Un auténtico privilegio para quienes asisten a estos cursos. Sin duda, se adquieren unos conocimientos que llegan directos desde personas que dominan los oficios que se tratan, que además tienen esa capacidad de poder explicar haciendo entendibles sus vivencias en los trabajos que desarrollan, resumir en horas el día a día de muchos años de trabajo. Los alumnos pueden presumir de llevarse en mente un amplio conocimiento sin adornos, que se ciñe estrictamente al comportamiento de los materiales con la más absoluta veracidad.
El comportamiento real de los materiales observado en el tiempo, del que se van sacando datos indispensables para culminar obras con acierto.
A la hora de planificar una obra, lo que más vemos es carencia de conocimientos por parte de quienes tienen que dirigirla, esto hace que mellen las improvisaciones y se termine haciendo caso de quien más suele convencer, suele ser el oficio quien va dictando las secuencias a seguir muchas veces al amparo de “esto funciona porque lo hacemos siempre así”.
Son los directores de obra, los facultativos, los encargados quienes tienen que conocer a fondo la materia que dirigen. Desafortunadamente las Facultades no abrazan en profundidad ciertas materias vitales en la construcción como pueden ser las cubiertas, pero aún así terminan certificando estudios no conocimientos, conocimientos, amplios conocimientos son necesarios para dirigir ciertas instalaciones.
La fundación laboral de la Construcción de Santiago de Compostela, pionera en este tipo de formación, da la magnífica oportunidad de adquirir conocimientos y de ello pueden sentirse orgullosos todos los asistentes, pueden sentirse portadores de conocimientos muy necesarios para sus profesiones y muy difíciles de obtener ¡ felicidades para ellos !
la Fundación Laboral de la Construcciónde Santiago de Compostela, por tercer año consecutivo, organizó el Curso superior de Especialización en Gestión de obras de Rehabilitación. (CEGOR). Entre las diversas materias que se imparten han tenido en cuenta la teoría sobre el zinc y el cobre y su empleo en cubriciones. Nos parece un gran acierto POR PARTE DE LA FUNDACIÓN el dar la oportunidad a los Facultativos de conocer teoría de unos materiales tan utilizados que juegan un papel vital en las edificaciones, no olvidemos que las cubren, las protegen y han de ofrecer una vida útil sin reservas. Esta materia de cubiertas, por la suma importancia que tiene, se debería abordar en las facultades. Se nota en la mayoría de los facultativos ayuno en el conocimiento de los metales , de cómo han de planificarse las instalaciones teniendo en cuenta el comportamiento físico- químico de los metales. Lo que obliga a tomar decisiones en base a nociones que pueden dar quienes más convencen. Los resultados de tales carencias de conocimientos, las decisiones desacertadas muchas veces, conducen a resultados catastróficos que con buenos conocimientos se podrían evitar.
la Fundación Laboral de la Construcción, para tratar sobre el zinc y el cobre, cuyo Diseño y coordinación académica corre a cargo del prestigioso ArquitectoDon Ángel Panero Pardo,de la Oficina Técnica del Consorcio de Santiago,confió en Manuel Álvarez Sandez, experto en cubiertas y estudioso de patologías del zinc, cobre y plomo en cubriciones. Un nutrido grupo de alumnos y alumnas, podrán no saciarse, pero si adquirir nuevos conocimientos sobre los metales y su comportamiento en el tiempo, todo en base a una agenda que se compone de hablar de los materiales y su fabricación, de los soportes necesarios para la instalación, de la instalación, de los resultados y también de las reparaciones. Todo muy concentrado, aún así suficiente para disuadirles de que es necesario saber muchos más para terminar realizando los trabajos con garantía. No podemos pasar por alto el interés mostrado por fabricantes como ELZINC, que sumados a ese interés por que se utilice profesionalmente el zinc, prestan todo su apoyo aportando todo el material de enseñanza necesario. Siguiendo este ritmo, a corto plazo contaremos con los mejores profesionales y nos iremos librando de esos resultados tan catastróficos que en muchas cubiertas venimos observando.
Con relativa frecuencia, desde Cumalsa, s.l., venimos publicando diferentes artículos a cerca del funcionamiento de la chapa de zinc y cobre en cubiertas, lo hacemos en medida que vamos obteniendo resultados propios de nuestras investigaciones. Sabemos de la escasez de conocimientos acerca del comportamiento del zinc y del cobre en cubriciones. Lo que más se da a conocer son las excelencias de los metales, de los complementos que nos dicen obligados para un buen funcionamiento, pero también tienen su lado no tan bueno que se deja ver cuando los trabajos se hacen sin conocimientos, mermados de planificación.
En honor a nuestras publicaciones, bien conocemos las cada vez más visitas con las que cuenta nuestra humilde WEB que pretende más que nada ser lúdica, lo que nos viene a indicar la escasez de datos orientados a informar sobre algo tan importante como son las cubiertas.
componer, aderezar o enmendar el menoscabo que padecido la chapa de zinc que conforma el canalón ¿cómo se debe hacer?
Cuando los canalones de chapa de zinc llevan unos cuantos años de vida puede suceder que por diversas razones se produzcan roturas o picaduras. Si los canalones son interiores saltan todas las alarmas ya que el agua se deja ver en el interior acarreando no pocos perjuicios, así lo más típico es acudir a empresas de reparaciones que con la mejor voluntad van a solucionar el problema, pero ¿cómo lo hacen?. Todo muy fácil, hay productos en el mercado tales como telas adhesivas ( a modo de apósitos), diversas masillas o siliconas, pinturas y un largo etc. Es posible que estos productos puedan solucionar el problema de inmediato, aunque conviene recalcar que nunca serán definitivos y su utilización será el preludio de incesantes intervenciones que se tendrán que ir realizando sucesivamente hasta el culmen de tener que retirar o reemplazar el canalón.
Cualquier elemento sintético que se aplique superficialmente sobre la chapa de zinc para cubrir una grieta será de duración muy limitada, tenemos datos para razonar el aserto, pero requiere de una larga exposición que haría extenderse en demasía para decir algo que con absoluta precisión podemos confirmar.
La aplicación de productos como los anteriormente citados precisarán de sucesivas intervenciones con consecuencia de ir progresando la degradación hasta el punto de terminar con la ruina de la chapa. Así observamos reparaciones que año tras año se van sucediendo en los mismos puntos, superponiendo capas de reparadores, con la confusión de que no se sabe de las fugas y desesperadamente se opta por impermeabilizar todo el canalón y así queda condenado a su retirada definitiva. Hay una fórmula para reparar un canalón de zinc de forma efectiva. Es tan sencillo como hacer la reparación con los mismos materiales, es decir; estaño y zinc. Sí, estos trabajos exigen de mucha destreza y un buen conocimiento del oficio. Lo curioso es que a parte de ser efectivos son mucho más económicos. Es tan sencillo como limpiar cuidadosamente el contorno de la grieta, reforzar la chapa con estaño y cubrir la zona un “parche” de zinc soldado como se muestra en las imágenes siguientes.
GRIETA EN EL CANALÓN, PRINCIPIO DE LIMPIEZA
CONTORNO LIMPIO, DISPUESTO PARA SOLDARREPARACIÓN TERMINADA
Manuel Álvarez
Prohibido el copiado o la difusión total o en parte sin permiso por escrito del autor.
POLIDEPORTIVO DEL JULIAN ARAMBURU DE VALDETORRES DE JARAMA.
Así quedó, totalmente desnuda viéndose el tablero de soporte inicial
Una madrugada, el viento se cebó con la cubierta que protegía el gimnasio del Colegio JULIAN ARAMBURU. Arrancada en pleno, salió toda la cobertura volando quedando el soporte completamente desnudo.
Se optó por una nueva cubierta de zinc con nuevo soporte de entablado de madera de pino.
la cubierta original se asentaba sobre una estructura de madera laminada que soporta placas de panel sándwich. Directamente sobre los paneles, mediando unos rastreles, estaba instalada la cubierta de chapa.
Instalación de nuevo soporte
Para asentar la nueva cubierta se actuó desde el soporte inicial enrastrelando toda la superficie con rastreles de madera de 50 x 40 mm puestos en el sentido de la máxima pendiente. Debido a la alta degradación y poca consistencia del tablero exterior que conforma el sándwich (tablero hidrófugo ) se hizo que las fijaciones de los rastreles llegasen a incrustarse en las correas estructurales para no depender únicamente del tablero, que fue precisamente el que no resistió la fuerza ejercida por el viento que arranco la cubierta.
Cubierta terminada con chapa de zinc
Sobre el enrastrelado se instaló un entablado de madera de pino para finalmente instalar directamente la chapa de zinc, en este caso el zinc de 0,65 mm de la Marca “ELZINC” optando por el sistema de instalación junta alzada a pliegue simple. Se cuido especialmente la instalación con chapas de largos mínimos colocadas a tresbolillo. Sistema que armoniza con el singular diseño de la cubierta.
La cubierta, en este caso, no solo cumplirá su misión de impermeabilidad. Por su diseño, por su atrevida instalación, el zinc aporta una singular belleza que invita a la contemplación a quienes se acercan al lugar.
Entre otras muchas otras muchas aplicaciones, se entiende la hoja de zinc como apta para su empleo en cubiertas u otros remates exteriores en la edificación. Se deja trabajar hasta tal punto que prácticamente no hay límites para utilizarla en cualquier estructura por complicada que se presente, además de ofrecer una singular belleza.
Sin duda, una cubierta de zinc puede ofrecer una vida útil muy larga y así se pueden contemplar edificaciones muy longevas repartidas por todo el mundo. Pero ¿ por qué hay otra realidad totalmente contrapuesta ? Si mantenemos lo de la indudable durabilidad del zinc, qué respuesta le podemos dar a quienes se tienen que enfrentar a retirar sus cubiertas de zinc, retirarlas por encontrarse en estado ruinoso, inservibles, teniendo que enfrentarse a grandes desembolsos económicos, a un sinfín de incógnitas. Como se le hace creer a quien tiene que retirar su cubierta, que poniendo zinc nuevamente va a darle el resultado que se presumía con la inicial. Solo cabe una explicación y es; averiguando cuales han sido las causas de la ruina, darlas a conocer sin tapujos, dando nuevas soluciones que avalen la nueva instalación.
El zinc sigue siendo el mismo material, caben innovaciones, nuevas aleaciones, pero sigue siendo zinc, por tanto, como uno puede ofrecer una vida útil optima y otro no. Muy fácil, se instalo mal, no se tuvieron en cuenta factores tan importantes como la no compatibilidad de los soportes, de los adyacentes. Precisamente son los soportes quienes llevan a la ruina las cubiertas de zinc. Soportes incompatibles que por otra parte se aconsejan ciegamente por instaladores y comerciales. No hay duda, si una cubierta de zinc presenta ruina y el material se da como bueno, algo tiene que pasar, en algo tiene que estar la causa. ¿Por qué será que nadie se atreva a pronunciarse sobre la causa? Sobre que causa la destrucción, la total destrucción del zinc.
Estudios muy minuciosos nos permiten aseverar cual es el principal elemento que lleva el zinc a la ruina.(apartado técnico) Partimos siempre de la idea de que ningún instalador hace sus trabajos a sabiendas de que no van a resultar. Pero no podemos omitir que el trabajo hecho, si no da resultados, es que tiene fallos. Aunque también las hay, las fallas consecuencias de incuria, o falta de profesionalidad son mínimas. Es cierto que muchas de las patologías que se presentan en la hoja de zinc, se escapan al conocimiento de los instaladores. Muy dotados hay que estar de conocimientos de física y química para entender ciertos fenómenos. Pero existen y por tanto se deberían de estudiar para terminar realizando cubiertas con las máximas garantías.
Asistimos a cubiertas que se tienen que realizar más de una vez, eso ya es más grave, que si la primera no funciona, ¿Cómo se puede recomendar hacer la segunda con el mismo o parecido criterio? Lo conveniente será estudiar detenidamente las causas que provocaron la ruina para llegar a planificar una instalación totalmente diferente, una instalación eficiente. Sabemos que los proyectos son mayormente genéricos, dejando casi todo a la voluntad de las empresas instaladoras y es que no cabe otra, si uno no sabe, lo más decoroso es dejarse llevar por quien se cree que entiende. Cosa distinta sería si los proyectos se hiciesen claros , sin dudas, con las directrices claras de lo que hay que hacer, asumiendo plenamente el proyectista las consecuencias de los resultados. Si un proyecto se define adecuadamente para la instalación que se va a acometer, si se parte de la base de lo que está proyectado es ejecutable, si se presenta sin lagunas, sería muy difícil llegar a ver tales resultados negativos. Si por el contrario, si se deja a eso llamado “la arquitectura del día después ” puede pasar lo que desafortunadamente pasa con mucha frecuencia.
Un paraje natural extraordinario, ARTIGA DE LIN , lleno de vegetación en el que impera un silencio sepulcral irrumpido únicamente por el armonioso sonido del viento, el canto de los pájaros, el rugir de las aguas coincidiendo con las múltiples cascadas. Allí se asienta un solitario refugio, nos han confiado participar en su construcción dejándonos hacer lo que nos gusta, con lo que disfrutamos y nos sentimos identificados en nuestro trabajo. Hemos realizado su envoltura cubriéndola con chapa de zinc, no una calidad cualquiera sino zinc natural de fabricación nacional “elzinc”.
El refugio es sencillamente espectacular, sorprende a la multitud de visitantes que a diario acuden al lugar. Imposible pasar desapercibido, invita sin más a acercarse a él para contemplar o tocar su envoltura, dificil hacer una panorámica sin que aparezca la singular edificación. La chapa de zinc natural lo dignifica integrándose plenamente en el ambiente, ofreciendo una tonalidad sorpresivamente cambiante, resistiendo a la vez la climatología más extrema.
Una instalación realizada con el máximo esmero que complace la vista más exigente de cualquiera que se acerque al lugar.
Pregunta común cuando nos disponemos a instalar una cubierta con chapa de zinc natural. ¿cuanto tiempo va a tardar en perder el color? Antes de nada conviene entender ese término de “natural”. El zinc que actualmente se comercializa en el mercado para cubiertas, se produce en las fabricas bajo unos parámetros de calidad similares conforme a unas normas específicas si bien, por lo que hemos podido ver, los procesos de fundición y laminado difieren bastante de unas fábricas a otras. Nuestra última visita la hemos realizado a Asturiana de Laminados (“ELZINC”), en donde pudimos ver un proceso fundición y laminación de vanguardia, lo que sin duda repercute en las características finales de la plancha de zinc. Cuando decimos zinc natural, nos estamos refiriendo a una calidad de sin más aditivos “hasta donde conocemos ” que aquellos precisos para que el metal preste su mejor servicio. Generalmente, los aportes de otros metales a la fundición, que aquí nos importan, suelen ser pequeñas porciones de cobre y titanio. Una vez fundido el zinc, se lamina hasta conseguir el grosor y anchura deseado, obteniendo así bandas embobinadas de gran tonelaje de color en superficie parecido al de la plata pulida, se identifica como blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, este es el zinc natural, si bien algunos dan en llamarle zinc titanio, zinc al titanio, titan zinc etc, poco se menciona el cobre y nada se dice zinc al cobre, será por el poco atractivo de la expresión o ¿porqué será?. No podemos dejar de mencionar que últimamente estamos viendo demasiados resultados negativos, las últimas investigaciones nos empiezan a despertar dudas sobre algunas calidades de zinc.
Conviene saber, que una vez terminado el proceso de laminación y el zinc esta en condiciones de comercio pudiendo ser utilizado en obra, es cuando , en fábrica, puede surtirse de diferentes acabados, siempre superficiales, y de ahí las ya cada vez más ofertas de tonalidades. De estos procesos de cambios de tonalidad, sus formulas secretas están muy bien guardadas por los fabricantes, nosotros solo pudimos ver la majestuosa maquinaria, en la fabrica ya citada, y como entra el metal de un color y sale de otro, la explicación que nos han dado, “secreto profesional” nada más. Estos acabados, que se van a presentar en infinitas tonalidades, hasta el punto que si se hace en etapas distintas, “algunos fabricantes” no garantizan la misma tonalidad. Los pre-patinados o más bien pigmentados, evitan la belleza de la transición del color natural que irá tornando en un gris mate que es el verdadero color y por el que se identifica a primera vista, incluso de profano . Todo lo demás es un surtido de colores que no dejan de ser interesantes para quienes quieren en sus cubiertas la calidad del zinc sin excusas; pero viéndolo del color que le apetece. En el fondo, lo importante es que es zinc y terminará buscando su tonalidad natural. Se puede comprobar como algunas cubiertas de color negro se van tornando al color gris claro a base de suma de desagradables chorretones , terminando por casi ni distinguirse de un zinc natural.
HE AQUÍ LA RESPUESTA A COMO SE PRODUCE EL CAMBIO DE COLOR EN LA CHAPA DE ZINC NATURAL
En contacto con el aire seco el zinc conserva su color brillo a la temperatura ordinaria; en el aire húmedo se cubre de una película gris que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cavo de algún tiempo toma color blanco por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado, este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoniaco. La oxidación del zinc es tanto mayor cuanto más grosera es su estructura cristalina.
color del zinc naturalCubierta de zinc natural después de 15 días instalada
Como producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.
Podemos asegurar que el proceso de cambio de color es relativamente corto. Aunque la perdida del color inicial comienza desde el mismo momento que se instala , en algunas zonas geográficas el cambio de tonalidad visible se puede producir en un par de días siempre que se coincida con la atmósfera que lo obligue. En cualquier caso, el zinc va a dejar su brillo en tiempo muy breve, irá pasando a una tonalidad más gris y opaca, no deja de ser atractiva esta progresiva transición la que nos permite ir contemplando la belleza del cambio que terminara finalmente en una estabilidad perpetua. Antes de instalar la chapa de zinc es conveniente asesorarse bien sobre los cambios de tonalidad que va a sufrir el metal, siempre tener muy presente que la chapa de zinc al momento de instalarla va a ofrecernos un color muy brillante, a veces escandaloso, la mayoría de las veces la combinación de brillos y sombras, nos puede hacer creer que la chapa esta toda arrugada ( sin planimetría ), aunque esto de la falta de planimetría hay que verlo con más calma, la mayoría de las veces se debe más a los efectos reflejos que a deficiencias en la instalación que no hay que descartar. En ocasiones, ese dato de ver la cubierta con el inesperado brillo sugiere, a la mente de algunos, acelerar o provocar el cambio de color ¡ OJO CON LO QUE SE HACE ! Hay fórmulas para eliminar el brillo de forma instantánea, pero ha de ser un profesional con buenos conocimientos de química el que de las instrucciones para acometer tal trabajo. Se trata de trabajar con productos ácidos mordientes para el zinc, por eso no es aconsejable aventurarse ni ensayar sobre la propia chapa.
En origen, la chapa era totalmente negra
Para evitar este proceso visual de cambio de tonalidad se suele acudir a la elección de chapa pre-patinada de nombres comerciales conocidos, que a priori no tienen más que eso, un color diferente desde el inicio a parte del precio sustancialmente mayor, color similar que la chapa de color natural va a terminar adquiriendo.
En la imagen podemos ver dos tonalidades en la misma chapa, se trata de zinc de nombre comercial conocido (según sus etiquetas) . En principio las dos caras tenían el mismo color totalmente negro, pasados unos años, la parte interior siguió casi conservando el color mientras que la parte exterior se aproxima al color final del zinc natural, es decir que perdió su tonalidad negra como se puede observar.
Nota: todos los artículos y publicaciones que se hacen en la Página Web de Cumalsa, S.l. proceden de sus propias investigaciones tanto de campo como de informaciones recopiladas de diferentes textos asociados con la materia. Por lo que están amparadas por derechos de autor. Se prohíbe el copiado o la difusión por otro cualquier medio sin permiso por escrito del del autor.
Corrosiones en la chapa de zinc a consecuencia del soporte:
En este caso se trata de una cubierta de chapa de zinc natural, puesta la chapa directamente sobre una lámina. Como se puede observar fue la lámina la principal causante de la corrosión de la chapa de zinc, lo que ocurrió en muy corto periodo de tiempo.
La cubierta se volvió a realizar con chapa de zinc, para ello se utilizó un soporte de tabla de pino separada, sobre ella se colocó directamente la chapa de zinc.
Un año más, la Fundación Laboral de la Construcción de Santiago de Compostela organizó el CURSO SUPERIOR DE ESPECIALIZACIÓN EN GESTIÓN DE OBRAS DE REHABILITACIÓN (CEGOR 2020) . Sin duda una oportunidad única para conocer a fondo la utilización y funcionamiento de diversos materiales que se emplean en construcción. Como no podía ser menos, sus organizadores también tuvieron en cuenta el zinc y el cobre. Dos metales muy empleados en cubriciones y que merecen de un amplio conocimiento para su empleo. Los 25 alumnos y alumnas, presenciales y en remoto, pudieron adquirir nociones básicas sobre el zinc y el cobre, soportes para su instalación, instalación, resultados y reparaciones. Todo ello fundamental para planificar o dirigir una instalación. Con frecuencia venimos dando cuenta del nefasto resultado que están dando algunas cubriciones y decimos que se podría evitar. Desafortunadamente son muy pocos los conocimientos que hay sobre el comportamiento de los materiales ZINC, COBRE en cubriciones. Por la importancia que tienen y por el tiempo que se llevan empleando, por lo mucho que se promocionan, sobre todo el zinc, deberían de estar suficientemente estudiados y ser conocedores los responsables de las obras. Por el contrario, se nota en muchos responsables ignorancia y ayuno casi absoluto. Año tras año se repiten los mismos sistemas de instalación, no acertamos a entender como a la presencia de resultados muy negativos se sigan repitiendo los mismos sistemas. En nuestras labores de investigación, nos hemos encontrado cubiertas que hubo que hacer por tercera vez en cortos periodos de tiempo, y eso solo puede obedecer a que se han realizado con desconocimiento. El diseño y coordinación académica de estos cursos corre a cargo del Arquitecto Don Ángel Panero Pardo, de la oficina tecnica del Consorcio de Santiago de Compostela. Quien muestra un empeño especial por que se imparta la materia referente a cubiertas de Chapa de ZINC y COBRE. Es de destacar el interés mostrado por ELZINC, fabricante de referencia que tenemos en España que está muy al tanto del buen empleo del material que fabrica y pone a disposición todos los medios necesarios para que se impartan con eficacia jornadas técnicas. Tenemos que repetirnos con lo dicho en jornadas anteriores y es que; siguiendo a este ritmo, terminaremos contando con los mejores profesionales y lo más importante, nos iremos librando de los resultados catastróficos que venimos observando.
Seguimos animando a que se imparta formación, formación con información veraz que sea de aplicación, lejana de la promoción de marcas y productos que es lo que más se estila.
El soporte, junto con los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación, tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc. Se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento de la hoja de zinc por su cara oculta (parte inferior ) y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar lámina alveolar u otras , mal llamadas también láminas de ventilación . Entenderíamos mejor si precisásemos diciendo por ejemplo que son láminas de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) que permiten, a duras penas, cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones, algunas son algo así como mágicas. Ha surgido un gran dilema de si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc, no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones, como causa, algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso que los vendedores les atribuyen resultados magistrales a cada cual venden. Cuando surge este tipo de debates, se llega a la conclusión de que algo de turbio hay, si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc. Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta esa lámina “mala ” o no tan buena . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando, como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo en cuenta diversos factores químicos y físicos muy complicados, que no son desconocidos, puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debe mantener, mantenerse inalterable para conseguir en el tiempo un perpetuo aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc. En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventilación es imprescindible sin dar el más mínimo razonamiento, aportando como aval científico el de la auto alabanza de decir que se llevan “x” años el sector.
A sabiendas de que la ventilación se puede dividir en tres clases, natural, por diferencia de temperatura y mecánica. La primera es aquella en que la renovación del aire se efectúa por el poder difusivo de todo gas que que tiende a penetrar por cualquier orificio que encuentre mezclándose con el que encuentra inmediato,. la segunda es la que trata de encauzar este movimiento de aire manteniendo una diferencia de temperatura que hace que el movimiento se efectúe de la zona más fría a la más caliente y la tercera, como su nombre indica, se vale de elementos mecánicos. A mínimo que reflexionemos un poco sobre la teoría, nos daremos cuenta que la ventilación natural y por diferencia de temperatura son las que podrían ocurrir en lo que nos ocupa, no puede ejercer su acción más que por aspiración y eso es tan escaso en una cubierta que podríamos concluir en que de cámara de ventilación nada de nada, así de tajante, esto sin tener en cuenta que las erosiones de la dichosa lámina oponen resistencia incluso llegan a detener los ínfimos movimientos del aire .No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era absolutamente profano en el conocimiento del zinc, seguía las indicaciones de la providencia divina alentada por las indicaciones de vendedores de reconocidas firmas, bien es cierto que siempre realice, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener idea. Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban no tenían ni puñetera idea y si la tenía la ocultaban. Era más importante adornar el producto zinc, del que la madre Marketing cada poco paria una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos. instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices.
Lo de que el zinc es un material apto para cubiertas jamás lo vamos a poner en duda, ni vamos a entrar en este apartado en el organismo del mismo para destripar todos sus componentes, aburrirían sabiendo que estamos ante un metal de calidad y eso encierra suficiente como para fiarse de él. Claro, si se ven resultados negativos hay que averiguar el porqué y dignamente informar, pese lo que pese y a quien le pese. Igual si los fabricantes se dedicasen a vender zinc informando debidamente y dejarse de aconsejar hasta casi imponer complementos mágicos sin contrastar en el tiempo, quien sabe, posiblemente los resultados podían ser otros. Ya desde 1805 en que Jean–Jacques Dony Daniel, estableció el sistema belga de producción, investigadores de prestigio dan como óptima la hoja de zinc para su empleo en cubiertas advirtiendo que no debía sujetarse con clavos a las maderas pues resultaría pronto corroído por los ácidos de esta última. si bien daban como buenas las pináceas. No eran muy claros a la hora de dar detalles, sabido es cómo se lleva esto de las investigaciones y cómo actúa cada investigador a la hora de dar a conocer sus tesis, pero no estaban ayunos de razón ya que es verídica la repercusión negativa de algunas maderas hacia el zinc. Por otra parte, podemos asegurar que lo de ser imprescindible la cámara de ventilación en sentido genérico es rigurosamente falso, pues tenemos probetas de cubiertas sometidas a humedad constante durante años suficientes para poder asegurar que no a tenido la más mínima repercusión negativa, sin embargo si tenemos datos que con la majestuosa lámina de ventilación en corto periodo de tiempo el zinc terminó corroído en diversas zonas. Por el simple hecho de dotar la parte interior de esta lámina parece ser que queda todo resuelto, pero la realidad es, en muchos casos, bien distinta, pues vamos encontrando cubiertas con corrosiones importantes y en su mayoría están dotadas de este sistema de lámina intermedia. Nuestra opinión es que estas láminas sirven únicamente para separar la chapa del soporte que generalmente suele ser tablero aglomerado. Pues es bien sabido que la mayoría de los tableros portan un PH muy alto en acidez muy por debajo por debajo de 5 y ello termina repercutiendo en la chapa si hay algún tipo de comunicación acuosa, pues ella terminará haciendo de electrolito y se formara una pila entre el tablero y la chapa, cediendo electrones el zinc y quedando con carga positiva, a la postre corrosión garantizada. Si atendemos a las indicaciones de antiguos investigadores, no hay conclusión definitiva si de no existir solución acuosa puede incluso repercutir la negatividad.
Resaltar, alguna firma de prestigio reconoce lo de los soportes incompatibles cuando aseveran que la lámina, que ellos fabrican claro, ” permitir” así “realizar cubiertas sobre soportes tradicionalmente incompatibles” Es decir que la lámina no neutraliza el elemento incompatible, solo lo aísla ¿Y si deja de funcionar? ahí queda la pregunta
Nuestras recomendación es procurar un soporte a base de tablas de madera de pino, sabido es, por estar así demostrado, que la madera de pino está con un PH entre 5 y 7, por ello es perfectamente compatible y se puede poner el zinc directamente sobre ella, si conviene que la tabla este un poco separada para favorecer el paso de aire. Se está observando que aunque se produzcan condensaciones no afectan negativamente al zinc. Sin duda que el soporte de tabla puede resultar un poco más costoso que el tablero, pero el resultado justifica con creces la diferencia de precio que pueda haber. La formula más recomendable es instalar rastreles de madera en el mimo sentido de las pendientes, estos rastreles de 40 x 30 mm. fijados al soporte estructural, bien sea hormigón, o incluso tableros tipo sándwich, llevarán una separación entre 35 y 50 cm. Posteriormente y en sentido perpendicular se realizará el entablado con tablas de no más de 17 cm. de ancho por 22 mm. de grueso, clavadas convenientemente de tal forma que las cabezas de las puntas queden incrustadas y separadas las tablas entre si no más de 20 mm. De esta forma quedara garantida una cámara de aire. Se debe de tener en cuenta, que el zinc no debe de estar en contacto con otros metales, ejemplo el hierro y a ser posible se debe de evitar que reciba aguas procedentes de otros metales, pues ellas pueden transportar iones (aniones o cationes) y repercutir negativamente en la chapa.
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