madera de pino

EL SOPORTE, VITAL PARA LA CUBIERTA DE ZINC

El soporte, junto con  los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc. Se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar  lámina alveolar u otras ,   mal llamadas también  láminas de ventilación . Entenderíamos mejor si precisásemos diciendo por ejemplo que son  láminas de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones)     que permiten, a duras penas, cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones, algunas son algo así como mágicas. Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones, como causa, algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso que los vendedores les atribuyen resultados magistrales a cada cual venden. Cuando surge  este tipo de debates, se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,   si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc. Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos muy complicados, que no son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debe mantener, mantenerse inalterable para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventilación es imprescindible sin dar el más mínimo  razonamiento, aportando como aval  científico el de la auto alabanza de decir que se llevan “x” años el sector.            

A sabiendas de que la ventilación se puede dividir en tres clases, natural, por diferencia de temperatura y mecánica. La primera es aquella en que la renovación del aire se efectúa por el poder difusivo de todo gas que que tiende a penetrar por cualquier orificio que encuentre mezclándose con el que encuentra inmediato,. la segunda es la que trata de encauzar  este movimiento de aire manteniendo una diferencia de temperatura que hace que el movimiento se efectúe de la zona más fría a la más caliente y la tercera, como su nombre indica, se vale de elementos mecánicos. A mínimo que reflexionemos un poco sobre la teoría, nos daremos cuenta que la ventilación natural, que es la podría ocurrir en lo que nos ocupa, no puede ejercer su acción más que por aspiración y eso es tan escaso en una cubierta que podríamos concluir en que  de cámara de ventilación nada de nada, así de tajante, esto sin tener en cuenta que las erosiones de la dichosa lámina oponen resistencia incluso llegan a detener los ínfimos movimientos del aire .No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc, seguía las indicaciones de  la providencia divina alentada por las indicaciones de vendedores de reconocidas firmas, bien es cierto que siempre realice, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener idea. Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban no tenían ni puñetera idea y si la tenía la ocultaban. Era más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  paria una novedad más novedosa, asistiendole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos. instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices.

Lo de que el zinc es un material apto para cubiertas jamás lo vamos a poner en duda, ni vamos a entrar en este apartado en el organismo del mismo para destripar todos sus componentes,  aburrirían sabiendo que estamos ante un metal de calidad y eso encierra suficiente como para fiarse de él. Claro, si se ven resultados negativos hay que averiguar el porqué y dignamente informar, pese lo que pese y a quien le pese.  Igual si los fabricantes se dedicasen a vender zinc informando debidamente y dejarse de aconsejar hasta casi imponer complementos mágicos sin contrastar en el tiempo, quien sabe, posiblemente los resultados podían ser otros.   Ya desde 1805  en que Jean–Jacques Dony Daniel, estableció el sistema belga de producción,  investigadores de prestigio dan como óptima la hoja de zinc para su empleo en cubiertas advirtiendo que no debía  sujetarse con clavos a las maderas pues resultaría pronto corroído por los ácidos de esta última. si bien daban como buenas las pináceas. No eran muy claros a la hora de dar detalles, sabido es cómo se lleva esto de las investigaciones y cómo actúa cada investigador a la hora de dar a conocer sus tesis,  pero no estaban  ayunos de razón ya que es verídica la repercusión negativa de algunas maderas hacia el zinc. Por otra parte, podemos asegurar que lo de ser imprescindible la cámara de ventilación en sentido genérico es  rigurosamente falso, pues tenemos probetas  de cubierta sometida a humedad constante durante años suficientes para poder asegurar que no a tenido la más mínima repercusión negativa, sin embargo si tenemos datos que con la majestuosa lámina de ventilación en corto periodo de tiempo el zinc terminó corroído en diversas zonas.    Por el simple hecho de dotar la parte interior de esta lámina parece ser que queda todo resuelto, pero la realidad es, en muchos casos, bien distinta, pues vamos encontrando cubiertas con corrosiones importantes y en su mayoría están dotadas de este sistema de lámina intermedia. Nuestra opinión es que estas láminas sirven únicamente para separar la chapa del soporte que generalmente suele ser tablero aglomerado. Pues es bien sabido que la mayoría de los tableros portan un PH muy alto en acidez muy por debajo  por debajo de 5 y ello termina repercutiendo en la chapa si hay algún tipo de comunicación acuosa, pues ella terminará haciendo de electrolito y se formara una pila entre el tablero y la chapa, cediendo electrones el zinc y quedando con carga positiva, a la postre corrosión garantizada.  Si atendemos a las indicaciones de antiguos investigadores, no hay conclusión definitiva si de no existir solución acuosa puede incluso repercutir la negatividad. 

Resaltar, alguna firma de prestigio reconoce lo de los soportes incompatibles cuando aseveran  que la lámina, que ellos fabrican claro, ” permitir” así “realizar cubiertas sobre soportes tradicionalmente incompatibles” Es decir que la lámina no neutraliza el elemento incompatible, solo lo aísla ¿Y si deja de funcionar? ahí queda la pregunta

Nuestras recomendación es procurar un soporte a base de tablas de madera de pino, sabido es, por estar así demostrado, que la madera de pino está con un PH entre 5 y 7, por ello es perfectamente compatible y se puede poner el zinc directamente sobre ella, si conviene que la tabla  este un poco separada para favorecer el paso de aire. Se está observando que aunque se produzcan condensaciones no afectan negativamente al zinc. Sin duda que el soporte de tabla puede resultar un poco más costoso que el tablero, pero el resultado justifica con creces la diferencia de precio que pueda haber. La formula más recomendable es instalar rastreles de madera en el mimo sentido de las pendientes, estos rastreles de 40 x 30 mm.  fijados al soporte estructural, bien sea hormigón, o incluso tableros tipo sándwich, llevarán una separación entre 35 y 50 cm. Posteriormente y en sentido perpendicular se realizará el entablado con tablas de no más de 15 cm. de ancho por 22 mm. de grueso, clavadas convenientemente de tal forma que las cabezas de las puntas queden incrustadas  y separadas las tablas entre si  no más de 20 mm. De esta forma quedara garantida una cámara de aire. Se debe de tener en cuenta, que el zinc no debe de estar en contacto con otros metales, ejemplo el hierro y a ser posible se debe de evitar que reciba aguas procedentes de otros metales, pues ellas pueden transportar iones y repercutir negativamente en la chapa.

M. Alvarez