Ventilación interior de la chapa de zinc.

NECESARIA O IMPRESCINDIBLE

Tal y como se nos explica la cámara de ventilación refiriéndose a cubiertas de zinc, no cabe razonamiento  científico  que pueda avalar  la generación tal cámara,  ni que los  elementos recomendados contribuyan a generarla. Mejor empleado estaría el término cámara de aire, que en mayor o menor medida se consigue dependiendo de los elementos que se empleen como soporte.    

En el caso de las CUBIERTAS DE ZINC, mucho se tiene hablado y se habla  de la ventilación interior y su importancia. EL ZINC, que se emplea en cubiertas, es un material muy peculiar y merece de exquisitos cuidados para que de un resultado optimo, de no tener unos buenos conocimientos sobre el comportamiento en el tiempo de este material y aplicarlos ,   el resultado de la instalación a no muy largo plazo puede resultar  ruinosa. Precisamente, según nuestros estudios,  no es la ausencia de la mal llamada cámara de ventilación la que origina la ruina del zinc. 

Hemos asistido a restauración de cubiertas con una antigüedad importante realizadas con hoja de  zinc que curiosamente carecían de cámara de aire. ¿ ES IMPRESCINDIBLE QUE EL ZINC ESTE VENTILADO POR SU CARA INTERIOR? . Para asegurarnos podemos decir que si, si tenemos en cuenta lo que hemos visto quizás podríamos aventurarnos sobre lo contrario. Asistimos más a la reparación de cubiertas fruto de instalaciones   deficientes  que a causadas por perforaciones consecuencia de una deficiente o nula ventilación.

El zinc, en nuestro país en los inicios se ha instalado  mayormente en zonas portuarias, en el centro y edificios singulares de algunas ciudades,  se ha empleado en fachadas y cubiertas. De estas podemos extraer algunos datos, el principal es que se han cuidado más de asegurarse los instaladores de que el zinc tuviese libertad de movimientos que de una buena ventilación.
Nos tenemos encontrado con cubiertas realizadas sobre yeso, únicamente separada la chapa por un papel intermedio, en ocasiones también hemos asistido a reparaciones de cubiertas instaladas directamente sobre entablado de madera sin ninguna ventilación. ¿ Y cual ha sido la causa por la que muchas cubiertas han llegado  a la ruina? Perforaciones y roturas por fatiga.   observadas las perforaciones, en su mayoría eran iniciadas desde el exterior, causadas por la polución ambiental, las roturas por fatiga por muy controladas que estén las dilataciones, a lo largo de los años suelen producirse en algunos puntos concretos, lo que se pudo evitar con inspecciones periódicas y reparaciones eficientes. Ocurre, en la mayoría de los casos, que decidimos intervenir en la cubierta cuando vemos la humedad, si bien, esta en muchas ocasiones se manifiesta a nuestra vista cuando lleva años produciéndose, por ello es recomendable revisar las cubiertas con cierta frecuencia. Hay que añadir que, prácticamente todas las cubiertas están realizadas con junta de listón y con chapas de máximo 2 metros.

En los últimos años, el empleo de ZINC EN CUBIERTAS ha sido masivo. La oferta de profesionales muy escasa, nos hemos ido instruyendo a base de ir viendo los resultados, es decir que de los errores hemos ido adquiriendo el oficio. El laboratorio de ensayos es el paso de los años. Claro, que si el ensayo sale mal, la ruina es para quien decidió que su cubierta se realizase en ZINC.

VEAMOS: Hay quien recomienda a pies juntos el siguiente soporte; SOBRE UN FORJADO DE HORMIGÓN, UN ENRASTRELADO, UN PANEL CONTINUO y SOBRE EL UNA LÁMINA ALVEOLAR. SOBRE TODO ESTO LA CHAPA DE ZINC.

LA PRIMERA PRECISIÓN: la losa de hormigón, indudablemente tiene un contenido importante de humedad, sobre ella instalamos el rastrel para fijar los tableros, dejamos por tanto una cámara entre la losa y el tablero, esta cámara es hermética, ¿ qué ocurrirá ahí dentro. Para más abunde, ponemos una lámina sobre el tablero, lo que ayuda a que esa cámara quede con la mínima o nula transpiración.

Instalado el zinc en este soporte, entre la chapa y la lámina entenderemos que quedan bolsas de aire, estas al calentarse aumentan su volumen y obligan a la chapa a hacen movimientos llegando muchas veces a deformarse, estos movimientos continuados, son causa de la rotura por fatiga. PODRÍAMOS QUEDAR MÁS SEGUROS SI PROCEDIESEMOS DE LA SIGUIENTE FORMA:

SOBRE EL FORJADO, INSTALAMOS LOS RASTRELES Y POSTERIORMENTE UN ENTABLADO DE MADERA DE PINO  SEPARANDO LAS TABLAS 10 MM.  Y SOBRE ELLAS DIRECTAMENTE EL ZINC. QUEDARÍA GARANTIZADA UNA BUENA CÁMARA DE AIRE Y LAS DEFORMACIONES DEL ZINC SERÍAN INFINITAMENTE MENORES Y A PODER SER LA INSTALACIÓN TRATARLA POR EL SISTEMA DE JUNTA DE LISTÓN.

M. Álvarez

 

CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC

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CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC.

INVITAMOS A NUESTROS LECTORES DISPUESTOS A CONSUMIR UNA CUBIERTA DE ZINC, A QUE ANTES DE DISPONERSE A HACERLA REPASEN ALGUNOS DE NUESTROS ARTÍCULOS RELACIONADOS CON EL COMPORTAMIENTO DE LA CHAPA DE ZINC EN CUBIERTAS, O SE SURTAN DE INFORMACIÓN AL RESPECTO.  (SON MUCHAS, DEMASIADAS LAS CUBIERTAS DE ZINC QUE PRESENTAN RESULTADOS NEGATIVOS QUE SE PUEDEN ATRIBUIR MAYORMENTE A LAXITUD EN LA NECESARIA PLANIFICACIÓN)

El zinc se utiliza  en construcción como material de cubrición desde hace muchos años, si bien en las últimas décadas su empleo ha sido masivo al menos en nuestro país, aunque en la actualidad está mermando su empleo . El zinc de comercio, llamado natural, que se emplea para cubiertas , tiene un color  blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, color que una vez instalado pronto desaparecerá. (ver cambio de color en la chapa de zinc)

pieza de zinc nº 12 (cámara de comercio de Orán) data del siglo XlX

Antaño se empleaba la chapa de zinc para la cubrición de edificios muy singulares y ornamentaciones destacadas, curiosamente se observa más en ciudades portuarias quizá por las facilidades del transporte y la importación de otras culturas.
La instalación antiguamente era muy artesanal, las ornamentaciones eran de serie, estampados idénticos que se repetían  en la mayoría de los ornamentos. Fuera de nuestras fronteras,en diversos países,  se pueden contemplar remates estampados procedentes de una misma fábrica. Diferentes culturas arquitectónicas   han utilizado mucho el zinc en sus edificios emblemáticos, tanto para cubrirlos como para adornarlos con majestuosas cúpulas, linternas  y chapiteles. Podemos contemplar algunas edificaciones muy antiguas cubiertas con “tejas de zinc”  romboidales o de pico,  que en la actualidad están casi  intactas, lo que viene a significar que el zinc es metal fiable.

En España a diferencia de otros países con más cultura en la instalación, el trabajo de colocar el zinc se reservaba a los hojalateros, por aquello de que sabían estañar y contaban en sus talleres con  herramientas con las que podían manufacturar las chapas, generalmente alguna plegadora. El empleo principal dela chapa de zinc era en canalones, bajantes y escasas cubiertas de chapiteles, miradores,   fachadas o algún que otro palco ornamentado en plazas públicas. Todas las instalaciones estaban lejanas de los sistemas que se siguen en la actualidad. Todo lo que nos encontramos de antaño esta realizado con juntas en lo que media una pieza longitudinal de madera de  pinus, se le suele llamar junta belga, también junta de listón. Para darle más ímpetu,nos orientan hacia un listón de forma trapezoidal, curiosamente no hay concordancia en como se instala, unos dicen que apoyado por la base mayor, otros que por la menor, Nuestros antecesores se limitaban a un rastrel cuadrado o rectangular sin más. 

A diferencia de España, En otros países si podemos ver edificios muy antiguos cubiertos totalmente con zinc. Curiosamente aquí , hasta hace unos años  hemos contado con una importante fabrica de zinc, concretamente en Lugones (Asturias) , la que se llamó Asturiana de zinc, allí  se laminaba también zinc para construcción y se servía generalmente  en chapas de 200×100 cm. las que conocíamos para su empleo en cubiertas  se sellaban con los números  10,12 y 14. Ello no ha significado que el zinc se emplease como material principal de cubrición en nuestro geografía, pues le superaban la pizarra y la teja. Más bien se utilizaba para ornamentaciones, cúpulas, chapiteles, algunas cubiertas de edificios muy singulares y en zonas muy determinadas. Si ha tenido una presencia muy activa en todas las  cubriciones de pizarra, toda la rematería se realizaba con chapa de zinc, en contadas ocasiones con plomo y una mínima presencia de cobre; lo mismo sucedía en las cubriciones de teja. Era de tal importancia económica la repercusión de los “forrados metálicos” así se los llamaba, que una cubierta que llevase pocos remates no interesaba, hasta el punto de que cuando se empezó a implantar el zinc como material principal, los precios que suben y los avispados que se dan cuenta , de un acelerón descubren  el aluminio lacado en negro o la chapa lacada que como es negra también y conjuga con la pizarra, ala, el zinc ya no es tan bueno, para hacer cubiertas si, pero para los remates no y eso solo porque el sustituyente es de color negro. (Conscientes del interés de nuestros lectores, de estos cambios interesados de costumbres hablamos en nuestro apartado técnico)

El bum de construcción que hemos vivido trajo consigo el empleo masivo de materiales que apenas antes se empleaban. El Zinc, sin lugar a dudas, se adapta a cualquier tipo de construcción y aunque sea cosa discutible no deja de aportar cierta identidad asociada con la calidad. A la vez que se promocionaba  el empleo de zinc en cubiertas empezaron a aparecer máquinas, herramientas más diferentes para realizar los  trabajos de manufacturación, también diferentes ofertas de acabados y accesorios que los mismos vendedores facilitaban a los espontáneos instaladores.  La falta de oficio y escasa cultura en el conocimiento del comportamiento del metal, no tardo en dejarse notar con resultados muy negativos incluso la ruina de muchas cubiertas.

A la hora de planificar una cubierta de chapa de zinc, es primordial  tener en cuenta algunos factores,  por ejemplo: la ubicación de la edificación, su complejidad y muy importante el soporte, entendiendo este último como elemento sobre el que la chapa va a descansar y a estar en contacto permanente de por vida. Igualmente es importante el definir bien los diversos remates y el modo de resolverlos. Partiremos de la base de que la chapa de zinc tiene muy poco grosor, tiene un coeficiente de dilatación muy alto (2,9 mm. a 100°), La dilatabilidad del zinc cambia a diferentes temperaturas. Se debería tener un escueto conocimiento físico químico  del comportamiento del zinc antes de acometer cualquier trabajo. Comparando con el cobre otro metal muy empleado y para el que se siguen protocolos de instalación similares, el zinc es ligeramente más blando y aunque se trabajan de forma similar  requiere minuciosos cuidados. Su maleabilidad es mucho menor que la del hierro. Se trabaja mejor en caliente, hasta 15°, pero a 200° es más quebradizo que a temperatura ordinaria.  Téngase en cuenta que entre 80 y 90° el zinc se ablanda marcadamente, por encima de 90° se va endureciendo con rapidez, de modo que el metal a 110° se comporta como a 30º.  Fuera de que es más quebradizo, de 110° en adelante el zinc va ablandándose ligeramente al subir la temperatura hasta 200° y probablemente  hasta 250°. Estos factores han de tenerse en cuenta a la hora de perfilar, plegar o golpear la chapa, sobre todo en épocas de frío. Con temperatura muy baja el zinc rompe con mucha facilidad, para evitarlo algunas veces se acude al calentado de la chapa de forma descontrolada y se puede conseguir lo mismo o peor que si se trabajase en frío. Lo mismo sucede cuando se estaña en uniones que requieren de soldadura,( tema del que hablaremos en otro apartado)

Kalischer

 Kalischer encontró que la densidad del zinc a 0° era  7,1812 ascendiendo después de calentar a 320 hasta 330° a 7,1841. otros investigadores tales como Kuhlbaum, Rot, y siedler encontraron otras densidades para el zinc en diferentes estados, textos al alcance sitúan la densidad en 7,14. Es de potencial negativo (-0,76) con respecto al hidrógeno, por tanto tendente a ceder electrones y quedando a la postre con carga positiva, por otra parte  su coeficiente de dilatación lineal por el calor es muy alto  0,00002905  y el cúbico entre 0 y 100° 0,000089. Por calefacción es el material más dilatable algo más que el plomo y dos veces y media más que el hierro forjado.

Se debe atender especialmente a procurar que las chapas de zinc en su instalación gocen de libertad para moverse y su soporte sea compatible. A diferencia de lo que se suele recomendar como una cámara de ventilación efectiva, si tenemos en cuenta algunos resultados, la cámara de ventilación es de dudosa necesidad o al menos utilizando materiales compatibles, no la consideramos estrictamente necesaria. Volvemos a insistir que es más importante que el soporte no ofrezca dudas. También se debe huir de hacer chapas demasiado largas, más recomendable es hacerlas cortas, no más allá de los 5 metros  cuidándose de que las fijaciones garanticen la movilidad. Por supuesto, los encuentros y remates, si no se pueden garantizar con pliegues hay que utilizar estaño al 50%, huir de emplear estaño al 30% y  jamás  resolver con masillas o siliconas. A ser posible, la estructura ha de tener suficiente pendiente para que al menos no haya posibilidad de que quede agua estancada, pues en las zonas de estancamiento se suelen acumular residuos sólidos, estos pueden portar ácidos orgánicos, a la vez que terminan siendo altamente higroscópicos y pueden provocar corrosiones en la chapa. En cubiertas que por necesidad tengan poca pendiente se debe procurar alguna limpieza máxime si hay vegetación arbórea cercana.

La chapa de zinc, en la actualidad, se sirve mayormente en bobinas de diferentes tonelajes, también de diferentes grosores y acabados. Con esto tenemos suficiente para proyectar el tipo de cubierta de que se nos antoje. Importante tener en cuenta que los diferentes acabados son solo  superficiales de la chapa que en teoría se van a ir degradando en el tiempo, si bien ofrecen, a priori,  una acabado  diferente. Si tomamos como base la chapa de zinc de acabado natural, nos referimos a metal de color plateado muy brillante, que se va a ir transformando en su parte vista. Ya lo dictamino W.H. Seamón que el zinc mismo resulta protegido por la capa que el se forma por la acción del aire, él mismo decía que parecía ser que dicha capa hace al zinc muy resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr, de anhídrido sulfuroso o de anhídrido carbónico por litro. A consecuencia de la combinación con el  aire húmedo de la atmósfera renovada va a ir creando una capa de carbonato básico e hidróxido, lo que tradicionalmente se llama pátina, ella va  a proteger la chapa, su color termina en un gris mate, entendiéndolo como oscuro y sombrío.

Si tenemos en cuenta que la reacción del zinc  estando a la intemperie es inevitable y a la vez necesaria, pues el recubrimiento de la capa de carbonato va a ser homogénea protegiendo toda la superficie y así  a evitar las posibles agresiones atmosféricas u otras. Es de entender que la degradación de las chapas que se sirven provistas de diversos acabados a la hora de irse degradando tales acabados, las degradaciones no van a ser ni excesivas ni homogéneas, entendiendo que más bien van a ser puntuales, por tanto nos sería fácil deducir que en aquellos puntos en los que vaya quedando el zinc sin la previa  capa, se van a producir la típica reacción soltando a la vez hidróxido, pero el punto que reacciona no se va a ver favorecido por otras aportaciones próximas, lo que significa que se va a ir perdiendo materia sin compensación y ello podría provocar alguna picadura, aunque esto no esté científicamente comprobado, si vemos que  los pre-patinados son más proclives a reacciones dudosas.

 SOPORTE PARA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

Mención destacada merece este apartado. El soporte, más allá de los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, la mal llamada lámina de ventilación. Entenderíamos mejor si precisásemos diciendo por ejemplo que es una lámina de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) elementos que permiten cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, Eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones . Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones como causa algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso que los vendedores les atribuyen resultados magistrales a cada cual venden. Cuando surge  este tipo de debates se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,  ¿ si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc, Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena? . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos muy complicados, que no son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debe mantener, mantenerse inalterable para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventilación es imprescindible sin dar el más mínimo  razonamiento, aportando como aval  científico el de la auto alabanza de decir que se llevan “x” años el sector. No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc, seguía las indicaciones de vendedores de reconocidas firmas alentado a la vez  por  providencia divina, bien es cierto que siempre realice, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener idea. Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban no tenían ni puñetera idea y si la tenía la ocultaban. Era más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  paria una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices sean los causantes. 

Jacques Dony Daniel
Jacques Dony Daniel

Lo de que el zinc es un material apto para cubiertas jamás lo vamos a poner en duda, ni vamos a entrar en este apartado en el organismo del mismo para destripar todos sus componentes,  aburrirían sabiendo que estamos ante un metal de calidad y eso encierra suficiente como para fiarse de él. Claro, si se ven resultados negativos hay que averiguar el porqué y dignamente informar, pese lo que pese y a quien le pese.  Igual si los fabricantes se dedicasen a vender zinc informando debidamente y dejarse de aconsejar hasta casi imponer complementos mágicos sin contrastar en el tiempo, quien sabe, posiblemente los resultados podían ser otros.   Ya desde 1805  en que JeanJacques Dony Daniel, estableció el sistema belga de producción,  investigadores de prestigio dan como óptima la hoja de zinc para su empleo en cubiertas advirtiendo que no debía  sujetarse con clavos a las maderas pues resultaría pronto corroído por los ácidos de esta última. si bien daban como buenas las pináceas. Aquellos de la época no  eran muy claros a la hora de dar detalles, sabido es cómo se lleva esto de las investigaciones y cómo actúa cada investigador a la hora de dar a conocer sus tesis,  pero no estaban  ayunos de razón ya que es verídica la repercusión negativa de algunas maderas hacia el zinc. Por otra parte, podemos asegurar que lo de ser imprescindible la cámara de ventilación en sentido genérico es  rigurosamente falso, pues tenemos datos de cubierta sometida a humedad constante durante años suficientes para poder asegurar que no a tenido la más mínima repercusión negativa, Igualmente tenemos datos de cubiertas realizadas hace más de 30 años estando el zinc instalado sobre cartón sin ninguna cámara de aire intermedia,  sin embargo si tenemos datos que con la majestuosa cámara de ventilación en corto periodo de tiempo el zinc terminó corroído en diversas zonas.  y otros de igual o peor resultado en zinc instalado directamente sobre láminas lisas.    Por el simple hecho de dotar la parte interior de esta lámina parece ser que queda todo resuelto, pero la realidad es en muchos casos bien distinta, pues vamos encontrando cubiertas con corrosiones importantes y en su mayoría están dotadas de este sistema de lámina intermedia. Nuestra opinión es que estas láminas sirven únicamente para separar la chapa del soporte que generalmente suele ser tablero aglomerado. Pues es bien sabido que la mayoría de los tableros portan un PH muy alto en acidez por debajo de 5 y ello termina repercutiendo en la chapa si hay algún tipo de comunicación acuosa, pues ella terminará haciendo de electrolito y se formara una pila entre el tablero y la chapa, cediendo electrones el zinc y quedando con carga positiva, a la postre corrosión garantizada.  Si atendemos a las indicaciones de antiguos investigadores, no hay conclusión definitiva si de no existir solución acuosa puede incluso repercutir la negatividad.

Nuestras recomendación es procurar un soporte a base de tablas de madera de pino, sabido es, por estar así demostrado, que la madera de pino está con un PH entre 5 y 7, por ello es perfectamente compatible y se puede poner el zinc directamente sobre ella, si conviene que la tabla  este un poco separada para favorecer el paso de aire. Se está observando que aunque se produzcan condensaciones no afectan negativamente al zinc. Sin duda que el soporte de tabla puede resultar un poco más costoso que el tablero, pero el resultado justifica con creces la diferencia de precio que pueda haber. La formula más recomendable es instalar rastreles de madera en el mimo sentido de las pendientes, estos rastreles de 40 x 30 mm.  fijados al soporte estructural, bien sea hormigón, o incluso tableros tipo sándwich, llevarán una separación entre 35 y 50 cm. Posteriormente y en sentido perpendicular se realizará el entablado con tablas de no más de 15 cm. de ancho por 22 mm. de grueso, clavadas convenientemente de tal forma que las cabezas de las puntas queden incrustadas  y separadas las tablas entre si  no más de 20 mm. De esta forma quedara garantida una cámara de aire. Se debe de tener en cuenta, que el zinc no debe de estar en contacto con otros metales, ejemplo el hierro y a ser posible se debe de evitar que reciba aguas procedentes de otros metales, pues ellas pueden transportar iones y repercutir negativamente en la chapa.

LA INSTALACIÓN

Elegiremos un grosor de chapa no exagerado, pero si abundante, se suele comercializar en muchos espesores, podemos citar  0,5, 0,65, 0,7, 0,8, 1 mm. …. 0,7 mm. puede servirnos. De aquí podemos calcular el peso por m/2 que se despejara multiplicando el espesor por la densidad. A ello le añadiremos un porcentaje dependiendo de la complejidad de la  cubierta, generalmente se viene aplicando un 25%. Si es junta de listón se puede incrementar un 5%..La chapa de zinc para cubiertas viene regularizada, pueden conducirnos a engaño algunos añadidos tales como “aleado al cobre titanio”. Lo que muchos dan en llamarlo zinc titanio, la realidad es que estos aportes en la fundición son ínfimos y lo vemos más como una cuestión de marketing. Si nos hemos percatado que no todos los fabricantes presentan la chapa con la misma textura de la misma forma que el comportamiento a la hora de irse creando la pátina no es igual en todos. Aunque en términos generales podríamos confiar en que el zinc que está en el mercado es   perfectamente apto.

 

entrando en perfiladorajunta alzada

Los sistemas de instalación se mueven entra la junta alzada o la junta de listón. En raras y especiales ocasiones se utiliza también la junta plana.  Ofrece cada una de ellas un aspecto muy diferenciado. Tengamos en cuenta que la junta de listón va a presentar un volumen de unos 6 cm. aproximadamente y la junta alzada  2. La junta plana se     eleva 1 cm. por la anchura que se le quiera dar.

La junta alzada, es la más extendida, la chapa se manufactura en   máquinas  especiales que por un sistema de rodillos la van moldeando a ambos lados de tal forma que posteriormente se pueden ir uniendo unas chapas con otras para terminar  “engatillandolas” las fijaciones se hacen con grapas que pueden ser fijas o móviles, las móviles permiten el movimiento de las chapas. Este tipo de instalación es mucho más cómoda rápida, a la vez conlleva menos material que la otra citada. Se debe tener especial cuidado a la hora de perfilar, la máquina debe de estar bien ajustada para que la chapa no sufra al irse doblando a la vez también hay que procurar que haya una temperatura más bien elevada , el mismo cuidado, en cuanto a la temperatura habrá que tener cuando se trabaje la instalación y sobre todo cuando nos dispongamos a hacer los engatillados, una temperatura baja puede facilitar la rotura del zinc. El factor temperatura, se debe de tener en cuenta sea cual sea el tipo de instalación. En épocas de invierno, cuando es necesario hacer pliegues, se suele ir calentando previamente la chapa.

La junta plana se suele utilizar para cubriciones muy especificas, de muros, aleros, techos  u otras en las que no conlleven mucho o ningún  riesgo, pues no son tan seguras como cualquiera de las otras.junta plana

Ni que decir tiene que en cualquier tipo de instalación que dispongamos hacer, se debe   procurar que las chapas gocen de plena libertad para moverse, no han de estar en contacto con otros elementos metálicos o propios de construcción, se debe  aportar algún separador.  Laminas de zinc, aplicadas directamente sobe ladrillos  que contengan al menos 1,4% de sales solubles en tiempo húmedo  inmediatamente se corroen.  

Los remates han de resolverse   mediante pliegues, engafetados u  otros que garanticen la estanqueidad y por supuesto no ofrezcan riesgo de resquebrajarse. Ante la duda se puede acudir al estañado de uniones. Nunca se acudirá a resolver uniones mediante remaches, masillas o siliconas. Cualquier oficial ha de gozar de destreza y habilidad suficiente para resolver los remates debidamente con el propio material, para ello hay herramientas especiales que permiten hacer cualquier tipo de trabajo complicado con las máximas garantías.

LOS CANALONES

Especial importancia tienen los canalones en una cubierta. Creemos que por motivos estéticos, se tiende a proyectar canalones interiores,   lo que lleva implícito  asumir un importante riesgo, pues cualquier fuga va a repercutir directamente en el interior y se termina sabiendo cuando el agua se hace visible y a traspasado todo el soporte, muchas veces las fugas son ínfimas y cuando se ve la humedad ya ocasionado el gran desastre en el soporte,. Por eso hay que poner especial empeño a la hora de instalar canalones máxime  si son interiores o de pesebre como vulgarmente se les suele llamar.

El soporte del canalón ha de ser exactamente igual al que lleve el resto de la cubierta y a poder ser dotarlo de algún  elemento aislante, pues se suelen producir fuertes condensaciones. La base debería de ser semicircular y siempre con pendientes suficientes hacia las bajantes. Las bajantes que han de calcularse con respecto a la superficie de cubierta, entre ellas hay que hacer juntas de dilatación, si puede ser no más lejanas de 6 metros. Por comodidad, se han empleado y aún se emplean juntas de dilatación de neoprenIMG_2286o, que consisten en una banda que embebe a ambos lados una chapa de zinc que posteriormente se suelda a las chapas de canalón, esta banda permite los movimientos de las chapas, pero hemos comprobado que no son eficaces, pues terminan rompiéndose, de modo que lo mejor es acudir al sistema tradicional que consiste en: soldar los cabezales de la chapa de canalón, dejarlos separados y cubrirlos con una posterior capota, para esto ha de haber pendiente suficiente para que el agua no se estanque. Pero de poco sirve todo esto si no atendemos a dejar holgura suficiente para que se pueda mover la chapa y a la vez no fijamos debidamente de tal forma que las chapas puedan moverse con absoluta libertad. No es raro ver canalones clavados  en vez de estañados, remachados en las uniones y con una capa de silicona.

Las uniones han de estañarse siempre con estaño al 50%.. Solemos recomendar que se hagan unos aliviaderos, que servirán para en caso de obstrucción de las bajantes el agua pueda salir libremente al exterior, pues de lo contrario entraría hacia el interior.

CANALONES COLGADOS

Respecto a los canalones colgados, pueden ser de sección redonda o cuadrada de desarrollo variables, no deberíande exceder de 35 cm. Generalmente son más estables los de sección redonda, pues no acusan tanto las deformaciones y conducen mejor el agua hasta las bajantes.

Se suelen servir en piezas de 2 y tres metros que se irán uniendo con estaño, aunque no es raro verlos unidos con silicona, lo cual nunca se debería hacer. Hay que procurar suficientes  juntas de dilatación, que se distribuirán entre bajantes . Las juntas de deben resolver de la misma forma descrita  para los canalones de pesebre. los canalones colgados  van soportados por unas palomillas que describen la misma figura del canalón y van fijadas al alero, han de ser suficiente rígidas y no quedar demasiado distanciadas, 50 cm. sería lo ideal. En algunos casos, dependiendo de la zona geográfica se suelen reforzar con tirantes superiores para que aguanten las sobrecargas.  Para resolver las esquinas, juntas de dilatación, y bajantes, existen piezas normalizadas que evitan las soldaduras en obra permitiendo así mayor agilidad en la instalación, respecto a las conexiones de bajantes, igualmente existen embocaduras especiales que evitan tener que soldar los tubos directamente contra el canalón a la vez de que permiten una mejor evacuación.

BAJANTES

Las bajantes vienen normalizadas de fábrica, de sección redonda o cuadrada, se sirven en piezas de dos o tres metros , unidas longitudinalmente mediante engatillado o electrosoldadura, son  diferentes secciones, las más empleadas son de 80 o 100 mm. han de ir acordes con la sección del canalón que empleemos. Es recomendable en la parte más cercana al canalón poner una cazoleta que a parte de ser un elemento decorativo, sirve mayormente para que en caso de atascamiento el agua se despeje por ella. En la instalación, las bajantes se embocan unas en otras y se fijan fijar a los paramentos verticales mediante abrazaderas. Es conveniente no apretarlas demasiado para que puedan moverse en caso de dilataciones.

REPARACIONES

 ¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones?

En teoría, una cubierta de zinc no tendría que acusar  ningún problema y por tanto no requerir de reparaciones, pero   la realidad es bien distinta. Nadie se supone a priori, que una cubierta de chapa de zinc llegue a permitir  filtraciones de agua suponiéndola como funcional en el tiempo.

Concebimos el material como de larga  durabilidad, que además da un aspecto singular y de carácter a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados que,  se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables por cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero, que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo,  vamos asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas mayormente presentan agrietamientos y corrosiones, ello requiere de un análisis en profundidad para averiguar las principales causas y así poder llegar a remedios eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y a la vez su soporte.

El zinc laminado está perfectamente concebido para su utilización como material de cubrición y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas muy longevas y sin acusar más defectos que los típicos de cualquier cubierta de semejante calidad, quizá que por falta de mantenimiento haya engroses de elementos sólidos sobre la cubierta o en los canalones, algún ínfimo fallo en remates complicados o incluso podría manifestarse alguna rotura causa de fatiga en remates o pliegues excesivamente complicados. 

Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas típicas de otros más preocupantes como pueden ser las corrosiones, que manifiestan de interior a exterior. Sin duda que algo muy  negativo tiene que suceder en esa  parte oculta para que sucedan tales ruinas.

Aún en la actualidad, durante la instalación,  se están resolviendo algunos remates con siliconas o masillas , sabido es que eso no funciona en el tiempo. Los remates han de hacerse con plegados o soldándolos con estaño al  50%, atendiendo siempre a las posibles dilataciones, realizándolos oficio experimentado garante de pericia y si cabe moralidad, pues para este oficio de instalador de cubiertas de zinc que a su vez en ocasiones le tocará reparar, no vale con que el operador se suponga poseedor de arte y ciencia competente. no, ha de demostrarla. sería menester exigir del operario que se dedique al oficio una formación especial, de carácter marcadamente centrado en la materia.

 

2-union-rasgada
canalón unido con silicona, véase como esta rasgada
retirada-de-silicona-y-limpieza
Se ha limpiado la silicona para poder soldar con estaño
soldadura-rematada
Finalmente se soldó la unión con estaño como se debió hacer en un principio

Vemos con frecuencia Canalones unidos con elementos sintéticos como los que representamos en las imágenes anteriores,  al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno. Estos, por lo que hemos visto en algunas zonas tienen una vida limitada no más allá de los 6 años, parecido ocurre con las juntas resueltas con sellados. Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño reventadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las óptimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo caso, cuando el estaño revienta es causa de déficit en la aplicación.

Cuando se acomete una reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar   los elementos que no funcionan o se sabe que causan el daño,  sanear las zonas afectadas y empezar de nuevo con plegados o estañados   cueste lo que cueste. Lo que nunca se debería de hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que conseguimos es agravar el problema. Pongamos un ejemplo acompañado de imágenes. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados, limpiamos y soldamos debidamente y así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que si se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hace de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas. Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas, no estamos en desacuerdo con estos materiales, pero sirven para lo que sirven, no para solucionar definitivamente problemas sobre la superficie de la chapa de zinc.

corrosión que se producen en la cara interior de la chapa
corrosiones que se producen en la cara interior de la chapa
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corrosiones que se visualizan en la superficie de la chapa

 

Mención muy distinta merecen las corrosiones de la chapa. Este asunto nos trae de cabeza, pues para entendernos, se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo. No vemos que muchos se atrevan a hablar de este fenómeno tan   frecuente. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a demasiadas cubiertas que acusan esta patología.  La corrosión de la chapa de zinc es el principal problema de ruina de muchas cubiertas. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, hay que trabajarla en    condiciones determinadas.

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Corrosiones en la chapa ( vistas al microscopio )
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corrosiones en la chapa

Cuando ocurre este fenómeno, ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, pero la hay, claro que la hay. Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros hemos observado, son de interior a exterior. lo queramos asumir o no, si la corrosión se produce en el interior la causa es de un soporte inadecuado.  Esto no debería  suceder cuando multitud de instaladores han seguido a pies juntos las recomendaciones de vendedores directos de fafricantes, los que auguraban que con unas láminas no se iniciaría la corrosión. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros y chapa no habría problemas, pero el resultado es exageradamente distinto y eso se ve. ¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿cabe solución a estos problemas?. La causa podría ser ya sobradamente conocida, soluciones desgraciadamente no las encontramos en todos los casos que se nos presentan, la mayoría de las veces llegamos demasiado tarde y no podemos recomendar más allá de lo que menos nos gusta hacer que es desmontar la cubierta.  

Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor.  Se prohíbe  el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso por escrito del autor.

Manuel Álvarez.

ESTUDIOS SOBRE EL EMPLEO DE ZINC EN CUBIERTAS

EMPLEO DEL ZINC EN CUBIERTAS. .

(1ª parte)

Desde hace unos 35 años el zinc  se  viene imponiendo en las cubiertas,  ha pasado de utilizarse como complemento de otros materiales a ser el principal. Cubiertas de pizarra o teja por ejemplo se remataban con piezas de zinc, canalones, bajantes, ornamentos y alguna que otra cúpula se hacía  con planchas de zinc de aquellos sellos 10,12 y 14 de “Asturiana de Zinc”. Lejos quedan ya aquellos viejos hojalateros que mimaban el zinc.
pocas veces se ve que un material secundario, complementario,  desplace al principal. Sin duda que todo obedece a campañas de marketing estrategicamente diseñadas orientadas tanto a facultativos como a la captación de instaladores, y a quedarse dormidos en los laureles fabricantes de otros materiales ejemplo pizarreros.
Hay que reconocer que el zinc se puede adaptar a cualquier superficie que a un diseñador se le pueda ocurrir y eso da mucho juego. Por otra parte su instalación es relativamente sencilla una vez se adquieren las herramientas necesarias, a la vez se hacen necesarios una serie de complementos  que ayudan a adquirir  importantes beneficios.
En España no gozamos de cultura en la instalación de zinc, lo poco que se sabe se ha aprendido   con unas pocas horas de charla que daban  quienes vendían el zinc, charlas más bien   orientadas a endiosar hacia el logro de unos buenos beneficios y un trabajo asegurado. Con un poco de suerte se podía asistir a alguna clase en la que se veía como un instalador extranjero contratado por la casa, utilizaba las herramientas que había que comprar para hacer algunos remates singulares, de tal suerte que se compraban las herramientas pero la destreza se la llevaba el instalador. es como ir un día o dos a música, comprarse un saxo y pretender articular melodías, si, tocar se toca o se hace ruido.  Pensaban que teniendo la herramienta ya estaba todo hecho.
El que subscribe está muy al tanto de la trayectoria que ha ido marcando el zinc desde hace unos 40 años, de cómo ha ido evolucionando su empleo, también está al tanto de como se ha ido promocionando. He asistido a esas clases magistrales, he visitado fábricas (solo en una fábrica me pude ilustrar un poco, Asturiana de laminados), en las demás era visita turística de la que uno salía más que endiosado idiotizado, y creo que era  para poner en orden las entendederas  te   invitaban a una cena y a una carrera de scalextric, o adquirías una dosis de cerveza y máster terminado.
Curiosamente nunca he escuchado sobre adversidades que pudiese mostrar el zinc, si prevenían  de que no debía haber chimeneas de combustión de gasóleo sobre la cubierta, almacenar el zinc en sitio seco, que no le alcanzase polvo de elementos de construcción tales como cal, yeso, cemento o similares y lo principal la lámina, la lámina por encima de todo y los lagrimeros “ventilados” (lagrimeros son unas piezas que se ponen en los arranques de faldones) las cumbreras “ventiladas” laterales y toda una serie de complementos que la propia casa vendía y que cuestan una pasta. Jamás he escuchado a los aleccionadores de aquí,   decir  que el zinc se corroía  o se podía corroer .
Pero en la actualidad ¿cual es verdadero resultado de muchas cubiertas de zinc? Cubiertas que se han instalado a dictado, siguiendo escrupulosamente las directrices y es que había que seguirlas ya que de lo contrario no te recomendaban. Pues bien, muchas cubiertas están en estado ruinoso.
Un apunte; nos decían que no podía haber chimeneas de combustión de gasóleo sobre la cubierta  , la imagen muestra una cubierta sobre la que esta una chimenea desprendiendo gases desde hace 25 años y el zinc está ahí,

Otro apunte; la imagen siguiente muestra una de las muchas cubiertas hechas a dictado y que hubo que cambiar a los pocos años.

Son muchas las cubiertas de zinc repartidas por nuestra geografía que están en estado lamentable. lo decimos con absoluta certeza ya que tenemos la oportunidad de de verlas. Lo curioso es que nadie se preocupe por analizar cual es el origen de esas patologías que llevan el zinc a la ruina , y más curioso es que se sigan realizando instalaciones siguiendo la misma metodología que se ve que no funciona. Cuando se conocen cubiertas  muy longevas que perduran. ¿porque no se analizan  rigurosamente por parte de los fabricantes esas patologías tan extendidas? Nosotros si venimos realizando nuestros estudios por un interés simplemente científico y vamos llenando folios de datos muy interesantes., gracias a haber    adquirido esa confianza de que se nos confíe auditar  muchas cubiertas por toda nuestra geografía. Podemos aseverar que aunque los resultados visibles son muchas veces idénticos, los orígenes son muy distintos en cada caso. La corrosión definida como la transformación  de un metal  debido a reacciones químicas o electroquímicas con el medio que le rodea, lo cual produce un deterioro de un metal y sus propiedades, en el zinc puede tener un amplio abanico de orígenes, cada cual requiere de un estudio riguroso. Conociendo el origen de las patologías bien se podrían evitar.
La conclusión es que una cubierta de zinc puede ofrecer una larga vida útil si se realiza adecuadamente.

Manuel Álvarez

 

Corrosión del zinc

CORROSIÓN DEL ZINC.

Por Manuel Álvarez.

Como es conocido, la corrosión es un fenómeno que ocurre en la interfase metal/medio agresivo generalmente de naturaleza electroquímica que  conduce a la degradación de los metales , iniciándose en la superficie, avanzando a partir de esta y conduciéndola hasta la destrucción total de los materiales sin ninguna medida de protección fue tomada en el momento debido. 

Se entiende por corrosión, la destrucción de los cuerpos metálicos por acciones de agentes externos, persista o no su forma.

Una de las principales causas de ruina de  la cubierta de zinc es la corrosión de la chapa.

chapa de zinc corroída

  El material, tanto el de acabado natural como el pre-patinado se presentan en el mercado con las máximas garantías. Por tanto, en principio, si sufre alteraciones son consecuencia de factores externos que han de tenerse en cuenta previa a la instalación y durante la misma.   

El zinc, instalado en sitio adecuado y de forma optima no tendría por que dar absolutamente ningún problema Se pueden ver cubiertas  con muchos años al igual que ornamentos que siguen cumpliendo su cometido, de modo que  habrá que analizar el porqué de algunas alteraciones en cortos periodos de tiempo. Algún conocido fabricante en sus recomendaciones iniciales incluía:  “Consecuencias de la mala comercialización o instalaciones provocan alteraciones importantes en el conjunto de las obras. Debido  la naturaleza química del producto, las malas condiciones de almacenamiento o transporte pueden causar alteraciones importantes en las acabadas. Las posibilidades de transformación obligatorias requieren de equipos, consejos y experiencias precisas”  

Quiero Precisar que los  algunos  fabricantes poco se ha preocupado de que  sus recomendaciones se tuviesen en cuenta,   de lo contrario posiblemente no estaríamos asistiendo a tantas  cubiertas en estado ruinoso, que precisamente se hicieron siguiendo   recomendaciones de representantes de esos mismos fabricantes. Por si no se entiende el párrafo: Se daban unas recomendaciones muy severas para el almacenamiento, por el contrario en  la instalación , todo se resolvía (y aún se sigue resolviendo)  con una lámina especial, variopintos accesorios etc, etc, eso sí, con sello de la casa es decir “homologados” y adornados con unos precios supra . Y si no se hacía así, es decir, gastándose un pastizal, la cubierta no tenía garantías. ¿Y ahora que?;  cubiertas que realizadas así, con todas las majestuosidades, se vea que el zinc se descompone, se corroe, que hay que retirarlo ¿Cual es la respuesta? Pues muy simple, que se hizo mal, que se planifico mal,  lo que se vendía como inmejorable solo obedecía a intereses económicos. ¿Y si tenemos que retirar la cubierta la volvemos a realizar igual, o buscamos otro sistema? No estaría de menos que quienes a más le interesa la venta,  esos que van sacando novedades cada vez más novedosas  primero nos ilustrasen de como puede llegar el zinc al extremo de ser inservible, de pudrirse para luego darnos el consejo  de como hacer una nueva  instalación con garantías. Porque si la volvemos a realizar igual,el resultado ya lo conocemos. Claro, como hay que cambiar el sistema, eso supone reconocer que el anterior no era el indicado que sin embargo se vendió como el mejor.  Reconocer  supondría hacerse cargo y por eso es mejor dejar  que cada cual se las arregle como pueda. 

  A primera vista, uno de los fenómenos que más pudieran  agredir al zinc son los atmosféricos, pero no por ello hemos de pasar por alto  otros que pueden resultar más agresivos y que también los manejamos para su instalación,  tales como los complementos que se hacen necesarios para la optima instalación de la hoja de zinc. De hecho, la mayoría de las cubiertas que manifiestas patologías graves, ellas vienen producidas desde el interior. Es decir, se generan en la cámara oculta, esa cámara que tan de cabeza trae a los alquimistas que se han hocicado en resolver el problema recomendando sus láminas de separación, incluso imprimando el zinc por su cara interior, todo al objeto de que no le ataquen los fenómenos que en esa cámara se producen. Lo cierto es que algo sí se va logrando y es más que nada dar opciones para otros pocos años y todo basándose en los ensayos de laboratorio. ¿tan difícil es reconocer  como trabajaban aquellos que pudieron ser nuestros maestros, es decir, que instalando la chapa sobre un simple soporte compatible consiguieron que aún podamos disfrutar de la belleza de muchas cubiertas centenarias? . ¿ Que está ocurriendo para que en la actualidad la mayoría de las cubiertas de zinc estén dando problemas principalmente de corrosiones ? Preciso que la mayoría de las corrosiones tienen su origen en la cara interior de la chapa de zinc, entendiendo esta como la cara oculta que es la que más protegida está, pues ella no se siente atacada por los meteoros ni por otro fenómenos agresivos que se dan a la intemperie. 

La corrosión puede manifestarse de interior a exterior o a viceversa, lo que significa que puede provenir de orígenes  totalmente distintos.  La atmósfera esta mucho más contaminada en nuestra época actual que hace 50 años, contra esto poco podemos hacer, pero a sabiendas del riesgo se deberían de tomar debidas precauciones. Sabemos que el zinc se comercializa en diferentes grosores, para cubierta se pueden considerar desde 0,65 mm. a 0,8 mm.   Conociendo las propiedades naturales del metal, podemos concluir en que la chapa por sí sola no terminaría siendo muy longeva, pero sí tiene esa particularidad el zinc  es la de auto-protegerse. En contacto con el aire seco el zinc se conserva  a temperatura ordinaria. En el aire húmedo se cubre de una película gris, que preserva las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una capa de hidróxido y metal; al cabo de algún tiempo toma color blanquecino por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado. Este se adhiere bien, pero es soluble al agua que contenga anhídrido  carbónico y amoniaco.  La oxidación del zinc es tanto mayor cuanta más grosera es su estructura cristalina. Como  producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad, la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

El hierro que queda al descubierto puede ser causa de que se acelere la destrucción de una cubierta de zinc.

Si tenemos en cuenta que la capa de protección  se crea desde el propio metal en su superficie, es fácil despejar que la chapa pierde grosor de metal virgen y  por tanto densidad y resistencia. Si la atmósfera es agresiva (dependiendo de la zona en que esté situada la cubierta) y habida cuenta de que las tolerancias permitidas en los grosores pueden irse a la baja,  se debería de emplear un zinc más grueso dentro de la escala. Por otra parte, sería muy conveniente el dar pendientes pronunciadas a los faldones, de esta manera la cubierta de va a auto-limpiar, la fuerza del agua de lluvia va a arrastrar en su recorrido los depósitos sólidos que pueda haber almacenados sobre la chapa.

 En algunas  situaciones tienen alta importancia  fenómenos tales como la descomposición de los vegetales. El leñoso o celulosa que componen casi toda la sustancia sólida de las plantas, se descompone en el aire húmedo absorbiendo oxigeno , desprendiendo un volumen de ácido carbónico igual al del oxigeno absorbido , dejando sobre las cubiertas una materia llamada mantillo, compuesta de mucho carbono y poco oxigeno e hidrógeno . Esta descomposición es lenta y se verifica en el oxigeno del aire, el hidrógeno de la sustancia vegetal se une con el oxigeno del aire para formar agua y un cantidad proporcional de oxigeno de aquella se desprende combinada con el carbono , debiendo quedar entonces un exceso de este último.  

Tanto más escasa sea la pendiente. más posibilidades  hay  que se vayan creando depósitos sólidos que pueden contener esas sustancias  agresivas, por otra parte son altamente higroscópicos  y puede activar la corrosión del metal.  Tal efecto destructor, que sobre las superficies metálicas opera el moho u orín producido por la humedad y el ácido carbónico contenido en el agua, en contacto con el zinc

corrosión entre dos chapas despues de una reparación.

La oxidación de los metales, principio y agente de su corrosión, es tanto más activa cuanto mayor es el grado higrométrico y más elevada la temperatura., y se acelera rápidamente por acciones galvánicas que consumen rápidamente el metal. Tales causas son las principales que se han de procurar  evitar o contrarrestar. La acción galvánica no solamente se  produce entre metales distintos: partes distintas de un mismo trozo de metal pueden estar suficientemente separadas en la serie electro-motriz, debido a diferencia de densidad.  

Ante la imposibilidad de proyectar   fuertes pendientes, se debería de acudir a una chapa de más grosor y  no estaría de menos el hacer limpiezas periódicas de la cubierta durante los primeros años de vida ya que pueden acumularse residuos sólidos, ellos pueden contener elementos que lleguen a combinar negativamente con la chapa de zinc. Por otra parte, empleando chapa de más grosor, sera mayor el espesor una vez creada la pátina pátina. la pátina es la que definitivamente va a proteger la chapa. 

Otro factor importante a tener en cuenta es la proximidad de chimeneas de calefacción u otras  que emanen gases de combustión  de gasóleo, o industrias cercanas que puedan emitir gases contaminantes para el zinc. Se ha alertado mucho a cerca de las chimeneas instaladas sobre las cubiertas de zinc, sin embargo  no esta totalmente demostrado que todos los gases de combustión agredan al zinc ya que nos hemos encontrado en situaciones en las que residuos de gases terminan depositándose sobre la chapa creando ellos mismos una capa de protección.
En la imagen podemos ver chapa de zinc cubierta totalmente cubierta de oxido a consecuencia del gas de combustión de gasóleo que desprende una chimenea situada en la cubierta. la chapa esta funcionando perfectamente después de 19 años. Viendo esto se puede concluir que no siempre el zinc es atacado por los gases como se viene afirmando categóricamente. 

 


  (VER IMÁGENES)

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REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE ZINC


¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones en cubiertas de zinc?

Penoso es contemplar  el comportamiento de muchas cubiertas de chapa de zinc que con muy pocos años presentan un estado ruinoso. 

la chapa de zinc necesita de ulteriores transformaciones superficiales para rendir exitosa en el tiempo. la teoría confirma que,  no siendo acosado por la agresividad de materiales adyacentes el zinc  ofrece sus máximas prestaciones de funcionalidad y estética a lo largo de los años. Desafortunadamente la realidad difiere rebosante de la teoría.
Concebimos el ZINC como  duradero, optimo para su empleo en cubiertas ,que además da un aspecto singular    a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados, que se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables para cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo estamos  asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas de agrietamientos,corrosiones u otros que las terminan haciendo inservibles.  En Cumalsa,  hemos tomado en serio  estos fenómenos, sabemos que no hay información científica al respecto. Por eso hemos apostado por la investigación  ya que  tenemos las más magníficas oportunidades, que son la de poder  estudiar multitud de cubiertas, en diferentes puntos,  utilizando como laboratorio el paso de los años, de hacer nuestros propios ensayos e ir llegando a conclusiones  ineditas.  Imprescindible es  analizar  en profundidad para averiguar las principales causas y así poder  prevenir o configurar soluciones  eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y su soporte.

Así comienza la corrosión en la chapa, puntitos blancos dispersos que pasan desapercibidos y en realidad son perforaciones.

No acertamos a entender como nadie se atreve a hablar del nefasto resultado que están dando una inmensidad de cubiertas, como los fabricantes no informan sobre las adversidades en las que puede entrar la chapa de zinc si no se tienen en cuenta una serie de medidas. Es curioso ver como si compramos una simple herramienta es acompañada de un amplio prospecto que nos da una serie de directrices para sacarle su máximo rendimiento. Pues bien, compramos zinc y lo único que trae es el embalaje, una pegatina y resaltado el nombre del fabricante, eso sí,  nos dicen es que va a ser eterno. El caso es que abundan en demasía que cubiertas  se han ido realizando siguiendo las pautas marcadas por “técnicos” incluso fabricantes e “instaladores” que presumen de llevar en sus  alforjas años  en el montaje o en el sector terminan con patéticos resultados  y la necesidad de reparaciones abundan.
Es complicado  de entender como el fenómeno de la corrosión, en muchos de sus sentidos científicos, es la principal causante de la ruina de la chapa hasta límites insospechados, es decir: la destrucción integra del metal. No nos referimos a casos puntuales o aislados, no, se da la fatídica circunstancia de que abundan  repartidos por cubiertas de toda nuestra  geografía.

Los puntitos de la imagen anterior terminan con este resultado.

Con frecuencia venimos informando, dando datos veraces, razonando  como una de las causas más evidentes que provocan  corrosión en la chapa de zinc es la incompatibilidad del zinc   mayormente con los soportes. Sin embargo seguimos viendo como se continúan realizando cubiertas con el mismo criterio de instalación que las  que están en estado ruinoso. Es difícil de entender que  a la vista de corrosiones se llegue a cambiar una chapa utilizando el mismo soporte, o peor: poner una chapa nueva sobre la destruida. Esto nos puede llevar a pensar que la desconfianza se centra en el mal resultado de la chapa, por eso; cambiándola queda todo resuelto. Pero no, no es así, ya que al cabo de poco tiempo el desastre generalmente no solo reaparece, también se extiende.

El ZINC: hemos hablado hasta la saciedad de que el zinc  está perfectamente concebido para su utilización en cubiertas y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas  de zinc muy longevas y sin acusar más problemas extraordinarios que los típicos de cualquier techo. Quizá que por falta de mantenimiento en algunas cubiertas  haya engroses de elementos sólidos sobre la chapa  o en los canalones, o algún ínfimo fallo en remates complicados.Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas  típicas de otros más preocupantes como pueden ser las roturas, soldaduras reventadas o  corrosiones, siendo estas últimas las más extendidas. Tanto unas como otras derivan generalmente de instalaciones deficientes. las roturas se producen principalmente  a causa de tensiones en la chapas consecuencia de obstáculos en la movilidad, las soldaduras se rompen por estar mal realizadas o por utilizar estaño de aleación pobre en estaño, las corrosiones se producen a consecuencia de elementos que interaccionan con la chapa. Todo esto se podría evitar planificando adecuadamente la instalación. 

Es inconcebible ver  como en nuestra actualidad alguien se atreva a resolver reparaciones en cubiertas de zinc sin tener

corrosiones por tensión reparadas con estaño pero sin efectividad

 ni pajolera idea utilizando    siliconas , masillas, láminas asfálticas , pinturas de caucho, espumas de poliuretano u otros artilugios caseros o industriales.  No hay ninguna duda de que eso no funciona en el tiempo.
Para acometer cualquier tipo de reparación primero debe analizar el origen del desarreglo, y así buscar la solución más eficaz siempre pensando en utilizar materiales nuevos,  si es preciso amputar en amplitud las zonas dañadas para realizarlas de nuevo.  

(Vista de diferentes reparaciones , corrosiones en la chapa y catas)

Vemos con frecuencia canalones unidos con elementos sintéticos al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno, estos, por cierto, exageradamente caros, por lo que vamos viendo tienen una vida muy limitada.

Junta de dilatación resquebrajada

Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño resquebrajadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las optimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo , si  el estaño se resquebraja  es causa de déficit en la aplicación o aleaciones pobres.( se requiere de exquisita sensibilidad y oficio para trabajar el estañado) 
Cuando se acomete la reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar  lo  que esta mal, sanear las zonas afectadas y empezar de nuevo con plegados o estañados  cueste lo que cueste, lo que nunca se debe hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que se consigue  es agravar el acuciante problema. Ponemos  el  ejemplo al que se refieren las imágenes anteriores. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados , limpiamos y soldamos debidamente, así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que sí se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hacen de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas, Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas,  estamos en total desacuerdo con estos materiales para su empleo en este tipo de reparaciones,  sirven para lo que sirvan, no para solucionar definitivamente problemas aplicándolos sobre la superficie de la chapa de zinc. 

Mención muy distinta merecen las corrosiones de la chapa, este asunto nos trae de cabeza. Manifestándose las corrosiones de igual forma en diferentes situaciones, no podemos parangonar unas con otras ni deducir que se originan por los mismos mecanismos. Cada caso merece de un estudio totalmente diferente, El resultado final puede ser corrosiones idénticas pero de procedencias impensables. Nos encontramos muchas veces en tener que hacer complicados estudios, lucubraciones y ensayos para llegar a comprender el origen de algunas corrosiones identicas a otras que ya tenemos definidas.  Para comprender esto delas corrosiones;  se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo en periodos de tiempo excesivamente cortos. No vemos que nadie  se atreva a hablar de este fenómeno tan frecuente, ruinoso  y cada vez más visible. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a ya muchas  cubiertas que acusan este fenómeno, pero el mutismo es total.

La corrosión  es la  causa principal de ruina de un desproporcionado número de  cubiertas de chapa de zinc. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, trabajándola en unas condiciones determinadas, con conocimiento y dotándola de un soporte compatible.

Cuando ocurre ese  fenómeno de las corrosiones , ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, eso sí, se dan  opiniones al gusto.  Pero ya se ha dicho que hay causa , claro que la hay y a quien más se culpa es a los   fenómenos atmosféricos o la polución ambiental tan socorridos a la hora de emitir un diagnóstico, siendo ellos  los menos incidentes según nuestros estudios . Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros vamos  viendo , son de interior a exterior, es decir, la contaminación procede de la cámara oculta esa que algunos dan en llamarle de ventilación, otros hasta se atreven a decir que con esa cámara el zinc está más fresquito.    Entendemos que algo se le ha ido de la mano a alguien a la hora de aconsejar, a la hora de asesorar .  El fenómeno de las corrosiones,  aunque se sigue investigando,    ya está medianamente estudiado y hay mucha información al alcance, lo que ocurre es que puede en nuestra sociedad puede más el negocio que la calidad. Muchas veces, el hacer las cosas diferentes a lo cotidiano suponen ser más económicas y claro, eso no interesas . Multitud de instaladores han seguido y siguen a  pies juntos las recomendaciones de “expertos” que todo lo basan en una cámara de ventilación sin saber llamarla cámara de aire.  Auguran que  una cámara de ventilación lograda a base de láminas magistrales es   como la taxidermia  para la chapa. bueno, también hay que añadir los  accesorios homologados del propio fabricante etc, etc.  con ello, ala, cubierta para toda la vida. Utilizando otros términos, muchas no llegan a la primera comunión que antes se hacía a los 7 años  y nadie se atreve a   hablar de la enfermedad que las  va mutilando. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros, incluso mortero  y chapa, utilizando las patillas  (grapas) de marca u otros accesorios siempre de la marca, no tendría  que haber  problemas. Pero el resultado, en demasiados casos,  es exageradamente distinto y eso se ve. Lo más lamentable es  ver la impotencia de los sufridores que no encuentran sosiego a la hora de pedir información.

¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿ cabe solución a estos problemas? Las causas, en su mayoría  son conocidas, las soluciones lamentablemente son bastante complicadas,  acudiendo a tiempo cabe poder  conseguir reparaciones eficaces.

Cumalsa. S.L

PANELES SOLARES SOBRE CUBIERTAS DE ZINC

 

SE PUEDEN INSTALAR PANELES SOBRE LAS CUBIERTAS CON PLENAS GARANTÍAS

Es lo más frecuente, que la cubierta del edificio sea la plataforma de descanso de los paneles o placas  solares.  Por  muchos motivos que no vienen al caso, no dejan de ser las cubiertas las ubicaciones más apropiadas para  los dichos generadores de energía,  así vemos innumerables edificaciones con sus cubiertas adornadas por multitud de paneles  instalados  sobre ellas.
No es el cometido de este articulo hablar de las prestaciones de los paneles,  sino informar de lo que puede suceder o sucede   en una cubierta de zinc si la instalación de los paneles  no se proyecta adecuadamente,  o si no se tienen en cuenta una serie de factores esenciales que se dirán.
Deberíamos tener en cuenta  que la cubierta, sea del material que sea,  es unas de las partes más importantes de un edificio . Ella es la que cobija , por eso ha de estar en permanente estado de servicio. En este caso vamos a hablar de instalación de paneles sobre cubiertas de zinc, que también podríamos incluir el material cobre, pero siendo las calidades y comportamiento de los metales tan diferentes, el cobre no requiere de las mismas precauciones aunque si hay que tener en cuenta algunos factores como son las fijaciones. Podríamos decir que el cobre puede repercutir negativamente en la estructura de los paneles o en los propios paneles, al contrario de lo que pasa en la cubierta de zinc, que es la chapa de zinc la que sufre las peores consecuencias.
La chapa de zinc, tan utilizada en cubiertas,  es un metal duradero pero  que exige de una cuidadosa planificación para su instalación si de él queremos lograr su máxima vida útil. La instalación de paneles sobre la chapa de zinc es cada vez más frecuente y no deja de ser preocupante .  los resultados ya se están viendo
Desde hace unos años 25 años  venimos estudiando el comportamiento de algunas cubiertas de zinc sobre las que se han puesto paneles solares.

Cubierta de zinc que supera los 25 años, resuelta sobre entablado de madera

 .

A la vez  hacemos diversos ensayos sobre diferentes plataformas de soportes para el apoyo estructural  de paneles. El tiempo de estudio nos va dando el fruto de obtener datos veraces, fiables de comportamientos muy diferentes.
Podemos hablar de cubiertas que permanecen inalteradas y otras totalmente arruinadas.
Las seguidas observaciones, los minuciosos y engorrosos estudios nos permiten articular rigurosamente  ciertas conclusiones.

No es fácil dictaminar con aserto el porqué una cubierta de zinc con paneles sobre ella termina corroída e inservible deduciendo que la consecuencia viene de los paneles, cuando comparamos con otra que también los tiene y no presente los mismos agravios.

Que unas con menos de 10 años estén totalmente arruinadas y otras con 20 sigan intactas. Un ejemplo: Dos piscinas climatizadas (públicas que sobrepasan los 2.000m/2 de cubierta) situadas en diferentes zonas geográficas, las dos con estructura de madera similar, si bien en una la chapa esta puesta sobre entablado y la otra sobre tablero y lámina, (tiene que ver para otras patologías)  las dos ensombrecidas por placas solares. la más longeva permanece normal y la otra comenzó a alterarse al poco tiempo de su instalación estando a la fecha totalmente inservible hasta el punto de correr riesgo la estructura. Hay que destacar que las fijaciones de los  soportes estructurales de los paneles son totalmente diferentes. (la conclusión es que el soporte de los paneles contribuyo a la ruina de la cubierta)

Cubierta de zinc totalmente inservible
Cubierta de zinc inservible, no supera los 15 años
los soportes de paneles verdaderos causantes de la ruina de la chapa de zinc
A la destrucción de esta cubierta, además de los soportes de los paneles han ayudado otros elementos.

las imágenes anteriores  muestran claramente la cubierta de zinc totalmente inservible, a la que se le han hecho multitud de reparaciones, hasta el punto de que se llego a cubrir toda la superficie de la chapa en varias sesiones con telas, poliester, fibra de vidrio, pinturas de caucho sin ninguna posibilidad de éxito.

Podríamos citar otros muchos casos como ejemplo  que avalan  que los paneles pueden provocar corrosiones irreparables o roturas   igualmente irreparables. Dos simples paneles pueden ser suficientes , en principio, para terminar arruinando una cubierta.

la imagen siguiente nos da buena cuenta de cómo se deja descansar la estructura de los paneles sobre la cubierta de zinc sin ningún escrúpulo que es lo que sucede la mayoría de las veces. Conste que los paneles son instalados por personas que dicen ser técnicos, formación que no se les cuestiona, pero en lo que se refiere al conocimiento del comportamiento de los materiales y  respeto a  lo que ya está hecho, dejan muchas dudas.

Paneles sobre cubierta de zinc. la chapa se encuentra corroída en su mayoría

 

¿Se pueden consentir  que unos técnicos lleguen a la cubierta de zinc con unos hierros y un taladro, hagan unos agujeros, taladren,  atornillen directamente sobre la chapa, sellen los agujeros con masilla, pongan los sofisticados paneles y certifiquen que quedan bien instalados?. Sencillamente no. Lo peor llega cuando aparecen humedades, el agraviado, restando importancia  suele llamar a cualquiera de esos arreglalotodo, unos apósitos y ya está, pero el problema sigue y es cuando se  empieza a tomar en serio y se busca a un especialista que es el que termina desengañando.

¿Se puede consentir que los mismos que promocionan el zinc y venden grapas móviles para la fijación de las chapas ya que ellas están expuestas de por vida a movimientos de dilatación y contracción, aconsejen fijar las estructuras de los paneles a las uniones de las chapas mediante piezas fabricadas a propósito ?.
Vamos a ver; las uniones de las chapas son las zonas que en principio más absorben los movimientos y debido a ello se ponen esas grapas que llamamos “móviles”.  No hay que entender de física, solo hace falta el sentido común que se nos presume a todos, para entender que amordazadas las chapas se le impide el movimiento y si no se pueden mover y tienen que moverse pues terminaran rompiendo. Técnicamente llamamos a los fenómenos que se producen roturas , corrosiones bajo tensión. Pero aún los hay más osados, los que recomiendan poner bloques pesados sobre la chapa y a ellos entregar las estructuras de soporte para los paneles. Ateniéndose a la explicación anterior, estamos en la misma situación. En los tiempos que corren, ante tanta modernidad e innovaciones de las que presumimos, fallamos en lo más básico.   

Se pueden poner paneles sobre cubiertas de zinc con plenas garantías en lo que a los soportes se refiere. Hemos estudiado soportes  independientes que permiten anclar los paneles sin ningún riesgo para la cubierta, aunque tenemos en el punto de mira ciertos materiales necesarios que llevan los paneles, tales elementos pueden llegar a alterar la chapa de zinc

 

Nuestros estudios nos van dando datos, sin descartar más elementos, de momento hemos estudiado el comportamiento  de  las tuberías conductoras exteriores que  suelen ser de cobre, estas suelen aislarse, no totalmente, con material de bastante espesor y relativamente permeable. El que las tuberías sean de cobre, que el material aislante sea permeable y de grosor suficiente para absorber cierta cantidad de agua y retenerla, nos da información suficiente para desgranar el porqué se corroe la chapa que circunda los paneles.

Antes de instalar paneles sobre la cubierta de zinc es conveniente pedir información, contrastarla y actuar con absoluta seguridad ya que soluciones si las hay.  

Manuel Álvarez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PANELES SOLARES SOBRE CUBIERTAS METÁLICAS

PANELES SOLARES SOBRE CUBIERTAS DE COBRE O ZINC

Nuestra recomendación es que,   antes de disponerse a instalar paneles u otros elementos sobre la cubierta se haga un estudio y se diseñen debidamente  los soportes sobre los finalmente irán anclados , se evitarán así sorpresas y gastos  de lo que al final nadie se quiere hacer responsable.

Es cada vez más frecuente la instalación de paneles en las edificaciones. En la mayoría de los casos  se utilizan las cubiertas para su perpetuo descanso.  Sin duda que tales elementos van a significar un aprovechamiento real de energía limpia, es decir, van a ser rentables o no tanto si tenemos en cuenta las consecuencias indirectas que pueden acarrear. No  vamos a hablar de si son eficaces o no, no va este artículo encaminado a eso. Nosotros nos dedicamos instalar cubiertas y también a estudiar el comportamiento de las mismas. Con demasiada frecuencia, auditamos cubiertas para analizar sus patologías, que las conducen a la ruina total, patologías que vienen dadas desde los más inverosímiles orígenes que hasta se puede entender que se escapen al entendimiento o saber de la mayoría de los profesionales, que por cierto, poco se preocupan por documentarse  y ponerse al día.
Este artículo viene al caso de la instalación de paneles sobre cubiertas y las consecuencias destructivas que suelen acarrear. Como siempre, no hablamos  desde la imaginación o desde vagos pareceres, no, hablamos desde la más pura realidad con absoluta veracidad en base a lo que vemos.
A menudo, cuando nos disponemos a instalar una cubierta de zinc o cobre, se nos habla de que se instalarán unos paneles sobre la misma. Nosotros siempre preguntamos ¿Y cómo se van a instalar? Siempre la misma respuesta  –Los que traen los paneles ya tiene la solución ¿y cual es la solución?  – pues nada, hacen unas perforaciones en la chapa, meten unos tornillos y a ellos fijan la estructura de los paneles. ¿ Y los agujeros? – los agujeros los sellan y ya está. Ahí se queda por una temporada hasta las lamentaciones cuando  aparece la gotera a consecuencia del agujero, pero tampoco pasa nada, un poco de masilla u otros ungüentos, apósitos o lo que sea, que durarán otra temporadita y así hasta que ya no hay remedio. Lo más llamativo ,que no deja de ser índignante,  es que viene el instalador de los paneles y lo cuenta con toda la naturalidad, agujero, taladro, masilla y listo.  hay quienes, para evitar el agujero, atornillan directamente sobre la chapa, otros apoyan sin más el soporte de hierro contra la chapa de zinc o cobre. El caso es que los paneles queden puestos. Aún falta el primero que nos haya dicho de estudiar un soporte adecuado o se haya estrujado un poco la cabeza para buscar una solución idónea, eso si, cuando presentamos alguna solución, siempre es bienvenida.  Cualesquiera de los sistemas antes mencionados  suponen un auténtico fracaso , pues si los agujeros van a permitir la entrada de agua, el apoyar o tirafondear sobre la chapa obstaculiza las dilataciones amén de ponerse el contacto el hierro con la chapa sabiendo lo que eso conlleva, que por cierto, al tirafondear también se hacen agujeros. 
Hay otros sistemas más sofisticados y también más y más aberrantes si cabe. Se han desarrollado, ya  hace unos cuantos años, unos sistemas de anclaje que van directamente a las juntas de la chapa presionando sobre ellas y eso es lo que sirve de soporte y así se pueden poner cientos de elementos sobre una cubierta, con estos sistemas, recomendados y creo que hasta los vendían antaño   los mismos que dicen que hay que tener muy en cuenta las dilataciones de la chapa a la hora de instalarla. Por un lado recomiendan grapas móviles para favorecer los movimientos y por otro recomiendan presillas para anclar los paneles, lo importante era vender. Para entendernos, las presillas van situadas en el mismo realce de las chapas en las que se encuentran las grapas móviles (tales presillas se sujetan mediante tornillos ejerciendo presión).   Ni que decir tiene que estos sistemas suponen una barrera a las dilataciones, que además suelen ser de hierro comunicando así toda la estructura soporte haciendo par con el zinc o cobre.
Este tipo de soportes, puestos con el único criterio de soportar los paneles, es decir, sin la más mínima planificación, están llevando cubiertas a la ruina incluso dañando estructuras sin ninguna posibilidad de reparación.
las imágenes siguientes avalan la realidad de lo que hemos relatado. se trata de una cubierta de zinc de superficie considerable que está totalmente inservible a consecuencia de una pésima instalación de los paneles.

     

La Siguiente pregunta es ¿ Se pueden poner paneles sobre la cubierta sin riesgo de que terminen perjudicando? Pues claro que si, solo hay que hacer un diseño de apoyo con garantías que permita la instalación y retirada de los paneles en cualquier momento, que permita el mantenimiento de la cubierta llegado el caso y que no afecte en absoluto a la funcionalidad del zinc o cobre o cualquier otro elemento de que cubierta que se trate.
Las imágenes anteriores muestran una cubierta de considerable superficie y muy pos años de vida ( se sitúa entre los 15)
las imágenes siguientes muestra una cubierta de más de 25 años también con paneles y sin problemas hasta la fecha. Curiosamente las dos cubiertas cobijan espacios similares ( piscinas climatizadas )

En este segundo caso, se diseño un sistema de anclaje a propósito que está dando el resultado esperado.
 

Manuel Álvarez

COMO REPARAR UNA CUBIERTA DE PIZARRA

LA PARTE OSCURA DE LAS REPARACIONES DE CUBIERTAS.

Nuestro trabajo nos permite ir acumulando experiencia, aún no lo sabemos todo. Son unos cuantos años paseando por toda la geografía visitando, desmontando y realizando cubiertas de todas la variedades. En las que visitamos nos fijamos en su estado, en las que desmontamos analizamos minuciosamente las causas de su ruina y en las que realizamos ponemos en práctica los conocimientos adquiridos no descuidándonos de observarlas periódicamente.

En cualquier edificación la cubierta es parte fundamental y no se debería descuidar, requiere de revisiones periódicas y en muchos casos de algún mantenimiento. Hay algunos países en los que es de obligado cumplimiento el mantenimiento periódico de las cubiertas.
Nos solemos acordar  de la cubierta cuando vemos humedades en el interior del edificio.  ( es como lo de santa Bárbara, nos acordamos de ella cuando truena y si no encontramos la cruz devocional nos sirve hacerla con los dedos con tal de que pare de tronar). Es entonces cuando a la desesperada buscamos a quien nos solucione el problema y casi siempre es  en esas circunstancias   cuando empieza el verdadero problema.  Existe un sector especializado en sacar provecho de la desesperación, que se atreven a todo lo que caiga, lo suelen resolver  todo a base de masillas, láminas asfálticas o lo que cuadre con tal   de tapar provisionalmente el agujero. Juegan además con la ventaja de  que  subir a la cubierta para comprobar el trabajo efectuado resulta  complicado y no todo mundo se atreve. El caso es que si las reparaciones no se hacen de forma definitiva y empleando los mismos materiales, la cubierta quedará condenada, así el daño se irá sucediendo hasta  terminar teniendo que retirar toda la cubierta que es lo que viene sucediendo.

detalle de una reparación mal efectuada

VEAMOS DOS COMPORTAMIENTOS:

PRIMERO; a la vista de una gotera, humedad  o algún defecto que observamos en el  tejado,  lo ponemos en conocimiento de quien  que realizo el trabajo, si lo encontramos.

SEGUNDO; lo ponemos en conocimiento de otro profesional que no tenga nada que ver con el primero.

Las respuestas serán totalmente contrarias, en el primer caso el profesional autor,  buscará todas las justificaciones posibles para convencer al sufridor de que siga teniendo confianza y que solo se trata de algo casual. En el segundo caso ocurrirá todo lo contrario, el profesional aprovechando el momento de desesperación intentará desprestigiar al que realizó la cubierta para garantizarse él la confianza y que le terminen confiando la reparación, adornando su discurso con la exposición de otras intervenciones, promocionando productos mágicos todo inclinado a que a costa de lo que sea le dispensen confianza. Tienen algunos tal habilidad que nada se le opone, da lo mismo que la cubierta sea de pizarra, de zinc, de cobre, de teja, de plomo o de lo que sea. los  productos milagroso sirve para todo. Hemos visto auténticas barbaridades. ¿ cómo se puede reparar una cubierta de pizarra con telas asfálticas pegadas sobre las pizarras, una cubierta de cobre, de zinc o de plomo con masillas, con telas o pinturas milagrosas.? Esto significa no tener ni puñetera idea de lo que se está haciendo. Sin embargo seguimos viendo tejados mal reparados con estas artes. ¿ por qué será?  lo peor es que se le dice al sufridor que eso no está bien y te mira como diciendo que le quieres engañar cuando lo que tratas es de decirle cual es el verdadero alcance del problema. No es el primer caso en que se empieza por una minúscula gotera y se termina levantando toda la cubierta al paso de poco tiempo. Solo un detalle. ¿Cuándo se hace una reparación, alguien   garantizan el trabajo por algún tiempo o hay que volver al año siguiente,o antes, porque no hay forma de reparar definitivamente? .

Cayó no hace mucho en mis manos un artículo fascinante. Vengo defendiendo desde hace muchos años mis discrepancias sobre milagros que se le atribuyen a las espumas de poliuretano proyectado. Sí, a ese producto que se aplica en construcción de color amarillo, que va en unos bidones y creo que se le aplica una dosis de emulsionante y después se proyecta . Yo empecé a conocer este producto allá por el año 85 más o menos y a pesar de los escasos conocimientos ya me ofrecía varias sospechas. La primera y más principal: que no es impermeabilizante no, pero se vendió como tal además de ser aislante. Alguien con gran sentido del humor coincide con mi teoría. El caso es que aún se sigue vendiendo como material impermeabilizante y de hecho se sigue proyectando en el interior de algunas cubiertas incluso en el exterior, se acude a este remedio para rellenar huecos y así preservarlos de la humedad. Alguien ha dado en llamarles a los profesionales que utilizan este producto “alquimistas de las goteras” Hemos llegado a ver tejados de pizarra reparados con este material , incluso se ha empleado para sujetar pizarras sueltas.

Otro producto muy empleado y mágico, las famosas pinturas que una vez aplicadas terminan convertidas en casi caucho. llega el mago con el bote con  la brocha y ala aplicar que seque la pintura y todo solucionado, da lo mismo un canalón, que una bandeja de zinc, pizarra, cobre o lo que sea, sirve para todo, realmente fascinante. Sin duda que, si algún fabricante de estos productos viese este artículo se asombraría y nos haría muchas preguntas. Pero si llega a sus manos que nadie  se ofenda ya que  defendemos todos los productos como inmejorables, pues cada cual tiene sus características pero son para lo que son,  eso sí, como con los medicamentos, se debería leer primero el prospecto y aplicarlo donde proceda por sus características y no en cualquier parte en la que se nos antoje para salir de los apuros, además, para el buen empleo hay que seguir la pautas marcadas e incluso aplicando tratamientos previos al acabado. Estos productos junto con las láminas asfálticas, y siliconas, masillas y hasta incluso chicles  son los más empleados en las reparaciones de cubiertas y canalones,que por otra parte son los que las terminan arruinando. Pues estas no son reparaciones,  son eventuales que pareciendo efectivas se van sucediendo y llega un momento de tal aglomeración que ya no hay remedio que no sea la retirada de la cubierta ¡que gracia¡.

reparación mal efectuada

Nosotros vamos a la antigua usanza, somos de los que reparamos reemplazando los materiales inservibles por otros nuevos de las mismas características. Una pizarra rota no se puede reparar ya que se volverá a romper, hay que sustituirla por otra nueva y que sea de las mismas   dimensiones. Una perforación en una chapa de zinc no se puede cubrir con masilla o pintura, hay que estañar o sustituirla si es necesario, pasa lo mismo con una rotura o perforación en una chapa de cobre o plomo.

Hemos visto canalones interiores de zinc y de cobre a los que les han reventado las soldaduras y se han intentado reparar pegando una tela y al año siguiente, o antes,  otra vez y así sucesivamente. igualmente que hay multitud de cubiertas de chapa de zinc de cobre y de pizarra a las que le van poniendo capas de lámina asfáltica cada vez que aparecen humedades.

Las cubiertas tienen la gran desventaja de ser poco accesibles y ello juega a favor de los “alquimistas de las goteras” aunque si se les puede ver cuando bajan o suben a realizar los trabajos de reparación, esta observación casi nos llegaría para intuir lo que se estuvo haciendo. A un tejado de pizarra, disponiéndose a una reparación,  se sube con pizarra, martillo y clavos y se baja siempre con escombro y no poco. Al de zinc se sube con soplete, estaño y chapa de zinc, aquí siempre si hay desechos no se preocupen que se baja, la chatarra está muy bien pagada. Al de cobre y plomo se sube igualmente que al de zinc, cambiando los materiales claro. Posiblemente algún “profesional” pondrá pegas pero siempre habrá quien lo haga.

Manuel Álvarez

SOPORTE ADECUADO PARA LA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

SOPORTE.

Entendamos el soporte, refiriéndonos a una cubierta de zinc,  como el elemento o conjunto de ellos sobre lo que se apoya la chapa de zinc y que permanentemente estará en contacto con ella directa o indirectamente. 

Esa fase previa a la colocación de la chapa de zinc, que consiste muchas veces  en conjuntar  con relativa vaguedad  e inconstancia materiales adyacentes a fin de conseguir un plus de seguridad, puede resultar o está resultando en la mayoría de los  casos totalmente destructiva para la chapa de zinc.
No hay criterios claros,  de rigor,  y  más que indicar,  nos hagan creer en  una línea determinada a aplicar o a tener en cuenta para la instalación correcta de la chapa de zinc ya que cada cual recomienda en base a lo que más le convenga.
Se vienen recomendando una gran variedad de láminas, algunos las llaman “laminas de ventilación” La ignorancia ya se nota al aplicar un término “ventilación” que no es cierto, unas pequeñas nociones de física para aficionados servirían para entender  que de ventilación nada. Otros se atreven con las llamadas barreras de vapor y las ponen para que se apoye directamente la chapa de zinc, a esto solo cabe llamarle aberración. En cualquier caso, las laminas tienen , entre otras, una ventaja que se convierte en majestuosa desventaja  y es que cuando la cubierta permita entradas de agua, la lámina sirve como “segunda cubierta” hasta que dura. Es decir, que la lámina, sirve muchas veces para proteger lo que a causa de ella se va destruyendo, a relativa consecuencia de no dejar penetrar el agua no se identifica el daño real que tiene la verdadera cubierta y cuando llega a identificarse, la mayoría de las veces es demasiado tarde cabiendo solamente la retirada de la cubierta.
Sobre la ventilación podemos decir que puede originarse de forma natural, por diferencia de temperatura o mecánica. bajo una cubierta solo es posible la ventilación por diferencia de temperatura que se trata de encauzar el movimiento del aire manteniendo una diferencia de temperatura que hace que el movimiento se efectúe del local más frío al más caliente. Toda corriente gaseosa deja tras de sí un vacío más o menos perfecto que enseguida es ocupado por las moléculas gaseosas inmediatas.
El aire en movimiento por el interior de una canalización  encuentra resistencias debidas a varios causas que se ve obligado a vencer sino se ha de detener en su movimiento. Se podía avanzar mucho más en exposiciones, pero con lo dicho se entiende suficientemente que la tal cámara de ventilación no existe, si la podríamos denominar micro cámara de aire que más que nada custodia aire húmedo susceptible de saturación y a consecuencia destilación.
Podríamos hacernos una pregunta, ¿es necesaria una lámina por debajo del zinc y para que? La respuesta de este autor es; no es necesaria . Si se pone es, encubriendo inconscientemente, que el zinc no puede entran en contacto con ciertos elementos ya que lo llevarán a la ruina y eso muchos no lo saben. Con las láminas se elimina ese contacto homogéneamente  directo con los incompatibles como pueden ser los tableros, aunque no suficiente, algo ayuda. eso de que “el zinc necesita ventilación, que si las condensaciones, que si hay algún problema de entrada de agua la lámina protege la zona”  etc, etc, carece de absoluto rigor científico. Lo más llamativo es cuando se ponen láminas lisas impermeables como elementos de protección y tanto más caras mejor, cuando un simple papel de estraza haría mejor servicio. ¿ es que si el zinc necesitase ventilación como algunos dicen, como es que algunos recomiendan y ponen una lámina lisa y ojo, que incluso algún comerciante-instalador se atrevió a serigrafiar con su nombre, para después decir que el zinc se corroía a causa de la pintura utilizada en el serigrafiado.

 

 

Dos representaciones de soporte. En la primera vemos la losa  de hormigón, rastreles, tablero aglomerado y una lámina superpuesta sobre el tablero. Representamos unas nubecillas  de vapor en la losa, ese vapor asciende hasta la cámara (espacio que queda entre la losa y el tablero ) el vapor, al no tener salida se irá depositando en la parte inferior del tablero, la humedad lo irá degradando y cada vez sera mayor su higroscopicidad. Toda esa humedad que se concentre en el tablero terminará descomponiéndolo, seguirá su camino ascendente y se irá depositando entre la lámina y el propio tablero y aquí se seguirán produciendo condensaciones, quedando así atacado el tablero por su parte inferior y superior. lo podemos ver en la siguiente imagen.

Vista del tablero bajo la lámina “Delta”

Caso contrario es la segunda representación:

Aquí vemos que la cámara de aire que se encuentra entre la tabla y la losa esta liberada por los huecos que quedan entre las tablas, nunca se producirán concentraciones de vapor en ese espacio, por tanto la tabla no acusara degradaciones y a la hora de recibir el calórico en ese espacio no se generarán fuertes presiones pudiendo ellas disiparse por todo el espacio.
Hay que apuntar que algunos tableros, por sus componentes, portan un pH  muy  ácido Muy por debajo

tirafondos corroidos
Tirafondos corroidos

de 5 y va a ser captor de electrones de los átomos del zinc. Si la chapa se pone en contacto con el  tablero por algún medio acuoso o humectado este medio servirá de electrolito formándose la pila entre los dos elementos chapa y tablero, cediendo electrones el átomo de zinc al medio ácido quedando el primero con carga positiva derivándose de ahí la corrosión. (corrosión electrolítica) TENGAMOS PRESENTE QUE LA CHAPA SIEMPRE VA A ESTAR COMUNICADA CON EL TABLERO POR MULTITUD DE FIJACIONES LAS CUALES SON PROPENSAS A LA HUMECTACIÓN.

En el caso de entablado de madera, portando esta un pH de entre 5-7., neutro o cercano, en esta situación los átomos de zinc estarán estables. Si hay que cuidarse de que la tabla no lleve tratamientos ácidos, mejor trabaja la tabla sin tratar. El sistema de entablado permite instalar la hoja de zinc directamente sobre el entablado, nunca se producirán fuertes presiones entre la chapa y el soporte precisamente por la separación de las tablas y la cámara generada entre ellas y la losa.

He de destacar que existen algunos casos en los que chapa instalada sobre entablado de madera, con pocos años presenta serias corrosiones. Estos casos hay que individualizarlos y analizarlos escrupulosamente, partiendo de la base que la tabla de pino, sin más, y la chapa de zinc son absolutamente compatibles, por tanto, existiendo el problema, algún elemento tiene que contribuir para general el daño. Esos elementos, no están fuera de nuestros conocimientos. 

Nota: Texto e imágenes  están protegidas por derechos de autor, no se autoriza el copiado ni la divulgación por ningún medio  aún citando  la fuente, sin el permiso por escrito del propio autor.

M. Álvarez

CURSO SUPERIOR DE GESTIÓN DE OBRAS DE REHABILITACIÓN

CIENCIA Y ESTUDIO,
conocimiento propio de las cosas por sus principios y causas para enseñar sobre ellas. 

Desde Cumalsa, S.l. por cuarto año consecutivo,  Manuel Álvarez, director de la empresa, perito y experto en cubiertas metálicas,  sigue impartiendo clases en materia de funcionamiento y comportamiento físico-químico de los materiales zinc y cobre en cubiertas a un selecto grupo de alumnos y alumnas del Curso Superior de Gestión de obras de rehabilitación que gestiona el Consorcio junto con la Fundación laboral de la Construcción  en Santiago de Compostela.


Este tipo de clases de postgrado, están orientadas a enseñar el comportamiento físico-químico  de los metales zinc y cobre en cubiertas y sus adyacentes, a la vez que medidas han de tomarse para conseguir su máxima vida útil. Todo basado en un conocimiento propio de los materiales que se trata, por  sus principios y causas, de  una ciencia empírica que  proviene  de investigaciones de campo y laboratorio  realizadas por el propio autor durante su carrera profesional.
Investigaciones de campo, ensayos de laboratorio y una amplísima  trayectoria profesional permiten al autor  adquirir datos inéditos y conocimientos dignos de compartir. Lo que a la vez da paso a manejar cierta ciencia forense que permite auditar y peritar cubriciones con una precisión muy aproximada del origen de las patologías que sufren las cubiertas. y como no, su posibles soluciones.

Diversas universidades, entre otras,  como la UANL , universidad autónoma de Nuevo león en su Facultad de Ciencias Biológicas, o  la UJAP de La ciudad de Venezuela en su facultad de ingeniería mecánica se hacen eco de algunos de los diversos  artículos de Manuel Álvarez  incluyéndolos en sus programas de estudio.

Cumalsa, S.l.