PUEDE UNA CUBIERTA DE ZINC RESULTAR INEFICAZ

¡CLARO QUE SÍ!

Hay que significar que la chapa de zinc, en principio, dado que se debe fabricar bajo unos parámetros específicos, presumiendo que así se hace,  cumple con   los requisitos que le permitirán  ofrecer una vida útil muy larga una vez  instalada profesionalmente.

La realidad, en numerosos casos que nos encontramos, es muy distinta. Pese a quienes les pese,  numerosas, demasiadas cubiertas de zinc acusan problemas. Entre otros, los que mayormente vemos son corrosiones en el metal, corrosiones de las que bien conocemos su origen.

Quienes hayan proyectado o  adquirido una cubierta de zinc, podrán recordar alguna recomendación o mas  qué más que la recomendación, se impone la necesidad de poner una lámina intermedia   para que la chapa de zinc sea durable.

Se dice de esta lámina que favorece la ventilación, que elimina las condensaciones y a la vez es impermeable, es decir, que si hay alguna filtración de agua,  la lámina, como es impermeable la va a custodiar hasta su evaporación o la conducirá fuera de la zona de riesgo. Vamos, que se le da mas importancia a la  lámina que al zinc.

Que majestuosidades tendrá la lámina que si o sí se  recomienda  poner aún sobre un entablado de madera separado.
Pero si la lámina sirve como elemento de ventilación y la “ventilación es necesaria” que no lo es,  ¿ no se logra mejor ventilación con un entablado separado  realizado con madera compatible con la chapa de zinc, que por si fuera poco, el entablado dista centímetros del soporte continuo?
Sencillamente no tiene sentido, pudiéndose calificar de aberrantes alguna  de  las recomendaciones.
Siendo conseguida  una cámara de aire generosa y fuera de dudas, con todo ello atreverse aún así a seguir recomendando   la lámina X, para ventilar. ( llamo x para no citar nombres comerciales)
Por si esto fuera poco, se la atribuyen también a la lámina otras prestaciones como la de favorecer la ventilación interior del zinc, dicen algunos que el zinc   necesita de una cámara de ventilación para su buen funcionamiento, es decir de una lámina alveolar, de nódulos, o como narices se la quiera llamar. Resulta que en la cara interior de la chapa se producen condensaciones, ellas pueden llegar a destruir el zinc y con la lámina no pasa nada, todo resuelto.
Una ligera explicación científica nos podría ilustrar de como y por qué  se originan las condensaciones en las superficies ocultas de la cubierta que a ningún ilustrado de facultad se le puede escapar.
A modo de resumen, podríamos decir que las condensaciones se originan por la saturación del aire húmedo  húmedo, vapor o gas que se concentra en los diferentes espacios bajo la chapa de zinc, pudiendo llegar a destilarse  y ahí se te queda eso. Que no se entienda que se producen chorros de agua que es lo que se da a entender; no, se producen minúsculas gotas de agua aisladas que se quedan adheridas a las zonas frías. Lo demás son goteras puras y duras que muchas veces se producen desde el propio momento de la instalación. 
Nos podríamos plantear la siguiente pregunta. Si se siguen la recomendaciones, ¿porqué muchas cubiertas de zinc llegan a la ruina?  Y lo peor, que los perjudicados no se dan  cuenta hasta que el daño ya es irreversible, sí, muchas cubiertas están en estado ruinoso y sus propietarios no lo saben o se creen lo contrario. Precisamente, una de las fabulosas prestaciones de esas láminas recomendables es la de evitar la alarma cuando la cubierta permite filtraciones de agua.
Hay que resaltar, que las roturas o picaduras en la chapa de zinc comienzan siendo microscópicas, invisibles a primera vista, ellas vienen dadas por algo conocido como corrosión electrolítica en la mayoría de los casos. Tenemos casos, no pocos,  de quienes han entrado  en la desconfianza de su cubierta cuando han visto restos de zinc en el jardín. En esto, tienen ventaja los responsables ya que cuando de forma macroscópica,  se manifiestan las grietas y los afectados se dan cuenta, ya han prescrito las responsabilidades, aunque hay que decir que  Jueces Españoles  ya se han pronunciado en sentencias reconociendo   que el vicio de cubierta proviene de origen y “Ojo al dato” ya se pronuncian sobre la ineficacia de los directores facultativos(1)

Chapa de zinc impregnada de residuos de combustión de gasóleo después de 24 años

Es preciso poner un ejemplo real. Conocemos una cubierta de zinc que cuenta con 25 años de antigüedad, cubierta en la que este autor intervino en asesoramiento y ejecución. la dicha cubierta, de unos 2000 m/2 de superficie aproximada, está realizada desde una estructura de madera laminada, sobre un entablado de madera de pino sin más, sometida a una humedad constante aproximada del 75%. a temperatura de de unos 32 grados. Se han llegado a pudrir el clavazón, se han podrido vigas de madera laminada y  herrajes de las mismas, sin embargo la chapa de zinc sigue intacta, es más, una chimenea de calefacción vomita sobre la chapa y lo único que provocó fue su cambio de color.

En la misma ubicación y en aledaños de la citada instalación se realizó otra cubierta de chapa de zinc, esta cuenta con unos 6 años,

Corrosión en la chapa de zinc ( chapa instalada sobre tablero y lámina intermedia)

precisamente este mismo autor recomendó  que la instalación no era la adecuada, pues la chapa de zinc se instalo sobre un tablero hidrófugo con una lámina intermedia, el resultado, catastrófico, la mayoría de las chapas están inservibles. lo sabemos porque regularmente visitamos la cubierta, eso sí, de momento no pasa nada, está la lámina por debajo.

Una cubierta de zinc, bien planificada, realizada de la forma adecuada nos dará la satisfacción de disfrutarla contemplándola y una vida útil para  generaciones futuras.

Manuel  Álvarez

(1) contamos con sentencias  que   así lo confirmas, en las que como perito asistió este autor.

EL ZINC Y LA NATURALEZA

Un paraje natural extraordinario,  ARTIGA DE LIN , lleno de vegetación en el que impera un silencio sepulcral irrumpido únicamente por el armonioso sonido del viento, el canto de los pájaros, el rugir de las aguas coincidiendo con las múltiples cascadas. Allí se asienta un solitario refugio, nos han confiado participar en su construcción dejándonos hacer lo que nos gusta, con lo que disfrutamos y nos sentimos identificados en nuestro trabajo. Hemos realizado su envoltura cubriéndola con chapa   de zinc, no una calidad cualquiera sino zinc natural de fabricación nacional “elzinc”.

El refugio es sencillamente espectacular,  sorprende a la multitud de visitantes que a diario acuden al lugar. Imposible  pasar desapercibido, invita sin más a acercarse a él para contemplar o tocar su envoltura, dificil hacer una panorámica sin que aparezca la singular edificación. La chapa de zinc natural lo dignifica integrándose plenamente en el ambiente, ofreciendo una tonalidad  sorpresivamente  cambiante, resistiendo a la vez la climatología más extrema.

Una instalación realizada con el máximo esmero que complace la vista más exigente de cualquiera que se acerque al lugar.

 

BOLSA DE TRABAJO

En Cumalsa, S.L.  a pesar de las dificultades seguimos creciendo. Nuestra mayor dificultad se repite desde los  inicios y  no es otra que la falta de personal, en todos los apartados,  para afrontar la continuidad de trabajos que se nos van presentando.
Hemos abierto este espacio para ofrecer la oportunidad a todos aquellos que les invada la ilusión de iniciarse en el oficio de techadores, abarcamos las especialidades de instalación de cubiertas de zinc, cobre, plomo y pizarra. No necesariamente hay que ser profesionales para trabajar con nosotros, mas bien hay que tener ilusión, nosotros nos encargamos del resto.
Es tan fácil como enviarnos un currículum con los datos básicos a nuestro correo cumalsa@cumalsa.com

CENTRO COMERCIAL PONTEVELLA

LIMPIEZA Y TRATAMIENTO DE LAS CUBIERTAS.

 

El centro comercial Pontevella, situado estratégicamente, colindante con una de las principales entradas  a la ciudad de Ourense (Rua Riveira Sacra),  se hace ser visto tanto a la entrada como a la salida, se accede a él desde la propia vía principal. En un trayecto obligatoriamente lento de unos 300 m. En ambos sentidos,  se puede contemplar la fascinante edificación adornada por sus cubiertas  inclinadas de cobre. Se mire desde donde se mire invita a la contemplación no solo por el espectacular colorido de sus cubiertas si no también por su espectacular edificación, La cubiertas  emiten la sensación de cuadros abstractos de colores mágicamente cambiantes, no arriesgamos diciendo que es imposible encontrar la misma imagen de un día a otro, de la mañana al atardecer. Da la sensación de estar viendo una naturaleza diariamente distinta., Se puede recomendar sin miedo a equivocación que  viendo las cubiertas a primera hora del día no va a coincidir con lo que podemos disfrutar ni a medio día ni al atardecer, pues siempre la vista va a encontrar algo diferente en sus cubiertas de cobre que atraen de forma diferente en las diversas horas del día, pues como por arte de magia,ofrecen diferentes coloridos . Sin duda, este edificio ofrece  un destacado atractivo  de los muchos con los que cuenta  la Histórica Ciudad.

En su afán de cumplir con las exigencias de imagen externa que requiere un centro comercial de las características de Pontevella, su Gerente, Comuneros y Jefe de mantenimiento, así como asesores técnicos , han confiado a Cumalsa, S.l,  la limpieza y tratamiento de las cubiertas de cobre.

Asumido el arriesgado encargo, hemos analizado hasta lo ínfimo todos los detalles. No se trataba únicamente de limpiar la cubierta, amén de ello propusimos su tratamiento para que el metal de cobre ofrezca su singular  belleza, que se pueda identificar fácilmente y que llene la vista de quien lo contemple. No fue fácil. Se han ido haciendo pruebas durante todo un año para determinar los productos a emplear, productos químicos lógicamente, siempre dentro de la más estricta seguridad para las personas y medio ambiente. Toda una compleja amalgama de potingues con los que impregnamos la chapa a fin de conseguir  provocar reacciones en la misma muy semejantes a las propias que se van originando con el paso del tiempo, asegurándonos de su bajísima, por no decir nula agresividad para el metal. Se consiguió así una atractiva e inigualable desarmonización de colores  verdes, de intensos a medios terminando de nulos a ocres, todo cambiante durante el día y que a modo de mesa de mezclas termina regulando  la propia meteorología. Al final, un verdadero espectáculo con el que nos pueden deleitar metales como el cobre . metal tan asociado a la riqueza desde siglos. Ofrece así Pontevella una imagen  y única al estilo de las más modernas edificaciones.

Manuel Álvarez

 

Repercusión del soporte en la cubierta de zinc

En la primera representación vemos la losa de hormigón, rastreles , tablero aglomerado y una lámina superpuesta sobre el tablero. Representamos unas nubecillas de vapor en la losa, ese vapor asciende hasta la cámara(espacio que queda entre la losa y el tablero) el vapor, al no tener salida se irá depositando en la parte inferior del tablero, destilándose, la humedad   irá degradando progresivamente el tablero siendo cada vez mayor su higroscopicidad. Toda esa humedad que se concentre en el tablero terminará descomponiéndolo. Seguirá el vapor su camino  ascendente y se irá depositando entre la lámina y el propio tablero y aquí se seguirán produciendo condensaciones, quedando así el tablero atacado por su parte inferior y superior obteniéndose un resultado como el que se muestra en la siguiente imagen.

Tablero descompuesto bajo lámina “delta”

Caso contrario es la segunda representación, en donde vemos la cámara de aire que se encuentra entre la tabla y la losa está liberada por los huecos que quedan entre las tablas . nunca se producirán concentraciones de vapor en ese espacio, por tanto la tabla no acusará degradaciones y a la hora de recibir calórico en ese espacio no se generarán fuertes presiones ya que ellas podrán  disiparse por todo el espacio.

Hay que apuntar además que el tablero, por sus componentes, porta un Ph muy ácido, Muy por debajo de 5 y va a ser captor de electrones de los átomos de zinc. Si la chapa se pone en contacto con el tablero por algún medio acuoso o humectado este medio servirá de electrolito formándose así la pila entre la chapa y el tablero, cediendo electrones el átomo de zinc al medio ácido quedando el primero con carga positiva derivándose de ahí la corrosión. (corrosión electrolítica) TENGAMOS PRESENTE QUE LA CHAPA SIEMPRE VA A ESTAR COMUNICADA CON EL TABLERO POR MULTITUD DE GRAPAS DE FIJACIÓN Y ELLAS SON PROPENSAS A LA HUMECTACIÓN. 

tirafondos corroidos
Tirafondos corroidos
Clavos oxidados

En el segundo caso de entablado de madera, siendo este de pino porta un PH entre 7 y 5, neutro o cercano, en esta situación los átomos de zinc estarán estables. Sí hay que cuidar de que la tabla no lleve tratamientos ácidos, mejor tabla sin tratar.
Este último sistema permite instalar el zinc directamente sobre el entablado, nunca se producirán fuertes presiones entre él y el soporte, precisamente por la separación de las tablas y la cámara generada entre ellas y la losa.

Nota: Todas nuestros artículos provienen de nuestras propias fuentes de investigación contrastadas con diversas investigaciones asociadas. imágenes y contenido están protegidas por derechos de autor.

CUBIERTAS DE ZINC SIN PRECEDENTES

BODEGAS Y VIÑEDOS ARTADI ( LA GUARDIA)

 

Surtido de Imágenes de nuestros trabajos realizados para  BODEGAS Y VIÑEDOS ARTADI. 
Cubiertas de zinc con soporte de madera de pino sobre enlosados de piedra.

¡Una cubierta de ZINC NAURAL, sobre un soporte sin precedentes  ! Que sin duda contribuirá a la creación de un espacio interior sobrio, de equilibrio , magnifico para la conservación de los prestigiosos vinos de la firma ARTADI

 

 

PIZARRA DE TECHAR, EL ARTE DE SU FABRICACIÓN

 LA PIZARRA, INDISCUTIBLEMENTE  NATURAL 

Desde siempre, el ser humano necesita proteger  de forma eficaz  sus edificaciones. Remontándonos en la historia, nos daremos cuenta que se han ido buscando los materiales más duraderos y distinguidos para cubrir cualquier tipo de edificación. Desde  las más antiguas cabañas a los más modernos edificios, la pizarra permanece inalterable junto a majestuosas construcciones de piedra protegiéndolas y contribuyendo a la vez a su singular belleza.

Cuando se ha querido dar un toque de singularidad a sobrias edificaciones, se acudió principalmente a la pizarra para coronarlas cubriendo torreones, cúpulas o partes prácticamente inaccesibles que a la vez destacan a modo de sello de identidad en iglesias, palacios, monasterios y edificios singulares de  cualquier ciudad o pueblo no solo de nuestra geografía,  en cualquier parte del mundo, en los lugares más inverosímiles se pueden  contemplar cubiertas de pizarra.

El hombre, tardo poco en descubrir la generosidad y durabilidad de la piedra  para emplearla en las construcciones más robustas. De poco le serviría, si no encontrarse la forma de proteger de forma eficaz y duradera lo que con tanto empeño y esfuerzo  a través de los tiempos fue construyendo. Encontró también en la piedra llamada pizarra el material más idóneo para garantizar la protección de las edificaciones y así va permaneciendo por siglos, codeándose con las materiales más duraderos, 

Como todo, la elaboración de pizarra ha ido evolucionando singularmente adaptándola cada vez más a las necesidades que se van presentando. Se ha evolucionado desde la extracción hasta la instalación. Como idea genérica, la pizarra se extrae bruta en una cantera, se transporta a naves  en donde se manipula hasta darle el último formato quedando lista para  su instalación.

Mucho dista desde las primeras explotaciones hasta la fecha. Se empezó extrayendo la pizarra manualmente para su empleo en las construcciones más próximas a los yacimientos, se podían sacar piezas definitivas en forma de lajas  de formatos totalmente irregulares y grosores muy abundantes, se encargaban de colocarla los propios canteros que intervenían en la construcción. Las lajas de pizarra entrelazadas, vertiendo unas sobre otras, con abundantes solapes  garantizaban que el agua no retrocediese.   las losas se sujetaban por  su propio peso sobre estructuras rudimentarias de madera con posterior enlatado  también de madera generalmente de muy poca pendiente. En medida que la pendiente hiciese dudar y la pizarra corriese riesgo de deslizarse, se fijaban las piezas al enlatado con “espigos” de madera a modo de clavos, para ello se hacia un agujero en una parte que quedaría oculta de la pizarra sin riesgo de que recibiese agua, se taladraba la madera y se metía el espigo, así nos hemos encontrado algunas cubiertas.  Este tipo de cubiertas requería de estructuras muy sólidas y resistentes por el peso que suponía la propia pizarra. Avanzando se empezaron a fabricar  piezas de menos grosor, ellas, más generosas dejándose trabajar, permitían hacer cubriciones sin límites de inclinación. Para fijar las piezas, se empezaron empleando clavos de forja y ya se iban dando formas a las pizarras para hacer más atractivas las cubiertas. El crecimiento de la demanda, motivado por la confianza que ofrece la pizarra,  obligó a tomarse en  serio las explotaciones, buscando  yacimientos duraderos de donde extraer pizarra en abundancia, para cubrir en principio la demanda nacional.  Se empezó a emplear maquinaría pesada para la extracción en la que se empleaban explosivos para romper las rocas, una vez tareadas en grandes bloques  se transportaban a naves para allí convertirlos en la definitivas piezas de pizarra. La excelencia de nuestra pizarra, pronto se hizo conocer en los cinco continentes, esto supuso las exigencias de nuevas adaptaciones, exigencias de calidades, formatos, características, etc,etc, obligan  a una industrialización de pro. Las empresas de fabricación se ponen al día con sus propios equipos  de investigación y control que se familiarizan con la pizarra desde que se descubre el yacimiento hasta que se paletizan las piezas, empleando los últimos avances tecnológicos tanto para la extracción como para la elaboración. Se paso de utilizar el conocimiento empírico a los fiables ensayos de laboratorio,  Lo más importante de la pizarra está en el yacimiento, los avanzados conocimientos de ingeniería en esta materia, permiten localizar los filones  conociendo a ciencia cierta su calidad y el entramado que concierne a una explotación minera a cielo abierto en su mayoría, todo ello va a permitir obtener una pizarra con identidad propia.

Sin duda, el mejor avance fue la extracción por aserrado, dejando al margen  los explosivos en los tramos finales. Los  grandes bloques, con el aserrado , no sufren las consecuencias negativas que le pueden aportar las ondas expansivas y llegan con su solidez original a las naves de elaboración. En la naves sufren una minuciosa transformación, aquí , aserrando los grandes bloques (rachones), se convierten en pequeños bloques en forma de cubo, fácilmente manipulables de mediadas largo y ancho similares a las que finalmente tendrán las definitivas piezas. Operarios con singular destreza, convierten los pequeños bloques en finas piezas  (labrado) , esta labor artesanal, podemos compararla imaginándonos el ir extrayendo hojas de un libro, pensemos que las hojas están todas  pegadas unas a otras y valiéndonos de una espátula las vamos separando.

La pizarra tiene esta nobleza de dejarse separar en finas láminas sin alterarse, conservando íntegramente su textura y resistencia. Es la perfecta maquina del hombre quien a través de sus manos , ayudadas por una especie de cincel y martillo, a simple golpe con coordinados movimientos y rapidez admirable  van extrayendo pieza a pieza de grosores idénticos e integra. En esta labor , vista, oído y tacto se emplean al 100%, clasificando  las piezas que pasarán una a una por otro proceso que es el de corte, aquí se dan las medidas definitivas haciendo un corte biselado por los cuatro lados, terminado el corte, la pizarra está lista para su embalaje, un embalaje muy sólidos que no permite ningún movimiento de las piezas en su transporte. Así va a llegar la pizarra a la obra lista para su instalación.

Cubierta realizada hace más de 30 años
Cubierta realizada hace 35 años

Todos los procesos mencionados van acompañados de un minucioso control, del que se encargan técnicos educados para el seguimiento de las diferentes secuencias, finalmente podemos confiar en que la pizarra está identificada por las calidades de económica, tercera, segunda, primera y especial.

Bien instalada la pizarra,  nos permitirá disfrutar de su singular belleza con la tranquilidad de que permanecerá definitivamente inalterable su funcionalidad.

  Manuel Álvarez 

RESULTADOS DEL PLOMO CUANDO SE INSTALA SOBRE UN SOPORTE INADECUADO

UN SOPORTE INCOMPATIBLE, UNA INSTALACIÓN DEFICIENTE,  ACARREAN GRAVES CONSECUENCIAS

Un amplio reportaje en el que se ve  como   puede llegar a comportarse el plomo en pocos años. Todo ello a consecuencia del soporte y una deficiente, mala ejecución. Claramente se ve como las hojas de plomo acusan la deficiencia del soporte que en este caso, al descomponerse, perdió su planimetría, ello,  obliga a la deformación de las chapas que   progresivamente se van  resquebrajando. En este caso se utilizó el plomo de 2 mm. para cubrir ciertos espacios de un edificio majestuoso, nada menos que una Catedral. Podemos observar uno de los techos, como acusa las humedades procedentes de las filtraciones que permite la plancha de plomo. Lo mismo sucede en las cubriciones de los muros,en los que el plomo no solamente se corroe, sino que también se resquebraja. Todo ello a consecuencia del soporte.

Se presentan también en este artículo  imágenes de corrosiones más pronunciadas en otras edificaciones, hasta el punto de la desaparición física de  la chapa residuando básicamente  en polvo y láminas de carbonato.  En este caso,  el plomo, aparentemente estaba bien instalado, sin embargo,   sin ninguna duda que  se   erro en el soporte.  Aunque a priori el soporte pudiese parecer o se hizo como inmejorable, nada menos que se realizó con rastreles, más que suficiente aislamiento,  entarimado a conciencia con madera de pino  y lámina como descanso directo de la lámina de plomo.  Sin  embargo el soporte  fue  causante directo de la ruina del plomo, no solo eso, de no haber acudido a tiempo, habría que intervenir en la estructura de acero.

En las últimas imágenes se puede visualizar claramente como se llega a destilar el vapor de agua confinado entre la tela y el entablado de madera, vapor que incluso   llega a atravesar la tela para llegar instalarse entre la lamina de plomo y la propia tela , así, por proceso químico, el plomo está condenado a la destrucción absoluta. Un escrupuloso estudio nos permitió, diciéndolo en síntesis,  concluir que la destilación del vapor en combinación química con otros elementos, fue precisamente la causa destructora del plomo 

El plomo es un metal potente, aún en condiciones muy adversas ofrece una vida útil muy longeva, así lo defendemos en muchos de nuestros artículos, siempre de acuerdo con diversos estudios realizados en obras antiguas. Tiene el plomo  esa característica de adaptarse a cualquier superficie y permite soluciones en remates complejos con garantías de durabilidad, además ofrece imagen de nobleza cuando se combina en construcciones de esas características, no en vano se acude a él para remates o cubiertas de edificaciones de previsión sempiterna.

La importancia del plomo junto a sus incuestionables características no lo pueden todo.  Atreviéndose   a utilizarlo sin gozar del conocimiento de su comportamiento o lo que es lo mismo sin tener oficio, lo más probable es obtener un resultado ruinoso.  Precisamente por sus peculiares características que lo hacen tan fiable permiten el descuido del instalador profano,  que lo asocia con otros metales que emplea  al uso como puede ser el zinc o el cobre, sin embargo, estos   no tienen absolutamente nada que ver.      
Una instalación de plomo eficiente, por muy contrario que parezca, precisa de una minuciosa planificación en la que hay que atender principalmente al conocimiento físico químico del soporte directo o comunicativo (por los elementos de fijación que comunican la plancha con elementos incompatibles), a las fijaciones, cuidándose de que estas sean de metales compatibles. Igualmente se precisa de orientar la plancha de plomo a una instalación que garantice los movimientos a los que de perpetuo se vera sometida la chapa, para esto, independientemente de que los elementos de soporte empleados sean de compatibilidad con el plomo, las superficies de apoyo han de gozar de una planimetría perfecta  y a futuro. El apoyo heterogéneo en superficie obliga  a la plancha de plomo a adquirir las mismas deformaciones desestabilizándose su planimetria, siendo esto un obstáculo para los movimientos que sin duda va a sufrir el plomo. No pudiendo moverse libremente la chapa se crearán deformaciones plásticas que irán en aumento hasta llegar a la rotura. 

M. Álvarez

 

 

 

¿Necesaria o imprescindible? la cámara de aire entre la hoja de zinc y el soporte.

NO  IMPRESCINDIBLE, SI ACONSEJABLE

Cuando  en nuestro argot utilizamos el término “cámara de ventilación”, nos estamos refiriendo a una superficie entre la parte inferior de la hoja de zinc y el elemento siguiente sobre el que va apoyada la hoja. Entendemos una separación que se produce a la postre de instalar un elemento con múltiples resaltes  sobre el que se asienta la chapa de zinc quedando esta puntualmente separada menos de 1 cm. . Generalmente, estas láminas se instalan sobre soportes continuos, de tal manera que por un lado evitan el contacto masivo de la chapa con el soporte y por otro, engañosamente  “garantizan la ventilación”. hay otros sistemas  de conseguir la tal  “cámara de ventilación” a las que me referiré.

Cata realizada en cubierta sin lámina, chapa con humedad constante

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primero de nada, deberíamos deslindar si se trata de una cámara de ventilación o de aire, concibiendo esta última como pequeños espacios que obviamente han de contener aire, aire más bien  húmedo y en reposo.    Por muy bien que suene  cámara de ventilación,  son eso, minúsculos espacios  de aire el que  va a entrar en movimiento forzado por presiones que se generen.

No hace falta acudir a un estudio aerodinámico para concluir de que la ventilación, entendida como tal en estos espacios es prácticamente nula, lo que lleva implícito de que la renovación del aire sea excesivamente lenta. Teniendo en cuenta esta exposición, fácil es entender que tal cámara no es necesaria. Pero, si llegamos a la conclusión de que no existe tal ventilación efectiva  ¿por qué se hace tanta insistencia y recomienda generar la tal cámara ?. Aduciendo a que se producen condensaciones en la superficie inferior de la hoja ( cara oculta ) y con la cámara se eliminan ya que de no eliminarse esas condensaciones puede surgir la corrosión en la chapa. Hasta aquí todo bien, pero ¿y  qué ocurre para que aún   cumpliendo el protocolo se llegue a corroer la chapa? Aquí surge la gran incógnita.  Si se realiza una instalación siguiendo las directrices de procurar la “ventilación” con láminas concebidas a tal efecto, ¿a qué se deben  el  origen de  las corrosiones?, es evidente que por falta de ventilación no tendrían que suceder. Otros motivos tiene que haber pero nadie se atreve a opinar públicamente. Queda meridianamente claro que la cámara de ventilación no es imprescindible como algunos aseveran. Veamos algunos ejemplos en las tres imágenes , la primera corresponde a una cata realizada en  cubierta de chapa de zinc instalada sin lámina y sometida a una humedad constante de entre el 80 – 82% durante más de 10 años, la segunda corresponde a   cubierta también de zinc instalada sobre lámina y la tercera igualmente instalada sobre lámina y tablero, En este ultimo caso, no solo la chapa estaba inservible, también  tablero totalmente descompuesto claros ejemplos de lo que venimos comentando.

 

las dos últimas imágenes corresponden a una misma cubierta de poco más de un año. Se instalo como soporte tablero aglomerado, lámina alveolar y posteriormente chapa de zinc. Observamos que la chapa esta emanando hidróxido a ritmo agigantado. El tablero de soporte está totalmente descompuesto. Dicho tablero es componente de un panel sándwich. La cubierta cobija un espacio público. En este caso hubiese sido conveniente procurar una cámara de aire, pues todo el vapor que deja pasar el tablero por sus múltiples uniones se podría evacuar, mientras que la lámina lo que hace es custodiarlo y así termina absorbiendo la humedad el tablero  al descomponerse, emana gases químicos volátiles orgánicos cuyos iones repercuten en el zinc. A la vez, como se comprueba, el tablero termina totalmente descompuesto.Una vez que el tablero pierde su resistencia, la hoja de zinc queda totalmente suelta derivando el que pueda salir desplazada por la fuerza del viento.
Si se hubiese instalado sobre el tablero un enrastrelado de madera y posteriormente un entablado de madera, a buen seguro no estaría sucediendo la catástrofe que se visualiza.
En la imagen siguiente representamos un entablado de madera sobre el tablero. Instalamos rastreles de madera de pino de 40×40 mm. aproximadamente  en el mismo sentido de las pendientes, separados unos 50 cm. Sobre ellos, perpendicularmente instalamos la tabla de pino de 170 x 22 mm. aproximadamente, dependiendo de la humedad que se presuma en esa cámara, debemos de utilizar el clavazón adecuado, a poder ser de acero inox. las tablas han de ir separadas no más de 20 mm.  De esta forma conseguimos entre la tabla y el tablero una generosa  cámara de aire , este en movimiento va a crear circuito incluso entre la chapa y la tabla, pues se lo va a permitir la separación de las tablas. Es aconsejable distribuir respiraderos (beatas) ordenados sobre la cubierta, ellos serán suficientes para succionar y expulsar aire que se pondrá en movimiento por la diferencia de presiones. Este sistema conlleva la tal ventaja de permitir instalar la hoja directamente sobre el entablado de madera que siempre recomendamos de pino, prescindiendo así de cualquier elemento separador. Fácil es entender que esta si es una cámara efectiva que nada tiene nada que ver con lo que se representa en las imágenes anteriores.
Nos venimos refiriendo a cubierta de zinc realizada sobre tablero tipo Sándwich. No podemos pasar por alto que algunas  cubiertas se realizan sobre mortero de cemento separando la hoja de zinc por una lámina alveolar, aunque la mayoría llevan rastreles de madera, sobre ellos tablero aglomerado sobre el que se superpone la lámina alveolar u otras y seguidamente la chapa de zinc. En este caso no podemos olvidar la humedad de obra que contiene el forjado y como se va a eliminar. Evidentemente la humedad se va a ir evaporando, tendiendo ese vapor generado a ocupar el espacio que hay entre la losa y el tablero que la irá absorbiendo. El vapor (gas húmedo) tenderá a condensarse tanto en la cámara, dentro del propio tablero o entre la lámina y el mismo. El resultado viene siendo la progresiva degradación del tablero, que en su descomposición mas o menos acelerada, igualmente va a despejar gases.  Importante este último dato, no olvidemos como se produce la corrosión electrolítica,  tablero y   zinc comunicados por un medio húmedo = a pila asegurada. El zinc esta comunicado con los tableros mediante las grapas de fijación que son pueden servir de elementos conductores, así el zinc cederá electrones quedando así con carga positiva y de ahí deriva la corrosión.
Las llamadas láminas de ventilación que además a la mayor parte o a casi todas se le atribuye cierta impermeabilidad nos traen de cabeza,  Están tan adornadas de marketing que muchos las terminan concibiendo como imprescindibles, es decir, que hay que poner lamina sí o sí. Hasta tal extremo se llega que nos hemos encontrado cubiertas con soporte de tabla separada y la lámina sobre la tabla. No tiene ni pies ni cabeza, ni sentido, pero se hace.

Partiendo siempre de que el zinc esta perfectamente concebido para su utilización en cubiertas pudiendo ser su vida útil muy larga, es necesario para que preste íntegramente el resultado esperado, que los adyacentes empleados sean compatibles y vayan acordes con su durabilidad. Lograríamos así una cubierta realmente efectiva. De poco sirve que el metal, como tal, esté fuera de toda duda si fallan o terminan destruyéndolo los elementos que utilizamos para su instalación.
La cámara de aire no es imprescindible si el soporte es compatible y así esta demostrado, si se procura esa cámara con un soporte incompatible, de poco sirve si el propio soporte  va a terminar trastornado al zinc.
Por el contrario, siempre no solo la hoja de zinc, incluso el soporte compatible se va a sentir favorecido si procuramos una cámara de aire efectiva.

Manuel Álvarez