PATOLOGÍAS EN LA HOJA DE ZINC

TODO PODRÍA  SER EVITABLE 

Ese zinc que se vendió  como eterno, como inmejorable para las cubiertas, una  de las patologías  que mayormente  está acusando  son  corrosiones. Cubiertas con muy pocos años dejan ver  este fenómeno que termina llevándolas a la ruina total. Lo más sorprendente es que quienes tanto han promocionado la chapa de zinc “escondan la cabeza bajo el ala” y  no se pronuncien acorde con la realidad, con la realidad de lo que esta sucediendo. Que nosotros sepamos, por parte de los fabricantes,  no se están dan razonamientos concretos a cerca del comportamiento de la hoja de zinc que en muchísimos casos se está viendo a lo largo de nuestra geografía. Los datos de cubiertas ruinosas que barajamos, son suficientemente alarmantes para destinar tiempo a un estudio en profundidad a fin de dar con el origen de las patologías y no seguir cayendo en el error de prescribir cubriciones con sistemas que sabemos que no funcionan. Es incomprensible ver comos la demanda de la hoja de zinc  más que mantenerse  crece y se siguen utilizando los mismos sistemas de instalación que están conduciendo a la ruina a las ya realizadas. 

Imagen de chapa de zinc inservible a consecuencia de la corrosión (cubierta con pocos años de vida )

El ZINC, se viene utilizando a lo largo de la historia como elemento principal en cubiertas, antaño su presencia era mucho mayor en edificaciones representativas las que incluso se terminaban  coronando  con ricas  ornamentaciones de este material. En muchas de esas edificaciones aún se puede contemplar el zinc con el desgaste lógico del paso del tiempo, que además le aporta esa característica de color tan singular.

Lamentablemente tenemos que destacar en la actualidad lo evidente y es que con muy pocos años de vida, en ocasiones por debajo de los 5 años, el zinc acusa patologías que no se dan así en las cubiertas más antiguas. Bien es cierto que hasta hace unos cuantos años, en nuestro país el empleo de la hoja de zinc en cubiertas era muy pequeño, se utilizaba en mayoría como complemento en otro tipo de cubiertas para resolver encuentros, para recogidas de agua, ornamentos etc, . Todo cambió y su utilización pronto  empezó a ocupar los primeros puestos, pasando muy por encima de los materiales tradicionales por nosotros empleados, pizarra, teja por ejemplo.

Es lógico pensar que nadie en aquellas épocas auguraba el futuro, presente que estamos viviendo, ¿ o quizás sí ?. Sí o no, la realidad no deja lugar a dudas, son muchas demasiadas las cubiertas dispersas por toda nuestra geografía que traen de cabeza a sus propietarios, que empiezan dando escasa importancia a una pequeña humedad, pasando de reparar una pequeña gotera a finalmente   sentir verdadera impotencia, aquellos que les vendieron majestuosidades o no aparecen o se terminan culpando unos a otros o culpando a la atmósfera que lo puede todo. No nos circunscribimos  a construcciones ni a zonas  concretas, los fenómenos adversos se pueden dar en todo tipo de construcciones publicas o privadas, grandes y pequeñas, en el centro, en la montaña o en la costa, en la ciudad o en el rural, es decir, todas pueden ser   susceptibles de sufrir esos daños, la realidad así lo demuestra.

Sería muy alentador  que los  que se consideran expertos estudiasen y  reflexionasen  sobre esto del funcionamiento de las cubiertas,  o que esas filiales de los fabricantes llegasen a conclusiones de porqué se producen de forma tan masiva ciertas patologías y prescribiesen soluciones efectivas, a menos para que nuevas cubiertas que se realicen se hagan con sistemas que estén lejanos de la duda. Esos que desde su marca  tanto vanaglorian su Zinc y no saben, no quieren o no les interesa ilustrar sobre los evidentes o posibles resultados. 

Asociaciones de techadores repartidas por el resto de Europa, no son ajenas a los  problemas que se estan dando en las cubiertas, principalmente de zinc, cobre y plomo.  (  https://www.nfrc.co.uk/blog/nfrc-blog/2016/01/20/corrosion-of-fully-supported-metal-roofing-the-situation  ) y están dando instrucciones firmes  para que se planifiquen bien las instalaciones y así poder evitar resultados tan negativos.

(ver imágenes)

Manuel Álvarez