a ocupar los primeros puestos, pasando muy por encima de los materiales tradicionales por nosotros empleados, pizarra, teja por ejemplo.
Es lógico pensar que nadie en aquellas épocas auguraba un futuro ruinógeno, presente que estamos viviendo, ¿ o quizás sí ?. Sí o no, la realidad no deja lugar a dudas, son muchas, demasiadas las cubiertas dispersas por toda nuestra geografía, por todo el mundo, que traen de cabeza a sus propietarios o responsables, que empiezan dando escasa importancia a una pequeña humedad, pasando de reparar una pequeña gotera a finalmente sentir verdadera impotencia. Aquellos que les vendieron majestuosidades o no aparecen o se terminan culpando unos a otros o culpando a la atmósfera que lo puede todo. No nos circunscribimos a construcciones ni a zonas concretas, los fenómenos adversos se pueden dar en todo tipo de construcciones publicas o privadas, grandes y pequeñas, en el centro, en la montaña o en la costa, en la ciudad o en el rural, es decir, todas pueden ser susceptibles de sufrir esos daños, la realidad así lo demuestra.
Sería de gran utilidad que los que, alardeando de que llevan años en el sector se consideran expertos dando consejos por doquier, estudiasen o simplemente leyesen y se ilustrasen para terminar reflexionando sobre esto del funcionamiento de las cubiertas de zinc.
Muchas cubiertas se arruinan hasta el punto de deshacerse totalmente la chapa y los autollamados “expertos” las conocen ¿cómo es posible que no sepan dar un diagnóstico razonando a lo que sucede con aquello que han aconsejado con tanta firmeza ? como son los soportes de tableros , las láminas “de ventilación” los adyacentes fabricados a propósito para las ventilaciones tales como lagrimeros, beatas, cumbreras, laterales etc etc. Todos estos adyacentes, complementos o como se les quiera llamar, a juicio de este autor son una pantomima, sirven más que nada para engrosar el presupuesto y obtener pingües beneficios económicos. O de lo contrario, ¿porque realizadas las cubiertas con tanto adorno y siguiendo ciertas directrices se corroen? Lo peor de todo es que nadie sabe o no quiere decir cual es la causa que por otra parte es evidente.
Si la chapa se corroe partiendo de la cara oculta es muy sencillo deducir que algo la está atacando, pues hasta ahora, que sepamos, el zinc tiene que ser ayudado por algún otro elemento para que despierte el fenómeno de la corrosión, esos elementos se utilizaron en la instalación y se vendieron con todas las garantías, es más, sin ellos, a priori, no se garantizaría la durabilidad de la chapa. Claro, reconocer que los adyacentes son los que conducen a la destrucción significa apechugar con la culpa teniendo que asumir la recogida de lo que recomendablemente se hizo. Al final nadie se aclara, en la mayoría de los casos se termina dirimiendo en foros judiciales.
Convendría que los fabricantes o sus filiales dedicasen tiempo al estudio de campo, para así ver y llegar a conclusiones firmes de porqué se producen de forma tan masiva ciertas alteraciones y prescribiesen únicamente las conocidas soluciones efectivas, a menos para que nuevas cubiertas que se realicen se hagan con sistemas que estén estén experimentados, lejanos de la duda.
Una de las patologías que más se repiten son las corrosiones electrolíticas, en menos medida las roturas por tensión. En cualesquiera de los casos , corregir estos fenómenos es sino imposible muy difícil.

Sabido es que las corrosiones electrolíticas se producen dada la formación de un pila entre el zinc y elementos generalmente interiores masivos como pueden ser los tableros, también nos hemos encontrado este mismo fenómeno en ausencia de tableros instalado el zinc directamente sobre una lámina. (de este fenómeno hablamos en otro articulo). Se puede llegar a atajar el problema cuando la corrosión se presenta puntual y se llega a tiempo, aunque son mínimos los casos.
Por otra parte, las roturas por tensión se producen a consecuencia de dilataciones y contracciones de la chapa de zinc, cuando sucede este fenómeno suele ser a consecuencia de obstáculos que no permiten los libres movimientos, generalmente son defectos de instalación. las roturas se producen mayormente en las juntas alzadas cuando están realizadas a doble pliegue y las chapas son curvas o de longitudes considerables, vemos un ejemplo de rotura por tensión en la imagen anterior, en la misma imagen se puede ver como se intentó reparar la rotura con estaño sin embargo de nuevo se volvió a romper. La reparación se hizo con absoluto desconocimiento del fenómeno, limitándose a cubrir la grieta con estaño para evitar la entrada de agua. Puede ocurrir que las roturas se lleguen a producirse incluso en las fijaciones y no las veamos, no deja de ser este fenómeno menos grave, pues se queda la chapa libre ofreciendo mínima resistencia al viento.

Asociaciones de techadores repartidas por el resto de Europa, no son ajenas a los problemas que se están dando en las cubiertas, principalmente de zinc, cobre y plomo. ( https://www.nfrc.co.uk/blog/nfrc-blog/2016/01/20/corrosion-of-fully-supported-metal-roofing-the-situation ) y están dando instrucciones firmes para que se planifiquen bien las instalaciones y así poder evitar resultados tan negativos.
Manuel Álvarez
CREYENDO HACERLO BIEN SALE MAL.
No vasta con solo con copiar detalles y poner empeño, los conocimientos son imprescindibles para saber si lo que se copia es o no de aplicación a lo que queremos hacer. Quien sabe el resultado del original es quien lo ideó a posteriori.

(nº1 plano de cubierta) sobre la que vamos a tratar.
la estructura de cubierta parte de un forjado plano de hormigón que figura como techo de la última planta. ( nº 11) Tal estructura se configura, para dar una mínima pendiente, a base de tabiques de ladrillo y correas de hierro, en sentido perpendicular a las mismas se asienta un entablado de madera, separadas las tablas entre sí y fijadas directamente a las correas mediante elementos mecánicos roscantes tal como se señala en la siguiente imagen.

(nº 2, entablado de madera directamente, tabla directamente sobre los perfiles)
posteriormente se instala la chapa de zinc directamente sobre el entablado . Toda la cubierta vierte a una sola agua desembocando en un canalón que se señala con una línea roja, ( nº1, plano de cubierta) .
-En un buen hacer , se hizo un corte trasversal a las chapas, (se marca con línea negra, (nº 1 plano de cubierta) . Tal corte viene a consecuencia de aligerar la dilatación individual de las chapas ya que de hacerlas en una sola pieza serían excesivamente largas, conllevando el consiguiente riesgo de roturas que pueden significar las dilataciones. Pero , este encuentro trasversal requiere resolverse de forma eficaz ya que primero, la cubierta tiene muy poca pendiente y segundo, supone un punto crítico ya que actúa como línea de fuga del gas (vapor) que se almacene en el espacio interior, también puede actuar como línea de succión, haciendo llegar a la dicha cámara aire húmedo del exterior. Tal remate trasversal se ha resuelto como se observa en la imagen nº 3 ilustrada en el detalle nº 1. Tajantemente, el remate trasversal está técnicamente mal realizado y con agravantes que acarrean serios perjuicios.

(nº 3. )

(detalle nº1)
-No hizo falta una visualización exhaustiva ni minuciosa para ver el daño ruinogeno que presenta la cubierta ya que es macroscópico y se ciñe, en primer estudio, a una corrosión avanzada en toda la longitud de la línea de corte trasversal (línea negra del plano de cubierta ) . La ruina, se localizo hace algunos años y se trato de reparar mediante pinturas y apósitos visibles que se pueden ver localizados en las siguientes imágenes.


(nº 4 y 5, reparaciones con telas adhesivas )
A parte; se visualizan otra serie de indicios genéricos que probablemente terminen perforando las chapas, algún punto ya paso del indicio a ser visible la perforación según se observa en la siguiente imagen nº 6.

(nº 6)

(nº 7 )

(nº 8 )

(nº 9
se señalan con círculos rojos los puntos de contacto de los tornillos con el zinc, tales tornillos se ven en la imagen nº 3 en rojo ).
Independientemente de esas anomalías genéricas que presenta la cubierta , que obedecen a motivos fáciles de entender ya que se trata de una falta de cuidado a la hora de fijar las tablas que para más inri se fijan directamente contra la estructura de hierro. Aunque no puedo confirmar si es en toda la superficie, si puedo asegurar que la mayoría del clavazón sobresale de la superficie de la tabla, a consecuencia roza la chapa y así se visualiza en aumento sobre una buena parte de la superficie de la chapa (ver imagen nº 3 círculos en rojo, 7, 8 y 9). Ya en por si no pueden sobresalir las cabezas de los clavos sobre la superficie de la tabla, si a ello le sumamos que van unidos a una estructura metálica supone automáticamente una interacción galvánica que condena al metal de menos potencial a su oxidación en beneficio del que entra en reducción. En este caso, es el zinc el perjudicado.
Sin embargo, la ruina de la cubierta, de momento, se presenta en esa zona lineal de encuentro trasversal de las chapas, ruina que se identifica como una corrosión de carácter electrolítico avanzada de la chapa de zinc que desemboca en su total destrucción. A esa consecuencia, para evitar la entrada directa de agua, se ha cubierto esa superficie dañada con láminas adhesivas.
No me es desconocida la patología definida como corrosión de carácter electrolítico, la podría parangonear con otras muchas conocidas que se producen en el mismo punto de encuentro, pero se da la circunstancia de que en este caso, la chapa de zinc, independientemente de descuidos, incurias o falta de conocimiento, está instalada sobre el soporte más idóneo. Desde esa perspectiva, es difícil entender que se pueda producir el fenómeno de la corrosión. Merece por tanto de un análisis detallado, ya que este caso concreto se disocia de otros similares, si bien la corrosión se produce por los mismos principios ,la causas origen pueden diferir unas de otras aún para llegar al mismo fin.
El solo hecho de cortar las chapas para favorecer las dilataciones indica que quienes planificaron la cubierta gozan de meridianos conocimientos sobre el comportamiento del zinc o sencillamente copiaron algún detalle que es lo más probable. Sin embargo, esa presumible sapiencia no va en concordancia con las siguientes fases de la instalación. No hay homogeneidad en las secuencias de instalación, no van en el mismo orden de sabiduría, es más, denotan una absoluta ignorancia (ser legos en la materia) , que no concuerda para nada con el presumible conocimiento inicial. llama la atención que se hayan claveteado las chapas en las zonas más críticas, pues si se cortan las chapas para que puedan moverse y luego se clavan, no hace falta acudir a la física para reconocer que se agrava el problema y que hubiesen quedado mejor sin cortar. Lo más paradójico es clavar las chapas con puntas de hierro. (imagen nº 3, círculos negros. imagen 10 ) , y detalle nº 2.


Sabido es que el zinc no puede entrar en contacto con el hierro ya que termina siendo destruido por corrosión galvánica. Esto sería suficiente para concluir este informe, es bastante este extremo para terminar arruinando la cubierta, no solo por corrosión también las chapas son susceptibles de sufrir roturas por tensión ya que en estos puntos se entorpecen sus movimientos obligados por dilatación o contracción.
Con todo, hay que pararse a conocer el porqué la chapa se corroe inicialmente en la zona especificada , coincidiendo en toda la longitud de la junta trasversal, insisto que no me es desconocida la patología ya que es la que más se repite, pero en este caso merece de un estudio diferente por estar el zinc instalado sobre un soporte recomendable.
Sirvan las siguientes ilustración hecha a este propósito de explicar el fenómeno enemigo de la cubierta.

(nº 11)

(nº 12)
Hemos de centrarnos en el encuentro trasversal para desgranar en origen del fenómeno de la corrosión. Si regresamos a la imagen nº 3 y detalle nº 1 (imagen que se corresponde al momento de realizar los trabajos, veremos que se ha puesto una pletina longitudinal soldada que sirve de enganche para la siguiente chapa que irá remontada (detalle nº1) , tal remonte o solapado de las chapas se hace a propósito de asegurarse que el agua, en regreso, no rebase es final de la chapa inferior. Parémonos aquí ¿ de qué sirve que las chapas se remonten en amplitud si tenemos una pletina longitudinalmente de unos 9 cm de ancho y soldada? Ni que decir tiene que el resto de la chapa hacia atrás queda sin servicio. (ver imagen nº 13)
Esa parte de chapa que queda sin servicio es precisamente la que esta claveteada y además queda próxima o pegada a la superior. Es decir, el verdadero detonante del daño.
En el siguiente detalle, nº 13, se indica como vapor del que se encuentra en la cámara interior, muy probablemente enrarecido con diversas miasmas, con gases químicos volátiles orgánicos, tiende a salir entre las dos chapas, la pletina soldada le supone un obstáculo y en tanto no ejerza presión que le permita ir saliendo, ese vapor quedará custodiado entre las chapas, un obstáculo más a su salida le supone la presión exterior. El vapor que pueda quedar atrapado al irse saturando dejara depositadas pequeñas gotas de agua pegadas a las chapas, sin contar con lo que se pueda destilar, en este proceso de humectación intervendrá la acción de los clavos de hierro ante lo que el zinc reaccionará, al principio con una tímida corrosión, una vez iniciada la corrosión el avance es rápido para terminar en la destrucción total de la chapa que es justo lo que ahora demuestra.

(nº 13, detalle)
Con todo lo expuesto, queda explicado el origen de la corrosión , en este caso, en el punto de encuentro de las chapas. que se traduce a: Una cámara de aire reducida entre la chapa y el forjado, a dicha cámara llega aire húmedo y vapor probablemente enrarecido por elementos químicos volátiles orgánicos que por presión osmótica llega desde el interior del edificio. Dicho vapor, siempre moviéndose en sentido ascendente, físicamente tiende a ocupar cualquier espacio, entre esos espacios se encuentra a mitad de camino y en toda la longitud el remate trasversal de las chapas muy propicio para la salida del vapor y ahí, en parte, se quedará atrapado, encontrándose a la vez con una temperatura inferior que le provocara la destilación, así, la humedad que se produzca sirve de electrolito provocando la pila entre los clavos y el zinc a la vez que, por ser la molécula del agua mono polar, puede provocar la interacción entre las dos chapas del mismo material zinc. En cualquier caso, basta con que se inicie la corrosión para que desemboque en una ruina generalizada.
Manuel Álvarez.
PUEDEN ACARREAR LA RUINA DEL EDIFICIO.
Se define como gotera como la continuación de gotas de agua que caen en un edificio u otro espacio techado.
las goteras de los edificios no tienen solo el inconveniente de penetrar el agua en las habitaciones, si no que, además, pueden llegar a pudrir incluso las armaduras estructurales, llegando a oxidar los elementos pudiendo ocasionar derrumbamientos parciales incluso la destrucción del edificio.
El agua, al pasar gota a gota, va empapando los morteros o los elementos que encuentra a su paso extendiéndose en virtud de capilaridad y crea una atmósfera húmeda caliente que contribuye a los efectos mencionados.
las goteras se deben a varias causas siendo la principal la desorganización de los tejados .
Las goteras no respetan, se conocen por aquellas grandes manchas que se presentan en los cielos rasos . los cuales, al secarse el agua se agrietan y al ocurrir nueva lluvia, penetra el agua en la habitación.

Dicho todo lo anterior, las goteras, la entrada de humedad en las edificaciones traen de cabeza a sus moradores. No dejan de ser las goteras, con la destrucción que conllevan, un buen recurso para los oportunistas (alquimistas) que ofrecen remedios para todo, cuando el verdadero remedio supone atajar el origen del daño de raíz, es decir, averiguando el origen y reparándolo de forma efectiva. El término reparar tiene un significado limpio que define perfectamente nuestro diccionario y es: “Hacer los cambios necesarios a una cosa que está estropeada, rota o en mal estado para que deje de estarlo”. Fácil es de entender que reparar significa volver algo desarreglado a su estado primitivo o reemplazándolo a fin de conseguir la efectividad que se persigue.
En principio deberíamos respetar que en la actualidad, cualquier material de comercio, goza de las requeridas garantías para su aplicación, por lo tanto, el material fuera de sospecha. Pero si se manifiesta la disfuncionalidad, hay causa y, ¿ A quién se le inculpa ? ; Sin duda, hasta la fecha, en lo que incumbe en este artículo, Los materiales están a disposición, pero necesariamente se necesita la mano de obra, para su puesta en servicio.
Precisamente, del manejo y puesta en servicio de los materiales parte el origen de la de la disfuncionalidad. Los materiales se sirven y se disponen a la mano del profesional instalador para un ideal empleo. Desafortunadamente, la falta de profesionalidad y oficio acarrea instalaciones ineficaces que pueden terminar siendo ruinosas.

Ver humedad en el interior de una edificación es alarmante, produce inquietud,

máxime si se presenta exagerada. Conlleva eso a buscar remedio inmediato y no faltan quienes ofrezcan soluciones acorde con la necesidad de resolver. Soluciones magistrales en la mayoría de los casos, soluciones inmediatas, pero sin garantías. Podríamos plantearnos una pregunta, ¿ Como alguien que no tiene ni puñetera idea de lo que es una cubierta de pizarra, de zinc, de cobre o de plomo, puede ofrecer productos diciendo que reparan definitivamente las imperfecciones de dichas cubiertas? Ofrecen los oportunistas productos siempre sintéticos, láminas etc. Es de reconocer que las goteras se producen porque algún orifico permite la entrada de agua, es tan fácil como obstruir el agujero para conseguir la impermeabilidad. La manera más efectiva una amalgama o un producto que la porte. Hay quienes se atreven a dar garantías de efectividad hasta de 30 años. Vamos, una coña.
Este artículo se realiza en relación a las cubiertas de zinc,, cobre, plomo o pizarra que es de lo que este autor entiende.
Cualquier defecto que presente un cubierta, sea o no causa de goteras, tiene reparación, reparación que ha de efectuarse huyendo de materiales u elementos experimentables: No se debe permitir la reparación de una cubierta de zinc, cobre, plomo. pizarra con telas, pinturas de caucho. Tajantemente, sin abundar en la infinidad de productos que hay en el mercado. Las cubiertas han de repararse con los mismos materiales de que se componen, todo lo demás es infructuoso. las reparaciones se han de efectuar por personas con oficio, ellas se atreverán a dar las mejores soluciones. la intervención de oportunistas suele traer consigo males que llegan a la ruina general de la cubierta. ¿Como una cubierta de zinc, cobre, plomo pizarra puede llegar a repararse a base de pinturas, láminas asfálticas u otros elementos que no tienen absolutamente nada que ver con los materiales originales? Por mucho que cueste aceptarlo, hacerlo, sencillamente es un acto de irresponsabilidad. Muchas son las cubiertas que hay que retirar a consecuencia de haberse realizado esas mágicas reparaciones que en la mayoría de los casos no superan el primer ciclo de servicio. Han de ser conscientes los reparadores de que en una cubierta de zinc o cobre por ejemplo, se alcanzan unas temperaturas muy elevadas y los materiales sintéticos no las soportan, los metales expuestos tienen un comportamiento dinámico al que no le acompañan en armonía lo adyacentes que usan para las reparaciones, esto conlleva nuevos agrietamientos y así se irán sucediendo las aplicaciones unas sobre otras en medida que se manifiestan las goteras, Finalmente, amen del gasto que hubo que asumir ya no hay posibilidades de hacer nuevas reparaciones, teniendo que definitivamente retirar íntegramente las cubiertas.
M. Álvarez
Puede parecer lo contrario, pero una cubierta de zinc, en lo que al material se refiere tiene más importancia de la que se le suele dar, es preciso conocer bien las propiedades y comportamiento del zinc para terminar haciendo un trabajo sin riesgos de acelerada ruina.
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Según Cohen, el zinc es un metal metaestable, es decir, que todas sus constantes físicas y mecánicas hasta ahora determinadas exceptuando su peso atómico, se refieren a sistema indefinidos. La modificación que se forma después de 330 y seis horas de calefacción en solución saturada de sulfato de zinc, de densidad 7,102, sólo se convierte muy lentamente en la estable a la temperatura ordinaria, Según Benedick, además del punto de transformación a unos 340° tiene otros segundo análogo a unos 170°.
Se ha dicho del zinc que es un metal trimorfo: el zinc x existiría hasta 170°, el zinc b de 170 a 330° y el zinc y de 330 hasta 419°. La polimorfia del zinc no está indicada cualitativamente de modo claro en las marcadas variaciones de la resistencia eléctrica del zinc comercial a temperaturas creciente. Por encima de 300 a 310°el coeficiente de temperatura es marcadamente negativo. Pero Arpi afirma que estos cambios no deben atribuirse propiamente al zinc , sino que son consecuencias de estar impurificado con el cadmio.
Benedick ha sostenido también que las variaciones bruscas que se observan en las curvas de resistencia del zinc a 170, 270 y 320° solo aparecen en presencia de cadmio . Sobre la superficie pulimentada de zinc que se deja enfriar desde una temperatura superior a la del punto de fusión lentamente hasta 180° aparecen grandes poliedros sobre los cuales se hallan otros mezclados más pequeños. Estos últimos son numerosos cuando se enfria el metal entre 360 y 330° y recubren toda la superficie de los grandes cuando el enfriamiento es por debajo de los 330°.
La dureza del zinc es algo mayor que la de la plata y algo inferior a la del cobre. El prensado endurece el zinc, entre 80 y 90° el zinc se ablanda marcadamente, por encima de 90° se va endureciendo con rapidez, de modo que el metal a 110°se comporta como a 30° fuera de que es más quebradizo. El endurecimiento cerca de 110° requiere algún tiempo y no se presenta en el zinc puro. De 110° en adelante el zinc va ablandándose ligeramente, al subier la temperatura hasta 200°y probablemente hasta 250°El zinc puro solo muestra endurecimiento cerca de 200°, al principiar a fundir la dureza del zinc todavía es 1½ por 100 de la que tiene a temperatura ordinaria. La dureza del zinc disminuye cuando tiene estaño y aumenta con el antimonio, aluminio, cadmio y magnesio. La acción del 4% de cobre equivale a la 0,25% de magnesio. La misma cantidad de cadmio aumenta la dureza del zinc en un 50%, el aluminio ablanda el zinc y el fósforo lo endurece.
Se consigue que el zinc adquiera maleabilidad y flexibilidad de que carece en las condiciones ordinarias a causa de su estructura cristalina, por calefacción a temperatura elevada. A temperatura ordinaria el zinc es más quebradizo y puede romperse al golpearlo con el martillo.
La maleabilidad del zinc es mucho menor que la del hierro, en cambio la plasticidad , sobre todo la del metal fundido es mucho mayor de lo que muchos creen.
El zinc se trabaja mejor en caliente, hasta unos 150° pero a más elevada cada vez es más difícil de trabajar de modo que a 200° es más quebradizo que a la temperatura ordinaria. Hasta el punto de que se puede pulverizar en un mortero.
La dilatabilidad a diferentes temperaturas es la siguiente:
A 19° 70° 150° 250° 300°
Dilatación % 1,65 300 500 3 2
Límite de carga en Kg. por mm. cuadrado 12,4 3,6 2,4 0,7 0,6.
El zinc tiene un color blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, que se conserva si se guarda en sulfuro de carbono.
Por calefacción es el metal más dilatable, algo más que el plomo y dos veces y media más que el hierro forjado.
El coeficiente de dilatación lineal del zinc por el calor es de 0,00002905 y el cúbico entre 0 y 100° 0,000089.
Las varillas de zinc calentadas no recobran su longitud primitiva por enfriamiento.
El punto de ebullición del zinc a la presión de 760 mm. es de 920° cómo temperatura de fusión se indica la de 417°
Destacar que en contacto con el aire seco el zinc conserva su brillo a la temperatura ordinaria, en el aire húmedo se cubre de una película gris que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cabo de algún tiempo toma un color blanco por la acción del ácido carbónico formándose carbonato bárico hidratado. Este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoniaco.
El aire en movimiento oxida más al zinc que el aire en reposo , según la proporción de gas carbónico que contenga el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.
Cuando la superficie del zinc esta oxidada cesa la acción del oxigeno seco por debajo de los 150° a mayor temperatura sigue.
El hidrógeno sulfurado a la temperatura ordinaria actúa primero sobre el zinc hasta que se ha formado una capa protectora de sulfuro, con el vapor de zinc forma sulfuro de zinc cristalizado. Mezclado con el aire, el hidrógeno sulfurado actúa rápidamente sobre el zinc.
Los alógenos húmedos atacan al zinc.
El cloro puede ser desposeído de todo indicio de agua haciéndolo pasar por limaduras de zinc.
El cloro seco no ataca al zinc y tampoco el cloro húmedo.

En el agua el zinc es estable, mientras el agua este en todo exenta de gases y el zinc sea puro. En cambio, el agua actúa con energía sobre el zinc en presencia de oxigeno, sobre todo cuando el metal unas veces está mojado y otras no. En estas condiciones se forma algo de hidróxido que es ligeramente soluble. Destaco la certeza de estos datos, puesto que en algunas de las probetas que se están analizando en Cumalsa, S.l. Durante 17 años, vamos evidenciando que en una superficie de aproximadamente 1000 m², el zinc por su parte interior está sometido a una humedad constante siendo esta humedad provocada por vapor de agua suficientemente clorada y no se aprecia ninguna corrosión. Destacar que la chapa está instalada directamente sobre entablado de madera de pino, llegando a mantener también las tablas un altísimo grado de humedad a esta consecuencia si se aprecia una exagerada corrosión en el clavazón, por el contrario el zinc no acusa ninguna corrosión mas lejos de algunas manchas de hidróxido en zonas puntuales.
A.De la Rive, hizo detenidos estudios sobre la acción de los ácidos sobre el zinc. Esta acción está favorecida por la presencia de impurezas en el metal y el zinc puro se disuelve con alguna dificultad aún en los ácidos más enérgicos.
En sus combinaciones funciona el zinc como divalente.
El zinc no es separado de sus soluciones directamente por ningún metal, pero se separa de ellas por la corriente eléctrica.
M. Álvarez
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