LOS TABLEROS SÁNDWICH EN CUBIERTAS

 ¿elementos estructurales o soluciones de compromiso?

Introducción
El uso de tableros sándwich como soporte de cubiertas se ha generalizado en las últimas décadas. Se presentan en el mercado como elementos estructurales fiables, capaces de cumplir simultáneamente funciones de cerramiento, aislamiento y resistencia. Sin embargo, la realidad práctica y los ensayos de comportamiento realizados a lo largo de los años demuestran que no son tan seguros como parecen.

El objetivo de este artículo es exponer, desde la experiencia directa y el análisis técnico, las limitaciones que presentan estos paneles y los riesgos derivados de su empleo como portantes principales en sistemas de cubierta.

Composición y proceso de fabricación
El panel sándwich está compuesto por tres capas:
1. Tablero interior.
2. Núcleo aislante rígido.
3. Tablero exterior, sobre el que se coloca el paquete de cubierta (láminas, impermeabilización y material de cobertura).

Su fabricación se basa en la adhesión de los tableros al aislante mediante colas aplicadas en forma de riego. Una vez sometido a presión y secado, el panel queda listo para su comercialización. La misión de la cola es únicamente unir las capas, no conferirles un comportamiento estructural conjunto.

Limitaciones mecánicas y de diseño
Aunque ambos tableros son de madera o derivados, no suelen tener la misma calidad ni están expuestos a las mismas condiciones:
– El tablero interior se proyecta hacia el espacio habitable.
– El tablero exterior queda expuesto a la intemperie, sometido a tensiones higrotérmicas y atmosféricas mucho más severas.

Esto genera tensiones desiguales, ya que las capas trabajan en atmósferas distintas y no forman una unidad estructural real. Con el tiempo, estas diferencias provocan deformaciones, desprendimientos e incluso fallos en las fijaciones.

Problemas de fijación en obra
Uno de los puntos críticos es el anclaje del panel a la estructura portante:
– En estructuras de madera, los tornillos suelen cizallarse con facilidad, dejando el tablero suelto.
– En estructuras metálicas, la situación es aún peor: los tornillos autotaladrantes sufren sobrecalentamiento al penetrar el acero, lo que los destempla y reduce drásticamente su resistencia mecánica.

El resultado es una fijación vulnerable que compromete la estabilidad de toda la cubierta.

Vulnerabilidad frente a agentes biológicos
El núcleo aislante y los tableros no están exentos de degradación biológica. En la práctica, se han detectado ataques de insectos al aislamiento y presencia de larvas en tableros degradados. Estos procesos reducen la capacidad portante del conjunto y aceleran el deterioro del sistema.

 

Errores de instalación fomentados por los fabricantes
Con frecuencia, los propios fabricantes recomiendan la colocación de una lámina directamente sobre el tablero. Esta práctica, lejos de proteger al material, se convierte en un factor letal, ya que atrapa la humedad y agrava los procesos de degradación.

Conclusión crítica
El panel sándwich, lejos de constituir un sistema estructural seguro, debe entenderse únicamente como un elemento de cerramiento auxiliar. Su función principal es la de aislamiento y soporte secundario, pero no la de portante principal de la cubierta.

Quien lo prescriba o lo instale como tal debe ser consciente de que:
– Su comportamiento estructural es deficiente por la falta de homogeneidad entre capas.
– Sus fijaciones son frágiles y susceptibles de fallo prematuro.
– Es vulnerable frente a agentes biológicos y a las tensiones diferenciales entre interior y exterior.

La crítica aquí planteada no busca destruir, sino aportar una visión científica y basada en la experiencia para evitar riesgos mayores en la edificación.

Porque, ante la duda, siempre cabe la posibilidad de confeccionar el sándwich in situ: sin mantequilla que una los panes y sin papel cebolla que lo proteja.

Manuel Álvarez Sandez.

Nota: Este artículo es original e inédito, elaborado íntegramente por el autor sin recurrir a fuentes externas. Tanto el texto como las imágenes están protegidas por derechos de autor, conforme a lay de Propiedad Intelectual (Real Decreto legislativo 1/1996 y sus modificaciones). Queda prohibida su reproducción, distribución o comunicación pública, total o parcial, sin la autorización expresa por escrito del autor.