REFUGIO DE ARTIGA DE LIN

REFUGIO DE ARTIGA DE LIN.

 

Una mimada edificación plenamente integrada en el impresionante paisaje que configura la zona de ARTIGA DE LIN

Solo, codeándose con la hermosura natural que ofrecen praderas arboledas y agudizadas montañas, todo ello cubierto  por una inmensa alfombra de infinito colorido,  allí se encuentra el refugio. Una mimada y exquisita edificación plenamente integrada en el extenso cuadro de un hermoso paisaje. El clima extremo va a ser eternamente verdadero verdugo del singular  edificio. Para proteger la obra  frente a las más variadas  inclemencias meteorológicas, el proyectista eligió la chapa apostando por el  zinc. Un  riguroso sistema asistió la instalación de principio a fin, teniéndose en cuenta escrupulosamente todas las adversidades que puedan afectar en el tiempo al prestigioso metal. Los trabajos de instalación fueron confiados a Cumalsa, s.l. la que desarrollo toda la ingeniería de detalles, poniendo en práctica la constante de funcionalidad y estética. Entre todo  hemos tenido muy en cuenta la multitud de personas que a diario se acercan al lugar

bty

, pensando en ellos pusimos el máximo empeño para que puedan deleitarse en su contemplación.  Se empleó chapa de zinc natural de 0,7 mm. de la marca “ELZINC” toda la manufacturación de la chapa se llevo a cabo en la propia obra, realizando así “un traje de gala a medida para una obra tan significativa”. Se cubrieron faldones, un alzado y aleros. Toda la chapa fue instalada sobre entablado de madera de pino separada, fijada mediante grapas inoxidables, cuidándose hasta el extremo la absoluta libertad de las chapas para poder moverse sin el más mínimo obstáculo  en los ciclos de dilatación y contracción a los que permanentemente van a estar sometidas. Se han tenido en cuenta los alineados hasta el más mínimo detalle, haciendo coincidir la anchura de las chapas con las diversas líneas de ventanas, creándose así un armonioso simulacro de cuerdas de arpa enmarcado por el alineado envolvente de la fachada. En los faldones se instalaron las chapas al tresbolillo, resaltándose así un llamativo relieve. Los aleros se forraron con chapas armoniosamente cortadas. Todo ello   obligara al visitante a su contemplación que a buen seguro lo van a complacer distrayendolo  por momentos  de  de la circundante naturaleza.  Con seguridad podemos decir que el refugio es el único de estas características que hasta ahora hemos podido ver en un espacio de tal interés turístico. Sin duda,  el paisaje merece la pena, pero la singular edificación invita a  ser contemplada,  imposible  pasar desapercibida a cualquiera de los cientos de visitantes que a diario acuden al impresionante lugar. 

EL LUGAR.

No podíamos cerrar este artículo sin mencionar el interés que ofrece Artiga de Lin, un lugar al que acuden a diario cientos de amantes de la montaña.

Un paraje de impresionante belleza natural   que se sitúa a dentro del Valle de Aran.

El  esplendoroso lugar de impresionante belleza natural , se separa apenas 10 Km. Del pico de Aneto. Se accede desde el pueblo de ES BORDES, que dista 7 Km. De Viella en dirección Francia.

Una pista forestal de elevada pendiente, asfaltada, separa 9 Km. El pueblo de la explanada de Artiga. Se puede acceder perfectamente en coche hasta un aparcamiento próximo. El transitar por esta pista ya merece la pena, dese el principio va obligando de  de lleno al visitante en la contemplación de la impresionante vegetación toda ella de colores frescos, con innumerables variedades de frondosos árboles   que se elevan durante todo el recorrido.  Durante el trayecto se pueden encontrar , bien acondicionadas, zonas de descanso con sus mesas y barbacoas. Igualmente se pueden encontrar un par de restaurantes de montaña que ofrecen suculentas comidas. A penas 2 Km. Antes de la llegada al refugio hay un holgado aparcamiento y la caseta de información. A unos 100 m. se sitúa una Ermita, desde la que salen frecuentes trenillos abiertos que pueden utilizarse para llegar hasta el refugio.

(ver imágenes)

M. Álvarez

EJECUCIÓN DE TRABAJOS EN PLOMO

“PLANCHA DE PLOMO” EJECUCIÓN DE TRABAJOS .

Trabajar el plomo no es cosa fácil, hay quienes se atreven a hacerlo basándose en que al ser tan buen metal lo va soportar todo. La verdad es que sí soporta, eso si se instala adecuadamente, de lo contrario la ruina, más bien inmediata, está asegurada. Lamentablemente  las cubiertas o cubriciones  de plomo que requieren de mantenimiento o se encuentran en estado ruinoso son las realizadas en épocas más recientes, con no más de 20 años.  Sabemos de las cualidades de la plancha de plomo y no debería de requerir mantenimiento, la realidad es bien distinta, en la mayoría de los casos el   mantenimiento significa reparación o sustitución de planchas enteras o incluso la totalidad de la cubierta. El problema añadido es que cuando la cubierta no funciona el soporte también se ve afectado. En la mayoría de los casos se valora el estado de la cubierta a la vista de las humedades interiores o exteriores.   y todo ello por una planificación despistada asistida de instalación inadecuada.

Nos ha tocado, en alguna ocasión, desmontar cubriciones de plomo muy antiguas, por documentación nos consta alguna de  1718.  En ella, como en muchas otras,   pudimos estudiar minuciosamente un sinfín de singularísimos detalles. Siendo el destino de la plancha más bien para obras muy singulares en las que no se podían improvisar,  seguramente como en muchos otros casos, los instaladores procedían de Flandes, ellos gozaban de oficio destacado y de aquellos artesanos habrían  podido a penas  aprender algunos de sus asistentes nativos que ellos y sus pupilos se han  ido perdiendo con  el tiempo.

Ya en aquellos entonces, los maestros de obras,  eran muy conscientes de la importancia de las cubiertas, si tiramos de historia, veremos con que materiales se cubrían edificios majestuosos por cualquier pare del mundo, nos vamos a ir encontrando con el plomo, el cobre y la pizarra con diferencia de otros.

Los operarios que trabajen el plomo (plomeros) han de gozar de una nutrida experiencia, práctica y pericia además de conocer algunas de las características del metal. La plancha de plomo requiere de un exquisito cuidado en su instalación, importantísimo es el soporte y la atención a las fijaciones que deben ser de materiales compatibles con el plomo, póngase por ejemplo el cobre. Igualmente hay que tener muy en cuenta los futuros movimientos que va a tener el metal, en esos movimientos no puede haber obstáculos que los frenen, la consecuencia sería la deformación y posterior rotura. Muy importante que la superficie sobre la que se va a poner la plancha de plomo este perfectamente lisa y con garantías de que no se verá degradada por ningún elemento. Siempre que hemos desmontado cubriciones antiguas, nos hemos encontrado con el soporte de madera maciza, incluso yeso. En el caso de la madera, suele estar ligeramente separada y las tablas de poca anchura, con ello se garantiza una pequeña ventilación que evitará minúsculas condensaciones que podría afectar a la madera. En soportes de yeso, siempre hemos visto un elemento separador, generalmente papel común de prensa o de estraza.

El plomo se ha utilizado mucho y aún se utiliza para la coronación de muros, sobre todo en edificios singulares. En estos casos no es muy recomendable acudir a la madera para regularizar las superficies, pues puede llegar a degradarse por la propia humedad de los muros, el yeso tampoco sería efectivo, lo más indicado es acudir a morteros, más bien ricos, posteriormente un fieltro intermedio o simplemente papel de estraza. Nunca se debería poner directamente sobre piedras bastas, pues terminarán  punzonándolo.  En los últimos tiempos, la mayor parte de los trabajos que se acometen con plancha de plomo son de restauración. Siempre nos encontramos el mismo dilema común que es el de los encuentros contra paramentos verticales. Es aquí donde intervienen los elementos sintéticos que van a durar desde luego menos que el plomo. Estos encuentros pueden parecer delicados de resolver, pero en realidad son más sencillos de lo que algunos lo pintan si tenemos en cuenta que el plomo es un excelente sellador. Se pueden preparar amalgamas a base de aceites vegetales y productos químicos que son tremendamente efectivos y ya utilizados en las primeras aplicaciones de plomo. En este tipo de remates, la chapa que ha de ir pegada contra la perez ha de ser independiente de la principal, esta última en ningún caso ira clavada directamente.

Las uniones entre chapas en encuentros o quiebros se pueden resolver plegando el plomo con sumo cuidado si se  batea  ya que puede disminuir su densidad, Estas operaciones de plegados se han de hacer bajo temperatura adecuada, incluso se puede calentar ligeramente la plancha para que resulte más maleable. Si los pliegues ofrecen dudas se debe de acudir a la amalgama antes mencionada que se intermediará entre las chapa. La amalgama tienen la propiedad de ser elástica y perfectamente impermeable. El último recurso es el  estañado, quien lleve a cabo esta labor debe de tener practica suficiente y trabajar con aleaciones de estaño plomo adecuadas. Pocas veces se tiene que el plomo en el aire húmedo pronto pierde su brillo y se recubre de una capa de suboxido, este proceso permite que se manifiesten chorretones desagradables por donde discurre el agua que previamente paso por la plancha de plomo, esto se puede evitar con la aplicación de una mano de producto vegetal.

Para el resumen de este trabajo, se han visitado e  indagado diversas obras, entre otras,  tales como: Cuartel General del Aire ( Madrid), Monasterio del Escorial, Catedral de León, Catedral de Astorga, Casa de Botines (León) Catedral de Valladolid, Catedral de Palencia, Monasterio del Paular (Rascafría), Jardines y edificios en la Granja de S. Ildefonso , Iglesia de S. Sebastián ( Salamanca) Iglesia de S. Ildefonso ( Toledo) Palacio de Carlos V (granada) Finalmente Catedral de Ávila. 

M.A

(VER IMÁGENES)

FUNCIONAMIENTO DE LA CUBIERTA DE ZINC

Con frecuencia venimos publicando datos sobre los diferentes comportamientos de la chapa de zinc instalada en cubiertas  y de la necesidad de tener en cuenta una serie factores que creemos indispensables para su  durabilidad, diversas fuentes señalan uno como primordial     procurar una cámara de ventilación entre la chapa de zinc y el soporte, otros aseveran que es imprescindible para el zinc una cámara de ventilación interior. Para estos menesteres se dan varios soluciones que pasan por láminas generalmente erosionadas y así se entiende segura la cámara de ventilación. Leer más

SOPORTE PARA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

Mención destacada merece este apartado. El soporte, más allá de los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, la mal llamada lámina de ventilación. Se entendería mejor si precisásemos diciendo, por ejemplo, que es una lámina de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) elementos que permiten cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, Eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones . Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones como causa algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso es que los vendedores atribuyen resultados magistrales a cada cual lámina  venden. cubiertas_de_pizarra_10_20131020_1714084302Cuando surge  este tipo de debates, se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,   si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc. Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos que no por complicados  son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debería garantizar,  manteniéndose  inalterable y perenne en su estado inicial para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventilación es imprescindible. Gustaría conocer de esos afirmantes  algún dato más científico que la simple y socorrida auto alabanza de  decir  que se llevan “x” años el sector. No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc. Seguía las indicaciones de  la providencia divina alentada por las arengas  de vendedores de reconocidas firmas, bien es cierto que siempre realiceDSCN4155, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener ni la más remota  idea. Ese “San Benito” que me asiste desde casi siempre, el de llevar la contraria, en este caso me vino al pelo.  Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban, una de dos, o falseaban la realidad o  no tenían ni puñetera idea.  Lo más llamativo es que las cubiertas de zinc en la antigüedad siempre se han realizado sobre maderas pináceas. Así lo podemos verificar en intervenciones que estamos realizando fuera de nuestras fronteras y que gozan de una cultura respecto a las cubiertas infinitamente mayor a la nuestra. El zinc se ha utilizado para coronar majestuosas edificaciones repartidas por todo el mundo y muchas ahí están, tristemente en nuestro prospero país nos encontramos cubriciones publicas y privadas con escasos años de existencia en estado absolutamente ruinoso y seguimos ” R que R” nadie se atreve ni tan siquiera a opinar, una expresión muy popular ” se puede revolver el gato”  Es  más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  paria una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos. instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices. El caso es que nos vamos encontrando numerosos casos de corrosión de los que no dudamos en absoluto que en la máxima mayoría son consecuencia de soportes incompatibles. 

Podemos aseverar, por pruebas que tenemos realizadas, que una cubierta de zinc puede durar muchos años y sin cámara de ventilación alguna, podemos basarnos, para estas manifestaciones, en probetas que llevan funcionando 17 años, en las que el zinc y la madera de pino que lo sostiene  (madera de pino) están sometidos a una humedad constante de entre el 68 y 73%, en donde incluso han llegado a destruirse por completo la mayoría de los clavos que sujetaban las tablas de madera, sin embargo,  el zinc sigue intacto ¿ es o no imprescindible la santa cámara de ventilación basada en una simple lámina? ¿ no sería mejor un soporte con garantías, es decir un soporte de madera sobre la que se puede instalar directamente el inc sin el más mínimo riesgo ? No se nos olvide, el soporte de madera maciza tiene la particularidad de permitir una cámara de aire que favorecerá no solo al zinc, también a ella misma.

Pero cual es el problema y porqué decimos soporte incompatible, muy fácil, se da la circunstancia de muchos tableros aglomerados, por su composición, tienen un PH por debajo o muy por debajo de 5, es decir, excesivamente ácidos y esto al zinc no le gusta, pues en el momento que entren en contacto por algún medio, que puede ser acuoso se va a producir una pila en la que el zinc cede electrones quedando así con carga positiva y a la postre corrosión garantizada. 

Y, por qué defendemos la madera, muy facil tambien, la madera de pino se encuentra con un PH, entre 5 y 7, garantizado esta que no va  haber esas reacciones electrolíticas entre la chapa y los ácidos de la madera.

………….. Más en nuestro apartado técnico.  

M. Alvarez.

Corrosión de la chapa de zinc

En esta entrada se pueden visualizar imágenes de una cubierta de chapa de zinc de unos 1.000 m² realizada hace aproximadamente 17 años. Se trata de un pabellón ferial de arquitectura singularmente exquisita. En este caso la chapa fue instalada sobre una lámina alveolar de polietileno de alta densidad esta intermedia entre la chapa de zinc  y un panel portante.

La intervención de Cumalsa, S.l. se limitó a exploración y análisis minucioso de de las patologías que están arruinando la cubierta y su posible solución. Las diferentes deficiencias observadas no pueden ser más escandalosas. Resulta incomprensible como una cubierta de estas carácteristicas puede llegar a tal estado. Sin duda que no podemos atribuir directamente al zinc que sea él el causante.  En este caso, con todo el respeto tenemos que culpar al oficio, o a quienes hayan dictado las pautas técnicas de instalación. Un oficio, o técnicos, cuyo fin es realizar un trabajo medianamente artesanal, del que hay que sentirse orgullosos puesto que la cubierta encumbra la singular edificación,  el propio oficio, o técnicos en este caso,  al final no han hecho más que infectar por su falta de carácter marcadamente ayuno de conocimientos en la materia que se traen entre manos. Jamás nos atreveríamos a prejuzgar, aquí concretamente  nos remitimos a los hechos tan evidentes.

El resumen de este trabajo se puede encontrar en nuestro apartado técnico.

ANTIGUO ARCHIVO HISTÓRICO DE NAVARRA

CONCLUIDAS LAS OBRAS DE CUBIERTA DE ZINC

Se trata de un edificio emblemático, construido entre los años 1986 y 1989(¹) en el mismo jardín de la Diputación, situado en el recinto del Palacio de Navarra. Actualmente esta singular edificación esta en desuso debido al mal estado que presentaban sus cubiertas.

 En origen,  toda la cubierta de realizo con chapa de zinc, por motivos que desconocemos se cambió a chapa de fibrocemento. Recientemente se proyecto su cambio volviendo a contemplarse la chapa de zinc como elemento de cobertura devolviéndolo así a su estado original.

Cumalsa, s.l. se encargó de la ingeniería de detalle para la instalación de la nueva cubierta, así como del suministro e instalación para lo que se siguió un riguroso sistema, supervisado en todo momento por la dirección facultativa, dirección de la propiedad y técnicos de la Empresa Principal ACR.

Las obras de instalación se realizaron entre los meses de Diciembre de 2016 y principios de enero siguiente. Se construyo un soporte a base lámina rastreles sobre soporte de tablero, aislamiento entre rastreles y entablado de madera de pino separado, labor que corrió a cargo de la empresa principal. Se empleó chapa de zinc natural “elZinc”  de 0,65 mm. de espesor.

pamplona

La cubierta se compone de 9 faldones no superando ninguno de ellos los 4.50 metros de altura o ancho, desaguando todos ellos a canalones interiores,  rematándose los faldones laterales y frontales con pequeños voladizos también cubiertos con chapa de zinc.

 Se siguió el sistema de instalación por el método de junta alzada, realizando todas las transformaciones en obra, partiendo de bobinas de 1000 Kg. A consecuencia de las bajas temperaturas, rodantes incluso a los – 5°, hubo que asistir con calefacción todo el proceso de perfilado, plegados  y engatillados a fin de asegurarse que no se produjesen roturas o resquebrajamientos.

Los canalones, interiores, se asentaron sobre soporte igual al resto de la cubierta, tratando las uniones con estaño al 50% así como los escasos puntos críticos que se resolvieron con plegados reforzados con estaño, Se procuro en los canalones al igual que en el resto de la cubierta que las chapas quedasen liberadas y así poder trabajar libremente en el momento de producirse dilataciones y viceversa.

La cubrición de los aleros perimetrales se resolvió igualmente con chapa de zinc de la misma calidad que la de cubierta, en este caso la instalación se hizo por el sistema de junta plana, en chapas con anchura final de 59 cm., Cuidándose de que las fijaciones permitan libertad de movimientos.

Tanto para las cumbreras como para las diferentes limas, se cuido que las fijaciones, ocultas, permitan los seguros movimientos que se van a producir. Se remata así una obra a plena satisfacción de la que se espera un resultado duradero.

Manuel Álvarez

(¹)fuente: Navarra.es

 

Aplicaciones de la plancha de plomo

 

DIVERSAS APLICACIONES DE LA PLANCHA DE PLOMO

 Por M. Álvarez

La plancha de plomo se utiliza desde hace mucho tiempo en construcción como material para elementos de acoplamiento y reparto de cargas, aprovechando la fluencia del plomo a temperatura ambiente bajo la acción de cargas moderadas.

El grado de fluencia del plomo bajo carga aumenta cuando ésta lo hace, mientras que disminuye y al hacerlo la relación entre la superficie de la misma.  El plomo tiende a comportarse, en teoría, como lo hacen los otros materiales, en el sentido de que si una lámina es suficientemente delgada, resistirá una fuerza prácticamente infinita aplicada regularmente a sus dos caras.  Resulta imposible que una lámina de plomo presionada entre dos superficies planas sufra una deformación importante, rebasando los límites de aquellas. La lámina de plomo no disminuye su espesor en forma  importante. La fluencia del plomo a temperatura ambiente varía con su composición. Algunas veces se utiliza plomo con antimonio para fines especiales en la construcción de estructuras.

La aplicación más sencilla de las placas de asiento de plomo consiste en prevenir o evitar el deterioro de los bordes, o cualquier otro daño, cuando una carga vertical se transmite entre dos elementos de la estructura cuyas caras de contacto están acabadas irregularmente.

También se utiliza, aunque dichas superficies sean lisas y regulares, para evitar una excentricidad en la transmisión de la carga.

Piénsese en una viga de hormigón que apoya en una superficie del mismo material, siendo ambas caras muy rugosas. En tal caso, aunque se haya calculado que la carga se distribuirá en determinada superficie, la realidad es que solamente repercute sobre los puntos más salientes de la misma, que son los que realmente hacen el contacto, y que, en consecuencia, resultarán sobrecargados.  Una placa de asiento formada por una plancha de plomo cuyo espesor sea, como mínimo, el de la altura de las mayores rugosidades o salientes, actuará repartiendo la carga uniformemente en toda la superficie. Al principio, la carga total aplicada a la plancha será la transmitida por las partes más sobresalientes, que se hundirán en ellas, deformándola algo. A medida que el plomo se deforma, y el asiento entre ambos elementos de la estructura a va afirmando, el área de contacto aumenta y las presiones unitarias sobre el plomo disminuyen, alcanzándose la situación estable cuando el contacto entre vigas y el plomo es total a lo largo y ancho de toda la superficie de asiento. Con tal de que la carga sobre el plomo, cuando se alcanza esta situación, sea menor de 4000 kN/m2, no tendrá lugar fluencia posterior.

A veces se utilizan bandas de plomo con fines similares a los que se acaban de describir, como precaución para evitar excentricidades de cargas en los bloque de piedra que forman el revestimiento de muros, cavidades, arcos, etc. En este tipo de obra, puede ocurrir que por la forma de realizarse la unión entre los bloques de piedra y la obra el peso muerto sea soportado exclusivamente por la piedra misma, que pudiera no tener suficiente resistencia a la comprensión. En tal caso se insertan bandas de plomo de unos 3 mm. de espesor en las juntas horizontales y a intervalos determinados. Igual que en el caso anterior, las bandas de plomo soportarán perfectamente presiones de 4.000kN/m2.

Otra aplicación interesante del plomo como elemento de acoplamiento y reparto de carga en la construcción, consiste en conseguir una igualación de cargas entre varias columnas sobre las que se apoya una viga horizontal. Supóngase que hay 5 columnas, y que las partes superiores, sobre las que debe apoyar la viga, no estén exactamente al mismo nivel, cosa más que frecuente. En tal caso, al colocar la viga descansaría únicamente sobre las dos columnas más altas, aunque se haya calculado repartir la carga entre las cinco.
Se conseguirá un reparto equilibrado de la carga. Colocando una placa de asiento de plomo en la parte superior de la columnas, debiendo ser el espesor de la plancha algo superior a las diferencias de altura de las columnas. En cuanto a la superficie de la placa se calculará de forma que la presión máxima que haya de soportar no exceda de 47.000 kN/m2. A partir de este momento, no se produce fluencia alguna de consideración. Aunque se cometiera un error de cálculo, y una o dos placas fueran sometidas a una presión muy intensa y llegara a adelgazarse sensiblemente, su capacidad para aguantar la presión aumentaría de tal forma, que el plomo no se deformaría ni rebasaría la zona de asiento.

Una tercera aplicación del plomo como elemento de acoplamiento y reparto de cargas completamente diferente a las anteriores, se refiere a las juntas de expansión o dilatación que se utilizan para hacer frente a las contracciones y dilataciones de puentes y otras grandes estructuras. En tales casos, además del efecto de comprensión del plomo ya descrito, ha de  hacerse frente a un movimiento relativo entre las dos superficies en las que se coloca la placa de asiento. De esta forma se aprovecha la capacidad del plomo para fluir bajos esfuerzos de cizalladura, influyendo en la cuantía de estas fuerzas la fricción existente entre el plomo y las piezas que se mueven. Por ejemplo, si las superficies entre las que está colocado el plomo fueran de acero, cosa bastante frecuente, ocurriría algo muy similar al comportamiento de un cojinete mecánico en el que un eje de acero se desliza por frotamiento contra una aleación de plomo blando. Sin embargo, este empleo tradicional del plomo es raramente utilizado, hoy en día, ya existen sistemas más sofisticados.

INSONORIZACIÓN

El plomo, debido a su densidad y falta de rigidez, es una barrera contra la transmisión de sonido mucho más eficaz que la que pueda brindar cualquier otro tipo de plancha utilizada en construcción.

Una barrera contra la transmisión de sonido, ya sea muro, tabique, piso o techo, responde a dos características para reducir el sonido. En general, existe  una ley de masas, que relaciona la relación del sonido que se consigue con la masa por unidad de superficie de elemento aislante. Cuanto mayor  masa por metro cuadrado tenga la barrera en cuestión, mejor será el aislamiento conseguido. Así mismo, el nivel de aislamiento aumenta a medida que lo hace la frecuencia del sonido. Esto dicho, hay que aceptarlo con ciertas matizaciones siendo la más importante, que la rigidez del material empleado da origen a un efecto comparable a la resonancia, que puede afectar sensiblemente a la eficacia del aislamiento. Este fenómeno supone una rebaja de la capacidad aislante cuando se trata de ciertas frecuencias, y puede minimizar el efecto que se conseguirá aumentando el peso del aislamiento, ya que esto conlleva un aumento paralelo de la rigidez. Ahora bien, si se añade plancha de plomo a la barrera en cuestión para hacerla más pesada, no se incrementa la rigidez al mismo tiempo , con lo que se saca el mayor partido al aumento del peso. Por ejemplo: la rigidez de un contrachapado de madera reforzado con plomo es menor que la de un contrachapado de madera sólo de mayor espesor y un peso equivalente.Las propiedades insonorizantes de algunos materiales se pueden ver en el gráfico. Comparando las curva A,B y C relativas a paneles de contrachapado, y contrachapado y plomo, Las propiedades insonorizantes de algunos materiales se pueden ver en el gráfico. Comparando las curva A,B y C relativas a paneles de contrachapado, y contrachapado y plomo, Las propiedades insonorizantes de algunos materiales se pueden ver en el gráfico. Comparando las curva A,B y C relativas a paneles de contrachapado, y contrachapado y plomo, Las propiedades insonorizantes de algunos materiales se pueden ver en el gráfico. Comparando las curva A,B y C relativas a paneles de contrachapado, y contrachapado y plomo,   GRAFICO 2

Las propiedades insonorizantes de algunos materiales se pueden ver en el gráfico. Comparando las curva A,B y C relativas a paneles de contrachapado, y contrachapado y plomo, puede verse que, utilizando contrachapado más delgado y completando el peso del mismo con plancha de plomo, la frecuencia de resonancia aumenta, lo que indica una reducción de la rigidez, Así, mientras la resonancia se produce en el panel A del contrachapado alrededor de 1250 Hz, una gama muy frecuente, en el caso del panel B, de plomo y contrachapado , la resonancia se produce a 4.000 Hz y para el C queda fuera del gráfico. Para el panel D formado por dos paneles del tipo B separados 25 mm, la curva muestra una caída del índice del aislamiento a 160 Hz, causada por la resonancia  en la separación entre paneles. Debido a que la separación es pequeña y que la fijación de los dos paneles proporciona cierta rigidez a conjunto, el panel D se comporta a frecuencias elevadas prácticamente como si se tratarse de uno simple, haciéndose sentir los efectos de esa rigidez a 2.500 Hz, la curva del panel E demuestra que el relleno de fibra de vidrio rebaja la frecuencia de resonancia, sin embargo, debido a la poca separación entre ambos paneles la eficacia del tipo E queda aún lejos de lo optimo. Que sería alcanzable si las dos partes se comportaran como una barrera perfecta. La curva F correspondiente al panel doble, muestra que el índice de reducción del sonido se aproxima mucho a lo óptimo teórico para este tipo de aislamiento. Se trata de un índice de insonorización francamente elevado, y , excepto para frecuencias muy bajas, los efectos conseguidos serian equivalentes a los proporcionados por un muro de ladrillo de 220 mm de espesor.

En general, la aplicación de la plancha de plomo para insonorización no requiere una preparación especial, pero cuando se trate de divisiones mediante tabiques en construcciones ya existentes es aconsejable contar con un buen asesoramiento.

Para conseguir un buen aislamiento acústico conviene fijar las planchas de plomo a los tabique con grapas; de esta forma no se flexarán y arrugarán  excesivamente, trabajando así de manera más efectiva.

Se conseguirán mejores resultados distribuyendo el peso total del plomo en dos láminas en lugar de hacerlo en una sola.

No debe de olvidarse que el aislamiento más efectivo puede resultar inútil si existen agujeros o discontinuidades aunque sean pequeñas.

Cuando sea necesario emplear más de un plancha de plomo, por razón de tamaño, deben de  proveerse solapes amplios entre ellas, y hacer que las juntas se mantengan bien unidas y con cubrejuntas adecuados.

La transmisión del sonido aéreo entre habitaciones o espacios adyacentes no se hace solamente a través de los tabiques o muros de separación, ya que el techo, suelo y paredes constituyen también caminos secundarios de transmisión del sonido, siempre en el caso de que exista una continuidad en las estructuras. En forma muy particular es  necesaria una atención especial cuando el tabique divisorio se ha construido para dividir un espacio en cuyo techo existan conducciones de aire acondicionado o  similares.  En tal caso, el sonido aéreo se transmitirá fácilmente por la zona del techo, minimizando el efecto del tabique aislante. Se evitará esto utilizando plancha de plomo en la zona del techo.

PROTECCIÓN CONTRA RADIACIONES

La elevada densidad el plomo hace del mismo un material muy adecuado pata la protección contra cualquier tipo de radiación peligrosa. Su empleo en este campo se extiende a contenedores o recipientes de plomo fundido para material radiactivo, o ladrillos de plomo prensado para protección de laboratorios y a plancha laminada para revestimiento de paredes u otros elementos.

El empleo de la plancha de plomo para forrar habitaciones puertas o tabiques resulta indicado en locales destinados a radiografía o radioterapia, tanto en clínicas y laboratorios como en fábricas. El grado de protección depende del espesor de la plancha que se utilice, y las exigencias estarán de acuerdo con el tipo de radiación a la que ha de hacer frente. Cuestiones tales como el dimensionado y distribución de la plancha de plomo deben resolverse con el concurso de un radiólogo o físico especializado.

El revestimiento es preferible hacerlo a base de paneles preformados y son más efectivas las construcciones a base de acero chapado de plomo. Contrachapado de madera revestido de plomo etc. Que otros procedimientos más simples y rápidos. En general, existen empresas especializadas en este tipo de trabajos.

En caso de que el trabajo de protección contra las radiaciones se haga por personal no especializado en este tipo de tareas, debe cuidarse la continuidad del revestimiento en puntos muy determinados, tales como juntas y cierres de puertas. El plomo debe asegurarse muy firmemente a la superficie que se está recubriendo. El límite de dimensión de los paneles debe venir impuesto, preferentemente, por razones de peso y de facilidad de manejo. el problema de dilatación es insignificante, dado que el tipo de instalaciones de que se trata, generalmente situadas en el interior de edificio. Si hubiera que aislar un techo, resulta más fácil aislar el piso de las habitaciones superiores, evitándose problemas complicados de sujeción.

REVESTIMIENTO DE PILAS, FREGADEROS Y BANCOS

Se instalan pilas o fregaderos revestidos de plomo en laboratorios químicos y fotográficos y en talleres de recarga y mantenimiento de baterías. Para conseguir una elevada resistencia a la corrosión, se emplea plomo de calidad química. Las uniones en el revestimiento se hacen utilizando soldadura de estaño.

En general, los recipientes en cuestión son de dimensiones reducidas , de modo que el corte y el plegado de la plancha de plomo puede hacerse en el banco y con  y con soldaduras planas a tope. Si el revestimiento ha de hacerse in situ, el modo de trabajar dependerá de la forma y tamaño del recipiente.

Las salidas o desagües se hacen  soldando un tubo de plomo a la plancha de revestimiento mediante una soldadura plana solapada. Si la salida tiene un sifón, el tubo de cobre pasa a través de un accesorio de latón, soldándose a él de modo que pueda hacerse una conexión a rosca, si un sifón de plomo, tiene por razones de corrosión, una protección de plomo antimonio, la tubería de plomo se suelda directamente a accesorio.

En los talleres de baterías es normal cubrir los bancos de trabajo con planchas de plomo, como protección contra el ácido sulfúrico. Se recomienda un espesor mínimo de de 2,5 mm. ya que están expuestos a rozamiento y a los golpes. Este mismo espesor es adecuado para revestir los recipientes que se utilicen.

REVESTIMIENTOS DE ESTANQUE Y FUENTES

Se utiliza la plancha de plomo para el revestimiento de estanques y fuentes ornamentales, a modo de membrana impermeabilizante. Tales revestimientos pueden ser vistos u ocultos. Si el revestimiento queda oculto por terrazos, azulejos o similares, el plomo debe cubrirse con asfalto o plástico para evitar la corrosión producida por los elementos alcalinos del cemento u hormigón.  Igualmente, hay que proteger las tuberías de plomo . Si el revestimiento es visible, habrá que tomar las medidas normales contra la dilatación producida por los cambios de temperatura. Si el estanque se encuentra al aire libre, resulta práctico que el revestimiento de plomo sobrepase el mínimo imprescindible del nivel normal del agua.

CONFORMADO Y BATEADO DEL PLOMO

Se trata de una técnica para dar forma a las planchas de metal maleable, en este caso de la plancha de plomo.

Las herramientas que se utilizan son generalmente de madera dura, que se han ido diseñando a medida que el oficio lo ha ido requiriendo. En la actualidad se utilizan herramientas similares a las primitivas pero de plástico duro. El conformado y bateado del plomo requiere de mucha destreza, pues puede resquebrajarse o disminuirse el grosor d forma considerable.

El plomo a temperatura ambiente, se encuentra a 300 ° C por debajo de su punto de fusión, comportándose por ello en muchos aspectos a temperatura ambiente como otros metales a temperaturas más elevadas. Se entiende así  que la maleabilidad del plomo sin necesidad de calentamiento alguno, es excepcional. Lo que le hace ser el metal más adecuado para adaptarse a las más diversas formas por bateado o conformado, utilizando herramientas manuales.

La excepcional maleabilidad del plomo se debe a las siguientes propiedades:

  • Es el metal más blando entre los de uso común
  • Es muy dúctil, de forma que puede deformarse con facilidad y poco esfuerzo sin peligro de rotura
  • No endurece por trabajado de modo apreciable, recuperando rápidamente sus cualidades primitivas a temperatura ambiente; esto ocurre con mayor facilidad en tiempo cálido.

Todas estas propiedades del plomo explican que puede conformarse rápidamente por bateado con herramientas normales, sin calentamiento alguno y sin que se produzcan grietas, rotura o fragilidad en el metal.

La maleabilidad, y como consecuencia, la facilidad para ser conformado, varía bastante con la composición química y tamaño de grano del material que se trate. A mayor pureza del plomo, mayor maleabilidad. No obstante no debe existir dificultad en trabajar cualquier tipo de plomo que se adapte a la norma UNE 37-201-77.

Un plomo que contenga algo de telurio, puede endurecerse, de forma que requiera  algo de calor para recuperar las cualidades primitivas, pero este es un caso excepcional. El plomo duro, es decir, el plomo-antimonio, no es suficientemente maleable para ser tratado según el procedimiento normal.

Un operario especializado puede trabajar la plancha de plomo, dándole las formas más complicadas y variadas, pero en la práctica normal, hay que conseguir la forma deseada sin llegar a un debilitamiento excesivo del espesor de la plancha. Debe tomarse la precaución  de que haya siempre un exceso o sobremedida de la plancha que va a ser trabajad, recortándose luego el sobrante, para evitar adelgazamientos peligrosos.

SOLDADURA

Hoy en día se emplea normalmente la soldadura como una alternativa del conformado para conseguir las formas más diversas en la construcción de cubiertas y elementos de protección de edificios.

Como tantas otras especializaciones, el aprendizaje de la soldadura de plomo exige la asistencia de un monitor. Se requiere para esta práctica, amplia práctica, ingenio, habilidad manual  y conocimientos de los metales con los que se trabaja. Cualquier soldadura va a desempeñar una labor fundamental, pues se hacen precisamente para  ella dar continuidad a la plancha uniéndola fielmente con otra dejándolas así como una sola. Muchas veces las soldaduras son imprescindibles para conseguir la perfecta estanqueidad. Deben, por tanto, se fiables y cuando se realizan no perjudicar la plancha por ejemplo, por los excesos de calor.

La plancha de plomo se suelda con estaño al 33% previa limpieza con esterina. Se suele recurrir también al emplomado que consiste en fundir el plomo de las dos partes a unir con un alambre de cobre al rojo, de tal forma que se va punteando chapa contra chapa, si bien para este trabajo hay que estar muy entrenados, en cualquier caso se debe reforzar posteriormente con estaño.

Es esencial que los bordes a unir y las caras que se van a soldar se limpien a fondo, cuando se trata de soldar superficies solapadas, no debe descuidarse el pulimento de las partes en contacto, debe evitarse la manipulación de las superficies ya preparadas. Hay que huir de los fundentes o grasas.

Debe de procurarse una soldadura que penetre bien en el material, pero sin exceso, una penetración inadecuada es consecuencia, en general, de haber utilizado una boquilla demasiado pequeña, que da una llama con temperatura insuficiente, o haber avanzado demasiado rápidamente entre pasadas sucesivas.

Por el contrario, la sobrepenetración puede deberse a un avance demasiado lento, o a una llama con temperatura excesiva.

El sobreespesor de una soldadura debe ser de aproximadamente un tercio de la plancha que se está soldando.

Debe de evitarse siempre que la llama, por exceso de penetración produzca una mordedura en la plancha, ya que esto reduce el espesor del metal adyacente a las soldaduras, y tiene difícil remedio. Puede originarse por dirigir la llama hacia la plancha en lugar de hacerlo hacia la soldadura, y deben tomarse precauciones particulares cuando se trabaja al aire  libre si hay viento  fuerte que puede desviar la llama. Si se mantiene la llama demasiado tiempo sobre la soldadura, hay que tener especial cuidado cuando se trata de superficies inclinadas o verticales, en las que las planchas no bien sujetas son particularmente sensibles al calor, pudiendo deformarse con facilidad. Lo mismo ocurre si la llama se aproxima lentamente de modo titubeante.

Es fundamental un buen conocimiento de la regulación de la llama del soplete; éste, cuando se trata de soldadura de plomo, es más pequeño que el utilizado para otros tipos de soldadura. Pueden emplearse varias mezclas de oxigeno con otros gases, pero normalmente se usa oxiacetileno. Puede resultar práctico utilizar propano mezclado con aire, con una boquilla especial para ciertas soldaduras sencillas.

 

 

Ventilación de la chapa de zinc

CÁMARA DE VENTILACIÓN EN CUBIERTAS DE ZINC.

Con frecuencia venimos publicando datos sobre los diferentes comportamientos de la chapa de zinc instalada en cubiertas  y de la necesidad de tener en cuenta una serie factores que creemos indispensables para su  durabilidad. Diversas fuentes señalan uno como primordial    procurar una cámara de ventilación entre la chapa de zinc y el soporte. Nosotros discrepamos de esa necesidad, diversas probetas nos van confirmando que no es tan necesaria la cámara de aire si se parte de un soporte compatible.

Algunas filiales de fabricantes conocidos aseveran rigurosas recomendaciones de materiales complementarios, entre ellos las famosas láminas  que ellos mismos comercializan  presentándolas cada cual como la mejor.  Nosotros, cuando nos referimos a estos complementos que por necesarios se deben de instalar intermedios para conseguir más que una cámara de aire, mal llamada de ventilación,  sirven para separar la chapa del soporte la mayoría de las veces incompatible con la chapa de zinc. Hemos decidido llamarle lámina alveolar, huimos de marcas comerciales o de tipologías, consideramos que una cámara de aire es suficiente se logre como se logre, eso sí, el material empleado ha de ser no solo compatible con el zinc a su vez ha de reunir garantías de estabilidad en el tiempo, pues podemos comprobar como muchas  láminas terminas destruyéndose. (así lo podemos comprobar en la imagen) En este caso se instaló chapa de zinc sobre una base de panel prelacado, separando la chapa del panel por medio de una lámina. no solo la lámina esta destruida , a la vez se va desintegrando  la protección de la chapa base (que configura el panel)  de forma se esta originando la llamada corrosión filiforme en la chapa, lo abunda  quedando la chapa del panel totalmente desprotegida con la consiguiente condena de corrosión que a la vez interactúa con la chapa de zinc.   lámina destruida Seguimos manteniendo que el principal cometido de estos adyacentes es separar la chapa del soporte incompatible. Por tanto, la lámina va a cumplir dos funciones, una separar absolutamente la chapa del soporte incompatible y otra asegurar la cámara de aire. Estas recomendaciones de que si unas u otras son mejores, están creando una gran confusión en el consumidor. Se da la circunstancia de que en el zinc se rinde muy rápidamente ante lo que no acepta o le causa daño, no descuidemos que requiere de protección para conservarse a la intemperie, por otra parte  se trata de una chapa de poco grosor  en mayoría de 0,65 mm.  A mínima alteración en el grosor que no cuente con posterior protección se va a ir produciendo la perforación.    corrosión 15 Es curioso que se recomiende una cámara de ventilación casi como vital y se pase por alto la forma más efectiva que es el entablado de madera de pino que como añadido es compatible, por su PH ( entre 5 y 7 ) ,  con el zinc. ¿Qué pasa para no referirse a esta fórmula constructiva?  ¿Problema de intereses?   Quizá echaría al traste  el negocio de las láminas mágicas.  Lo significativo es que cuando se escuchan las recomendaciones parecen milagrosas, cada cual parece ser que está fabricada con tanta precisión científica que no da lugar a dudas,  pero cuando se observan algunos resultados, si, cuando el zinc se corroe,o cuando la lámina se descompone,  la culpa nunca es ni del material ni de los complementos que vende el fabricante, que va, rápidamente se busca el origen y se le endosa culpabilidad l al ambiente o al instalador, a este último depende, si compra mucho solo el ambiente es el culpable ahora si compra poco está condenado.

Podemos confirmar un dato: chapa de zinc sometida a una humedad constante que ronda el 74% en su parte interior, puesta directamente sobe tabla de pino, lógicamente cargada de humedad y la chapa permanece intacta. Evidentemente que carece de cámara de ventilación y lo peor, la humedad es constante y esta conmutando la chapa con el soporte, sin embargo, después de años la chapa está funcionando correctamente. Bien conocemos el fenómeno de la corrosión, que se debe a la interacción de un metal con el medio que lo rodea, produciendo el deterioro en sus propiedades tanto físicas como químicas. (de ello hablamos mas extensivamente en nuestro apartado técnico).

Principalmente son tres los fenómenos que pueden terminar acusando las cubiertas de zinc, la corrosión, el resquebrajamiento y la rotura por fatiga. Los tres pueden ser igual de ruinosos. Analizados minuciosamente el más complicado  es la corrosión. No se conocen estudios encaminados a evitar la corrosión tanto exterior como interior en el zinc. En nuestro departamento técnico nos vamos valiendo de los datos que obtenemos en el día a día.

Se hecha mucho de menos, que los suministradores, o los fabricantes no den razonamientos de cual es el motivo de que muchas cubiertas con escasos años de vida estén en estado ruinoso. corrosión 2

En Cumalsa, S.L. Desde las primeras cubiertas que hemos realizado, observamos el comportamiento del zinc con cierta regularidad y tratamos de analizar escrupulosamente cualquier deficiencia que nos encontramos, ello nos permite no seguir cayendo en el error o errores que causaron las deficiencias.  Todos los materiales se fabrican bajo un severo control, el zinc sin dudas nos consta que así es, pero ¿Por qué se pudre el zinc, por qué se resquebraja o se rompe, cual es la causa, que fenómenos le atacan hasta el punto de que en breve tiempo una cubierta (por zonas de la misma) este inservible, se pudo prever esto a la hora de instalar el zinc?  Son muchas preguntas que sí tienen respuesta razonada. Iremos dando esas respuestas  siempre según nuestro criterio que no es otro que el proveniente de irle dando forma a los datos veraces que tenemos, quizás erremos en alguna explicación científica, pero los  datos no son  fruto de nuestra imaginación, es la pura realidad que tan de cabeza trae a muchos consumidores que han confiado en un metal tan atractivo, funcional y duradero, sin embargo  se ven demasiados resultados nefastos.

M. Alvarez.