Concatedral de Ferrol

UNA CUBIERTA PARA LA HISTORIA

Linterna realizada en cobre de 2 mm. toda ella diseñada por Manuel Álvarez, junto con el Arquitecto Antonio Bouza Pita, allá por el año  2003. No fué esta la única obra en la que coincidieron, pues antes lo hicieron en la Iglesia de Santa Rita de Xubia  (Narón),  En su origen  tenía la cubierta de pizarra, esta se cambió por chapa de zinc, para lo que se preparó un soporte poco habitual, entablado de alerce de 30 mm. de espesor.

El diseño de la cúpula fue pura inspiración desarrollada por los autores.  Se partió de la base original de hormigón, un octógono irregular, sobre el cual se proyecto un subestructura compatible a base de acero inox. Toda el trabajo de  fabricación de la linterna, de 6 metros de diámetro, se hizo en taller, previo diseño en gráfico en tres dimensiones. Se repartió en varios tramos para poder efectuar el traslado, de tal manera que la puesta en obra se materializo ensamblando las diferentes piezas previamente estudiadas para que los puntos de unión puedan absorber  íntegramente los ulteriores movimientos de la chapa, Los puntos críticos de unión se soldaron en taller, para lo que se utilizó soldadura eléctrica, fundiendo los elementos a unir con pequeños aportes de cobre.   las  la aguja se hizo en acero inox en la que se puede contemplar una sólida cruz, trabajada en los talleres Delpon de O Barco,  previa una bola de cobre repujado, realizada por los hermanos Mondelo de As casas Baratas ( O barco de Valdeorras). Todo rematado finalmente por un pararrayos perfectamente integrado.

Una maravilla de obra que puede pasar desapercibida, pèro según se empieza a contemplar  va resultando de  un impresionante interés artístico.

 

CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC

CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC.

El zinc, se utiliza  en construcción como material de cobertura desde hace muchísimos años, si bien en las últimas décadas su empleo ha sido masivo al menos en nuestro país.

Antaño, se empleaba la chapa de zinc para la cubrición de edificios muy singulares y ornamentaciones destacadas, curiosamente se observa más en ciudades portuarias, quizá por las facilidades del transporte y la importación de otras culturas.

La instalación, antiguamente era muy artesanal, las ornamentaciones eran de serie, estampados idénticos que se repetían  en la mayoría de los ornamentos incluso fuera de nuestras fronteras. Diferentes culturas arquitectónicas   han utilizado mucho el zinc en sus edificios emblemáticos, tanto para cubrirlos como para adornarlos con majestuosas cúpulas y chapiteles. Podemos contemplar algunas edificaciones muy antiguas cubiertas con chapas de zinc romboidales o de pico,  que en la actualidad están intactas, lo que viene a significar que el zinc es metal fiable.

En España, a diferencia de otros países con más cultura en la instalación, el trabajo de colocar el zinc se reservaba a los ojalateros, por aquello de que sabían estañar y contaban en sus talleres con algunas herramientas con las que podían manufacturar las chapas, generalmente alguna plegadora. El empleo principal era en canalones, bajantes y escasas cubiertas de chapiteles, miradores, fachadas o algún que otro palco ornamentado en plazas públicas.

En otros países, si podemos ver edificios muy antiguos cubiertos totalmente con zinc.

Curiosamente, en España, hasta hace unos años  hemos contado con una importante fabrica de zinc, concretamente en Lugones, la que se llamo Asturiana de zinc, allí,  se laminaba y se servía en chapas de 200×100 cm. y se sellaban con los nº 10,12 y 14,

El bum de construcción que hemos vivido, trajo consigo el empleo masivo de materiales que apenas antes se empleaban. El Zinc, sin lugar a dudas, se adapta a cualquier tipo de construcción y no deja de aportar cierta identidad asociada con la calidad. A la vez que se promocionaba  el empleo de zinc en cubiertas, empezaron a aparecer máquinas, herramientas, diferentes ofertas de acabados y accesorios, que los mismos vendedores facilitaban a los espontáneos instaladores.   La falta de oficio y escasa cultura en el conocimiento del comportamiento del metal, no tardo en dejarse notar con resultados muy negativos incluso la ruina de muchas cubiertas.

A la hora de planificar una cubierta de chapa de zinc, es conveniente tener en cuenta algunos factores,  por ejemplo: la ubicación de la edificación, su complejidad y muy importante el soporte, entendiendo este último como elemento con el que la chapa va a estar en contacto permanente. Igualmente es importante el definir bien los diversos remates y el modo de resolverlos. Partiremos de la base de que la chapa de zinc tiene muy poco grosor, tiene un coeficiente de dilatación muy alto, La dilatabilidad del zinc cambia a diferentes temperaturas.

Es de potencial negativo (-0,76) con respecto al hidrógeno, por tanto tendente a ceder electrones, por otra parte  su coeficiente de dilatación es muy alto.

Se debe de atender especialmente a procurar que las chapas gocen de libertad para moverse y su soporte sea compatible. A diferencia de lo que se suele recomendar como una cámara de ventilación efectiva, si tenemos en cuenta algunos resultados, la cámara de ventilación es de dudosa necesidad. Volvemos a insistir que es más importante que el soporte no ofrezca dudas. También se debe huir de hacer chapas demasiado largas, más recomendable es hacerlas cortas, no más allá de los 5 metros  cuidándose de que las fijaciones garanticen la movilidad. Por supuesto, los encuentros y remates, si no se pueden garantizar con pliegues, hay que utilizar estaño al 50%, jamás se deben resolver con masillas o siliconas. A ser posible la estructura ha de tener suficiente pendiente para que al menos no haya posibilidad de que quede agua estancada, pues en las zonas de estancamiento se suelen acumular residuos sólidos, estos pueden portar ácidos, a la vez que terminan siendo altamente higroscópicos y pueden provocar corrosiones en la chapa. En cubiertas que por necesidad tengan poca pendiente,se debe procurar alguna limpieza, máxime si hay vegetación arbórea cercana.

La chapa de zinc, en la actualidad, se sirve mayormente en bobinas de diferentes tonelajes, también de diferentes grosores y acabados. Con esto tenemos suficiente para proyectar el tipo de cubierta de que se nos antoje. Importante tener en cuenta que los diferentes acabados son solo  superficiales de la chapa que en teoría se van a ir degradando en el tiempo, si bien ofrecen a priori una perspectiva diferente. Si tomamos como base la chapa de zinc de acabado natural, nos referimos a metal de color plateado muy brillante, que se va a ir transformando, en su parte vista,  a consecuencia de la combinación con el  aire húmedo de la atmósfera renovada, va a ir creando una capa de carbonato básico e hidróxido, lo que tradicionalmente se llama pátina, ella va  a proteger la chapa, su color termina en un gris opaco, entendiéndolo como oscuro y sombrío.

Si tenemos en cuenta que la reacción del zinc  a la intemperie es inevitable y a la vez necesaria, pues el recubrimiento de la capa de carbonato va a ser homogénea protegiendo toda la superficie y así  a evitar las posibles agresiones atmosféricas u otras. Es de entender que la degradación de las capas de acabado no van a ser homogéneas, por tanto nos sería fácil deducir que en aquellos puntos en los que vaya quedando el zinc limpio, se van a producir la típica reacción soltando a la vez hidróxido, pero el punto que reacciona no se va a ver favorecido por otras aportaciones lo que significa que se va a ir perdiendo materia sin compensación y ello podría provocar alguna picadura, aunque esto no esté científicamente comprobado, si vemos que  los pre-patinados son más proclives a reacciones dudosas.

El SOPORTE

El soporte tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, con su propio nombre comercial. Por el simple hecho de dotar la parte interior de esta lamina parece ser que queda todo resuelto, pero la realidad es, en muchos casos, bien distinta, pues vamos encontrando cubiertas con corrosiones importantes y en su mayoría están dotadas de este sistema de lámina intermedia. Nuestra opinión es que estas láminas sirven únicamente para separar la chapa del soporte que generalmente suele ser tablero aglomerado. Pues es bien sabido que los tableros portan un PH muy alto en acidez y ello termina repercutiendo en la chapa si hay algún tipo de comunicación acuosa, pues ella terminará haciendo de electrolito y se formara una pila entre el tablero y la chapa, cediendo electrones el zinc y quedando con carga positiva, a la postre corrosión garantizada.

Nuestras recomendación es procurar un soporte a base de tablas de madera de pino, sabido es, por estar así demostrado, que la madera de pino esta con un PH entre 5 y 7, por ello es perfectamente compatible y se puede poner el zinc directamente sobre ella, si conviene que la tabla  este un poco separada para favorecer el paso de corrientes de aire. Se está observando que aunque se produzcan condensaciones no afectan negativamente al zinc. Sin duda que el soporte de tabla puede resultar un poco más costoso que el tablero, pero el resultado justifica con creces la diferencia de precio que pueda haber. La formula más recomendable es instalar rastreles de madera en el mimo sentido de las pendientes, estos rastreles de 40 x 30 mm.  fijados al soporte estructural, bien sea hormigón, o incluso tableros tipo sándwich, llevarán una separación entre 35 y 50 cm. Posteriormente y en sentido perpendicular se realizará el entablado con tablas de no más de 15 cm. de ancho por 22 mm. de grueso, clavadas convenientemente de tal forma que las cabezas de las puntas queden incrustadas  y separadas las tablas entre si  no más de 20 mm. De esta forma quedara garantida una cámara de aire. Se debe de tener en cuenta, que el zinc no debe de estar en contacto con otros metales, ejemplo el hierro y a ser posible se debe de evitar que reciba aguas procedentes de otros metales, pues ellas pueden transportar iones y repercutir negativamente en la chapa.

LA INSTALACIÓN

Elegiremos un grosor de chapa no exagerado, pero si abundante, se suele comercializar en muchos espesores , podemos citar  0,5, 0,65, 0,7, 0,8, 1 mm. …. 0,7 mm. puede servirnos. De aquí podemos calcular el peso por m/2 que se despejara multiplicando el espesor por la densidad. A ello le añadiremos un porcentaje dependiendo de la complejidad de la  cubierta, generalmente se viene aplicando un 25%. Si es junta de listón se puede incrementar un 5%.

La chapa de zinc para cubiertas viene regularizada, puede conducirnos a engaño algunos añadidos tales como “aleado al cobre titanio”. Lo que muchos dan en llamarlo zinc titanio, la realidad es que estos aportes en la fundición son ínfimos y lo vemos más como una cuestión de marketing. Si nos hemos percatado que no todos los fabricantes presentan la chapa con la misma textura de la misma forma que el comportamiento a la hora de irse creando la pátina no es igual en todos. Aunque en términos generales podríamos confiar en que el zinc que está en el mercado es   perfectamente apto.

Los sistemas de instalación se mueven entra la junta alzada o la junta de listón. En raras y especiales ocasiones se utiliza también la junta plana.  Ofrece cada una de ellas un aspecto muy diferenciado. Tengamos en cuenta que la junta de listón va a presentar un volumen de unos 6 cm. aproximadamente y la junta alzada  2. La junta plana se eleva 1cm. por la anchura que se le quiera dar.

 

 

La junta de listón, se llama así por llevar un rastrel de madera de 40 x 40 mm,  al que llegarán las chapas a ambos lados  plegadas en ángulo recto y posteriormente  se cubrirá el rastrel con una capota en forma de U   invertida abrazando los pliegues, el rastrel servirá a la vez para soportar las pletinas de fijación   que garantizarán el libre movimiento de las chapas. Este tipo de instalación fue el más empleado antaño. Pues era el más cómodo de trabajar con la maquinaria de la época, bastaba con una simple plegadora para hacer toda la manufacturación. Podríamos añadir que la chapa no sufría prácticamente nada en los plegados y quedaba intacta sin resquebrajamientos microscópicos, en definitiva, que podíamos dar como más fiable y duradera la instalación por el sistema de junta de listón.

La junta alzada, es la más extendida, la chapa se manufactura en   máquinas  especiales que por un sistema de rodillos la van moldeando a ambos lados de tal forma que posteriormente se pueden ir uniendo unas chapas con otras para terminar  “engatillandolas” las fijaciones se hacen con grapas que pueden ser fijas o móviles, las móviles permiten el movimiento de las chapas. Este tipo de instalación es mucho más cómoda rápida, a la vez conlleva menos material que la otra citada. Se debe tener especial cuidado a la hora de perfilar, la máquina debe de estar bien ajustada para que la chapa no sufra al irse doblando a la vez también hay que procurar que haya una temperatura más bien elevada , el mismo cuidado, en cuanto a la temperatura habrá que tener cuando se trabaje la instalación y sobre todo cuando nos dispongamos a hacer los engatillados, una temperatura baja puede facilitar la rotura del zinc. El factor temperatura, se debe de tener en cuenta sea cual sea el tipo de instalación. En épocas de invierno, cuando es necesario hacer pliegues, se suele ir calentando previamente la chapa.

La junta plana se suele utilizar para cubriciones muy especificas, de muros, aleros, techos  u otras en las que no conlleven mucho o ningún  riesgo, pues no son tan seguras como cualquiera de las otras.

Ni que decir tiene que en cualquier tipo de instalación que dispongamos hacer, se debe   procurar que las chapas gocen de plena libertad para moverse, no han de estar en contacto con otros elementos metálicos o propios de construcción, se debe de aportar algún separador, ejemplo papel de estraza,  e incluso, ante la duda aplicar  una mano de minio de plomo. Laminas de zinc, aplicadas directamente sobe ladrillos  que contengan al menos 1,4% de sales solubles en tiempo húmedo  inmediatamente se corroen, lo que se puede evitar aislando con una capa de fieltro.

Los remates han de resolverse   mediante pliegues, engafetados u  otros que garanticen la estanqueidad y por supuesto no ofrezcan riesgo de resquebrajarse. Ante la duda se puede acudir al estañado de uniones. Nunca se acudirá a resolver uniones mediante remaches, masillas o siliconas. Cualquier oficial ha de gozar de destreza y habilidad suficiente para resolver los remates debidamente con el propio material, para ello hay herramientas especiales que permiten hacer cualquier tipo de trabajo complicado con las máximas garantías.

LOS CANALONES

Especial importancia tienen los canalones en una cubierta. Creemos que por motivos estéticos, se tiende a proyectar canalones interiores,   lo que lleva implícito  asumir un importante riesgo, pues cualquier fuga va a repercutir directamente en el interior y se termina sabiendo cuando el agua se hace visible y a traspasado todo el soporte, muchas veces las fugas son ínfimas y cuando se ve la humedad ya ocasionado el gran desastre en el soporte,. Por eso hay que poner especial empeño a la hora A la hora de instalar canalones hay que poner especial empeño d máxime si son interiores o de pesebre como vulgarmente se les suele llamar.

El soporte del canalón ha de ser exactamente igual al que lleve el resto de la cubierta y a poder ser dotarlo de algún  elemento aislante, pues se suelen producir fuertes condensaciones. La base,  debería de ser semicircular y siempre con pendientes suficientes hacia las bajantes. Las bajantes que han de calcularse con respecto a la superficie de cubierta, entre ellas hay que hacen juntas de dilatación, si puede ser no más lejanas de 6 metros. Por comodidad, se han empleado y aún se emplean juntas de dilatación de neopreno, que consisten en una banda que embebe a ambos lados una chapa de zinc que posteriormente se suelda a las chapas de canalón, esta banda permite los movimientos de las chapas, pero hemos comprobado que no son eficaces, pues terminan rompiéndose, de modo que lo mejor es acudir al sistema tradicional que consiste en: soldar los cabezales de la chapa de canalón, dejarlos separados y cubrirlos con una posterior capota, para esto ha de haber pendiente suficiente para que el agua no se estanque. Pero de poco sirve todo esto si no atendemos a dejar holgura suficiente para que se pueda mover la chapa y a la vez no fijamos debidamente de tal forma que las chapas puedan moverse con absoluta libertad. No es raro ver canalones clavados  en vez de estañados, remachados en las uniones y con una capa de silicona.

Las uniones han de estañarse siempre con estaño al 50%.. Solemos recomendar que se hagan unos aliviaderos, que servirán para en caso de obstrucción de las bajantes el agua pueda salir libremente al exterior, pues de lo contrario entraría hacia el interior.

CANALONES COLGADOS

Respecto a los canalones colgados, pueden ser de sección redonda o cuadrada de desarrollo variables, no deberían de exceder de 35 cm. Generalmente son más estables los de sección redonda, pues no acusan tanto las deformaciones y conducen mejor el agua hasta las bajantes.

Se suelen servir en piezas de 2 metros que se irán uniendo con estaño, aunque no es raro verlos unidos con silicona, lo cual nunca se debería hacer. Hay que procurar sus juntas de dilatación, a poder ser no más lejanas de 12 metros, con lo cual entendemos que verterán tramos dos tramos de 6 metros a la misma bajante. Las juntas de deben resolver de la misma forma descrita  para los canalones de pesebre. Estos canalones van soportados por unas palomillas que describen la misma figura del canalón y van fijadas al alero, han de ser suficiente rígidas y no quedar demasiado distanciadas, 50 cm. sería lo ideal. Para resolver las esquinas, juntas de dilatación, y bajantes, existen piezas normalizadas que evitan las soldaduras en obra permitiendo así mayor agilidad en la instalación, respecto a las conexiones de bajantes, igualmente existen embocaduras especiales que evitan tener que soldar los tubos directamente contra el canalón a la vez de que permiten una mejor evacuación.

BAJANTES

Las bajantes vienen normalizadas de fábrica, de sección redonda o cuadrada, se sirven en piezas de dos o tres metros , unidas longitudinalmente mediante engatillado o electrosoldadura, son  diferentes secciones, las más empleadas son de 80 o 100 mm. han de ir acordes con la sección del canalón que empleemos. Es recomendable en la parte más cercana al canalón poner una cazoleta que a parte de ser un elemento decorativo, sirve mayormente para que en caso de atascamiento el agua se despeje por ella. En la instalación, las bajantes se embocan unas en otras y se fijan fijar a los paramentos verticales mediante abrazaderas. Es conveniente no apretarlas demasiado para que puedan moverse en caso de dilataciones.

REPARACIONES

REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE ZINC.

¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones?

En teoría, una cubierta de zinc no tendría que ocasionar ningún problema y por tanto no requerir de reparaciones, pero   la realidad es bien distinta. Nadie se supone a priori, que una cubierta de chapa de zinc llegue a tener filtraciones de agua suponiéndola como funcional en el tiempo.

Concebimos el material como un material noble y duradero, que además da un aspecto singular y de carácter a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados que,  se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables por cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero, que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo,  vamos asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas de agrietamientos y de corrosiones. Ello requiere de un análisis en profundidad para averiguar las principales causas y así poder llegar a remedios eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y su soporte.

El zinc, está perfectamente concebido para su utilización como material de cubrición y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas muy longevas y sin acusar más problemas que los típicos de cualquier cubierta, quizá que por falta de mantenimiento haya engroses de elementos sólidos sobre la cubierta o en los canalones, algún ínfimo fallo en remates complicados.

Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas típicas de otros más preocupantes como pueden ser las corrosiones.

Aún en la actualidad se están resolviendo algunos remates con siliconas o masillas y sabido es que eso no funciona en el tiempo. Los remates han de hacerse con plegados o soldándolos con estaño al  50%, atendiendo siempre a las posibles dilataciones y también a un buen oficio que sepa de soldadura, pues para este tipo de .practicas hay que disponer de un buen oficio desayunado en pericia.

Vemos con frecuencia Canalones unidos con elementos sintéticos al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno. Estos, por lo que hemos visto en algunas zonas tienen una vida limitada no más allá de los 6 años, parecido ocurre con las juntas resueltas con sellados. Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño reventadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las óptimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo caso, cuando el estaño revienta es causa de déficit en la aplicación.

Cuando se acomete una reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar   los elementos que no funcionan, sanear las zonas afectada y empezar de nuevo con plegados o estañados   cueste lo que cueste, lo que nunca se debería de hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que conseguimos es agravar el problema. Pongamos un ejemplo acompañado de imágenes. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados, limpiamos y soldamos debidamente y así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que si se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hace de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas. Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas, no estamos en desacuerdo con estos materiales, pero sirven para lo que sirven, no para solucionar definitivamente problemas sobre la superficie de la chapa de zinc.

Mención muy distinta meren las corrosiones de la chapa. Este asunto nos trae de cabeza, pues para entendernos, se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo. No vemos que muchos se atrevan a hablar de este fenómeno tan frecuente. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a demasiadas cubiertas que acusan este fenómeno y vemos también que nadie se atreve a hablar de él. La corrosión de la chapa de zinc es el principal problema de ruina de muchas cubiertas. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, trabajándola en unas condiciones determinadas.

Cuando ocurre este fenómeno, ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, pero la hay, claro que la hay. Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros hemos observado, son de interior a exterior. Entendemos que esto no debería de suceder cuando multitud de instaladores han seguido a pies juntos las recomendaciones de vendedores los que auguraban que con una cámara de ventilación estaba todo resuelto. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros y chapa no habría problemas, pero el resultado es exageradamente distinto y eso se ve. ¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿cabe solución a estos problemas?

Manuel Álvarez.

 CUBIERTA DE PIZARRA, LA MEJOR OPCIÓN

 BELLEZA, DURABILIDAD, SINGULARIDAD,

La pizarra tiene el principal mérito de ser un producto indiscutiblemente natural. Es una roca generosa a la hora de  dejarse trabajar, permite ser exfoliada en finas láminas, ser cortada con cierta facilidad y perforada sin quiebros más allá del propio orificio. La belleza que ofrece la pizarra en una cubierta es inigualable en relación con otros materiales de cobertura al uso.

Cuando se presentan otros productos destinados a la cubrición, se suelen acompañar de un amplio dosier con sus características y composiciones etc,etc, todo el adorno a propósito de infundir y lograr la máxima confianza del posible consumidor dependiendo del producto de que se trate.  La pizarra no necesita más que el nombre a secas. No vamos a generalizar  dejando de lado que hay diferentes calidades, colores, grosores, medidas, formatos y a consecuencia diferentes precios. Es lógico que en la elaboración se aproveche la roca al máximo siempre con un resultado servible. Conviene tener en cuenta que cada edificación por diversos motivos va a requerir de un tamaño, grosor o calidad de pizarra diferentes. Cumpliendo el requisito de saber emplear la pizarra adecuada tendríamos garantiza su estabilidad y funcionalidad en el tiempo. Una precisión: Si visitamos cualquier almacenamiento de pizarra, veremos que se acopia a la intemperie, esto ya nos dice bastante, Pocos otros materiales de cobertura se almacenan así  y no digamos de los metálicos. En mi trayectoria de instalador de cubiertas, raras veces me he encontrado con cubiertas que estén inservibles por descomposición de la pizarra, si ha sucedido alguna vez, pero los años que distan desde su instalación a la fecha de retirada superan con mucho a otros materiales.

Cuando hemos tenido que retirar cubiertas de pizarra o hacer reparaciones, siempre o casi siempre ha sido por causas ajenas al propio material, es más, en ocasiones se ha aprovechado el materia original, utilizándose el nuevo como de reposición.

El bombardeo de empresas comercializadoras de otros productos, han hecho desviar la atención de los proyectistas a por ejemplo metales que permiten adaptarse a cualquier tipo de diseño.  La pizarra si obliga a que el diseño la permita, no nos olvidemos de que se trata de piezas independientes de tamaños reducidos y que van a conducir el agua unas sobre otras sin permitir que se desvíe hacia el interior, solo esto último va a suceder cuando una pieza se rompe, tiene poco solape, poca pendiente o fallan los materiales adyacentes ( de esto hablaremos en otra entrega)  Por lo demás, un instalador, artesano y con oficio puede hacer que una cualquier cubierta  de pizarra    ofrezca una singular belleza a parte de gratificarnos con la máxima durabilidad.

Manuel Álvarez Sandez

CORROSIONES EN EL PLOMO

No es la plancha de plomo un producto que en la actualidad se emplee ampliamente en cubiertas, más bien los metales más empleados son la chapa de zinc o plancha de cobre.

En la actualidad, el empleo del plomo en cubiertas, va más destinado a la rehabilitación de cubriciones realizadas de muy antiguo u otras cubriciones de edificios que por su singularidad lo requieren, bien para las propias cubiertas o para la protección de ornamentos cornisas u otros muy escogidos.

Siempre hemos entendido el material, por sus características como, sino el más, como uno de los más duraderos, ello a juzgar por la longevidad que presentan la mayoría de las cubiertas realizadas con este metal.

Nuestra larga trayectoria nos da  esa gratitud de poder indagar en el comportamiento de los materiales que empleamos, pues vemos que el mejor laboratorio de ensayos es el tiempo. Poco habíamos deparado en la investigación del plomo en cuanto a su comportamiento en cubiertas. Lo he dicho antes, lo vemos como uno de los mejores. Curiosamente, algunas circunstancias nos hacen ver que algunas veces, que el desconocimiento es el principal causante del ruinoso resultado de los materiales que empleamos. Nunca me he atrevido a hablar del posible comportamiento negativo del plomo, pues los datos con los que he ido teniendo hasta la fecha han sido muy escasos y siempre que hicimos alguna intervención en este tipo de cubriciones, la impresión ha sido buena y no nos provoco a profundizar en el estudio.

Recientemente hemos realizado una intervención en cubierta de plomo que nos alarmó, pues la corrosión, lo que nunca imaginamos, es de tal gravedad que termino arruinando completamente la cubierta y afectando sustancialmente al soporte. El fenómeno no puede ser más interesante. Ello nos ha incitado a hacer una investigación a fondo de los elementos causantes. Un trabajo basado en el comportamiento físico-químico del plomo en combinación con los elementos de soporte. Lo que puede ocurrir cuando se combinan algunos elementos metálicos y no metálicos, o se hace una instalación basándose en que al ser el material tan bueno, hágase como se haga va a rendir,  es puramente imprevisible el resultado, puede acabar destruido el material que creemos incluso más resistente como es el caso.

Todas nuestras conclusiones terminan en lo mismo, no es el culpable de la ruina el material finalmente empleado, que va, es el desconocimiento a la hora de instalarlo.

El trabajo de estudio que hemos realizado se basa, como todos los que presentamos, en un minucioso estudio que concluye en deshilar los motivos reales por los que el plomo llega a corroerse hasta tales extremos que lo dejan totalmente inservible.

Por la importancia que creemos que tienen nuestro trabajo de investigación realizado en este caso, tenemos la redacción a disposición de los interesados en nuestro departamento técnico, al que es necesario registrarse para poder acceder.

 

REFUGIO DE ARTIGA DE LIN

REFUGIO DE ARTIGA DE LIN.

 

Una mimada edificación plenamente integrada en el impresionante paisaje que configura la zona de ARTIGA DE LIN

Solo, codeándose con la hermosura natural que ofrecen praderas arboledas y agudizadas montañas, todo ello cubierto  por una inmensa alfombra de infinito colorido,  allí se encuentra el refugio. Una mimada y exquisita edificación plenamente integrada en el extenso cuadro de un hermoso paisaje. El clima extremo va a ser eternamente verdadero verdugo del singular  edificio. Para proteger la obra  frente a las más variadas  inclemencias meteorológicas, el proyectista eligió la chapa apostando por el  zinc. Un  riguroso sistema asistió la instalación de principio a fin, teniéndose en cuenta escrupulosamente todas las adversidades que puedan afectar en el tiempo al prestigioso metal. Los trabajos de instalación fueron confiados a Cumalsa, s.l. la que desarrollo toda la ingeniería de detalles, poniendo en práctica la constante de funcionalidad y estética. Entre todo  hemos tenido muy en cuenta la multitud de personas que a diario se acercan al lugar

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, pensando en ellos pusimos el máximo empeño para que puedan deleitarse en su contemplación.  Se empleó chapa de zinc natural de 0,7 mm. de la marca “ELZINC” toda la manufacturación de la chapa se llevo a cabo en la propia obra, realizando así “un traje de gala a medida para una obra tan significativa”. Se cubrieron faldones, un alzado y aleros. Toda la chapa fue instalada sobre entablado de madera de pino separada, fijada mediante grapas inoxidables, cuidándose hasta el extremo la absoluta libertad de las chapas para poder moverse sin el más mínimo obstáculo  en los ciclos de dilatación y contracción a los que permanentemente van a estar sometidas. Se han tenido en cuenta los alineados hasta el más mínimo detalle, haciendo coincidir la anchura de las chapas con las diversas líneas de ventanas, creándose así un armonioso simulacro de cuerdas de arpa enmarcado por el alineado envolvente de la fachada. En los faldones se instalaron las chapas al tresbolillo, resaltándose así un llamativo relieve. Los aleros se forraron con chapas armoniosamente cortadas. Todo ello   obligara al visitante a su contemplación que a buen seguro lo van a complacer distrayendolo  por momentos  de  de la circundante naturaleza.  Con seguridad podemos decir que el refugio es el único de estas características que hasta ahora hemos podido ver en un espacio de tal interés turístico. Sin duda,  el paisaje merece la pena, pero la singular edificación invita a  ser contemplada,  imposible  pasar desapercibida a cualquiera de los cientos de visitantes que a diario acuden al impresionante lugar. 

EL LUGAR.

No podíamos cerrar este artículo sin mencionar el interés que ofrece Artiga de Lin, un lugar al que acuden a diario cientos de amantes de la montaña.

Un paraje de impresionante belleza natural   que se sitúa a dentro del Valle de Aran.

El  esplendoroso lugar de impresionante belleza natural , se separa apenas 10 Km. Del pico de Aneto. Se accede desde el pueblo de ES BORDES, que dista 7 Km. De Viella en dirección Francia.

Una pista forestal de elevada pendiente, asfaltada, separa 9 Km. El pueblo de la explanada de Artiga. Se puede acceder perfectamente en coche hasta un aparcamiento próximo. El transitar por esta pista ya merece la pena, dese el principio va obligando de  de lleno al visitante en la contemplación de la impresionante vegetación toda ella de colores frescos, con innumerables variedades de frondosos árboles   que se elevan durante todo el recorrido.  Durante el trayecto se pueden encontrar , bien acondicionadas, zonas de descanso con sus mesas y barbacoas. Igualmente se pueden encontrar un par de restaurantes de montaña que ofrecen suculentas comidas. A penas 2 Km. Antes de la llegada al refugio hay un holgado aparcamiento y la caseta de información. A unos 100 m. se sitúa una Ermita, desde la que salen frecuentes trenillos abiertos que pueden utilizarse para llegar hasta el refugio.

(ver imágenes)

M. Álvarez

EJECUCIÓN DE TRABAJOS EN PLOMO

“PLANCHA DE PLOMO” EJECUCIÓN DE TRABAJOS .

Trabajar el plomo no es cosa fácil, hay quienes se atreven a hacerlo basándose en que al ser tan buen metal lo va soportar todo. La verdad es que sí soporta, eso si se instala adecuadamente, de lo contrario la ruina, más bien inmediata, está asegurada. Lamentablemente  las cubiertas o cubriciones  de plomo que requieren de mantenimiento o se encuentran en estado ruinoso son las realizadas en épocas más recientes, con no más de 20 años.  Sabemos de las cualidades de la plancha de plomo y no debería de requerir mantenimiento, la realidad es bien distinta, en la mayoría de los casos el   mantenimiento significa reparación o sustitución de planchas enteras o incluso la totalidad de la cubierta. El problema añadido es que cuando la cubierta no funciona el soporte también se ve afectado. En la mayoría de los casos se valora el estado de la cubierta a la vista de las humedades interiores o exteriores.   y todo ello por una planificación despistada asistida de instalación inadecuada.

Nos ha tocado, en alguna ocasión, desmontar cubriciones de plomo muy antiguas, por documentación nos consta alguna de  1718.  En ella, como en muchas otras,   pudimos estudiar minuciosamente un sinfín de singularísimos detalles. Siendo el destino de la plancha más bien para obras muy singulares en las que no se podían improvisar,  seguramente como en muchos otros casos, los instaladores procedían de Flandes, ellos gozaban de oficio destacado y de aquellos artesanos habrían  podido a penas  aprender algunos de sus asistentes nativos que ellos y sus pupilos se han  ido perdiendo con  el tiempo.

Ya en aquellos entonces, los maestros de obras,  eran muy conscientes de la importancia de las cubiertas, si tiramos de historia, veremos con que materiales se cubrían edificios majestuosos por cualquier pare del mundo, nos vamos a ir encontrando con el plomo, el cobre y la pizarra con diferencia de otros.

Los operarios que trabajen el plomo (plomeros) han de gozar de una nutrida experiencia, práctica y pericia además de conocer algunas de las características del metal. La plancha de plomo requiere de un exquisito cuidado en su instalación, importantísimo es el soporte y la atención a las fijaciones que deben ser de materiales compatibles con el plomo, póngase por ejemplo el cobre. Igualmente hay que tener muy en cuenta los futuros movimientos que va a tener el metal, en esos movimientos no puede haber obstáculos que los frenen, la consecuencia sería la deformación y posterior rotura. Muy importante que la superficie sobre la que se va a poner la plancha de plomo este perfectamente lisa y con garantías de que no se verá degradada por ningún elemento. Siempre que hemos desmontado cubriciones antiguas, nos hemos encontrado con el soporte de madera maciza, incluso yeso. En el caso de la madera, suele estar ligeramente separada y las tablas de poca anchura, con ello se garantiza una pequeña ventilación que evitará minúsculas condensaciones que podría afectar a la madera. En soportes de yeso, siempre hemos visto un elemento separador, generalmente papel común de prensa o de estraza.

El plomo se ha utilizado mucho y aún se utiliza para la coronación de muros, sobre todo en edificios singulares. En estos casos no es muy recomendable acudir a la madera para regularizar las superficies, pues puede llegar a degradarse por la propia humedad de los muros, el yeso tampoco sería efectivo, lo más indicado es acudir a morteros, más bien ricos, posteriormente un fieltro intermedio o simplemente papel de estraza. Nunca se debería poner directamente sobre piedras bastas, pues terminarán  punzonándolo.  En los últimos tiempos, la mayor parte de los trabajos que se acometen con plancha de plomo son de restauración. Siempre nos encontramos el mismo dilema común que es el de los encuentros contra paramentos verticales. Es aquí donde intervienen los elementos sintéticos que van a durar desde luego menos que el plomo. Estos encuentros pueden parecer delicados de resolver, pero en realidad son más sencillos de lo que algunos lo pintan si tenemos en cuenta que el plomo es un excelente sellador. Se pueden preparar amalgamas a base de aceites vegetales y productos químicos que son tremendamente efectivos y ya utilizados en las primeras aplicaciones de plomo. En este tipo de remates, la chapa que ha de ir pegada contra la perez ha de ser independiente de la principal, esta última en ningún caso ira clavada directamente.

Las uniones entre chapas en encuentros o quiebros se pueden resolver plegando el plomo con sumo cuidado si se  batea  ya que puede disminuir su densidad, Estas operaciones de plegados se han de hacer bajo temperatura adecuada, incluso se puede calentar ligeramente la plancha para que resulte más maleable. Si los pliegues ofrecen dudas se debe de acudir a la amalgama antes mencionada que se intermediará entre las chapa. La amalgama tienen la propiedad de ser elástica y perfectamente impermeable. El último recurso es el  estañado, quien lleve a cabo esta labor debe de tener practica suficiente y trabajar con aleaciones de estaño plomo adecuadas. Pocas veces se tiene que el plomo en el aire húmedo pronto pierde su brillo y se recubre de una capa de suboxido, este proceso permite que se manifiesten chorretones desagradables por donde discurre el agua que previamente paso por la plancha de plomo, esto se puede evitar con la aplicación de una mano de producto vegetal.

Para el resumen de este trabajo, se han visitado e  indagado diversas obras, entre otras,  tales como: Cuartel General del Aire ( Madrid), Monasterio del Escorial, Catedral de León, Catedral de Astorga, Casa de Botines (León) Catedral de Valladolid, Catedral de Palencia, Monasterio del Paular (Rascafría), Jardines y edificios en la Granja de S. Ildefonso , Iglesia de S. Sebastián ( Salamanca) Iglesia de S. Ildefonso ( Toledo) Palacio de Carlos V (granada) Finalmente Catedral de Ávila. 

M.A

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FUNCIONAMIENTO DE LA CUBIERTA DE ZINC

Con frecuencia venimos publicando datos sobre los diferentes comportamientos de la chapa de zinc instalada en cubiertas  y de la necesidad de tener en cuenta una serie factores que creemos indispensables para su  durabilidad, diversas fuentes señalan uno como primordial     procurar una cámara de ventilación entre la chapa de zinc y el soporte, otros aseveran que es imprescindible para el zinc una cámara de ventilación interior. Para estos menesteres se dan varios soluciones que pasan por láminas generalmente erosionadas y así se entiende segura la cámara de ventilación. Leer más

SOPORTE PARA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

Mención destacada merece este apartado. El soporte, más allá de los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, la mal llamada lámina de ventilación. Se entendería mejor si precisásemos diciendo, por ejemplo, que es una lámina de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) elementos que permiten cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, Eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones . Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones como causa algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso es que los vendedores atribuyen resultados magistrales a cada cual lámina  venden. cubiertas_de_pizarra_10_20131020_1714084302Cuando surge  este tipo de debates, se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,   si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc. Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos que no por complicados  son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debería garantizar,  manteniéndose  inalterable y perenne en su estado inicial para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventilación es imprescindible. Gustaría conocer de esos afirmantes  algún dato más científico que la simple y socorrida auto alabanza de  decir  que se llevan “x” años el sector. No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc. Seguía las indicaciones de  la providencia divina alentada por las arengas  de vendedores de reconocidas firmas, bien es cierto que siempre realiceDSCN4155, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener ni la más remota  idea. Ese “San Benito” que me asiste desde casi siempre, el de llevar la contraria, en este caso me vino al pelo.  Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban, una de dos, o falseaban la realidad o  no tenían ni puñetera idea.  Lo más llamativo es que las cubiertas de zinc en la antigüedad siempre se han realizado sobre maderas pináceas. Así lo podemos verificar en intervenciones que estamos realizando fuera de nuestras fronteras y que gozan de una cultura respecto a las cubiertas infinitamente mayor a la nuestra. El zinc se ha utilizado para coronar majestuosas edificaciones repartidas por todo el mundo y muchas ahí están, tristemente en nuestro prospero país nos encontramos cubriciones publicas y privadas con escasos años de existencia en estado absolutamente ruinoso y seguimos ” R que R” nadie se atreve ni tan siquiera a opinar, una expresión muy popular ” se puede revolver el gato”  Es  más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  paria una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos. instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices. El caso es que nos vamos encontrando numerosos casos de corrosión de los que no dudamos en absoluto que en la máxima mayoría son consecuencia de soportes incompatibles. 

Podemos aseverar, por pruebas que tenemos realizadas, que una cubierta de zinc puede durar muchos años y sin cámara de ventilación alguna, podemos basarnos, para estas manifestaciones, en probetas que llevan funcionando 17 años, en las que el zinc y la madera de pino que lo sostiene  (madera de pino) están sometidos a una humedad constante de entre el 68 y 73%, en donde incluso han llegado a destruirse por completo la mayoría de los clavos que sujetaban las tablas de madera, sin embargo,  el zinc sigue intacto ¿ es o no imprescindible la santa cámara de ventilación basada en una simple lámina? ¿ no sería mejor un soporte con garantías, es decir un soporte de madera sobre la que se puede instalar directamente el inc sin el más mínimo riesgo ? No se nos olvide, el soporte de madera maciza tiene la particularidad de permitir una cámara de aire que favorecerá no solo al zinc, también a ella misma.

Pero cual es el problema y porqué decimos soporte incompatible, muy fácil, se da la circunstancia de muchos tableros aglomerados, por su composición, tienen un PH por debajo o muy por debajo de 5, es decir, excesivamente ácidos y esto al zinc no le gusta, pues en el momento que entren en contacto por algún medio, que puede ser acuoso se va a producir una pila en la que el zinc cede electrones quedando así con carga positiva y a la postre corrosión garantizada. 

Y, por qué defendemos la madera, muy facil tambien, la madera de pino se encuentra con un PH, entre 5 y 7, garantizado esta que no va  haber esas reacciones electrolíticas entre la chapa y los ácidos de la madera.

………….. Más en nuestro apartado técnico.  

M. Alvarez.