Corrosión del zinc, datos

CORROSIÓN DEL ZINC.

Se entiende por corrosión, la destrucción de los cuerpos metálicos por acciones de agentes externos, persista o no su forma.

Una de las principales causas de ruina de  la cubierta de zinc es la corrosión de la chapa.

Dejamos de lado el material,tanto el de acabado natural como el pre-patinado se presentan en el mercado con las máximas garantías. Por tanto, en principio, si sufre alteraciones son consecuencia de factores externos que han de tenerse en cuenta previa a la instalación y durante la misma.

El zinc, instalado en sitio adecuado y de forma optima no tendría por que dar absolutamente ningún problema.  Se pueden ver obras realizadas con muchos años al igual que ornamentos que siguen cumpliendo su cometido, de modo que  habrá que analizar el porqué de algunas alteraciones en cortos periodos de tiempo. Algún conocido fabricante en sus recomendaciones iniciales incluía: ” Consecuencias de la mala comercialización o instalaciones provocan alteraciones importantes en el conjunto de las obras. Debido  la naturaleza química del producto, las malas condiciones de almacenamiento o transporte pueden causar alteraciones importantes en las acabadas. Las posibilidades de transformación obligatorias requieren de equipos, consejos y experiencias precisas”

Sin duda, uno de los fenómenos que más pueden  agredir al zinc son los atmosféricos, pero no por ello hemos de pasar por alto  otros que pueden resultar más agresivos y que también los manejamos para su instalación,  tales como los complementos que se hacen necesarios para el ulterior funcionamiento y estabilidad de la chapa. La corrosión puede manifestarse de interior a exterior o a viceversa, lo que significa que puede provenir de orígenes  totalmente distintos.  La atmósfera esta mucho más contaminada en nuestra época actual que hace 50 años, contra esto poco podemos hacer, pero a sabiendas del riesgo se deberían de tomar debidas precauciones. Sabemos que el zinc se comercializa en diferentes grosores, para cubierta se pueden considerar desde 0,65 mm. a 0,8 mm.   Conociendo las propiedades naturales del metal, podemos concluir en que la chapa por sí sola no terminaría siendo muy longeva, pero sí tiene esa particularidad el zinc  es la de auto-protegerse. En contacto con el aire seco el zinc se conserva  a temperatura ordinaria. En el aire húmedo se cubre de una película gris, que preserva las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una capa de hidróxido y metal; al cabo de algún tiempo toma color blanquecino por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado. Este se adhiere bien, pero es soluble al agua que contenga anhídrido  carbónico y amoniaco.  La oxidación del zinc es tanto mayor cuanta más grosera es su estructura cristalina. Como  producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad, la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

El hierro que queda al descubierto puede ser causa de que se acelere la destrucción de una cubierta de zinc.

Si tenemos en cuenta que la capa de protección  se crea desde el propio metal en su superficie, es fácil despejar que la chapa pierde grosor de metal virgen y  por tanto densidad y resistencia, si la atmósfera es agresiva (dependiendo de la zona en que esté situada la cubierta) y habida cuenta de que las tolerancias permitidas en los grosores pueden irse a la baja,  se debería de emplear un zinc más grueso dentro de la escala. Por otra parte, sería muy conveniente el dar pendientes pronunciadas a los faldones, de esta manera la cubierta de va a auto-limpiar, la fuerza del agua de lluvia va a arrastrar en su recorrido los depósitos sólidos que pueda haber almacenados sobre la chapa.

 En algunas  situaciones tienen alta importancia  fenómenos tales como la descomposición de los vegetales. El leñoso o celulosa que componen casi toda la sustancia sólida de las plantas, se descompone en el aire húmedo absorbiendo oxigeno , desprendiendo un volumen de acido carbónico igual al del oxigeno absorbido , dejando sobre las cubiertas una materia llamada mantillo, compuesta de mucho carbono y poco oxigeno e hidrógeno . Esta descomposición es lenta y se verifica en el oxigeno del aire, el hidrógeno de la sustancia vegetal se une con el oxigeno del aire para formar agua y un cantidad proporcional de oxigeno de aquella se desprende combinada con el carbono , debiendo quedar entonces un exceso de este último.  

Tanto más escasa sea la pendiente. más posibilidades  hay  que se vayan creando depósitos sólidos que pueden contener esas sustancias  agresivas, por otra parte son altamente higroscópicos  y puede activar la corrosión del metal.  Tal efecto destructor, que sobre las superficies metálicas opera el moho u orín producido por la humedad y el ácido carbónico contenido en el agua, en contacto con el zinc

zinc descompuesto 6 La oxidación de los metales, principio y agente de su corrosión, es tanto más activa cuanto mayor es el grado higrométrico y más elevada la temperatura., y se acelera rápidamente por acciones galvánicas que consumen rápidamente el metal. Tales causas son las principales que se han de procurar  evitar o contrarrestar. La acción galvánica no solamente se  produce entre metales distintos: partes distintas de un mismo trozo de metal pueden estar suficientemente separadas en la serie electro-motriz, debido a diferencia de densidad etc.

Ante la imposibilidad de proyectar   fuertes pendientes, se debería de acudir a una chapa de más grosor y  no estaría de menos el hacer limpiezas periódicas de la cubierta durante los primeros años de vida, pues sabemos que una vez creada la pátina ella misma va a oponer más resistencia y contaremos con un grosor mayor de chapa virgen.

Otro factor importante a tener en cuenta es la proximidad de chimeneas de calefacción u otras de combustión que emanen gases de combustión  de gasoil, o industrias cercanas que puedan emitir gases contaminantes. Muchas veces nos encontramos con chimeneas sobre la propia cubierta que emiten estos gases y son altamente destructivos pues los residuos sólidos que transportan van a caer sobre la cubierta y sin duda van a causar corrosiones.

En breve trataremos sobre la corrosión procedente de la parte interior. (VER IMÁGENES)

CUMALSA, SL

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