CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC

CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC.

El zinc, se utiliza  en construcción como material de cobertura desde hace muchísimos años, si bien en las últimas décadas su empleo ha sido masivo al menos en nuestro país.

Antaño, se empleaba la chapa de zinc para la cubrición de edificios muy singulares y ornamentaciones destacadas, curiosamente se observa más en ciudades portuarias, quizá por las facilidades del transporte y la importación de otras culturas.

La instalación, antiguamente era muy artesanal, las ornamentaciones eran de serie, estampados idénticos que se repetían  en la mayoría de los ornamentos incluso fuera de nuestras fronteras. Diferentes culturas arquitectónicas   han utilizado mucho el zinc en sus edificios emblemáticos, tanto para cubrirlos como para adornarlos con majestuosas cúpulas y chapiteles. Podemos contemplar algunas edificaciones muy antiguas cubiertas con chapas de zinc romboidales o de pico,  que en la actualidad están intactas, lo que viene a significar que el zinc es metal fiable.

En España, a diferencia de otros países con más cultura en la instalación, el trabajo de colocar el zinc se reservaba a los ojalateros, por aquello de que sabían estañar y contaban en sus talleres con algunas herramientas con las que podían manufacturar las chapas, generalmente alguna plegadora. El empleo principal era en canalones, bajantes y escasas cubiertas de chapiteles, miradores, fachadas o algún que otro palco ornamentado en plazas públicas.

En otros países, si podemos ver edificios muy antiguos cubiertos totalmente con zinc.

Curiosamente, en España, hasta hace unos años  hemos contado con una importante fabrica de zinc, concretamente en Lugones, la que se llamo Asturiana de zinc, allí,  se laminaba y se servía en chapas de 200×100 cm. y se sellaban con los nº 10,12 y 14,

El bum de construcción que hemos vivido, trajo consigo el empleo masivo de materiales que apenas antes se empleaban. El Zinc, sin lugar a dudas, se adapta a cualquier tipo de construcción y no deja de aportar cierta identidad asociada con la calidad. A la vez que se promocionaba  el empleo de zinc en cubiertas, empezaron a aparecer máquinas, herramientas, diferentes ofertas de acabados y accesorios, que los mismos vendedores facilitaban a los espontáneos instaladores.   La falta de oficio y escasa cultura en el conocimiento del comportamiento del metal, no tardo en dejarse notar con resultados muy negativos incluso la ruina de muchas cubiertas.

A la hora de planificar una cubierta de chapa de zinc, es conveniente tener en cuenta algunos factores,  por ejemplo: la ubicación de la edificación, su complejidad y muy importante el soporte, entendiendo este último como elemento con el que la chapa va a estar en contacto permanente. Igualmente es importante el definir bien los diversos remates y el modo de resolverlos. Partiremos de la base de que la chapa de zinc tiene muy poco grosor, tiene un coeficiente de dilatación muy alto, La dilatabilidad del zinc cambia a diferentes temperaturas.

Es de potencial negativo (-0,76) con respecto al hidrógeno, por tanto tendente a ceder electrones, por otra parte  su coeficiente de dilatación es muy alto.

Se debe de atender especialmente a procurar que las chapas gocen de libertad para moverse y su soporte sea compatible. A diferencia de lo que se suele recomendar como una cámara de ventilación efectiva, si tenemos en cuenta algunos resultados, la cámara de ventilación es de dudosa necesidad. Volvemos a insistir que es más importante que el soporte no ofrezca dudas. También se debe huir de hacer chapas demasiado largas, más recomendable es hacerlas cortas, no más allá de los 5 metros  cuidándose de que las fijaciones garanticen la movilidad. Por supuesto, los encuentros y remates, si no se pueden garantizar con pliegues, hay que utilizar estaño al 50%, jamás se deben resolver con masillas o siliconas. A ser posible la estructura ha de tener suficiente pendiente para que al menos no haya posibilidad de que quede agua estancada, pues en las zonas de estancamiento se suelen acumular residuos sólidos, estos pueden portar ácidos, a la vez que terminan siendo altamente higroscópicos y pueden provocar corrosiones en la chapa. En cubiertas que por necesidad tengan poca pendiente,se debe procurar alguna limpieza, máxime si hay vegetación arbórea cercana.

La chapa de zinc, en la actualidad, se sirve mayormente en bobinas de diferentes tonelajes, también de diferentes grosores y acabados. Con esto tenemos suficiente para proyectar el tipo de cubierta de que se nos antoje. Importante tener en cuenta que los diferentes acabados son solo  superficiales de la chapa que en teoría se van a ir degradando en el tiempo, si bien ofrecen a priori una perspectiva diferente. Si tomamos como base la chapa de zinc de acabado natural, nos referimos a metal de color plateado muy brillante, que se va a ir transformando, en su parte vista,  a consecuencia de la combinación con el  aire húmedo de la atmósfera renovada, va a ir creando una capa de carbonato básico e hidróxido, lo que tradicionalmente se llama pátina, ella va  a proteger la chapa, su color termina en un gris opaco, entendiéndolo como oscuro y sombrío.

Si tenemos en cuenta que la reacción del zinc  a la intemperie es inevitable y a la vez necesaria, pues el recubrimiento de la capa de carbonato va a ser homogénea protegiendo toda la superficie y así  a evitar las posibles agresiones atmosféricas u otras. Es de entender que la degradación de las capas de acabado no van a ser homogéneas, por tanto nos sería fácil deducir que en aquellos puntos en los que vaya quedando el zinc limpio, se van a producir la típica reacción soltando a la vez hidróxido, pero el punto que reacciona no se va a ver favorecido por otras aportaciones lo que significa que se va a ir perdiendo materia sin compensación y ello podría provocar alguna picadura, aunque esto no esté científicamente comprobado, si vemos que  los pre-patinados son más proclives a reacciones dudosas.

El SOPORTE

El soporte tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, con su propio nombre comercial. Por el simple hecho de dotar la parte interior de esta lamina parece ser que queda todo resuelto, pero la realidad es, en muchos casos, bien distinta, pues vamos encontrando cubiertas con corrosiones importantes y en su mayoría están dotadas de este sistema de lámina intermedia. Nuestra opinión es que estas láminas sirven únicamente para separar la chapa del soporte que generalmente suele ser tablero aglomerado. Pues es bien sabido que los tableros portan un PH muy alto en acidez y ello termina repercutiendo en la chapa si hay algún tipo de comunicación acuosa, pues ella terminará haciendo de electrolito y se formara una pila entre el tablero y la chapa, cediendo electrones el zinc y quedando con carga positiva, a la postre corrosión garantizada.

Nuestras recomendación es procurar un soporte a base de tablas de madera de pino, sabido es, por estar así demostrado, que la madera de pino esta con un PH entre 5 y 7, por ello es perfectamente compatible y se puede poner el zinc directamente sobre ella, si conviene que la tabla  este un poco separada para favorecer el paso de corrientes de aire. Se está observando que aunque se produzcan condensaciones no afectan negativamente al zinc. Sin duda que el soporte de tabla puede resultar un poco más costoso que el tablero, pero el resultado justifica con creces la diferencia de precio que pueda haber. La formula más recomendable es instalar rastreles de madera en el mimo sentido de las pendientes, estos rastreles de 40 x 30 mm.  fijados al soporte estructural, bien sea hormigón, o incluso tableros tipo sándwich, llevarán una separación entre 35 y 50 cm. Posteriormente y en sentido perpendicular se realizará el entablado con tablas de no más de 15 cm. de ancho por 22 mm. de grueso, clavadas convenientemente de tal forma que las cabezas de las puntas queden incrustadas  y separadas las tablas entre si  no más de 20 mm. De esta forma quedara garantida una cámara de aire. Se debe de tener en cuenta, que el zinc no debe de estar en contacto con otros metales, ejemplo el hierro y a ser posible se debe de evitar que reciba aguas procedentes de otros metales, pues ellas pueden transportar iones y repercutir negativamente en la chapa.

LA INSTALACIÓN

Elegiremos un grosor de chapa no exagerado, pero si abundante, se suele comercializar en muchos espesores , podemos citar  0,5, 0,65, 0,7, 0,8, 1 mm. …. 0,7 mm. puede servirnos. De aquí podemos calcular el peso por m/2 que se despejara multiplicando el espesor por la densidad. A ello le añadiremos un porcentaje dependiendo de la complejidad de la  cubierta, generalmente se viene aplicando un 25%. Si es junta de listón se puede incrementar un 5%.

La chapa de zinc para cubiertas viene regularizada, puede conducirnos a engaño algunos añadidos tales como “aleado al cobre titanio”. Lo que muchos dan en llamarlo zinc titanio, la realidad es que estos aportes en la fundición son ínfimos y lo vemos más como una cuestión de marketing. Si nos hemos percatado que no todos los fabricantes presentan la chapa con la misma textura de la misma forma que el comportamiento a la hora de irse creando la pátina no es igual en todos. Aunque en términos generales podríamos confiar en que el zinc que está en el mercado es   perfectamente apto.

Los sistemas de instalación se mueven entra la junta alzada o la junta de listón. En raras y especiales ocasiones se utiliza también la junta plana.  Ofrece cada una de ellas un aspecto muy diferenciado. Tengamos en cuenta que la junta de listón va a presentar un volumen de unos 6 cm. aproximadamente y la junta alzada  2. La junta plana se eleva 1cm. por la anchura que se le quiera dar.

 

 

La junta de listón, se llama así por llevar un rastrel de madera de 40 x 40 mm,  al que llegarán las chapas a ambos lados  plegadas en ángulo recto y posteriormente  se cubrirá el rastrel con una capota en forma de U   invertida abrazando los pliegues, el rastrel servirá a la vez para soportar las pletinas de fijación   que garantizarán el libre movimiento de las chapas. Este tipo de instalación fue el más empleado antaño. Pues era el más cómodo de trabajar con la maquinaria de la época, bastaba con una simple plegadora para hacer toda la manufacturación. Podríamos añadir que la chapa no sufría prácticamente nada en los plegados y quedaba intacta sin resquebrajamientos microscópicos, en definitiva, que podíamos dar como más fiable y duradera la instalación por el sistema de junta de listón.

La junta alzada, es la más extendida, la chapa se manufactura en   máquinas  especiales que por un sistema de rodillos la van moldeando a ambos lados de tal forma que posteriormente se pueden ir uniendo unas chapas con otras para terminar  “engatillandolas” las fijaciones se hacen con grapas que pueden ser fijas o móviles, las móviles permiten el movimiento de las chapas. Este tipo de instalación es mucho más cómoda rápida, a la vez conlleva menos material que la otra citada. Se debe tener especial cuidado a la hora de perfilar, la máquina debe de estar bien ajustada para que la chapa no sufra al irse doblando a la vez también hay que procurar que haya una temperatura más bien elevada , el mismo cuidado, en cuanto a la temperatura habrá que tener cuando se trabaje la instalación y sobre todo cuando nos dispongamos a hacer los engatillados, una temperatura baja puede facilitar la rotura del zinc. El factor temperatura, se debe de tener en cuenta sea cual sea el tipo de instalación. En épocas de invierno, cuando es necesario hacer pliegues, se suele ir calentando previamente la chapa.

La junta plana se suele utilizar para cubriciones muy especificas, de muros, aleros, techos  u otras en las que no conlleven mucho o ningún  riesgo, pues no son tan seguras como cualquiera de las otras.

Ni que decir tiene que en cualquier tipo de instalación que dispongamos hacer, se debe   procurar que las chapas gocen de plena libertad para moverse, no han de estar en contacto con otros elementos metálicos o propios de construcción, se debe de aportar algún separador, ejemplo papel de estraza,  e incluso, ante la duda aplicar  una mano de minio de plomo. Laminas de zinc, aplicadas directamente sobe ladrillos  que contengan al menos 1,4% de sales solubles en tiempo húmedo  inmediatamente se corroen, lo que se puede evitar aislando con una capa de fieltro.

Los remates han de resolverse   mediante pliegues, engafetados u  otros que garanticen la estanqueidad y por supuesto no ofrezcan riesgo de resquebrajarse. Ante la duda se puede acudir al estañado de uniones. Nunca se acudirá a resolver uniones mediante remaches, masillas o siliconas. Cualquier oficial ha de gozar de destreza y habilidad suficiente para resolver los remates debidamente con el propio material, para ello hay herramientas especiales que permiten hacer cualquier tipo de trabajo complicado con las máximas garantías.

LOS CANALONES

Especial importancia tienen los canalones en una cubierta. Creemos que por motivos estéticos, se tiende a proyectar canalones interiores,   lo que lleva implícito  asumir un importante riesgo, pues cualquier fuga va a repercutir directamente en el interior y se termina sabiendo cuando el agua se hace visible y a traspasado todo el soporte, muchas veces las fugas son ínfimas y cuando se ve la humedad ya ocasionado el gran desastre en el soporte,. Por eso hay que poner especial empeño a la hora A la hora de instalar canalones hay que poner especial empeño d máxime si son interiores o de pesebre como vulgarmente se les suele llamar.

El soporte del canalón ha de ser exactamente igual al que lleve el resto de la cubierta y a poder ser dotarlo de algún  elemento aislante, pues se suelen producir fuertes condensaciones. La base,  debería de ser semicircular y siempre con pendientes suficientes hacia las bajantes. Las bajantes que han de calcularse con respecto a la superficie de cubierta, entre ellas hay que hacen juntas de dilatación, si puede ser no más lejanas de 6 metros. Por comodidad, se han empleado y aún se emplean juntas de dilatación de neopreno, que consisten en una banda que embebe a ambos lados una chapa de zinc que posteriormente se suelda a las chapas de canalón, esta banda permite los movimientos de las chapas, pero hemos comprobado que no son eficaces, pues terminan rompiéndose, de modo que lo mejor es acudir al sistema tradicional que consiste en: soldar los cabezales de la chapa de canalón, dejarlos separados y cubrirlos con una posterior capota, para esto ha de haber pendiente suficiente para que el agua no se estanque. Pero de poco sirve todo esto si no atendemos a dejar holgura suficiente para que se pueda mover la chapa y a la vez no fijamos debidamente de tal forma que las chapas puedan moverse con absoluta libertad. No es raro ver canalones clavados  en vez de estañados, remachados en las uniones y con una capa de silicona.

Las uniones han de estañarse siempre con estaño al 50%.. Solemos recomendar que se hagan unos aliviaderos, que servirán para en caso de obstrucción de las bajantes el agua pueda salir libremente al exterior, pues de lo contrario entraría hacia el interior.

CANALONES COLGADOS

Respecto a los canalones colgados, pueden ser de sección redonda o cuadrada de desarrollo variables, no deberían de exceder de 35 cm. Generalmente son más estables los de sección redonda, pues no acusan tanto las deformaciones y conducen mejor el agua hasta las bajantes.

Se suelen servir en piezas de 2 metros que se irán uniendo con estaño, aunque no es raro verlos unidos con silicona, lo cual nunca se debería hacer. Hay que procurar sus juntas de dilatación, a poder ser no más lejanas de 12 metros, con lo cual entendemos que verterán tramos dos tramos de 6 metros a la misma bajante. Las juntas de deben resolver de la misma forma descrita  para los canalones de pesebre. Estos canalones van soportados por unas palomillas que describen la misma figura del canalón y van fijadas al alero, han de ser suficiente rígidas y no quedar demasiado distanciadas, 50 cm. sería lo ideal. Para resolver las esquinas, juntas de dilatación, y bajantes, existen piezas normalizadas que evitan las soldaduras en obra permitiendo así mayor agilidad en la instalación, respecto a las conexiones de bajantes, igualmente existen embocaduras especiales que evitan tener que soldar los tubos directamente contra el canalón a la vez de que permiten una mejor evacuación.

BAJANTES

Las bajantes vienen normalizadas de fábrica, de sección redonda o cuadrada, se sirven en piezas de dos o tres metros , unidas longitudinalmente mediante engatillado o electrosoldadura, son  diferentes secciones, las más empleadas son de 80 o 100 mm. han de ir acordes con la sección del canalón que empleemos. Es recomendable en la parte más cercana al canalón poner una cazoleta que a parte de ser un elemento decorativo, sirve mayormente para que en caso de atascamiento el agua se despeje por ella. En la instalación, las bajantes se embocan unas en otras y se fijan fijar a los paramentos verticales mediante abrazaderas. Es conveniente no apretarlas demasiado para que puedan moverse en caso de dilataciones.

REPARACIONES

REPARACIÓN DE CUBIERTAS DE ZINC.

¿Cuál es la causa que obliga a las reparaciones?

En teoría, una cubierta de zinc no tendría que ocasionar ningún problema y por tanto no requerir de reparaciones, pero   la realidad es bien distinta. Nadie se supone a priori, que una cubierta de chapa de zinc llegue a tener filtraciones de agua suponiéndola como funcional en el tiempo.

Concebimos el material como un material noble y duradero, que además da un aspecto singular y de carácter a cualquier edificación. Por otra parte,  hay una variada oferta de acabados que,  se amoldan a las necesidades estéticas más exigentes imaginables por cualquier facultativo de la construcción que quiera dar una nota añadida de singularidad a sus obras. ¿ pero, que está ocurriendo?.

Con el paso del tiempo,  vamos asistiendo a ritmos cada vez más agigantados a la vista de cubiertas que están dando serios problemas de agrietamientos y de corrosiones. Ello requiere de un análisis en profundidad para averiguar las principales causas y así poder llegar a remedios eficaces. Lamentablemente muchas veces se llega tarde y la solución conlleva únicamente al desmontaje integral de la cubierta y su soporte.

El zinc, está perfectamente concebido para su utilización como material de cubrición y así lo demuestran infinidad de obras realizadas por todo el mundo. Son conocidas cubiertas muy longevas y sin acusar más problemas que los típicos de cualquier cubierta, quizá que por falta de mantenimiento haya engroses de elementos sólidos sobre la cubierta o en los canalones, algún ínfimo fallo en remates complicados.

Tenemos que diferenciar esos resultados negativos provenientes de causas típicas de otros más preocupantes como pueden ser las corrosiones.

Aún en la actualidad se están resolviendo algunos remates con siliconas o masillas y sabido es que eso no funciona en el tiempo. Los remates han de hacerse con plegados o soldándolos con estaño al  50%, atendiendo siempre a las posibles dilataciones y también a un buen oficio que sepa de soldadura, pues para este tipo de .practicas hay que disponer de un buen oficio desayunado en pericia.

Vemos con frecuencia Canalones unidos con elementos sintéticos al igual que juntas de dilatación resueltas con materiales de caucho o neopreno. Estos, por lo que hemos visto en algunas zonas tienen una vida limitada no más allá de los 6 años, parecido ocurre con las juntas resueltas con sellados. Aunque también nos encontramos con soldaduras de estaño reventadas. En el primer caso, ya sabemos que las soluciones con elementos sintéticos no son las óptimas ni van acordes con la durabilidad de la chapa de zinc. En el segundo caso, cuando el estaño revienta es causa de déficit en la aplicación.

Cuando se acomete una reparación de esos elementos que no funcionan hay que recurrir a tratarlos como si fuese de origen, es decir, eliminar   los elementos que no funcionan, sanear las zonas afectada y empezar de nuevo con plegados o estañados   cueste lo que cueste, lo que nunca se debería de hacer es parchear sobre lo hecho, pues así lo único que conseguimos es agravar el problema. Pongamos un ejemplo acompañado de imágenes. Si en un canalón no funcionan las juntas selladas, eliminamos los sellados, limpiamos y soldamos debidamente y así tendremos el problema resuelto. No se debe acudir a otros elementos y claro que si se puede estañar, de no poder hacerlo se sustituye la parte afectada y se hace de nuevo. Lo mismo ocurre con los agrietamientos en las chapas. Hartos estamos de ver como se cubren con telas o pinturas, no estamos en desacuerdo con estos materiales, pero sirven para lo que sirven, no para solucionar definitivamente problemas sobre la superficie de la chapa de zinc.

Mención muy distinta meren las corrosiones de la chapa. Este asunto nos trae de cabeza, pues para entendernos, se trata de que la chapa de zinc se va descomponiendo. No vemos que muchos se atrevan a hablar de este fenómeno tan frecuente. Asistimos  en diferentes puntos de nuestra geografía a demasiadas cubiertas que acusan este fenómeno y vemos también que nadie se atreve a hablar de él. La corrosión de la chapa de zinc es el principal problema de ruina de muchas cubiertas. Ya lo hemos comentado al principio, la chapa de zinc no debería dar ni el más mínimo problema, eso sí, trabajándola en unas condiciones determinadas.

Cuando ocurre este fenómeno, ya demasiado extendido, nadie se pone de acuerdo en cual es la causa, pero la hay, claro que la hay. Lo llamativo es que la mayoría de las corrosiones, al menos las que nosotros hemos observado, son de interior a exterior. Entendemos que esto no debería de suceder cuando multitud de instaladores han seguido a pies juntos las recomendaciones de vendedores los que auguraban que con una cámara de ventilación estaba todo resuelto. Claro que sí, intermediando una lámina magistral entre tableros y chapa no habría problemas, pero el resultado es exageradamente distinto y eso se ve. ¿Cual es pues la causa? Y por otro lado ¿cabe solución a estos problemas?

Manuel Álvarez.

 CUBIERTA DE PIZARRA, LA MEJOR OPCIÓN

 BELLEZA, DURABILIDAD, SINGULARIDAD,

La pizarra tiene el principal mérito de ser un producto indiscutiblemente natural. Es una roca generosa a la hora de  dejarse trabajar, permite ser exfoliada en finas láminas, ser cortada con cierta facilidad y perforada sin quiebros más allá del propio orificio. La belleza que ofrece la pizarra en una cubierta es inigualable en relación con otros materiales de cobertura al uso.

Cuando se presentan otros productos destinados a la cubrición, se suelen acompañar de un amplio dosier con sus características y composiciones etc,etc, todo el adorno a propósito de infundir y lograr la máxima confianza del posible consumidor dependiendo del producto de que se trate.  La pizarra no necesita más que el nombre a secas. No vamos a generalizar  dejando de lado que hay diferentes calidades, colores, grosores, medidas, formatos y a consecuencia diferentes precios. Es lógico que en la elaboración se aproveche la roca al máximo siempre con un resultado servible. Conviene tener en cuenta que cada edificación por diversos motivos va a requerir de un tamaño, grosor o calidad de pizarra diferentes. Cumpliendo el requisito de saber emplear la pizarra adecuada tendríamos garantiza su estabilidad y funcionalidad en el tiempo. Una precisión: Si visitamos cualquier almacenamiento de pizarra, veremos que se acopia a la intemperie, esto ya nos dice bastante, Pocos otros materiales de cobertura se almacenan así  y no digamos de los metálicos. En mi trayectoria de instalador de cubiertas, raras veces me he encontrado con cubiertas que estén inservibles por descomposición de la pizarra, si ha sucedido alguna vez, pero los años que distan desde su instalación a la fecha de retirada superan con mucho a otros materiales.

Cuando hemos tenido que retirar cubiertas de pizarra o hacer reparaciones, siempre o casi siempre ha sido por causas ajenas al propio material, es más, en ocasiones se ha aprovechado el materia original, utilizándose el nuevo como de reposición.

El bombardeo de empresas comercializadoras de otros productos, han hecho desviar la atención de los proyectistas a por ejemplo metales que permiten adaptarse a cualquier tipo de diseño.  La pizarra si obliga a que el diseño la permita, no nos olvidemos de que se trata de piezas independientes de tamaños reducidos y que van a conducir el agua unas sobre otras sin permitir que se desvíe hacia el interior, solo esto último va a suceder cuando una pieza se rompe, tiene poco solape, poca pendiente o fallan los materiales adyacentes ( de esto hablaremos en otra entrega)  Por lo demás, un instalador, artesano y con oficio puede hacer que una cualquier cubierta  de pizarra    ofrezca una singular belleza a parte de gratificarnos con la máxima durabilidad.

Manuel Álvarez Sandez

SOPORTE PARA CUBIERTA DE CHAPA DE ZINC

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Soporte de cubierta realizado con madera de pino

Mención destacada merece este apartado. El soporte, más allá de los cuidados a tener en cuenta en el momento de la instalación,  tiene una importancia vital para la ulterior vida del zinc, se vienen manteniendo una serie de teorías respecto al comportamiento interior de la chapa de zinc y se da como solución más fiable la de procurar una mal llamada cámara de ventilación, se suele aconsejar una lámina alveolar, la mal llamada lámina de ventilación. Se entendería mejor si precisásemos diciendo, por ejemplo, que es una lámina de polietileno de nódulos intercalados ( erosiones) elementos que permiten cierta circulación de aire entre la lámina y la chapa. No todas llevan como componente único el polietileno, Eso si, el nombre comercial en muy importante, pues parece ser que no todas las láminas tienen las mismas prestaciones . Ha surgido un gran dilema de  si unas son mejores que otras, todo a consecuencia de que se están manifestando corrosiones importantes en las hojas de zinc,  no falta algún alquimista que atribuye a las corrosiones como causa algunas marcas de la dichosa lámina, si bien tienen la solución  recomendando otras como majestuosas que para darle más ímpetu y credibilidad las etiquetan con unos precios desorbitados. El caso es que los vendedores atribuyen resultados magistrales a cada cual lámina  venden. Cuando surge  este tipo de debates, se llega a la conclusión de que algo de turbio hay,   si unas son mejores que otras y de ellas puede depender en cierto modo la durabilidad del zinc. Si entendemos la cubierta de zinc como duradera, que pasa con las que ya tienen puesta  esa lámina “mala ” o no tan buena . Los diversos estudios, las numerosas pruebas y ensayos, la numerosa información que llevo contrastando me van haciendo llegar a ciertas conclusiones que en otros textos voy desgranando,  como avance puedo decir que igual los que hablan de la lámina como posible elemento causante de las corrosiones, sin tener en cuenta lo que se entiende como corrosión polimérica, carecen de razón, aunque sí, algo puede tener que ver la lámina, pero no tanto como los ayunos creen. Si desgranamos teniendo  en cuenta diversos factores químicos y físicos que no por complicados  son desconocidos,  puede que encontremos alguna reacción entre la lámina y el zinc, pero vamos a ser claros y decir que la verdadera misión  de la lámina es separar el zinc del soporte y eso es lo que debería garantizar,  manteniéndose  inalterable y perenne en su estado inicial para conseguir en el tiempo un perpetuo  aislamiento entre los elementos madera, tableros u otros incompatibles y zinc.    En el contraste de información me he encontrado algunas empresas se atreven a promulgar que la cámara de ventila

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lámina descompuesta después de 12 años

ción es imprescindible. Gustaría conocer de esos afirmantes  algún dato más científico que la simple y socorrida auto alabanza de  decir  que se llevan “x” años el sector. No tengo ningún reparo en decir que en un principio he aconsejado lo de que la cámara de ventilación era absolutamente necesaria, como igualmente era  absolutamente profano en el conocimiento del zinc. Seguía las indicaciones de  la providencia divina alentada por las arengas  de vendedores de reconocidas firmas, bien es cierto que siempre realice, inconscientemente, cubiertas sobre maderas que al final me he dado cuenta que son compatibles, eso sí, sin tener ni la más remota  idea. Ese “San Benito” que me asiste desde casi siempre, el de llevar la contraria, en este caso me vino al pelo.  Después de diversos estudios, prácticas y años de investigación, se llega a la conclusión de que los que aconsejaban, una de dos, o falseaban la realidad o  no tenían ni puñetera idea.  Lo más llamativo es que las cubiertas de zinc en la antigüedad siempre se han realizado sobre maderas pináceas. Así lo podemos verificar en intervenciones que estamos realizando fuera de nuestras fronteras y que gozan de una cultura respecto a las cubiertas infinitamente mayor a la nuestra. El zinc se ha utilizado para coronar majestuosas edificaciones repartidas por todo el mundo y muchas ahí están, tristemente en nuestro prospero país nos encontramos cubriciones publicas y privadas con escasos años de existencia en estado absolutamente ruinoso y seguimos ” R que R” nadie se atreve ni tan siquiera a opinar, una expresión muy popular ” se puede revolver el gato”  Es  más importante adornar el producto zinc,, del que la madre Marketing cada poco  paria una novedad más novedosa, asistiéndole de las infalibles herramientas, las máquinas y los adyacentes homologados, todo homologado y con ello se conseguiría una cubierta inigualable, Permítase una expresión  muy utilizada en las redes sociales, ” ja,ja y muchos jas” ¿ y cuando el zinc se corroe  que?, nadie se atreve a difundir conclusiones mínimamente concretas, puede que la lámina, agentes atmosféricos. instalaciones deficientes o algún espíritu toca narices. El caso es que nos vamos encontrando numerosos casos de corrosión de los que no dudamos en absoluto que en la máxima mayoría son consecuencia de soportes incompatibles. 

Podemos aseverar, por pruebas que tenemos realizadas, que una cubierta de zinc puede durar muchos años y sin cámara de ventilación alguna, podemos basarnos, para estas manifestaciones, en probetas que llevan funcionando 17 años, en las que el zinc y la madera   que lo sostiene  (madera de pino) están sometidos a una humedad constante de entre el 68 y 73%, en donde incluso han llegado a destruirse por completo la mayoría de los clavos que sujetaban las tablas de madera, sin embargo,  el zinc sigue intacto ¿ es o no imprescindible la santa cámara de ventilación basada en una simple lámina? ¿ no sería mejor un soporte con garantías, es decir un soporte de madera sobre la que se puede instalar directamente el zinc sin el más mínimo riesgo ? No se nos olvide, el soporte de madera maciza tiene la particularidad de permitir una cámara de aire que favorecerá no solo al zinc, también a ella misma.

Pero cual es el problema y porqué decimos soporte incompatible, muy fácil, se da la circunstancia de muchos tableros aglomerados, por su composición, tienen un PH por debajo o muy por debajo de 5, es decir, excesivamente ácidos y esto al zinc no le gusta, pues en el momento que entren en contacto por algún medio, que puede ser acuoso se va a producir una pila en la que el zinc cede electrones quedando así con carga positiva y a la postre corrosión garantizada. 

Y, por qué defendemos la madera, muy facil tambien, la madera de pino se encuentra con un PH, entre 5 y 7, garantizado esta que no va  haber esas reacciones electrolíticas entre la chapa y los ácidos de la madera.

………….. Más en nuestro apartado técnico.  

M. Alvarez.

CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC

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CUBIERTAS DE CHAPA DE ZINC.

El zinc, se utiliza  en construcción como material de cobertura desde hace muchísimos años, si bien en las últimas décadas su empleo ha sido masivo al menos en nuestro país. El zinc de comercio, llamado natural, que se emplea para cubriciones , tiene un color  blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso, color que una vez instalado pronto desaparecerá. (ver cambio de color en la chapa de zinc)

Antaño, se empleaba la chapa de zinc para la cubrición de edificios muy singulares y ornamentaciones destacadas, curiosamente se observa más en ciudades portuarias quizá por las facilidades del transporte y la importación de otras culturas. Leer más

CENTRO COMERCIAL PONTEVELLA

LIMPIEZA Y TRATAMIENTO DE LAS CUBIERTAS.

 

El centro comercial Pontevella, situado estratégicamente, colindante con una de las principales entradas  a la ciudad de Ourense (Rua Riveira Sacra),  se hace ser visto tanto a la entrada como a la salida, se accede a él desde la propia vía principal. En un trayecto obligatoriamente lento de unos 300 m. En ambos sentidos,  se puede contemplar la fascinante edificación adornada por sus cubiertas  inclinadas de cobre. Se mire desde donde se mire invita a la contemplación no solo por el espectacular colorido de sus cubiertas si no también por su espectacular edificación, La cubiertas  emiten la sensación de cuadros abstractos de colores mágicamente cambiantes, no arriesgamos diciendo que es imposible encontrar la misma imagen de un día a otro, de la mañana al atardecer. Da la sensación de estar viendo una naturaleza diariamente distinta., Se puede recomendar sin miedo a equivocación que  viendo las cubiertas a primera hora del día no va a coincidir con lo que podemos disfrutar ni a medio día ni al atardecer, pues siempre la vista va a encontrar algo diferente en sus cubiertas de cobre que atraen de forma diferente en las diversas horas del día, pues como por arte de magia,ofrecen diferentes coloridos . Sin duda, este edificio ofrece  un destacado atractivo  de los muchos con los que cuenta  la Histórica Ciudad.

En su afán de cumplir con las exigencias de imagen externa que requiere un centro comercial de las características de Pontevella, su Gerente, Comuneros y Jefe de mantenimiento, así como asesores técnicos , han confiado a Cumalsa, S.l,  la limpieza y tratamiento de las cubiertas de cobre.

Asumido el arriesgado encargo, hemos analizado hasta lo ínfimo todos los detalles. No se trataba únicamente de limpiar la cubierta, amén de ello propusimos su tratamiento para que el metal de cobre ofrezca su singular  belleza, que se pueda identificar fácilmente y que llene la vista de quien lo contemple. No fue fácil. Se han ido haciendo pruebas durante todo un año para determinar los productos a emplear, productos químicos lógicamente, siempre dentro de la más estricta seguridad para las personas y medio ambiente. Toda una compleja amalgama de potingues con los que impregnamos la chapa a fin de conseguir  provocar reacciones en la misma muy semejantes a las propias que se van originando con el paso del tiempo, asegurándonos de su bajísima, por no decir nula agresividad para el metal. Se consiguió así una atractiva e inigualable desarmonización de colores  verdes, de intensos a medios terminando de nulos a ocres, todo cambiante durante el día y que a modo de mesa de mezclas termina regulando  la propia meteorología. Al final, un verdadero espectáculo con el que nos pueden deleitar metales como el cobre . metal tan asociado a la riqueza desde siglos. Ofrece así Pontevella una imagen  y única al estilo de las más modernas edificaciones.

Manuel Álvarez

 

TRANSFORMACIÓN DE COLOR EN LA CHAPA DE ZINC

Casi siempre que nos disponemos a realizar una cubierta de zinc, nos encontramos con la misma pregunta. ¿cómo va a ir variando el color del zinc ?. ¿Cuánto tiempo va a durar ese color natural característico blanco agrisado con viso azulado y lustre metálico intenso?

HE AQUÍ LA RESPUESTA.

En contacto con el aire seco el zinc conserva su color brillo a la temperatura ordinaria; en el aire húmedo se cubre de una película gris, que preserva a las capas inferiores de ulterior oxidación. Esta película está formada por una mezcla de hidróxido y metal; al cavo de algún tiempo toma  color blanco por la acción del ácido carbónico, formándose carbonato bárico hidratado, este se adhiere bien pero es soluble en el agua que contenga anhídrido carbónico y amoníaco. La oxidación del zinc es tanto mayor cuanto  más grosera   es su estructura cristalina.

Como producto secundario se forma peróxido de hidrógeno. El aire en movimiento oxida más el zinc que el aire en reposo. Según la proporción de gas carbónico que contenga, el aire húmedo actúa con distinta intensidad; la acción es más enérgica en presencia de gas sulfuroso.

Curiosamente ya W.H. Seamón  investigo sobre este proceso de transformación dictaminando que el mismo zinc resulta protegido por la capa que en él se forma por la acción del aire, parece que esta capa hace al zinc muy resistente aún para el agua que contenga 0,5 gr. de anhídrido sulfuroso o de anhídrido carbónico por litro.

En atmósferas contaminadas, el hidróxido de zinc formado inicialmente reacciona con los contaminantes para formar sales básicas. Estas sales se van formando por zonas y aumentando progresivamente hasta unirse todas ellas dando lugar a esa capa protectora que protegerá la chapa.

(ver nuestro apartado técnico)

Podemos deducir que el proceso de cambio es relativamente corto. En algunas zonas geográficas el cambio de tonalidad se puede producir en un par de días siempre que se coincida con la atmósfera adecuada. En cualquier caso el zinc va a dejar su brillo en tiempo muy breve.

Estas chapas en origen eran negras,    se puede ver como en la parte exterior el zinc esta practicamente como si fuese natural después de haber su proceso típico,  mientras que en la parte protegida (interior) se  conserva casi su color original.

Para evitar este proceso visual de cambio de tonalidad se suele acudir a la elección de chapa pre-patinada de nombres comerciales conocidos, que a priori no tienen más que eso, un color diferente desde el inicio a parte del precio significadamente mayor, color similar que la chapa de color natural va a adquirir en breve plazo de tiempo.

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M. ÁLvarez

Edificios cubiertos con pizarra

Zinc, cámara de aire

NECESARIA O IMPRESCINDIBLE   (ver imágenes)

En el caso de las CUBIERTAS DE ZINC, mucho se tiene hablado de la ventilación interior y su importancia. EL ZINC, empleado en cubiertas, es un material muy peculiar y merece de exquisitos cuidados para que de un resultado optimo, de no tener unos buenos conocimientos sobre el comportamiento en el tiempo de este material, el resultado de la instalación a no muy largo plazo es ruinosa.

Hemos asistido a restauración de cubiertas realizadas en zinc con una antigüedad importante y curiosamente carecían de cámara de ventilación interior. ¿ ES IMPRESCINDIBLE QUE EL ZINC ESTE VENTILADO POR SU CARA INTERIOR? . Para asegurarnos podemos decir que si, si tenemos en cuenta lo que hemos visto quizás podríamos aventurarnos. Asistimos más a la reparación de cubiertas fruto de una instalación deficiente que a causadas por perforaciones consecuencia de una deficiente o nula ventilación.

El zinc, en nuestro país en los inicios se ha instalado  mayormente en zonas portuarias, en el centro y edificios singulares de algunas ciudades,  se ha empleado en fachadas y cubiertas. De estas podemos extraer algunos datos, el principal es que se han cuidado más de asegurarse los instaladores de que el zinc tuviese libertad de movimientos que de una buena ventilación. Nos hemos encontrado con cubiertas realizadas sobre yeso, únicamente separada la chapa por un papel intermedio, en ocasiones también hemos asistido a reparaciones de cubiertas instaladas directamente sobre entablado de madera sin ninguna ventilación. ¿ Y cual ha sido la causa por la que la cubierta llego a la ruina ? Perforaciones y roturas por fatiga. Curiosamente, observadas las perforaciones, en su mayoría eran iniciadas desde el exterior, causadas por la polución ambiental, las roturas por fatiga por muy controladas que estén las dilataciones, a lo largo de los años suelen producirse en algunos puntos concretos, lo que se pudo evitar con inspecciones periódicas y reparaciones eficientes. Ocurre, en la mayoría de los casos, que decidimos intervenir en la cubierta cuando vemos la humedad, si bien, esta en muchas ocasiones se manifiesta a nuestra vista cuando lleva años produciéndose, por ello es recomendable revisar las cubiertas con cierta frecuencia. Hay que añadir que, prácticamente todas las cubiertas están realizadas con junta de listón y con chapas de máximo 2 metros.

En los últimos años, el empleo de ZINC EN CUBIERTAS ha sido masivo. La oferta de profesionales muy escasa, nos hemos ido instruyendo a base de ir viendo los resultados, es decir que de los errores hemos ido adquiriendo el oficio. El laboratorio de ensayos es el paso de los años. Claro, que si el ensayo sale mal, la ruina es para quien decidió que su cubierta se realizase en ZINC.

VEAMOS: Hay quien recomienda a pies juntos el siguiente soporte; SOBRE UN FORJADO DE HORMIGÓN, UN ENRASTRELADO, UN PANEL CONTINUO y SOBRE EL UNA LÁMINA ALVEOLAR. SOBRE TODO ESTO LA CHAPA DE ZINC.

LA PRIMERA PRECISIÓN: la losa de hormigón, indudablemente tiene un contenido importante de humedad, sobre ella instalamos el rastrel para fijar los tableros, dejamos por tanto una cámara entre la losa y el tablero, esta cámara es hermética, ¿ qué ocurrirá ahí dentro. Para más abunde, ponemos una lámina sobre el tablero, lo que ayuda a que esa cámara quede con la mínima o nula transpiración.

Instalado el zinc en este soporte, entre la chapa y la lámina entenderemos que quedan bolsas de aire, estas al calentarse aumentan su volumen y obligan a la chapa a hacen movimientos llegando muchas veces a deformarse, estos movimientos continuados, son causa de la rotura por fatiga. PODRÍAMOS QUEDAR MÁS SEGUROS SI PROCEDIÉSEMOS DE LA SIGUIENTE FORMA:

SOBRE EL FORJADO, INSTALAMOS LOS RASTRELES Y POSTERIORMENTE UN ENTABLADO DE MADERA DE PINO  SEPARANDO LAS TABLAS 10 MM.  Y SOBRE ELLAS DIRECTAMENTE EL ZINC. QUEDARÍA GARANTIZADA UNA BUENA CÁMARA DE AIRE Y LAS DEFORMACIONES DEL ZINC SERÍAN INFINITAMENTE MENORES Y A PODER SER LA INSTALACIÓN TRATARLA POR EL SISTEMA DE JUNTA DE LISTÓN.

 

CUMALSA, S.L