REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE COBRE

En Cumalsa, s.l, trabajamos con los materiales de cobre, plomo, zinc  y pizarra . De Todos ellos es sobradamente conocido su resultado en  cubiertas de edificaciones.

Si tuviésemos que mantener un orden por su durabilidad, según nuestras propias investigaciones, situaríamos como más longevo el cobre, siguiendo el orden mencionado al principio. No cabe en este artículo hablar de las excelencias del material, que si las tiene. Corresponde hablar de porqué a pesar de ser un metal al que se le presume una durabilidad extraordinaria,  en no pocas ocasiones exige de importantes reparaciones, superándole los demás en resultado efectivo en el tiempo.

En comparación con los otros metales con los que trabajamos, nunca hemos llegado a ver una chapa de cobre corroída hasta el punto de estar perforada. Hemos hablado mucho de las corrosiones que por diversos motivos sufren los metales. En el caso del cobre, si vemos corrosiones, pero en ningún caso  hemos llegado a ver la chapa destruida o inservible. Para apoyar más la insistencia de que el cobre es duradero, hemos comprobado cubriciones de cientos de años y están perfectamente servibles, es más, son la mayoría de extraodinaria dificultad de ejecución, sin embargo, no solo permanecen incorruptas sino que ofrecen una peculiar belleza.

¿Cuál es entonces la causa o causas que obligan a tener que hacer reparaciones en las cubiertas de cobre?. Nuestra respuesta es muy sencilla. Una precaria instalación. Es así. De lo anterior dicho, cualquier profano puede concluir, que si el cobre no ofrece absolutamente ninguna duda para su empleo, si a priori descartamos las corrosión de origen químico y en breve plazo permite filtraciones de  agua. ¿ qué sucede y porqué ? Insistimos, una instalación incorrecta es la causa, no cabe otra. Pero que entendemos por    incorrecto, en este caso instalar el material aplicando técnicas chapuceramente vanguardistas,  a terminar pronto y salvar el presupuesto presumiendo de oficio, a lo que ayuda un  desconocimiento absoluto del  comportamiento físico del metal en   el tiempo. Es repugnante ver como una cubierta de considerable  precio, de calidad inigualable, necesita de reparaciones   hasta el punto de llegar a desesperar por impotencia  a quienes tienen que soportar los daños y afrontar los gastos.

No podemos descartar que en una instalación, por cualquier motivo, ocurra algún desajuste que termine dando algún susto, eso sería pasajero. Lo grave es cuando los desajustes se suceden y se reparan asistidos por la misma  similar ignorancia que cuando se realizo el trabajo.

Los metales están sometidos a importantes dilataciones, en el caso del cobre es buen conductor y acumulador, lo que  Sumado  a su importante coeficiente de dilatación ya tenemos suficientes datos  a tener en cuenta  en la instalación. Si sabemos de las dilataciones, no se pueden  poner obstáculos a los seguros movimientos clavando las chapas de forma incontrolada.    Cuando empleamos adyacentes para hacer efectiva la estanqueidad de la chapa en algunos encuentros, pasamos por alto las condiciones a las que van a estar sometidos estos complementos y que son desconocidos los que resisten en el mismo orden del metal.

La mayor parte de los defectos que observamos en una cubierta de cobre, derivan de roturas por fatiga o descomposición de amalgamas que se utilizan en defecto del estaño. Igualmente nos encontramos estañados corroídos, aquí también conocemos la causa y es aleación de estaño plomo baja en estaño.

No podemos termina este artículo sin decir que la mayoría de cubiertas de cobre están instaladas sobre tableros, que aún llevando láminas separadoras, la humedad que se filtre va a ir a parar en algunos puntos al tablero, con la consiguiente degradación de este.

A diferencia de otros metales, el cobre, aún con muchos años admite reparaciones efectivas a base de estañados o pequeñas prótesis en aquellas zonas que lo precisen y por ser la grieta excesiva no garantice solo el estañado. Lo mismo ocurre en encuentros o quiebros. Cuando se vea una rotura, hay que averiguar la causa y repararla de raíz. Lo que nunca se debería hacer es reparar con amalgamas, telas u otros complementos. UNA CUBIERTA DE COBRE, SI SE ACUDE A TIEMPO, SE PUEDE REPARAR DE FORMA EFECTIVA Y DEFINITIVA. PARA ELLO SE REQUIERE DE UN MINUCIOSO ESTUDIO, ANALIZANDO HASTA EL EXTREMO LAS CAUSAS QUE OBLIGAN A LA REPARACIÓN Y ASI PODER LA FORMA EFECTIVA DE HACER LA REPARACIÓN.

CUMALSA, S.L

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M.A