Corrosión de la chapa de zinc

En esta entrada se pueden visualizar imágenes de una cubierta de chapa de zinc de unos 1.000 m² realizada hace aproximadamente 17 años. Se trata de un pabellón ferial de arquitectura singularmente exquisita. En este caso la chapa fue instalada sobre una lámina alveolar de polietileno de alta densidad esta intermedia entre la chapa de zinc  y un panel portante.

La intervención de Cumalsa, S.l. se limitó a exploración y análisis minucioso de de las patologías que están arruinando la cubierta y su posible solución. Las diferentes deficiencias observadas no pueden ser más escandalosas. Resulta incomprensible como una cubierta de estas carácteristicas puede llegar a tal estado. Sin duda que no podemos atribuir directamente al zinc que sea él el causante.  En este caso, con todo el respeto tenemos que culpar al oficio, o a quienes hayan dictado las pautas técnicas de instalación. Un oficio, o técnicos, cuyo fin es realizar un trabajo medianamente artesanal, del que hay que sentirse orgullosos puesto que la cubierta encumbra la singular edificación,  el propio oficio, o técnicos en este caso,  al final no han hecho más que infectar por su falta de carácter marcadamente ayuno de conocimientos en la materia que se traen entre manos. Jamás nos atreveríamos a prejuzgar, aquí concretamente  nos remitimos a los hechos tan evidentes.

El resumen de este trabajo se puede encontrar en nuestro apartado técnico.

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cubiertas de zinc, corrosiones

Una de las patologías  que mayormente acusan las cubiertas de zinc son las corrosiones. Cubiertas con muy pocos años dejan ver  este fenómeno que termina llevándolas a la ruina total.

El ZINC, se viene utilizando a lo largo de la historia como elemento principal en cubiertas, antaño su presencia era mucho mayor en edificaciones representativas las que incluso se terminaban  coronando  con ricas  ornamentaciones de este material. Muchas de esas edificaciones aún se pueden contemplar con el desgaste lógico del paso del tiempo, que además le aporta esa característica de color tan singular.
Lamentablemente tenemos que destacar en la actualidad lo evidente y es que con muy pocos años de vida, en ocasiones por debajo de los 5, el zinc acusa patologías que no se dan así en las cubiertas más antiguas. Bien es cierto que hasta hace unos cuantos años, en nuestro país el empleo de la hoja de zinc en cubiertas era muy pequeño, se utilizaba en mayoría como complemento en otro tipo de cubiertas para resolver encuentros, para recogidas de agua, ornamentos etc, . Todo cambió y su utilización pronto  empezó a ocupar los primeros puestos, pasando muy por encima de los materiales tradicionales por nosotros empleados, pizarra, teja por ejemplo.

Es lógico pensar que nadie en aquellas épocas auguraba el futuro, presente que estamos viviendo, ¿ o quizás si ?. Sí o no, la realidad no deja lugar a dudas y son muchas, demasiadas las cubiertas dispersas por toda nuestra geografía que traen de cabeza a sus propietarios, que empiezan dando escasa importancia a una pequeña humedad, pasando a reparar una pequeña gotera y finalmente   sintiendo verdadera impotencia. No nos circunscribimos  construcciones concretas, los fenómenos adversos se pueden dar en todo tipo de construcciones publicas o privadas, grandes y pequeñas, en el centro, en la montaña o en la costa, en la ciudad o en el rural, es decir, todas pueden ser   susceptibles de sufrir esos daños.

Sería mu alentador  que los  expertos reflexionasen sobre esto del funcionamiento de las cubiertas,  llegasen a conclusiones de porqué se producen de forma tan masiva ciertas patologías y prescribiesen soluciones. A menos para que nuevas cubiertas que se realicen se hagan con sistemas que estén lejanos de la duda.

Asociaciones de techadores repartidas por Europa, no son ajenas a estos problemas y están dando instrucciones para que se planifiquen bien las instalaciones y así poder evitar resultados tan negativos.

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