REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE PIZARRA

LA PARTE OSCURA DE LAS REPARACIONES DE CUBIERTAS.

Nuestro trabajo nos permite ir acumulando experiencia, aún no lo sabemos todo. Son unos cuantos años paseando por toda la geografía visitando, desmontando y realizando cubiertas de todas la variedades. En las que visitamos nos fijamos en su estado, en las que desmontamos analizamos minuciosamente las causas de su ruina y en las que realizamos ponemos en práctica los conocimientos adquiridos no descuidándonos de observarlas periódicamente.

En cualquier edificación la cubierta es parte fundamental y no se debería descuidar, requiere de revisiones periódicas y en muchos casos de algún mantenimiento. Hay algunos países en los que es de obligado cumplimiento el mantenimiento periódico de algunas cubiertas.

En la mayoría de los casos nos acordamos de la cubierta cuando vemos humedades que directamente nos afectan.( es como lo de santa Bárbara, nos acordamos de ella cuando truena y si no encontramos la cruz devocional nos sirve hacerla con los dedos con tal de que pare de tronar) Es entonces cuando a la desesperada buscamos a quien nos solucione el problema y muchas veces es aquí cuando empieza el verdadero problema. Existe un sector especializado en sacar provecho de la desesperación que va yendo en aumento.

VEAMOS DOS COMPORTAMIENTOS:

El primero; a la vista de una gotera, humedad  o algún defecto que observamos en nuestro tejado.  lo ponemos en conocimiento del profesional que realizo el trabajo, si lo encontramos.

El segundo; lo ponemos en conocimiento de otro profesional que no tenga nada que ver con el primero.

Las respuestas serán totalmente contrarias, en el primer caso el profesional autor,  buscará todas las justificaciones posibles para convencer al sufridor de que siga teniendo confianza y que solo se trata de algo casual. En el segundo caso ocurrirá todo lo contrario, el profesional aprovechando el momento de desesperación intentará desprestigiar al que realizó la cubierta para garantizarse él la confianza y que le terminen confiando la reparación, adornando su discurso con la exposición de otras intervenciones, promocionando productos mágicos todo inclinado a que a costa de lo que sea le dispensen confianza. Tienen algunos tal habilidad que nada se le opone, da lo mismo que la cubierta sea de pizarra, de zinc, de cobre, de teja, de plomo o de lo que sea. El producto milagroso sirve para todo. Hemos visto auténticas barbaridades. ¿ cómo se puede reparar una cubierta de pizarra con telas asfálticas pegadas sobre las pizarras, una cubierta de cobre, de zinc o de plomo con masillas, con telas o pinturas milagrosas.? Esto significa no tener ni puñetera idea de lo que se está haciendo. Sin embargo seguimos viendo tejados mal reparados con estas artes. ¿ por qué será?  lo peor es que se le dice al sufridor que eso no está bien y te mira como diciendo que le quieres engañar cuando lo que tratas es de decirle cual es el verdadero alcance del problema. No es el primer caso en que se empieza por una minúscula gotera y se termina levantando toda la cubierta al paso de poco tiempo. Solo un detalle. ¿Cuándo se hace una reparación, alguien le garantizan el trabajo por algún tiempo o hay que volver al año siguiente,o antes, porque no hay forma de reparar definitivamente? .

Cayó no hace mucho en mis manos un artículo fascinante. Vengo defendiendo desde hace muchos años mis discrepancias sobre milagros que se le atribuyen a las espumas de poliuretano proyectado. Sí, a ese producto que se aplica en construcción de color amarillo, que va en unos bidones y creo que se le aplica una dosis de emulsionante y después se proyecta . Yo empecé a conocer este producto allá por el año 85 más o menos y a pesar de los escasos conocimientos ya me ofrecía varias sospechas. La primera y más principal: que no es impermeabilizante no, pero se vendió como tal además de ser aislante. Alguien con gran sentido del humor coincide con mi teoría. El caso es que aún se sigue vendiendo como material impermeabilizante y de hecho se sigue proyectando en el interior de algunas cubiertas incluso en el exterior, se acude a este remedio para rellenar huecos y así preservarlos de la humedad. Alguien ha dado en llamarles a los profesionales que utilizan este producto “alquimistas de las goteras” Hemos llegado a ver tejados de pizarra reparados con este material , incluso se ha empleado para sujetar pizarras sueltas.

Otro producto muy empleado y mágico, las famosas pinturas que una vez aplicadas terminan convertidas en casi caucho. llega el mago con el bote con  la brocha y ala aplicar que seque la pintura y todo solucionado, da lo mismo un canalón, que una bandeja de zinc, pizarra, cobre o lo que sea, sirve para todo, realmente fascinante. Sin duda que, si algún fabricante de estos productos viese este artículo se asombraría y nos haría muchas preguntas. Pero si llega a sus manos que nadie  se ofenda ya que  defendemos todos los productos como inmejorables, pues cada cual tiene sus características pero son para lo que son,  eso sí, como con los medicamentos, se debería leer primero el prospecto y aplicarlo donde proceda por sus características y no en cualquier parte en la que se nos antoje para salir de los apuros, además, para el buen empleo hay que seguir la pautas marcadas e incluso aplicando tratamientos previos al acabado. Estos productos junto con las láminas asfálticas, y siliconas, masillas y hasta incluso chicles  son los más empleados en las reparaciones de cubiertas y canalones,que por otra parte son los que las terminan arruinando. Pues estas no son reparaciones son eventuales que pareciendo efectivas se van sucediendo y llega un momento de tal aglomeración que ya no hay remedio que no sea la retirada

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 de la cubierta, que gracia. 

Nosotros vamos a la antigua usanza, somos de los que reparamos reemplazando los materiales inservibles por otros nuevos de las mismas características. Una pizarra rota no se puede reparar ya que se volverá a romper, hay que sustituirla por otra nueva y que sea de las mismas   dimensiones. Una perforación en una chapa de zinc no se puede cubrir con masilla o pintura, hay que estañar o sustituirla si es necesario, pasa lo mismo con una rotura o perforación en una chapa de cobre o plomo.

Hemos visto canalones interiores de zinc y de cobre a los que les han reventado las soldaduras y se han intentado reparar pegando una tela y al año siguiente otra y así sucesivamente. igualmente que hay multitud de cubiertas de chapa de zinc de cobre y de pizarra a las que le van poniendo capas de lámina asfáltica cada vez que aparecen humedades.

Las cubiertas tienen la gran desventaja de ser poco accesibles y ello juega a favor de los “alquimistas de las goteras” aunque si se les puede ver cuando bajan o suben a realizar los trabajos de reparación, esta observación casi nos llegaría para intuir lo que se estuvo haciendo. A un tejado de pizarra, disponiéndose a una reparación,  se sube con pizarra, martillo y clavos y se baja siempre con escombro y no poco. Al de zinc se sube con soplete, estaño y chapa de zinc, aquí siempre si hay desechos no se preocupen que se baja, la chatarra está muy bien pagada. Al de cobre y plomo se sube igualmente que al de zinc, cambiando los materiales claro. Posiblemente algún “profesional” pondrá pegas pero siempre habrá quien lo haga.

 

Manuel Álvarez