HUMEDADES ¿COMO PUEDEN SURGIR?

HUMEDADES.

Una de las principales causas de insalubridad de las construcciones y al mismo tiempo de depreciación de las misma, obligando a los propietarios a costosas y frecuentes reparaciones, es la humedad que en mayor o menor intensidad se acumula sobre los materiales utilizados en la ejecución de las construcciones.

Dividimos en cuatro especies diferentes la humedad que nos podemos encontrar en las edificaciones.

1º humedad original o propia de los materiales, tal como la que proviene del agua de la cantera, de la absorbida por los ladrillos, la empleada en la ejecución de los morteros etc, a la cual viene a añadirse la originada por las lluvias, nieblas o nieves ocurridas durante la época de la construcción.

2º la humedad de capilaridad que se produce desde el momento en que se coloca sobre el terreno la primera piedra .

3º la humedad de filtración., originada por diversas causas.

4º la humedad de condensación, que se origina en el interior de las edificaciones por la respiración pulmonar y cutánea de las personas por la calefacción y alumbrado, por los efectos de la condensación sobre la paredes impermeables debidos a las variaciones atmosféricas etc.

Es evidente que la importancia mayor o menor de las diferentes clases de humedad depende en gran parte de una cuantas propiedades físicas de los materiales de construcción, en relación al agua , tales como su capacidad hídrica, su poder capilar, su permeabilidad, su higroscopicidad y, finalmente , su facilidad mayor o menor de desecación.

Se entiende por capacidad hídrica de los materiales de construcción la relación entre el volumen aparente de una muestra de material que se ensaya y el volumen de agua que puede retener en sus poros.

En una casa de tres pisos en cuya construcción se hayan empleado 167.000 ladrillos, habrá aproximadamente 835.000 litros de agua. El metro cúbico de ladrillos contiene de 120 a 230 litros de agua. Esto teniendo en cuenta solamente el agua empleada en la construcción.

Esta humedad original debe evaporarse completamente para que la edificación higiénicamente considerada sea habitable.Además de la capilaridad, cuyos efectos se dejan sentir de abajo arriba., existe también lo que se llama capilaridad lateral , dirigida desde el exterior hacia el interior de los muros y que es debida a la atracción producida por la diferencia térmica entre dos puntos. Diferencia que es tanto mayor cuanto más espeso es el muro.

El volumen del aire que sale de los pulmones contiene una cantidad de vapor de agua que se calcula, como de término medio de 43 gr, por metro cubico de aire espirado al cual hay que añadir el de la transpiración cutánea, obteniéndose un total de 1 litro y medio por persona al día. A la humedad que proviene de las personas hay que añadir la producida por la calefacción y el alumbrado, así como también la que resulta del vapor de agua contenido en la atmósfera.

Manuel Álvarez